Daily Archives: 03/06/2020

El C. G. P. J. -poder judicial- ausente (¿por qué no defiende la independencia judicial?)

El Gobierno -Ministerio del Interior- Sr. Grande Marlaska, ha llevado a cabo un ataque ilegal e inconstitucional contra la independencia del poder judicial y, curiosamente, el C. G. P. J. durmiendo y en silencio, “normal”. (Juzgado de Instrucción Nº. 51 de Madrid – Juez Rodríguez Medel – Investigación Delegado del Gobierno de Madrid, Sr. Franco).

Con independencia de cualquier consideración sobre este asunto, baste citar algunas cosas dignas de tenerse en cuenta:

1ª. – Consejo General del Poder Judicial (Código Ético para la Carrera Judicial).

Texto final acordado en la sesión celebrada el día 16 de diciembre de 2016.

PRINCIPIOS DE ÉTICA JUDICIAL

PREÁMBUL0

<< Estos “Principios de Ética Judicial” aspiran a recoger los valores y reglas de conducta compartidos por la judicatura española. Pretenden servir de guía en el desempeño de la jurisdicción y promover el diálogo colectivo y la reflexión personal sobre los retos a los que se enfrentan quienes la ejercen, en un marco legal y social complejo y cambiante. Se proponen, además, fortalecer la confianza de la ciudadanía en la justicia al hacer explícitos los modelos de comportamiento con arreglo a los cuales jueces y juezas se comprometen a cumplir sus funciones.

PARTE RIMERA

Principios 

Capítulo I

Independencia

  1. La independencia judicial es un derecho de todo ciudadano y ciudadana cuya protección y defensa forma parte inexcusable de los deberes profesionales del juez y de la jueza, y no un privilegio personal de su estatuto.
  2. El juez y la jueza deben situarse en una disposición de ánimo que, al margen de sus propias convicciones ideológicas y de sus sentimientos personales, excluya de sus decisiones cualquier interferencia ajena a su valoración de la totalidad de la prueba practicada, a la actuación de las partes en el proceso, de acuerdo con las reglas del procedimiento, y a su entendimiento de las normas jurídicas que haya de aplicar.
  3. Los miembros de la Judicatura han de asumir un compromiso activo en el buen funcionamiento del sistema judicial, así como promover en la sociedad una actitud de respeto y confianza en el Poder Judicial y ejercer la función jurisdiccional de manera prudente, moderada y respetuosa con los demás poderes del Estado.
  4. El juez y la jueza tienen el deber de reclamar de los poderes públicos unas condiciones objetivas de trabajo adecuadas para el ejercicio independiente y eficaz de sus funciones y el consiguiente suministro de medios personales y materiales.
  5. El juez y la jueza tienen el deber de demandar aquellas mejoras legales que redunden en beneficio de la independencia judicial como garantía de los ciudadanos.
  6. El juez y la jueza, sin perjuicio de su deber legal de denuncia, deben resistir todo intento directo o indirecto de terceros ajenos al proceso que tienda a influir en sus decisiones, ya provenga de los demás poderes públicos, de grupos de presión o de la opinión pública, ya proceda de la misma Judicatura, evitando tener en consideración, al dictar sus resoluciones, cualquier expectativa de aprobación o rechazo de las mismas.
  7. Los miembros del Poder Judicial que formen parte de tribunales superiores deben actuar en el ejercicio de sus funciones respetando la independencia y la dignidad jurisdiccional de los integrados en tribunales inferiores.
  8. El juez y la jueza que, por su pertenencia a la Judicatura, desempeñen cargos públicos ejercerán sus competencias y adoptarán sus decisiones con objetividad y, cuando así proceda, y en todo caso en materia de selección, nombramiento y ascenso de miembros de la Carrera Judicial, con pleno respeto a los principios de mérito y capacidad.
  9. El juez y la jueza han de comportarse y ejercer sus derechos en toda actividad en la que sean reconocibles como tales de forma que no comprometan o perjudiquen la percepción que, en un Estado democrático y de Derecho, tiene la sociedad sobre la independencia del Poder Judicial. >>

Nota: Aquí sobra cualquier comentario.

2ª. – Por lo dicho, las asociaciones de jueces se sublevan contra su antiguo compañero Grande-Marlaska. La Asociación Judicial Francisco de Vitoria, la Asociación Profesional de la Magistratura y Foro Judicial independiente han emitido un comunicado denunciando la actuación del Ministro-Juez Grande Marlaska.

Basta citar aquí (por todas ellas), solamente, “que la AJFV considera inaceptable, que un Estado democrático permita a un ministro de Interior “tomar represalias contra un alto mando de la Policía Judicial por no desvelar actuaciones de investigación policial en el marco de una instrucción”.

Nota: Aquí, de nuevo, sobra cualquier comentario.

Está claro, que todos los juristas de España avalan la postura de las Asociaciones Judiciales citadas, así que, considero innecesario cualquier otro razonamiento, pero todos comparten, que el Ministro del Interior Grande Marlaska ha infringido la ley (art. 9 C. E.) y ha realizado una actuación ilegítima contra la independencia del poder judicial, que primero, lo desprestigia a él, y, segundo pone una bomba al C. G. P. J.. Sin embargo, lo que llama la atención es, que el Órgano de Gobierno de los Jueces, hasta la fecha, ha permanecido silente, encenagado en una prudencia incomprensible, dejando, además, desamparada frente al poder ejecutivo a la Juez, que parece, que solo quiere conocer la verdad de lo sucedido. Vamos, una vergüenza (lo diga Agamenón o su porquero), que tendrá consecuencias para todos los jueces de España.

En resumen, un Gobierno autoritario, que ha destruido nuestros derechos y libertades en base a un estado alarmante ilegal e inconstitucional (arts. 9, 116 y cc. C. E.), que desgraciadamente, parece, que se prorrogará una vez más, ha destrozado también la división de poderes, que es una de las columnas del estado democrático, y, además, el resto de los poderes públicos callados y en silencio.

N.B. ¿Por qué el C. G. P. J. -poder judicial- no defiende la independencia judicial y protege a una Juez, que nos defiende a todos los españoles?

Eso es lo que hay, pero como dijo en su poema Martin Niemöller, acerca de las consecuencias de no ofrecer resistencia a las tiranías: “Cuando vinieron a buscarme, no había nadie más que pudiera protestar”.

No se puede vivir sin liberad individual y sin un estado de derecho en pleno vigor, de forma que si no defendemos nuestras libertades estamos perdidos.

Córdoba, a 3 de junio de 2020

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.