Un problema de confianza (Europa no cree en España)

En Europa nos dan palos de todos los colores y, además, no van a parar de sumirnos en una congoja profunda, por la sencilla razón, de que hemos perdido la confianza de la mayoría de los miembros de la U. E. Un Gobierno extremista, compuesto por una turba alejada de todos los principio y libertades dominantes en Europa, ha llevado a cabo la peor gestión de la pandemia de coronavirus y, a la vez, ha conseguido arruinar a España, situándonos a nivel internacional con todos sus indicadores negativos (bajo cero), de manera, que ningún país serio de Europa y de medio mundo tiene confianza en nosotros.

Lo peor de todo, es que la confianza es un bien preciado, que es muy difícil de ganar, pero que se pierde a las primeras de cambio, cuando tus socios se dan cuenta de que tu Gobierno, pretende timarlos como durante estos meses de estado alarmante ha venido haciendo con los españoles, porque asumen la realidad de que ese Gobierno cree que son tontos de remate, y, lógicamente, se sienten engañados perdiendo totalmente la confianza en ese País gobernado por una agrupación de trileros ideológicos, empezando entonces, a tomar medidas de todo tipo, como ha ocurrido ahora con la candidatura de la Sñrª. Calviño, ya que no se niega el voto mayoritario a la Vicepresidenta, sino que, aprovechan para darle una guantada sin manos al Gobierno de España. Esta es la razón del hundimiento de la candidata Calviño, que seguramente puede ser una candidata buenísima, pero desde luego para nuestros socios europeos carece de confianza al formar parte de un gobierno poco de fiar.

Alguien puede de verdad creer, que la U. E. Europa y todos los países del mundo más desarrollado no están perfectamente informados de lo que sucede en España en todos los sentidos, y, que, en consecuencia, actúan en base a esas informaciones. Solo a título de ejemplo de disparate: La llamada Comisión de Reconstrucción en su dictamen final dice, que hay de acometer una reforma ecológica y social de la contabilidad nacional y de emplear una contabilidad biofísica. (Parece que están de coña, pero no, van en serio en sus disparatados propósitos ruinosos para España).

Todos estos despropósitos llegan, lógicamente, a escala internacional y, después, pasa lo que pasa. El Gobierno de España en lugar de adoptar medidas estructurales de reforma aceptadas y aprobadas por muchos países, se dedica a hundir nuestro prestigio en Europa y en el mundo, y, claro, así nos va. Ahora, después de la victoria moral de la Ministra Calviño en Europa, viene la aplicación de la política de ayudas del al U. E., y, volveremos a ver como nos impondrán condiciones casi inasumibles para España, si queremos tener acceso a esas ayudas imprescindibles para nosotros. Hemos perdido prestigio y credibilidad y, ya ni nuestros socios europeos tienen confianza en la marca España, pues piensan, qué si su Gobierno hace lo que hace con sus propios ciudadanos y con su País, no podemos saber si cumplirán con nosotros, así que, no queda otra, que poner a España condiciones que garanticen sus compromisos y sus inversiones en la dirección correcta, todo, además, dentro de una política de generosidad innegable con España, pero con altas dosis de condicionalidad.

Si de verdad, alguien pone en duda lo que digo, no tiene más que esperar, para ver lo que se nos viene encima, y, por si faltara poco, al Gobierno contra corriente solo habla de subir impuestos y de aumento incontrolado del gasto corriente a base de deuda pública y de un déficit disparado, sabiendo, como sabe, que estamos arruinados y con una cifra de parados en crecimiento exponencial, de manera, que ya ni a través de la llamada tasa de desempleo sabremos hasta donde llegará, pues el cómputo por medio de dicha tasa no servirá para calcular el desastre en la destrucción de nuestro tejido productivo y de nuestro empleo.

N.B. Es evidente que tenemos un problema de confianza, pues ya ni Europa ni nuestros socios de la U. E. nos creen, y, lógicamente, eso tiene un precio elevado, con el añadido doloroso de que esa factura la tendremos que pagar los españoles, mientras tanto, a gritar el “mantra gubernamental” sin miedo: A gastar, a gastar y a gastar hasta ahogarnos en el mar.

Córdoba, a 11 de julio de 2020

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Desempleo – costes – gasto público (medidas estructurales y reducción del gasto)

Me preguntan, varios de los leen mis artículos, la cuantía que supondrá pagar las futuras prestaciones de desempleo, y, si habrá dinero para cubrir dichas partidas junto con los demás gastos del Estado en asuntos sociales, pensiones de la S. S. y, también, los gastos del coste de personal de los trabajadores públicos.

Es bastante complicado fijar esas cantidades, pues variarán mucho según sea la velocidad de la recuperación económica, y, sobre la cuestión de si habrá dinero, ocurre lo mismo, pero todo dependerá de si llegan las ayudas de la U. E. en cuantía suficiente y en condiciones adecuadas, así como, su rapidez de llegada y su flexibilidad; es más, previendo lo que viene, el Presidente Sánchez ha dicho, que, si hay que pedir el rescate, lo hará sin problema alguno.

Vengo diciendo, que es un hecho cierto, qué si extrapolamos el número de inactivos conocido de 16.525.900 (EPA-1T-2020), haciendo una media ponderada con otras cifras conocidas de desempleo, y, sumando la previsión negativa de autónomos desaparecidos, más los erte-ere definitivos, el número de parados real a finales de 2020 puede estar situado en torno a 9.000.000 de personas, cifra representativa de un desastre económico y social tremendo y, que, además, no sabemos su duración, aunque la recuperación será más lenta de lo que, en principio, se esperaba.

Como claro indicio de lo dicho, la Comisión Europea ha avisado, que la tasa de paro en España se disparará tras el fin de los erte, de forma, que podría llegar a alcanzar un 25%, y, por otro lado, que calcula una contracción del PIB de España hasta el 10,9% en el año 2020. La Comisión Europea estima, por tanto, que la cifra de paro podría crecer exponencialmente una vez finalicen en el mes de septiembre los expedientes de regulación temporal de empleo, a lo que hay que sumar, que calcula, que hasta dentro de dos años no se recuperarán los niveles previos al covid-19.

En un cálculo prudente, se puede decir, que la pandemia dejará vacías las finanzas públicas del Estado al descontrolarse el gasto público, y, que el Tesoro puede perder de 15.000 a 20.000 euros por cada trabajador en paro. Todo ello, implica, que el Gobierno dejará de recaudar muchos impuestos y, además, deberá pagar muchas prestaciones de desempleo: Por un lado, Hacienda podría dejar de recaudar por impuestos sobre 8.000 millones de euros menos; y, por otro lado, el Servicio Estatal de Empleo deberá hacer frente a unos 15.000 euros al año para pagar la prestación de desempleo de cada trabajador, llegando a pagar la suma de 16.000 millones de euros por el choque del coronavirus en la economía.

En esta situación extrema, lo que España necesita, sin remedio, es controlar todo gasto improductivo con reformas profundas sobre todos los sectores de la economía pública y privada, de forma directa o indirecta, ya que, sin reformas estructurales que garanticen la viabilidad económica con una mejor eficiencia y la creación de empleo, no habrá solución posible, con la seguridad, de que cualquier demora nos causará un daño tremendo en la recuperación y la retardará.

Junto con las reformas estructurales y la eliminación de todo gasto improductivo, es necesaria, al menos, durante un año una bajada de impuestos como han hecho otros países europeos, ya que necesitamos crecer con fuerza y de forma continuada para arrancar la recuperación con la máxima fuerza y mantenerla en el medio y largo plazo.

N. B. No queda otra, que cubrir las prestaciones de desempleo y sus costes, realizando una reducción del gasto público improductivo con medidas estructurales, bajando, a la vez, temporalmente los impuestos para lograr una arrancada potente y con fuerza, sin olvidar, que también, tenemos que continuar luchando contra la pandemia, razón por la que será necesaria la colaboración de toda la sociedad civil, y, que todos sin exclusiones cumplamos todas y cada una de las medidas de prevención para evitar lo rebrotes, por lo que, también, será necesaria una información veraz, permanente e inmediata a los españoles.

Córdoba, a 9 de julio de 2020

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Paro – gasto – impuestos (menos gasto o más impuestos)

Es un hecho cierto y probado, qué si extrapolamos el número de inactivos conocido de 16.525.900 (EPA-1T-2020), haciendo una media ponderada con otras cifras conocidas de desempleo y sumando la previsión negativa de autónomos desaparecidos, más los erte-ere definitivos, el número de parados real puede estar situado en torno a 9.000.000 de personas, vamos algo tremendo y, que, además, va para largo.

La Comisión Europea avisa, que la tasa de paro se disparará tras el fin de los erte, de forma, que podría llegar al 25%, diciendo el comisario europeo de Economía, Paolo Gentiloni, que el impacto de la crisis del coronavirus será desproporcionado en la economía española y provocará un aumento significativo de la tasa de desempleo. Así mismo, la Comisión Europea (CE) calcula una contracción del PIB de España hasta el 10,9% en el año 2020.

Por otro lado, la mayoría coinciden en que el problema fiscal de España está en el gasto y no en los impuestos, al comprobar  que la política de recortar gasto es mucho más efectiva que la consistente en subir impuestos. Sin embargo, no faltan, como el Gobierno, quienes reclaman una subida de impuestos, ignorando, que el resto de economías europeas están haciendo todo lo contrario para favorecer la recuperación tras la pandemia del coronavirus (como ocurre en Alemania, ItaliaPortugal y otros países).

De hecho, Alberto Alsina opina, que el recorte del gasto es mucho más efectivo, que la política consistente en subir impuestos, puesto que los aumentos de la presión fiscal deprimen el crecimiento y complican el proceso de recuperación. Sin embargo, los partidarios de subir los impuestos, parten de un solo principio simplista, repitiendo su mantra sin parar: España recauda por debajo de la media europea, de modo que debe subir los impuestos y armonizar su presión fiscal con los países de nuestro entorno.

Por el contrario, es un hecho más que probado, que el déficit de nuestras cuentas públicas no tiene su origen y fundamento en la falta de ingresos fiscales, que están, se mire como se mire, más que topados, sino que se produce por el exceso de gasto, cuyo crecimiento ha venido siendo exponencial y despegado cada vez más del total de ingresos reales gestionados por el Gobierno, que, además, vienen subiendo año tras año. A pesar de ello, los desembolsos presupuestarios han crecido muy por encima de lo aceptable, disparando la deuda a cotas superiores al 110% del PIB.

En resumen, el desempleo en España se ha disparado y crecerá, si no se toman medidas estructurales y se acepta por todos, que habrá que hacer sacrificios, de manera, que cuanto más se tarde en adoptar medidas adecuadas, peor será el problema del paro y sus soluciones serán más duras para todos.

N.B. Para controlar y reducir el paro, lo primero debe ser reducir y controlar el gasto público, y, lo segundo, poner en marcha la economía productiva en todos los sectores, después, se verá, si es posible aumentar o crear algunos impuestos, pues lo contrario será, sin duda, un camino sin retorno.

Córdoba, a 8 de julio de 2020

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Responsabilidad individual (no es posible sin información veraz, permanente e inmediata)

En estos días el nuevo mantra, habiendo quedado claro el tremendo fracaso del Gobierno, de principio a fin, en la pandemia del coronavirus, es la apelación oficial y oficiosa (de todos los responsables del mando único del ejecutivo y de todos sus allegados mediáticos) a la responsabilidad personal e individual de los españoles, pues la realidad meridiana es, que tienen que buscaruna cabeza de turco para endosarle el muerto, y, nada mejor para ello, que cargar la responsabilidad sobre los sufridos ciudadanos, vamos lo que se llama en lenguaje llano, meterlo todo, en “ una caja de las guantás”.

 Nada mejor para ese fin oscuro y tenebroso de traspasar toda el peso de la pandemia a los españoles de a pie, que situar ahora toda la responsabilidad en los ciudadanos, propagando a mansalva torticeramente, que no cumplen con las normas de prevención contra el coronavirus; es decir, se quiere culpar a todos los españoles de los terribles efectos de la pandemia, repitiendo una y otra vez por todos los medios imaginables, que incumplen las medidas de seguridad, y, para ello, vale todo, razón por la que se multiplica la publicidad (en todos los medios de comunicación, especialmente, en TVE, y, resto de las televisiones afines) de reuniones peligrosas de personas irresponsables, haciendo ver, que los españoles somos mayoritariamente unos informales, inconscientes e imprudentes, cuando es realmente todo lo contrario, la gran mayoría de los españoles son, sin la menor duda, un ejemplo de responsabilidad ciudadana, estando muy por encima de todos sus representantes  políticos.

Aquí, cabe una breve relación de hechos relevantes sobre la enfermedad, que se relacionan sin ánimo de exhaustividad, porque no caben todos por su elevado número, pero si de claridad en el reparto justo de cualquier presunta responsabilidad, así:

* Se llego tarde y mal al control de la pandemia, y, además, se repetía machaconamente el mantra oficial, de que “esto es una simple gripe”.

* No hay que preocuparse, y, las mascarillas no son convenientes ni necesarias, continuando con un largo etc. etc.

* Aun no sabemos los españoles datos e informaciones fundamentales: Número de contagiados y fallecidos, cifra de mayores muertos en condiciones muy dolorosas en residencias, número de sanitarios infectados y fallecidos, etc. etc.

*  Ha faltado desde el inicio de la enfermedad información veraz, de forma, que la que se ha proporcionado y se sigue proporcionando, ha sido una mentira de principio a fin.

Por otro lado, la verdad de todo es, qué sin la participación de la sociedad civil, no saldremos de la terrible situación en que nos encontramos en todos los terrenos (político, sanitario, económico y social), pero esa colaboración de la sociedad pasa necesariamente por una información veraz inmediata, permanente y completa. Se debe pedir y exigir responsabilidad individual y colectiva a los españoles, pero no será posible esa colaboración ciudadana sin una información veraz, de manera, que todos los españoles sepan, sin la menor duda, que deban hacer y las consecuencias de su no hacer, y, no cumplir las medidas de prevención contra el coronavirus. Así mismo, a la vez, proceder con rapidez y eficacia contra esa minoría de ciudadanos, que nos ponen a todos en peligro, y, por supuesto, sin exclusiones, ya que no puede haber “bulas” con quienes se saltan cuarentenas e ignoran las medidas de prevención exigibles, sean quienes sean y ocupen el cargo público que ostenten.

 Está muy claro el camino, pero se echa de menos una información veraz, sin ella no hay solución eficaz, y, además, la participación de la sociedad civil al completo será imposible de lograr, ya vemos, que los ejemplos de dislates de algunos ciudadanos son repetidos y se pretende meterlos sin mesura en la opinión pública, a través, de un mantra basado en la mentira y en la desvergüenza.

N. B. La responsabilidad individual y colectiva no es posible sin una información veraz, permanente e inmediata, de manera, que los agitadores oficiales o/y oficiosos deben dejarse de mantras fraudulentos para cargar toda la responsabilidad de la pandemia y sus efectos en los españoles de a pie, que de sobra han demostrado por mayoría absoluta su implicación en la solución, mostrando un comportamiento ejemplar; y, en vez de culpabilizar a los ciudadanos proporcionarles información veraz de principio a fin, sin exclusiones de tipo alguno.

Córdoba, a 7 de julio de 2020

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Paro – España – Córdoba (datos Ministerio de Trabajo y Economía Social)

En estos días, hemos conocido los datos de junio del paro registrado en las oficinas del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) y, como siempre, se echa de menos una información veraz, pues es evidente, que esos datos no se corresponden con la realidad, son una simple figuración numérica, razón por la que, viene bien citar el dicho popular de “zapatero a sus zapatos”, pues resulta claro, que se  cuenta el paro por alguien interesado con doblez y que se sumerge en el terreno pantanoso de la irrealidad y del dato inveraz.

Es lo cierto, que España se pone a la cabeza del paro en la UE tras el confinamiento, el estado alarmante y otros dislates del Gobierno, y, por si faltaba poco, el paro registrado en las oficinas del SEPE volvió a aumentar en junio con un repunte de 5.107 parados respecto al mes anterior, hasta un total de 3.862.883 personas.

De parte de la creación de empleo, el número medio de afiliados a la Seguridad Social se incrementó en junio en 68.208 cotizantes, hasta un total de 18.624.337 personas. Sin embargo, el número de trabajadores afiliados a la Seguridad Social en el último día de junio fue de 18.484.270, lo que supone un descenso de 99.906 personas desde los inicios del mes, siendo las bajas producidas el último día -161.500 -.

Por otro lado, el paro en junio sube en Córdoba en 294 desempleados y la provincia registra 86.137 personas sin trabajo, según los datos del Ministerio de Trabajo. La agricultura ha sido el sector más afectado con 671 parados hasta un total de 10.325 personas. En la industria (368), la construcción (399) y los servicios (151) ha bajado el paro. Por su parte, el número de afiliados a la Seguridad Social llegó a los 283.320, con más de 2.144 en términos absolutos en junio.

Oficialmente, el número total de parados alcanzó al finalizar junio la cifra de 3.862.883 desempleados, sin que esta cifra contabilice los trabajadores afectados por los ERTE, de hecho, contando los ERTE y los autónomos, que cobran una prestación por cese de actividad, el número de parados -el real- sería de 7,2 millones, solo con datos oficiales del Ministerio.

En resumen, veamos otros datos:

(EPA-1T-20)

Población total: 47.329.981.

Menores: 7.809.881.

Población 16 años y más: 39.520.100.

Activos: 22.994.200.

Ocupados: 19.681.300.

Inactivos: 16.525.900.

(S.S.) Pensionistas: 8.896.412.

(D.P.). Perceptores I. M. V.: 1.800.000.

(D. P.) Trab. Adm. Públic.: 2.578.388.

(D. P.) Ertes -afectados-: 3.600.000.

(D. P.) Autónomos -cerrados-: 1.300.000.

(D. P.) Parados -previsión mínima-): 7.703.057.

Finalmente, es lo cierto, qué si extrapolamos el número de inactivos conocido de 16.525.900, haciendo una media ponderada con otras cifras conocidas de desempleo, el número de parados real puede estar situado en torno a 9.000.000 de personas, vamos algo tremendo y, que, además, va para largo. Sin embargo, estimo, que no se puede dejar a nadie atrás, aunque, sin duda harán falta reforma estructurales y sacrificios de todos, sobre todo, hay que reducir el gasto improductivo en todo el sector público, pues la única solución posible es de todos con todos.

N. B. La constatación del paro en España (en Córdoba se duplica) solo según datos Ministerio de Trabajo y Economía Social es una desgracia tremenda; es cierto, como hemos hecho, que vale otra forma de contar, pero el desastre, desde cualquier mirada, es una realidad, que durará varios años, se cuente como se cuente. Veremos de dónde saldrá el dinero para cubrir todas las prestaciones resultantes, sobre todo si la U. E. empieza a dudar de las cifras y de los planes de reestructuración y control del gasto, que envía el Gobierno español; a pesar de que, incluso con la ayuda europea, si es que llega, no tendremos suficiente, será necesario acudir a más deuda pública, medidas estructurales, sacrificios y reducción del gasto público improductivo, aunque el Gobierno, por boca de su Presidente Sr. Sánchez, solo ha anunciado más impuestos.

Córdoba, a 6 de julio de 2020

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.