Tag Archives: confinamiento

Fin confinamiento II (Paro con tasa mínima del 33,50% y se superan los 6.000.000 de desempleados)

** Datos de la EPA del 1T – 2020 – INE:

Población de 16 años y más.

Total: 39.520.100

 - Ocupados: 19.681.300

 - Parados: 3.313.000

- Inactivos: 16.525.900.  

Tasa de paro: 14,41%.

Ocupación ha bajado: 285.600.

- Activos: 22.994.200. Descienden en 164.600.

- Inactivos: 16.525.900.  Crecen en 257.500.  Este dato del incremento de número de inactivos no tiene precedentes en la EPA, resultando especialmente preocupante.

** Ministerio datos paro mayo:

-  El número total de ocupados en 18.584.176.

- El paro vuelve a subir en mayo y ya hay 6 millones de personas cobrando una prestación. En el mes de mayo, la cifra total de prestaciones abonadas por parte del Servicio Púbico de Empleo Estatal ascendía a 5,98 millones, por tanto, la tasa real de paro es del 32,50%, como mínimo.

- El paro registrado en las oficinas del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) aumentó en 26.573 personas en mayo en comparación con abril.

 - España cuenta con 778.285 parados más que hace un año en las estadísticas de las oficinas de empleo, un incremento del 25,27% que muestra la gravedad de la crisis del coronavirus.

- El volumen total de parados alcanzó al finalizar mayo la cifra de 3.857.776 desempleados.

- El SEPE ha reconocido 3.748.009 prestaciones entre el 16 de marzo y el 31 de mayo.

- El número de personas afiliadas a la Seguridad Social en el último día de mayo fue de 18.584.176, lo que supone que el sistema registró un aumento de 187.814 afiliados desde el inicio a final de mes (un 1% más).

- Un número de personas de 2.998.970 estaban protegidos por una situación de suspensión total o parcial por Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE). De ellos, 2.616.553 se encontraban en situación de ERTE por fuerza mayor.

** En resumen, estos son los datos, que tenemos al día del hoy, de manera, que se quiera ver o no, 7.473.115 de nuestros activos están desempleados, lo que es un problema gravísimo para España, y exige, que la economía se debe poner en marcha de forma inmediata, si no queremos alcanzar una catástrofe irrecuperable.

Hay que acabar con el confinamiento en cualquiera de sus formas y abrir todas las puertas, con todas las garantías precisas que se quieran, pero abrir completamente, sin ningún tipo de fases desfasadas, permitiendo la libre circulación por toda España y en todos los sectores productivos, ya que, si no se hace así, todos los países de Europa y del resto del mundo civilizado nos tomarán la delantera, y, nuestra recuperación será más lenta y perderemos nuestros mercados  interiores y exteriores, lo que implica, a la vez, sin excusa ni pretexto alguno,  que tenemos que tener acceso a una información veraz, inmediata, permanente y continua y la plena participación de la sociedad civil.

N.B. Hay que terminar con el confinamiento de manera inmediata, ya que, no podemos sostener una tasa de paro mínima del 33,50% y superar los 6.000.000 de desempleados, pero todo esto, hay que hacerlo con todas las medidas de protección exigibles y con la participación total de la sociedad civil, lo que implica, implantar una información veraz y completa en todos los sentidos,  o vamos al desastre total y permanente, lo que supone, también, que el Gobierno debe abandonar el estado alarmante, y, devolver a la sociedad civil ya sus libertades  y derechos.

Córdoba, a 2 de junio de 2020

Fo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Confinamiento – España (error tras error y negligencias irreparables)

En España un Gobierno liberticida y autoritario, con un estado alarmante extralimitado e inconstitucional, ha impuesto un confinamiento contrario al estado de derecho y ha cercenado nuestros derechos y libertades básicas, con el pretexto de combatir la epidemia, saltándose la Ley aplicable sin pudor alguno e imponiendo a los ciudadanos normas excepcionales restrictivas y suspensivas de las libertades en todas sus variantes, al amparo de un estado de excepción de facto, con una finalidad muy clara:

Controlar a los españoles con un confinamiento extremo y cerrar todas las instituciones a cal y canto, de manera, que los ciudadanos queden indefensos ante un autoritarismo desmedido e ilimitado en el tiempo.

Los efectos de esa política extrema de confinamiento se empiezan a vislumbrar ahora, de manera, que el futuro augura una hecatombe de proporciones bíblicas en todos los sentidos (sanitario,  económico, político y social), además, lo peor es que el Gobierno no sabe cómo salir de esta situación desastrosa, diseñando y aplicando sin mesura democrática unas medidas de desconfinamiento (que llama “desescalada por fases en V asimétrica invertida”) desnortadas y arbitrarias, con la única finalidad real de seguir con el estado alarmante controlando a los españoles sin límite de tiempo; a la vez, que sigue con su política luctuosa de información inveraz, intentando una y otra vez manipular la información, pues tiene la convicción, de que la epidemia incontrolada en España se ha debido a su actuación negligente cuando menos, basada en la implantación de un poder colectivo dirigido a  terminar con la libertad individual.

Una cosa, debe quedar muy clara, estamos hablando de derechos fundamentales reconocidos en nuestra Constitución, que el Gobierno ha suspendido de forma solapada al principio y ahora sin pudor, como ponen de relieve las actuaciones arbitrarias del mando único (Ministro, Sr. Illa), del Ministro del Interior  Grande Marlaska, del gran muñidor de la epidemia Sr. Simón, de la actuación malévola de la abogacía del estado contra la Juez de Instrucción Rodríguez-Medel y la división de poderes, y, así, un largo camino de mentiras y trapisondas de todo tipo.

Se ha dicho por el Gobierno una y otra vez, que el confinamiento extremo era la única solución, pero, como casi siempre, este Gobierno falta a la verdad, pues existen otros modelos de confinamiento más suave sin limitación de libertades, que han aplicado con éxito los países anglosajones y otras naciones como Suecia, que, basado en la información veraz y transparente, han conseguido la participación de los ciudadanos en el confinamiento evitando la parada total de la nación.

Llegados a este punto, el confinamiento es conocidos por todos, que puede llevarse a cabo de varios formas e intensidades, pero generalmente se reconocen dos maneras de confinamiento, aunque ya sabemos, que el Gobierno del España ha optado por el más duro, severo y extremo de los modelos, así que examinaremos brevemente estos dos modelos básicos:

- Una modalidad se articula en torno a una regulación normativa extrema, que puede conseguir controlar la epidemia, pero arrasarlo todo y dejando un erial con todas sus consecuencias y efectos nocivos.

La norma en este supuesto hace, que solo exista la verdad oficial, desapareciendo toda información veraz y transparente, quedando el ciudadano convertido en la nada y encerrado en su casa a cal y canto. Este ha sido y es el aplicado en España, donde solo existe la verdad de un mando único trilero y autoritario y los españoles suspendidos en sus libertades, quedan confinados y completamente desinformados, machacados, además, por una propaganda oficial perversa, con toda la nación paralizada y el ciudadano indefenso frente a un autoritarismo enervante, derivado de un poder colectivo, que usa el dolor con fines políticos en un estado alarmante ilimitado en sus efectos y en el tiempo.

Esta modalidad de confinamiento, puede controlar la epidemia, pero lo peor viene después, cuando el País intenta salir y reanudar la actividad poniéndose en marcha de nuevo: Ruina económica completa, paro disparado, aumento exponencial de la deuda, déficit descontrolado y un larguísimo etc. de desgracias de todo tipo.

- Otra modalidad, llamémosle la sueca, que se basa en una información al ciudadano transparente, permanente y clara sobre la enfermedad, pidiendo al mismo su participación, en la creencia y defensa de que los ciudadanos son sujetos responsables y titulares de derechos y libertades irrenunciables, y, además, por el menor tiempo posible de un encierro flexible.

En resumen, todos los países aplican uno u otro modelo con sus variantes, pero la cuestión básica para nosotros, reside, en saber, si el sistema de confinamiento excesivo y extremo aplicado en España puede llevarnos a un desastre de larga duración, ya que, los ciudadanos excesivamente tutelados por el Gobierno, pueden llegar a asimilar la doctrina malévola, de que lo importante es cumplir la norma(desescaladas, fases, Vs. invertidas, mentiras repetidas, etc. etc.) cuando de lo que se trata, esencialmente, es no contagiar o ser contagiado.

N.B. Considero, que el confinamiento impuesto, por el terror alarmante, en España, ha sido y sigue siendo un error tras error, derivado, si o si, de negligencias repetidas irradiadas desde una concepción colectiva del poder, que usa el dolor como arma política destruyendo el estado de derechos y nuestras libertades fundamentales.

Córdoba, a 30 de junio de 2020

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba, Inspector de Trabajo y S. S.

Desconfinamiento ya – Virus económico (empresas quebradas, paro, deuda y déficit)

 

Ha llegado el momento de levantar el confinamiento y devolver a los españoles sus derechos y libertades (entiendo, que es innecesario para ello, por sabido por todos, citar el art. 116 de la C. E., ni el art. 55, 1. de la misma), pues el estado de alarma no puede seguir limitando  a los españoles sus derechos fundamentales consagrados en la Constitución, de forma que reclamo, que se nos devuelvan los derechos a la libertad en todas sus manifestaciones (el derecho a una información veraz, el derecho a la libre empresa, el derecho al trabajo y, en resumen todos los derechos constitucionales establecidos en el Título I de nuestra Carta Magna), habiendo llegado el momento -de que si el Gobierno no nos devuelve ya nuestros derechos-, de acudir al art. 53 de la Constitución, y, debiendo toda la sociedad civil en bloque acudir  a los Tribunales ordinarios (por un procedimiento basado en los principios de preferencia y sumariedad) y, en su caso, a través del recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional.

La recesión, según el Banco de España, llevará a una caída del 13,4% del PIB español y nos daremos un golpe económico devastador, además, bajo un silencio atronador por parte del Gobierno. Es una realidad, que la gran recesión se ha apoderado de España, miles de empresas están ya quebradas y/o paralizadas, el paro puede superar la tasa del 23%, la deuda será insostenible y tendremos un déficit incalculable, de manera que, si no reaccionamos con fuerza, no podremos iniciar la recuperación como está ocurriendo ya en otros países de la UE.

En esta situación, resulta sorprendente, que el Gobierno se resista a ofrecer cifras y previsiones sobre la situación económica, cuando existe un recuento oficial permanente de infectados y muertos, lo que contrasta con el absoluto silencio oficial que existe en torno a la recesión. El Gobierno, como en casi todo, está grogui, paralizado e inane, y, su máxima responsable, la Vicepresidenta de Economía, Nadia Calviño permanece en la mudez y se niega a realizar estimaciones sobre el desplome de nuestra economía y a plantear planes de recuperación.

Hay que empezar, a planificar y reiniciar nuestra economía con transparencia plena y con la participación de todos, de manera que el Gobierno no puede seguir sonámbulo en la inacción permanente, hace falta diálogo permanente con todos y para todo, sobre todo con aquellos que saben. No podemos seguir, en manos de un mando único filosófico aparcado en el desconocimiento económico y atrancado en la inoperancia de su propia incapacidad.

Es una realidad, que en España sufrimos un confinamiento demasiado estricto y de una duración peligrosísima. El país ha estado y sigue, prácticamente, parado, de forma, que aproximadamente, el 80% de las empresas ha visto reducida su actividad, una mitad ha decidido paralizar sus planes en todos los sentidos y muchas han optado por cerrar, simplemente, están quebradas.

Por lo dicho, veamos algunos puntos, que nos darán información sobre nuestra realidad económica, así:

Déficit.

España cerró 2019 con un déficit público del 2,8% del PIB. La agencia estadística europea, Eurostat, en su informe ha señalado, que el diferencial entre ingresos y gastos fue negativo en 35.195 millones de euros, de forma, que esta cifra de déficit supone unos 2.300 millones más de lo que había anunciado el gobierno. Por otro lado, el tamaño del Estado entre 2018 y 2019 ha vuelto a producir un aumento progresivo del peso mismo, que en 2019 alcanzó el 41,9% del PIB, calculándose. que el déficit llegará al 12% del PIB en 2020.

Deuda.

La deuda, en cifras absolutas, ha registrado un aumento hasta los 1.188.862 millones de euros con los que cerró 2019, de manera, que el peso de la deuda con respecto al PIB supone, realmente, se quiera ver o no, el 100% del PIB, puesto que existen conceptos que no se computan en su cálculo oficial.

Por otro lado, la deuda pública, por su parte, se situará, como mínimo, en el 120% del PIB en los próximos años, lo que supondrá unos 300.000 millones de euros adicionales, por la sencilla razón, además, de que el Gobierno no podrá acudir a nuevas subidas de impuestos, salvo, que se quiera suicidar y destruir el sistema económico en España.

Paro.

Es un hecho cierto, que el tremendo descenso de la actividad económica tendrá consecuencias perversas y cuantiosas sobre el mercado de trabajo, de forma, que la tasa de paro podría llegará al 23% a cierre de 2020, y, lo que venga años después es algo ignoto.

Además, no se debe olvidar, que partimos de una realidad durísima, así: EPA 4T – 2019 – Habitantes:  47.100.396 – — Hombres:23.089.390 – Mujeres: 24.011.006 – Tasa de paro: 13,78% – Tasa de actividad: 58,74% – Ocupados: 19.066.9. miles – y – Parados: 3.191.9. miles -.

Por todo ello, la crisis económica en el empleo tendrá unas consecuencias desastrosas, si no iniciamos un desconfinamiento rápido, flexible y continuo. El confinamiento hay que levantarlo ya por zonas y sectores, paulatinamente, ya que la prolongación de restricciones tan duras supondrá la quiebra del País.

N.B.  El confinamiento en España debe terminar ya y ahora, pues nuestros derechos y libertades básicas así lo exigen, a la vez, que nuestra economía no podemos dejarla morir, razón por la que hay que iniciar la recuperación de nuestro tejido productivo, empezando por los sectores más esenciales para nuestra economía y por zonas, con la finalidad, además, de crear empleo cuanto antes y frenar el paro antes de que nos ahogue.

Por cierto, es una realidad, qué sin la participación de todos y sin transparencia e información veraz, como consagra el art. 20 de nuestra Constitución, nada será posible ni deseable.

Córdoba, a 23 de abril de 2020

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Niños y mayores (confinados todos y muchos mayores fallecidos, es inadmisible)

 

Parece (esta palabra es una aclaración previa y una prevención a la inseguridad jurídica existente en este tema) que el Gobierno ha aprobado la norma que permitirá a los niños, nuestros hijos y nuestros nietos, que llevan ya 41 días confinados salir a la calle, pero muy custodiados por los padres o un tutor (esto es una entelequia del ejecutivo propia del Fr. Illa), aunque claro, habrá que ver como se va a llevar a cabo la liberación, por lo que habrá que esperar a “las condiciones que fije el Gobierno”, porque ya hemos visto, que los cambios sobre el asunto son más que una realidad, es más, se puede decir sin temor a equivocarnos, que son la esencia misma de toda la planificación liberadora.

Propongo, sin embargo, como medida de prudencia, ante posibles denuncias de la Guardia Civil del General Santiago, que los padres dirijan una solicitud de autorización a la Ministra de Educación Sñrª. Celáa, pues todos sabemos, que como dijo: “de ninguna manera los hijos son propiedad de los padres”, y, debiéndose tener en cuenta a la vez, que la Ministra, también, ha dicho, siguiendo la línea liberticida del Gobierno, que “no podemos tolerar mensajes negativos”, y, claro, muchos ciudadanos tenemos una idea muy negativa de las medidas aprobadas (inciertas) por el Gobierno para nuestros hijos y nuestros nietos.

Por otro lado, es un principio constitucional irrenunciable, que la seguridad jamás debe subordinar a la libertad (bajo ninguna circunstancia), que se conforma constitucionalmente como el valor supremo del estado de derecho y es el derecho fundamental primigenio, razón por la que, solicito formalmente, además, la máxima seguridad jurídica en este asunto.

En relación con los mayores, llevo muchos días, sintiendo horror y vergüenza máxima con la situación en la que se encuentran, aunque claro muchos de ellos, ya no podrán decir nada porque han pasado a la otra vida, además, en algunos casos abandonados, solos y sin sus familias. Según los datos oficiales, 21.282 españoles han fallecido por la pandemia en España, aunque Sanidad no suma las cifras discordantes de las CC. AA., lo que elevaría los muertos en un número importante; así mismo, se habla por muchos expertos, que el número de personas fallecidas por coronavirus en España es superior a 45.000 personas. Por otro lado, es un hecho cierto, qué de todos los fallecidos en España por la epidemia, un mínimo del 75% son personas mayores, concretamente, en muchos casos, son españoles mayores de 75 años, por no hablar de la realidad de los fallecimientos producidos en residencias de la tercera edad en toda España. Por todo lo dicho, aquí sobran comentarios, solo es hora de soluciones eficaces en todos los sentidos, políticas, económicas y sociales, lo que ha pasado y sigue pasando -en menor medida-, es inaceptable y para todos los españoles será siempre una carga de vergüenza inasumible.

N. B.  Los niños ya no pueden seguir confinados y su libertad de movimiento debe ser máxima e inmediata, y, en cuanto a los mayores (demasiados fallecidos, como se ha dicho), su protección o, más bien, su desprotección, en estos días de pandemia es inadmisible y nunca podremos olvidar su abandono, al que todos hemos contribuido de alguna forma, aunque claro, los gobiernos (Estado, CC. AA., Provincias, Municipios, etc.) son los que se llevan toda la responsabilidad en su tristísima situación de abandono, pues los ciudadanos españoles estábamos y estamos confinados.

Córdoba, a 22 de abril de 2020

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba, Inspector de Trabajo y S. S.

II. El confinamiento en España (hay que levantarlo ya)

 

Ha llegado el momento de levantar el confinamiento y devolver a los españoles sus derechos y libertades, y, entiendo, que es innecesario para ello, por sabido por todos, citar el art. 116 de la C. E. que permite y regula el estado de alarma, cuando dice, que la declaración de los estados de alarma, de excepción y de sitio no modificarán el principio de responsabilidad del Gobierno y de sus agentes reconocidos en la Constitución y en las leyes, ni el art. 55, 1. de la misma, que dice,  que los derechos reconocidos en los artículos 17, 18, apartados 2 y 3, artículos 19, 20, apartados 1, a) y d), y 5, artículos 21, 28, apartado 2, y artículo 37, apartado 2, podrán ser suspendidos cuando se acuerde la declaración del estado de excepción o de sitio en los términos previstos en la Constitución. Se exceptúa de lo establecido anteriormente el apartado 3 del artículo 17 para el supuesto de declaración de estado de excepción; lo que deja claro, que el estado de alarma no puede limitar y ni  privar a los españoles de sus derechos fundamentales consagrados en la Constitución, de forma que reclamo, que se nos devuelvan los derechos a la libertad en todas sus manifestaciones, el derecho a una información veraz, el derecho a la libre empresa, el derecho al trabajo y, en resumen todos los derechos constitucionales establecidos en el Título I de nuestra Carta Magna, habiendo llegado el momento, de que si no se comienza por el Gobierno a devolvernos nuestros derechos, de acudir al art. 53 de la Constitución, que en sus núms. 1º., y 2º., dice, que los derechos y libertades reconocidos en el Capítulo segundo del presente Título vinculan a todos los poderes públicos. Sólo por ley, que en todo caso deberá respetar su contenido esencial, podrá regularse el ejercicio de tales derechos y libertades, que se tutelarán de acuerdo con lo previsto en el artículo 161, 1, a), y, que cualquier ciudadano podrá recabar la tutela de las libertades y derechos reconocidos en el artículo 14 y la Sección primera del Capítulo segundo ante los Tribunales ordinarios por un procedimiento basado en los principios de preferencia y sumariedad y, en su caso, a través del recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional”.

Para conseguirlo, primero es imprescindible, que se restablezca  una total y completa política de transparencia e información por el Gobierno, pues ya basta de desinformación, al estilo de “es una simple gripe”, “mascarillas no”, “está todo controlado”, “tests para todos ya”, “etc. etc.”, razón por la que (aunque es evidente, que el Gobierno ha actuado tarde y mal, cometiendo todo tipo de errores imaginables, llevando a cabo una política de desinformación día a día, que aún continúa), hay que cambiar y  conseguir una  política de información transparente, cosa que se debe conseguir, si queremos levantar el confinamiento con éxito con la colaboración libre y voluntaria de una sociedad española comprometida, tal y como ha demostrado en estos duros días que estamos sufriendo.

De esta forma, siguiendo una política de prevención amplísima y rigurosa, se puede empezar el levantamiento del encierro, logrando un confinamiento menos traumático y riguroso de forma paulatina por sectores de actividad productiva, por edades si se quiere, siempre según las características del tejido productivo, concentrado las medidas en proteger a los colectivos de población más vulnerable, como mayores, enfermos crónicos, etc., llevando a cabo un levantamiento progresivo de las medidas de confinamiento, de separación social, etc., acompañando el inicio de la recuperación social y sanitaria con medidas económicas, fiscales y de apoyo a las empresas buscando la creación de empleo y parando el aumento del paro.

Sin embargo, no podemos olvidar, en ningún momento, la lucha contra la epidemia, por lo que hay que tomar a la vez, a tiempo y de forma inmediata, medidas de todo tipo para controlar el coronavirus, así que, propongo algunas ya contrastadas con éxito en otros países:

** Una estrategia sanitaria conformada con la información y con la transparencia, destacando alertas a los españoles de cualquier noticia sobre la pandemia, ruedas de prensa libres y abiertas, vídeos, notas informativas de manera diaria, y, haciendo llegar a sus ciudadanos toda la información que se tenga en cada momento sobre el coronavirus.

** Realizar tests masivos a todos los españoles, empezando por los más expuestos, sea cual sea el motivo (sanitarios, trabajadores de servicios esenciales, policía y fuerzas armadas, etc.)

** Un plan de producción intensiva de material sanitario de todo tipo (mascarillas, batas, guantes, ropa de trabajo especial, respiradores, etc.) a lo largo y a lo ancho de España. Necesariamente, tenemos que autoabastecernos.

** Llevando a cabo, en caso necesario, confinamientos o cuarentenas seleccionadas de afectados por el coronavirus o que presenten síntomas, realizándoles previamente tests de la enfermedad, en sus domicilios y en centros de ayuda de todo tipo, y, siempre controlados, siempre respetando su derecho a libre elección del lugar de confinamiento.

** Controles de temperatura a las puertas de edificios públicos, de oficinas, de las empresas, etc., y, poniendo en marcha aplicaciones para el control y seguimiento personal de la sanidad de la población, siempre respetando su derecho a la intimidad personal y a su libertad.

** Haciendo, además, obligatorios el uso de epis (mascarillas, gorros, guantes, ropa de trabajo, etc.) por sectores productivos y por la población afectada, que se deberá extender, a todos los españoles mientras no se controle la epidemia.

N.B.  El confinamiento impuesto en España con las condiciones expuestas, de terminar ya y ahora, pues nuestros derechos y libertades básicas así lo exigen, a la vez, que nuestra economía no podemos dejarla morir, razón por la que hay que iniciar la recuperación de nuestro tejido productivo, empezando por los sectores más esenciales para nuestra actividad productiva, con la finalidad, además, de crear empleo cuanto antes y frenar el paro antes de que nos ahogue.

Por cierto, reitero, qué sin facilitar información veraz, como consagra el art. 20 de nuestra Constitución, nada será posible ni deseable.

Córdoba, a 11 de abril de 2020

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.