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ELECCIONES VACÍAS DE PROPUESTAS REALES Y CONCRETAS (¿quién se preocupa de los temas y problemas verdaderos de los españoles?)

Ahora en período de elecciones los partidos se ocupan de los españoles como nunca, lo que es algo normal, todos quieren que los voten, pero hay muchos temas que deberían contestar y ofrecer soluciones concretas, baste citar solo tres, así:

** Mil millones de pobres en el mundo. En España hay, al menos, diez millones de personas en el umbral de la pobreza. ¿Alguien ha visto alguna medida concreta y valorada en busca de una solución real y eficaz?

** Gasto público descontrolado. La deuda pública de España ronda los 1.300.000 millones de euros, aunque se habla del 98% del PIB -cosa que no significa casi nada con un tipo de interés al 0%-, pero que pasará cuando el tipo de interés suba al 1,50%, por poner una posible subida.

Los costes de financiación más baratos de siempre se ven neutralizados por una deuda que supera el billón de euros, como se ha señalado, y, los Presupuestos Generales recogen que la factura de la deuda se situará este año en los 31.398 millones. ¿Quién le pone el cascabel a este gato y como se hace?, aunque por ahora silencio general de todos.

** La sostenibilidad del sistema de Seguridad Social está más que en situación de quiebra. Solo un dato: España supera los nueve millones de pensionistas. ¿Algún partido ha propuesto una solución a la quiebra señalando medidas concretas, debidamente valoradas, o vamos a una solución a la griega?

En estos días las propuestas de los partidos son simplemente cero, desgraciadamente solo se habla (solo se habla) de Franco, del Sr. Torra y de los CDR, de Trump, de muchas banderas, de pactos y de un largo etc. de asuntos fundamentales para todos los españoles, lo cual es magnífico y nos soluciona muchos problemas. La verdad que así da gusto.

No estaría de más, que los partidos concretaran las medidas que van a aplicar para solucionar los verdaderos problemas de los españoles. Se han señalado tres temas, a título de ejemplo, aunque la realidad es  que cualquier solución concreta de los principales problemas de España se gradecería de los partidos políticos presentes en las elecciones, cualquier otra cosa sería, como está ocurriendo hasta la fecha, una tomadura de pelo.

Hasta hoy todo lo que se ve son maniobras de distracción, razón por la que se agradecería por todos los españoles, que cada partido fijara una serie de asuntos prioritarios y las medidas concretas que van a aplicar para hacer frente a los mismos en beneficio de los españoles, lo que nos dará a todos una verdadera posibilidad de elegir en libertad y con fundamentos reales.

N.B.    No hay nada como unas elecciones para comprobar que todos los partidos prefieren el barullo a concretar sus medidas para solucionar los problemas de los españoles. ¿Quién empieza a concretar propuestas y a ofrecer soluciones?, se agradecería mucho por todos y cada uno de los españoles que queremos votar (al menos información y medidas concretas).

Córdoba, a 27 de octubre de 2019

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Desconocimiento como defensa (nadie sabe nada y mucho menos los que están al lado o duermen con ellos)

En España está pasando algo curioso e inexplicable, existe unanimidad. Todos los “investigados o no, pero muy próximos” coinciden en algo sorprendente (casi extraordinario). Todos declaran por activa y por pasiva, que ellos no sabían nada de nada. Da igual, que fueran socios de negocios, matrimonios, compañeros de trabajo, superiores o inferiores, etc., lo destacable es que no se enteraban de nada. Los casos del conocimiento de todos: ERES de Andalucía, Noos, Tarjetas de Caja Madrid, Operación Púnica, quiebras fraudulentas, trucaje medioambiental de motores, ruina consciente de Cajas de Ahorros, Bárcenas, papeles de Panamá, etc. etc., se pueden unificar en una sola afirmación coincidente, nadie sabía nada. Además, que lo que más extrañeza produce, es que los implicados (directamente o indirectamente), es decir, todos los aludidos de una u otra forma, es que se trata de personas muy formadas y extraordinariamente informadas, pero a pesar de ello no se enteraban de nada.

Debe quedar muy claro, que soy de los que piensan y están convencidos, que en una estrategia de defensa los “investigados”, pueden decir lo que quieran, callarse, mentir, guardar silencio y lo que sea en aras de su defensa, ya que siempre es deseable que se escapen todos los culpables a que un inocente sea condenado. Sin embargo, tanta coincidencia en las defensas causa estupor e indignación en los españoles de a pié y ello lleva al crecimiento de partidos populistas y al descreimiento en la justicia, llegándose a confundir derecho de defensa con impunidad e injusticia y a la creencia generalizada de que todo vale para unos pocos y en perjuicio de la gran mayoría, cada vez más exprimida y desigual.

En estos días, por otro lado, se han hechos publicas noticias alarmantes, así: Que la clase media en España se ha reducido en estos años en tres millones o más de personas, que la deuda pública ha superado al PIB y las generaciones futuras tendrán de pagar intereses superiores a 40.000 millones anuales por la deuda, que la seguridad social está en crisis económica y las pensiones peligran, que el desempleo se estanca, que la UE exige mayores recortes, que el déficit público sigue al alza, que la desigualdad entre españoles aumenta, etc.; y, para colmo del hartazgo de los españoles tendremos otras elecciones con el mismo sistema perverso y autodestructivo.

Con independencia de todo lo dicho, la Constitución proclama (art. 14): “Que los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”.

Sin embargo, como decía hace unos días, los efectos de las descomprensiones existentes en nuestro País y que nadie quiere arreglar ni solucionar, pesan como una losa sobre los españoles llevándolos a la sinrazón y a un  “cabreo” generalizado, que engendra resultados catastróficos para ellos mismos, lo quieran o no. En las próximas elecciones generales, después de un espectáculo muy lamentable de todos los partidos electos, nadie puede estar seguro de su voto (suponiendo que se vote), ya que primero hay que decidirse por un partido desconocido en su contenido y en sus políticas, tanto antes como después de las elecciones, y, a continuación, nadie sabe qué hará el partido votado con su voto. Todos los españoles (que votan), se mire como se mire, no saben a quién o a que votan, y, ni se pueden imaginar el destino final de sus votos.

Por todo lo dicho, el problema de los españoles en las próximas elecciones es un salto al vacío, parecido a la amnesia colectiva y al no saber nada de nada de los llamados a declarar como investigados, pero con una diferencia profunda y desigual, porque la mayoría de los españoles pagan como siempre, deseando saber a dónde irá su voto, cuando los del no recuerdo, no sabía y quien lo podía imaginar, siempre, se quiera creer o no, saben dónde están en todos los sentidos y dónde está su dinero, aunque sea, por ejemplo en Panamá.

Nota: “Seguimos en un agujero negro, cuyo contenido no se verá nunca, si no cambiamos de raíz el paso”.

Córdoba, a 9 de mayo de 2016.

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Agujeros negros: Deuda pública, partidos políticos y elecciones (¿alguien sabe su contenido real y por qué nunca se ve la luz?)

Un agujero negro es uno de los objetos más extraños e inexplicables en el espacio. Se dice que es un área en el espacio donde la gravedad es tan fuerte que incluso la luz no puede escapar de él, razón por la que, se le llama agujero negro. La luz puede viajar más rápido que cualquier cosa que conozcamos, a una velocidad de 300,000 kilómetros por segundo. Los astrofísicos creen que los agujeros negros nacen y se crean en lugares donde la materia es extremadamente densa; cuando la materia está tan densa que la luz no puede escapar de ella, la zona o región que ella abarca se convierte en un agujero negro. Curiosamente los agujeros negros al no irradiar ninguna luz no se pueden ver, pero si se pueden detectar sus efectos. Los agujeros negros tienen muchos tamaños dependiendo de su masa.  Hay agujeros negros enormes y pueden contener la cantidad de material de 100 millones o más de soles,  teniendo varios millones de kilómetros de diámetro.

España parece una reproducción de agujeros negros de 100 millones de soles, ya que hay asuntos que nadie llega a comprender o aclarar, así: la deuda pública inexplicable en todos los sentidos (cuantía real, finalidad, intereses a pagar, etc.);  los partidos políticos (sus cuentas, su funcionamiento, en principio, democrático, la “omerta” silente que los domina, etc.); y, las elecciones (sus listas de candidatos ajenas a su territorio, el costo de las mismas, el propio sistema electoral perverso por sí mismo, etc.). En definitiva, si nadie sabe explicar con claridad  lo que es un agujero negro, el caso de España, no solo por lo expuesto, sino por multitud de supuestos semejantes, constituye una realidad incomprensible e inexplicable, que sobrepasa la existencia y comprensión de los agujeros negros.

Los efectos de las descomprensiones existentes en nuestro País y que nadie quiere arreglar ni solucionar, pesan como una losa sobre los españoles llevándolos a la locura y a un  “cabreo” generalizado, que engendra resultados catastróficos para ellos mismos, lo quieran o no. En las próximas elecciones generales, después de un espectáculo dantesco de todos los partidos electos, nadie puede estar seguro de su voto (suponiendo que se vote), ya que primero hay que decidirse por un partido desconocido en su contenido y en sus políticas, tanto antes como después de las elecciones, y, a continuación, nadie sabe qué hará el partido votado con su voto. Todos los españoles (que votan), se mire como se mire, no saben a quién o a que votan, y, ni se pueden imaginar el destino final de sus votos. Es decir, pueden votar, por ejemplo, al partido que creen de centro derecha y acabar votando al frente unido de izquierdas. En conclusión, un verdadero agujero negro preñado de incertidumbres y de sorpresas, como ocurrió en la anterior legislatura del gobierno en funciones, donde una mayoría absoluta votó a un partido y sus políticas reales resultaron una trituradora de sus bases electorales, no solo en impuestos casi confiscatorios, sino en políticas de financiación autonómica, sanidad, dependencia, copago farmacéutico, unidad de España, terrorismo, gasto público incontrolado, deuda pública, etc.

Por todo lo dicho, el problema de los españoles en las próximas elecciones es irresoluble, ya que solo votarán, con más o menos sentido, los que lo hagan con el corazón de sí o sí; los demás cuando ejerzan su derecho al voto, será como si jugaran a la lotería o a la ruleta rusa, pues voten lo que voten en ese momento se acaba su derecho. En el futuro los partidos electos, todos sin exclusión, harán lo que quieran sus cúpulas directivas, que nadie sabe quién las eligen en realidad, pero que con toda seguridad nunca cumplirán sus programas electorales, salvo en disfrazar y gastar sin freno los impuestos de los españoles en muchos fines incomprensibles y si no les basta, emitiendo deuda pública a mansalva, hasta llegar a la apoteosis final de sumir en la miseria a todos los españoles presentes y futuros durante muchas generaciones. Eso sí, sin explicar nunca realmente sus gastos y despilfarros en la consecución de un bien común inaprensible.

Nota: “La luz como en los agujeros negros con el actual sistema electoral perverso e ineficiente no se verá nunca y, cuando digo nunca, es pura y simplemente nunca jamás”.

Córdoba, a 30 de abril de 2016.

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

 

 

 

 

 

 

Elecciones generales –II- (¿a quién votar?)

A la hora de votar, si se quiere ejercer ese derecho, creo que se debe examinar con cuidado y detenimiento el programa de cada partido político que concurre a las elecciones, al menos en algunos puntos, que señalaré sin ánimo de exhaustividad, así como, que garantías ofrece cada partido del cumplimiento de sus propuestas electorales, por la razón de que de incumplimientos ya vamos sobrados.

Por otro lado, todos los partidos deben decir claramente en que asuntos España no depende de sí misma, ya que, resulta evidente, que, en muchos casos, el impulso y dinamismo de la economía española dependerán en parte de la evolución de la economía internacional.

Así, señalaré unas cuantas medidas, que considero imprescindibles en cualquier programa electoral, sin que el orden de exposición de las mismas signifique nada especial:

a.- Política social. Determinado su contenido, coste de las mismas y plazo de aplicación; entre ellas, dependencia, asistencia a la maternidad, emigración, pobreza extrema, familia, etc.

b.- Sistema electoral. Modificación del sistema actual de listas cerradas y manipuladas por las cúpulas de los partidos, para garantizar la independencia de los cargos electos.

c.- Paro y políticas de empleo. Tipo de medidas, concreción del costo económico, duración de cada modalidad de protección, de manera que todos sepan cómo, cuándo y hasta que momento.

Encuesta de Población Activa – Trimestre 2/2015

Ocupados                     17.866,5

Parados                          5.149,0

Tasa de actividad                59,79

Tasa de paro                       22,37   

(Sin más comentarios).

d.- Seguridad Social. Modelo de financiación, modalidades de pensiones con mínimos y máximos, separación de la financiación pública con los impuestos de las llamadas cotizaciones de empresas y trabajadores, con garantías serias de la viabilidad del sistema.

e.- Justicia. Medidas concretas que garanticen la separación de poderes y la implantación de un sistema procesal ágil, rápido y gratuito, determinando el cómo y el cuándo, así como la concreción de su coste presupuestario.

f.- Déficit público. No se trata ya de reducirlo, sino de eliminarlo, señalando como y cuando. El Estado en todos sus niveles solo puede gastar lo que ingresa sin más, ya que su existencia supone  un lastre para el crecimiento y la competitividad de la economía española.

g.- Deuda pública.  Una deuda que alcanza casi el 98,5% del PIB, suponiendo un montante de 1,053 billones de euros, es algo inasumible, de manera que los partidos deben explicar claramente las medidas concretas para reducirla, el tiempo preciso para ello  y, sobre todo, para que no siga aumentando sin control.

h.- Educación, investigación y desarrollo.  Medidas concretas, evaluadas económicamente, ya que las deficiencias de nuestro sistema educativo condicionan la evolución de nuestra sociedad y de la economía española.

i.- Política autonómica. Todos iguales con las mismas obligaciones y derechos o asimétricos, nacionalistas y con privilegios sobre los demás españoles.

j.- Implantación real y efectiva de limpieza política y económica en todas las instituciones. Medidas inmediatas, eficaces y que garanticen la devolución íntegra de lo afanado, desde cuándo y con qué efectos personales y políticos.

Nota: Por descontado, que las medidas pueden ser muchas más, pero sinceramente, si algún partido propone medidas en las cuestiones señaladas, concretas, realizables, evaluadas económicamente y dice cuándo comenzará a aplicarlas, garantizando su cumplimiento,  se puede comenzar a descubrir el sentido de voto de los españoles.

Córdoba, a 6 de septiembre de 2015.

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

 

Autores, cooperadores, cómplices y demás responsables (ahora el problema se traslada a los ciudadanos potenciales votantes, ya que, la pregunta es inevitable ¿a quién votamos?

Estos días hemos conocido una resolución de la Audiencia Nacional que, rechazando un recurso de un partido político, falla que dicho partido político “es responsable civil subsidiario de la administración de la caja b). gestionada por sus tesoreros”. Hasta aquí todo normal, porque es evidente que no cabe recurso contra un auto de apertura de juicio oral.

Lo que resulta extraño, no solo en este caso de dicho partido político, sino en todos los casos conocidos de distintos partidos políticos, donde aparecen presuntos autores de pura corrupción o de gastos increíbles por innecesarios o suntuarios  (incluso algunos han reconocido sus actos presuntamente delictivos), es algo “extraordinario”, que reside en que junto a esos autores no aparezcan otras personas como cooperadores, cómplices u otras figuras responsables recogidas en el Código Penal.

La pregunta del millón de euros –como mínimo- es la siguiente: ¿Cómo es posible que en colectivos superiores a más de cien personas –no hablo solo de partidos sino también de instituciones, ayuntamientos, diputaciones empresas, etc.-, solo dos o tres manejaran asuntos de cientos de millones de euros sin que sus superiores ni nadie, al parecer, se enteraran de nada?

Solo cabe una respuesta: Es imposible que esos hechos presuntamente delictivos se llevaran a cabo con la completa ignorancia de todo el colectivo y de sus superiores y responsables”.

No se trata de calderilla fácilmente ocultable o detraible, sino de cantidades claramente escandalosas, que, se quiera o no son imposibles de maquillar. Es evidente, que para que aparezcan o desaparezcan millones de euros son necesarias, ineludiblemente, reuniones, citas previas de personas, llamadas telefónicas, correos electrónicos, comidas de varias personas, transferencias, recibos, documentos de todo tipo, viajes numerosos, la participación de muchas personas, etc., de manera que “ningún responsable de una empresa o entidad” puede resultar ignorante, ni consciente ni inconscientemente, ya que como se dice a nivel popular y todo el mundo asume sin discusión: “El responsable es el que manda, bien por acción o por inacción inexcusable”.

El problema está en que la sisa del dinero público, desgraciadamente, aparece y desaparece como el Guadiana, y, ya que no se trata de uno, ni de dos, ni de tres, sino presuntamente (por los datos y casos conocidos) de todos los partidos del sistema dominante que de alguna u otra forma han detentado poder y disposición de grandes cantidades de dinero (también se puede hablar de influencias, poder de decidir o capacidad de manipular condiciones o contratos donde entran en juego ingentes cantidades de euros), porque no se debe hablar solo de corrupción pura y dura, sino también de dinero mal empleado en las llamadas infraestructuras totalmente innecesarias o en gastos de personal claramente sobrepasados e inoperantes, como se ha visto con los resultados de las últimas elecciones municipales y autonómicas.

De cuánto dinero estamos hablando, ni se sabe ni se sabrá nunca (solo que es mucho), pero lo que sí sabe todo el mundo en España es que hay que regular el sistema político de otra forma, que impida los desmanes de todo tipo amparados en y por el mismo y que las medidas propuestas por los partidos son insuficientes, inadecuadas e ineficaces.

Nota. En unos meses (en diciembre ha dicho el Presidente Sr. Rajoy) se celebrarán elecciones generales (dejemos las catalanas fuera de este comentario breve) y los españoles se enfrentan a un serio problema, de casi imposible solución para emitir su voto: ¿a quién se puede votar tal y como está el patio de monipodio nacional?

Se pueden hacer varias cosas, todas discutibles y opinables:

-         Simplemente no votar, que es un derecho.

-         Votar disciplinadamente por plena convicción política (los nuestros siempre con razón o sin ella).

-         Votar con la nariz tapada (escoger entre lo malo y lo  peor).

-         Votar a partidos que se sabe a ciencia cierta que nos llevarán a la ruina.

-         Votar a partidos, que nadie sabe a dónde van ni lo dicen.

¡ Qué Dios nos coja confesados y que cada uno elija lo que pueda ¡

Para el futuro, con la participación de todos, espero listas completamente abiertas, con distritos unipersonales, donde cualquier persona se pueda presentar en su distrito con una simple solicitud a la junta electoral avalada con las firmas de 25 residentes en dicho distrito.

Córdoba, a 4 de septiembre de 2015.

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.