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El C. G. P. J. -poder judicial- ausente (¿por qué no defiende la independencia judicial?)

El Gobierno -Ministerio del Interior- Sr. Grande Marlaska, ha llevado a cabo un ataque ilegal e inconstitucional contra la independencia del poder judicial y, curiosamente, el C. G. P. J. durmiendo y en silencio, “normal”. (Juzgado de Instrucción Nº. 51 de Madrid – Juez Rodríguez Medel – Investigación Delegado del Gobierno de Madrid, Sr. Franco).

Con independencia de cualquier consideración sobre este asunto, baste citar algunas cosas dignas de tenerse en cuenta:

1ª. – Consejo General del Poder Judicial (Código Ético para la Carrera Judicial).

Texto final acordado en la sesión celebrada el día 16 de diciembre de 2016.

PRINCIPIOS DE ÉTICA JUDICIAL

PREÁMBUL0

<< Estos “Principios de Ética Judicial” aspiran a recoger los valores y reglas de conducta compartidos por la judicatura española. Pretenden servir de guía en el desempeño de la jurisdicción y promover el diálogo colectivo y la reflexión personal sobre los retos a los que se enfrentan quienes la ejercen, en un marco legal y social complejo y cambiante. Se proponen, además, fortalecer la confianza de la ciudadanía en la justicia al hacer explícitos los modelos de comportamiento con arreglo a los cuales jueces y juezas se comprometen a cumplir sus funciones.

PARTE RIMERA

Principios 

Capítulo I

Independencia

  1. La independencia judicial es un derecho de todo ciudadano y ciudadana cuya protección y defensa forma parte inexcusable de los deberes profesionales del juez y de la jueza, y no un privilegio personal de su estatuto.
  2. El juez y la jueza deben situarse en una disposición de ánimo que, al margen de sus propias convicciones ideológicas y de sus sentimientos personales, excluya de sus decisiones cualquier interferencia ajena a su valoración de la totalidad de la prueba practicada, a la actuación de las partes en el proceso, de acuerdo con las reglas del procedimiento, y a su entendimiento de las normas jurídicas que haya de aplicar.
  3. Los miembros de la Judicatura han de asumir un compromiso activo en el buen funcionamiento del sistema judicial, así como promover en la sociedad una actitud de respeto y confianza en el Poder Judicial y ejercer la función jurisdiccional de manera prudente, moderada y respetuosa con los demás poderes del Estado.
  4. El juez y la jueza tienen el deber de reclamar de los poderes públicos unas condiciones objetivas de trabajo adecuadas para el ejercicio independiente y eficaz de sus funciones y el consiguiente suministro de medios personales y materiales.
  5. El juez y la jueza tienen el deber de demandar aquellas mejoras legales que redunden en beneficio de la independencia judicial como garantía de los ciudadanos.
  6. El juez y la jueza, sin perjuicio de su deber legal de denuncia, deben resistir todo intento directo o indirecto de terceros ajenos al proceso que tienda a influir en sus decisiones, ya provenga de los demás poderes públicos, de grupos de presión o de la opinión pública, ya proceda de la misma Judicatura, evitando tener en consideración, al dictar sus resoluciones, cualquier expectativa de aprobación o rechazo de las mismas.
  7. Los miembros del Poder Judicial que formen parte de tribunales superiores deben actuar en el ejercicio de sus funciones respetando la independencia y la dignidad jurisdiccional de los integrados en tribunales inferiores.
  8. El juez y la jueza que, por su pertenencia a la Judicatura, desempeñen cargos públicos ejercerán sus competencias y adoptarán sus decisiones con objetividad y, cuando así proceda, y en todo caso en materia de selección, nombramiento y ascenso de miembros de la Carrera Judicial, con pleno respeto a los principios de mérito y capacidad.
  9. El juez y la jueza han de comportarse y ejercer sus derechos en toda actividad en la que sean reconocibles como tales de forma que no comprometan o perjudiquen la percepción que, en un Estado democrático y de Derecho, tiene la sociedad sobre la independencia del Poder Judicial. >>

Nota: Aquí sobra cualquier comentario.

2ª. – Por lo dicho, las asociaciones de jueces se sublevan contra su antiguo compañero Grande-Marlaska. La Asociación Judicial Francisco de Vitoria, la Asociación Profesional de la Magistratura y Foro Judicial independiente han emitido un comunicado denunciando la actuación del Ministro-Juez Grande Marlaska.

Basta citar aquí (por todas ellas), solamente, “que la AJFV considera inaceptable, que un Estado democrático permita a un ministro de Interior “tomar represalias contra un alto mando de la Policía Judicial por no desvelar actuaciones de investigación policial en el marco de una instrucción”.

Nota: Aquí, de nuevo, sobra cualquier comentario.

Está claro, que todos los juristas de España avalan la postura de las Asociaciones Judiciales citadas, así que, considero innecesario cualquier otro razonamiento, pero todos comparten, que el Ministro del Interior Grande Marlaska ha infringido la ley (art. 9 C. E.) y ha realizado una actuación ilegítima contra la independencia del poder judicial, que primero, lo desprestigia a él, y, segundo pone una bomba al C. G. P. J.. Sin embargo, lo que llama la atención es, que el Órgano de Gobierno de los Jueces, hasta la fecha, ha permanecido silente, encenagado en una prudencia incomprensible, dejando, además, desamparada frente al poder ejecutivo a la Juez, que parece, que solo quiere conocer la verdad de lo sucedido. Vamos, una vergüenza (lo diga Agamenón o su porquero), que tendrá consecuencias para todos los jueces de España.

En resumen, un Gobierno autoritario, que ha destruido nuestros derechos y libertades en base a un estado alarmante ilegal e inconstitucional (arts. 9, 116 y cc. C. E.), que desgraciadamente, parece, que se prorrogará una vez más, ha destrozado también la división de poderes, que es una de las columnas del estado democrático, y, además, el resto de los poderes públicos callados y en silencio.

N.B. ¿Por qué el C. G. P. J. -poder judicial- no defiende la independencia judicial y protege a una Juez, que nos defiende a todos los españoles?

Eso es lo que hay, pero como dijo en su poema Martin Niemöller, acerca de las consecuencias de no ofrecer resistencia a las tiranías: “Cuando vinieron a buscarme, no había nadie más que pudiera protestar”.

No se puede vivir sin liberad individual y sin un estado de derecho en pleno vigor, de forma que si no defendemos nuestras libertades estamos perdidos.

Córdoba, a 3 de junio de 2020

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Confinamiento – España (error tras error y negligencias irreparables)

En España un Gobierno liberticida y autoritario, con un estado alarmante extralimitado e inconstitucional, ha impuesto un confinamiento contrario al estado de derecho y ha cercenado nuestros derechos y libertades básicas, con el pretexto de combatir la epidemia, saltándose la Ley aplicable sin pudor alguno e imponiendo a los ciudadanos normas excepcionales restrictivas y suspensivas de las libertades en todas sus variantes, al amparo de un estado de excepción de facto, con una finalidad muy clara:

Controlar a los españoles con un confinamiento extremo y cerrar todas las instituciones a cal y canto, de manera, que los ciudadanos queden indefensos ante un autoritarismo desmedido e ilimitado en el tiempo.

Los efectos de esa política extrema de confinamiento se empiezan a vislumbrar ahora, de manera, que el futuro augura una hecatombe de proporciones bíblicas en todos los sentidos (sanitario,  económico, político y social), además, lo peor es que el Gobierno no sabe cómo salir de esta situación desastrosa, diseñando y aplicando sin mesura democrática unas medidas de desconfinamiento (que llama “desescalada por fases en V asimétrica invertida”) desnortadas y arbitrarias, con la única finalidad real de seguir con el estado alarmante controlando a los españoles sin límite de tiempo; a la vez, que sigue con su política luctuosa de información inveraz, intentando una y otra vez manipular la información, pues tiene la convicción, de que la epidemia incontrolada en España se ha debido a su actuación negligente cuando menos, basada en la implantación de un poder colectivo dirigido a  terminar con la libertad individual.

Una cosa, debe quedar muy clara, estamos hablando de derechos fundamentales reconocidos en nuestra Constitución, que el Gobierno ha suspendido de forma solapada al principio y ahora sin pudor, como ponen de relieve las actuaciones arbitrarias del mando único (Ministro, Sr. Illa), del Ministro del Interior  Grande Marlaska, del gran muñidor de la epidemia Sr. Simón, de la actuación malévola de la abogacía del estado contra la Juez de Instrucción Rodríguez-Medel y la división de poderes, y, así, un largo camino de mentiras y trapisondas de todo tipo.

Se ha dicho por el Gobierno una y otra vez, que el confinamiento extremo era la única solución, pero, como casi siempre, este Gobierno falta a la verdad, pues existen otros modelos de confinamiento más suave sin limitación de libertades, que han aplicado con éxito los países anglosajones y otras naciones como Suecia, que, basado en la información veraz y transparente, han conseguido la participación de los ciudadanos en el confinamiento evitando la parada total de la nación.

Llegados a este punto, el confinamiento es conocidos por todos, que puede llevarse a cabo de varios formas e intensidades, pero generalmente se reconocen dos maneras de confinamiento, aunque ya sabemos, que el Gobierno del España ha optado por el más duro, severo y extremo de los modelos, así que examinaremos brevemente estos dos modelos básicos:

- Una modalidad se articula en torno a una regulación normativa extrema, que puede conseguir controlar la epidemia, pero arrasarlo todo y dejando un erial con todas sus consecuencias y efectos nocivos.

La norma en este supuesto hace, que solo exista la verdad oficial, desapareciendo toda información veraz y transparente, quedando el ciudadano convertido en la nada y encerrado en su casa a cal y canto. Este ha sido y es el aplicado en España, donde solo existe la verdad de un mando único trilero y autoritario y los españoles suspendidos en sus libertades, quedan confinados y completamente desinformados, machacados, además, por una propaganda oficial perversa, con toda la nación paralizada y el ciudadano indefenso frente a un autoritarismo enervante, derivado de un poder colectivo, que usa el dolor con fines políticos en un estado alarmante ilimitado en sus efectos y en el tiempo.

Esta modalidad de confinamiento, puede controlar la epidemia, pero lo peor viene después, cuando el País intenta salir y reanudar la actividad poniéndose en marcha de nuevo: Ruina económica completa, paro disparado, aumento exponencial de la deuda, déficit descontrolado y un larguísimo etc. de desgracias de todo tipo.

- Otra modalidad, llamémosle la sueca, que se basa en una información al ciudadano transparente, permanente y clara sobre la enfermedad, pidiendo al mismo su participación, en la creencia y defensa de que los ciudadanos son sujetos responsables y titulares de derechos y libertades irrenunciables, y, además, por el menor tiempo posible de un encierro flexible.

En resumen, todos los países aplican uno u otro modelo con sus variantes, pero la cuestión básica para nosotros, reside, en saber, si el sistema de confinamiento excesivo y extremo aplicado en España puede llevarnos a un desastre de larga duración, ya que, los ciudadanos excesivamente tutelados por el Gobierno, pueden llegar a asimilar la doctrina malévola, de que lo importante es cumplir la norma(desescaladas, fases, Vs. invertidas, mentiras repetidas, etc. etc.) cuando de lo que se trata, esencialmente, es no contagiar o ser contagiado.

N.B. Considero, que el confinamiento impuesto, por el terror alarmante, en España, ha sido y sigue siendo un error tras error, derivado, si o si, de negligencias repetidas irradiadas desde una concepción colectiva del poder, que usa el dolor como arma política destruyendo el estado de derechos y nuestras libertades fundamentales.

Córdoba, a 30 de junio de 2020

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba, Inspector de Trabajo y S. S.

II. El confinamiento en España (hay que levantarlo ya)

 

Ha llegado el momento de levantar el confinamiento y devolver a los españoles sus derechos y libertades, y, entiendo, que es innecesario para ello, por sabido por todos, citar el art. 116 de la C. E. que permite y regula el estado de alarma, cuando dice, que la declaración de los estados de alarma, de excepción y de sitio no modificarán el principio de responsabilidad del Gobierno y de sus agentes reconocidos en la Constitución y en las leyes, ni el art. 55, 1. de la misma, que dice,  que los derechos reconocidos en los artículos 17, 18, apartados 2 y 3, artículos 19, 20, apartados 1, a) y d), y 5, artículos 21, 28, apartado 2, y artículo 37, apartado 2, podrán ser suspendidos cuando se acuerde la declaración del estado de excepción o de sitio en los términos previstos en la Constitución. Se exceptúa de lo establecido anteriormente el apartado 3 del artículo 17 para el supuesto de declaración de estado de excepción; lo que deja claro, que el estado de alarma no puede limitar y ni  privar a los españoles de sus derechos fundamentales consagrados en la Constitución, de forma que reclamo, que se nos devuelvan los derechos a la libertad en todas sus manifestaciones, el derecho a una información veraz, el derecho a la libre empresa, el derecho al trabajo y, en resumen todos los derechos constitucionales establecidos en el Título I de nuestra Carta Magna, habiendo llegado el momento, de que si no se comienza por el Gobierno a devolvernos nuestros derechos, de acudir al art. 53 de la Constitución, que en sus núms. 1º., y 2º., dice, que los derechos y libertades reconocidos en el Capítulo segundo del presente Título vinculan a todos los poderes públicos. Sólo por ley, que en todo caso deberá respetar su contenido esencial, podrá regularse el ejercicio de tales derechos y libertades, que se tutelarán de acuerdo con lo previsto en el artículo 161, 1, a), y, que cualquier ciudadano podrá recabar la tutela de las libertades y derechos reconocidos en el artículo 14 y la Sección primera del Capítulo segundo ante los Tribunales ordinarios por un procedimiento basado en los principios de preferencia y sumariedad y, en su caso, a través del recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional”.

Para conseguirlo, primero es imprescindible, que se restablezca  una total y completa política de transparencia e información por el Gobierno, pues ya basta de desinformación, al estilo de “es una simple gripe”, “mascarillas no”, “está todo controlado”, “tests para todos ya”, “etc. etc.”, razón por la que (aunque es evidente, que el Gobierno ha actuado tarde y mal, cometiendo todo tipo de errores imaginables, llevando a cabo una política de desinformación día a día, que aún continúa), hay que cambiar y  conseguir una  política de información transparente, cosa que se debe conseguir, si queremos levantar el confinamiento con éxito con la colaboración libre y voluntaria de una sociedad española comprometida, tal y como ha demostrado en estos duros días que estamos sufriendo.

De esta forma, siguiendo una política de prevención amplísima y rigurosa, se puede empezar el levantamiento del encierro, logrando un confinamiento menos traumático y riguroso de forma paulatina por sectores de actividad productiva, por edades si se quiere, siempre según las características del tejido productivo, concentrado las medidas en proteger a los colectivos de población más vulnerable, como mayores, enfermos crónicos, etc., llevando a cabo un levantamiento progresivo de las medidas de confinamiento, de separación social, etc., acompañando el inicio de la recuperación social y sanitaria con medidas económicas, fiscales y de apoyo a las empresas buscando la creación de empleo y parando el aumento del paro.

Sin embargo, no podemos olvidar, en ningún momento, la lucha contra la epidemia, por lo que hay que tomar a la vez, a tiempo y de forma inmediata, medidas de todo tipo para controlar el coronavirus, así que, propongo algunas ya contrastadas con éxito en otros países:

** Una estrategia sanitaria conformada con la información y con la transparencia, destacando alertas a los españoles de cualquier noticia sobre la pandemia, ruedas de prensa libres y abiertas, vídeos, notas informativas de manera diaria, y, haciendo llegar a sus ciudadanos toda la información que se tenga en cada momento sobre el coronavirus.

** Realizar tests masivos a todos los españoles, empezando por los más expuestos, sea cual sea el motivo (sanitarios, trabajadores de servicios esenciales, policía y fuerzas armadas, etc.)

** Un plan de producción intensiva de material sanitario de todo tipo (mascarillas, batas, guantes, ropa de trabajo especial, respiradores, etc.) a lo largo y a lo ancho de España. Necesariamente, tenemos que autoabastecernos.

** Llevando a cabo, en caso necesario, confinamientos o cuarentenas seleccionadas de afectados por el coronavirus o que presenten síntomas, realizándoles previamente tests de la enfermedad, en sus domicilios y en centros de ayuda de todo tipo, y, siempre controlados, siempre respetando su derecho a libre elección del lugar de confinamiento.

** Controles de temperatura a las puertas de edificios públicos, de oficinas, de las empresas, etc., y, poniendo en marcha aplicaciones para el control y seguimiento personal de la sanidad de la población, siempre respetando su derecho a la intimidad personal y a su libertad.

** Haciendo, además, obligatorios el uso de epis (mascarillas, gorros, guantes, ropa de trabajo, etc.) por sectores productivos y por la población afectada, que se deberá extender, a todos los españoles mientras no se controle la epidemia.

N.B.  El confinamiento impuesto en España con las condiciones expuestas, de terminar ya y ahora, pues nuestros derechos y libertades básicas así lo exigen, a la vez, que nuestra economía no podemos dejarla morir, razón por la que hay que iniciar la recuperación de nuestro tejido productivo, empezando por los sectores más esenciales para nuestra actividad productiva, con la finalidad, además, de crear empleo cuanto antes y frenar el paro antes de que nos ahogue.

Por cierto, reitero, qué sin facilitar información veraz, como consagra el art. 20 de nuestra Constitución, nada será posible ni deseable.

Córdoba, a 11 de abril de 2020

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

III. Derechos fundamentales y Estado de Alarma (derecho a recibir información veraz)

 

El artículo 20 de la C. E. dice y recoge lo siguiente:

1. Se reconocen y protegen los derechos:

d). A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión.

2. El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa.

**  El sábado por la noche en su sorprendente comparecencia en televisión el Presidente Sánchez, entre otra cosas, dijo, “que recurriéramos a canales de información fiables, evitando noticias engañosas que provocan alarma y pánico”, y, dados los fiascos de información del Gobierno, la verdad es, que muchos españoles nos quedamos maravillados y sorprendidos, ya que en su anterior comparecencia dijo que por estas fechas andaríamos por los 10.000 contagios y lo cierto es que se superan los 33.000; así mismo, los mensajes del Gobierno han sido escasamente fiables: -Es como una simple gripe-,  -la posibilidad de infección será muy baja-, -el riesgo está controlado-, -nuestros hospitales están preparados y aguantarán la presión, serán capaces de soportar la presión. Por otro lado, el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Fernando Simón Fernando Simón, (el doctor Simón al que todos debemos escuchar), no alertó con su tranquilidad (más bien negligencia) de lo que venía, además, Simón insistía en que en España “la posibilidad de infección era muy baja”; es más, llego a decir: <<que si su hijo le preguntaba si podía ir a la manifestación del Día de la Mujer él le diría que “haga lo que quiera“, añadiendo que “no proponía suspender ningún evento”.>>

Por lo dicho, es evidente, que el Gobierno nunca ha manejado información fiable, lo que supone, que teniendo en cuenta el artículo 20 de la C. E. precitado, al no estar el derecho fundamental a “recibir información veraz” suspendido ni limitado, en forma alguna, por el Estado de Alarma, el Gobierno ha vulnerado una y otra vez dicho derecho fundamental.

 ** Al igual, que los españoles estamos confinados y los que se saltan esa obligación, son lógicamente sancionados por la autoridad, el Gobierno debería tomar medidas coercitivas y/o sancionadoras contra los responsables de la desinformación proporcionada; y, si el Gobierno no toma medidas la oposición debería pedir las responsabilidades exigibles sin escusas de clase alguna, y, si el Congreso está cerrado arbitrariamente por el Gobierno, acudir a los tribunales (ordinarios, constitucional o/y UE), todo menos incumplir su sagrado deber de controlar al Gobierno, tal y como se hace en todas las democracias serias y consolidadas, pues, no hay duda alguna, que el derecho a información veraz no está suspendido ni limitado, en forma alguna, por el Estado de Alarma.

Finalmente, poner de manifiesto, que exigir el Gobierno información veraz, nunca puede suponer deslealtad de clase alguna en este momento complicado de la pandemia del coronavirus, por el contrario, implica ejercer un derecho fundamental de todos los españoles consagrado en el art. 20 de la C. E, no solo por todas las inexactitudes anteriores, sino también por las informaciones presentes y futuras debidas.

N. B. El derecho fundamental a recibir información veraz, no ha quedado suspendido ni limitado por el Estado de Alarma, razón por la que el Gobierno debe cumplir con su obligación de información verdadera y exacta y la oposición, si o si, debe exigir al Gobierno esa información sin excusas de clase alguna, si no la proporciona, pues nuestra Constitución es la ley suprema de España.

Córdoba, a 23 de marzo de 2020

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Derechos fundamentales y Estado de Alarma (la libertad en peligro, que no nos salven)

 

En estos días de crisis y Estado de Alarma, que ya muchos dirigentes políticos dicen sin justificación ni pudor alguno, que se prorrogará, si o si, siento, sin poder evitarlo una gran preocupación por la limitación de nuestros derechos y libertades, que ya presentan aspectos y efectos indeseables, así, sin ánimo de exhaustividad, veamos algunos ejemplos:

** Pedro Sánchez y Pablo Iglesias se saltan la cuarentena con absoluta señal de prepotencia y sin consecuencias negativas para ellos, teniendo, además, un masajista como el Sr. Simón que los justifica sin el mínimo pudor, mientras los españoles estamos confinados, etc. y soportando multas por cualquier descuido de las normas aprobadas en alarma, que limitan nuestros derechos; además, con publicidad, pues no hay más que ver las televisiones, que una y otra vez, reproducen controles policiales y ejemplarizan las sanciones.

** El Gobierno en el Congreso, para evitar cualquier control, limita las sesiones y las deja en manos de la Presidenta socialista, con lo que vulnerando la Constitución se evita comparecer y dar todo tipo de explicaciones como es su obligación y deber; y, al parecer, no pasa nada. La oposición debe colaborar con lealtad, pero también exigir que no se dañe el estado de derecho en ninguna circunstancia.

** El ejercito se despliega por España, pero desaparece, salvo un ratito propagandístico, de Cataluña y el País Vasco. Igualdad para todos los españoles, aunque a lo peor es una falacia.

** Los presos condenados del llamado “proces” salen de las prisiones sin más explicaciones, mientras, otros presos permanecen en los centros penitenciarios. Seguimos en la igualdad, racionalizada por la necesidad inexistente en la alarma.

** Se explica desde el poder, que las medidas restrictivas de derechos sin límites claros, son la única solución, mientras se olvidan medidas elementales de control de la enfermedad, como son los controles masivos (test), que, como otros países, al estilo de Corea del Sur, están realizando con éxito. Desde el inicio de la pandemia en España ha existido una negligencia clara y manifiesta, que se quiere borrar aplicándonos un estado de alarma que limita innecesariamente muchos derechos y libertades.

** Se ocultan los datos de los contagiados en un alarde de desinformación vulnerando el derecho de los españoles a información completa y veraz, pero que la tasa de fallecimientos pone al descubierto. ¿Por qué no se están haciendo controles (test) masivos a todos los españoles?

** Se impide a algunas CC. AA. combatir con efectividad los contagios, limitando los medios sanitarios: mascarillas, ropa adecuada de protección, gafas, etc., mientras otras CC. AA. (País Vasco y Cataluña) hacen de su capa un sayo, sin que ocurra nada ni el Gobierno reaccione, permitiendo, a más, al Sr. Torra sacar partido político de la epidemia en España y en Europa. Lo del mando único que dicen existe con el Estado de Alarma es una quimera y los derechos y libertades se limitan desigualmente por rezones exclusivamente políticas y de oportunidad discriminando a los españoles.

** Se permite a dirigentes políticos, miembros del Gobierno, “politizar el dolor”, mientras, todos los españoles luchan diariamente contra la pandemia con absoluto desinterés y con completa abnegación. El estado de alarma se aplica con discriminación y en base a intereses políticos espurios, con claros tufos de autoritarismo ideogilizado.

Por lo dicho, está muy claro, que nuestros derechos fundamentales están en peligro inminente, que el Estado de Alarma no se puede prorrogar por la buenas y que los dirigentes políticos de los partidos de la oposición deben exigir garantías sólidas de que las restricciones de derechos serán las mínimas y las exclusivamente necesarias. La libertad, igualdad, legalidad y todos nuestros demás derechos fundamentales básicos no pueden ser limitados y borrados sin más (por las buenas), aunque sea de forma temporal,  pues la historia nos ha demostrado una y otra vez, que eliminarlos y limitarlos es muy fácil, pero restablecerlos en su plenitud es más lento y complicado. Los regímenes autoritarios son y deben ser siempre para España una mala pesadilla, que no se puede volver a repetir pase lo que pase, ya que la libertad es un derecho escaso y siempre hay que estar luchando y dando la cara por él. Que ningún español piense que nos van a regalar nuestros derechos y libertades si no luchamos día a día por ellas, y, además, que si dejamos que nos las quiten sea quien sea, debemos saber que no nos las devolverán.

N.B. Los derechos fundamentales son un bien escaso, de forma que los presuntos salvadores de nuestra salud en un estado de alarma deben estar siempre dando explicaciones de su limitación y, además, la alarma debe durar el mínimo posible, tal como lo contempla nuestra Constitución, por lo que cualquier prórroga debe ser aprobada muy excepcionalmente y con todas las garantías del estado de derecho, ya que la libertad siempre está en peligro, y, sinceramente, muchos no queremos salvadores a consta de nuestros derechos fundamentales básicos.

Córdoba, a 21 de marzo de 2020

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.