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Seguridad Social – reforma – impuestos (camino equivocado)

La seguridad Social tiene un problema, conocido por todos, que consiste, en que no tiene dinero suficiente para hacer frente a todas sus obligaciones; dicho de otra forma, la S. S. tiene un “déficit estructural” tremendo, que viene de lejos y que se perpetuará en el tiempo, sino se adoptan medidas estructurales profundas, tanto en sus gastos como en sus ingresos.

Se parte de inicio de una base errónea, ya que se dice que las cotizaciones no son suficientes para cubrir las necesidades reales de todo el sistema y que, como se viene haciendo desde muchos años el Estado tiene que hacer transferencias y prestamos a la S. S.

El Ministro de Seguridad Social, Sr. Escrivá, que viene de la AIReF, creía, que tenía todas las soluciones en la mano, pero está claro, que una cosa es predicar y otra dar trigo. Ahora, lógicamente ha cambiado, de forma, que se ha vuelto más político que técnico y ya habla con lenguaje difuso, mientras se aparta de sus anteriores soluciones y propuestas.

Ahora, empieza a decir cosas ambiguas y de casi “guevón”, así, prevé la consolidación de la separación de fuentes y restablecimiento del equilibrio financiero, abogando por meter mano a la cotización por desempleo para pagar las pensiones, a la vez, que pide, que, las financiaciones de los incentivos al empleo no puedan hacerse con cargo a las cotizaciones sociales. Su objetivo es mitigar el desequilibrio financiero del Sistema y liberar gastos impropios de la Seguridad Social, de manera, que propone cosas contradictorias, como estas:

*  la separación de fuentes de financiación de la Seguridad Social,

*  el mantenimiento del poder adquisitivo de las pensiones,

*  el acercamiento de la edad real de jubilación a la edad legal,

*  el desarrollo de sistemas de previsión social complementarios.

* sacar del sistema financiero de la S. S. lo que llama “gastos impropios”, que pasarían a ser financiados con los Presupuestos Generales y salir del pasivo del Sistema.

Parto de la base, que el Sr. Ministro de S. S. Escrivá es una persona competente y bien intencionada, sin embargo, creo que comete un error de bulto y de configuración filosófica en sus propuestas, que conllevan a resultados equivocados, no solo a Él, sino también a todos los españoles, pues antes de predicar hay que tener claro de donde saldrá el trigo, así:

a).- Se debería determinar cuáles son las necesidades sociales que se quieren o pueden cubrir y cuál será su coste.

b).- Después, debemos saber de que dinero se va a disponer y de donde va a salir.

c).- Hablar como se hace ahora de gastos impropios y cosas parecidas, sinceramente, parece poco serio, ya que todo sale de los Presupuestos Generales del Estado y los ingresos, cualquiera que sea su origen, son los que son y no hay más.

d).- Los gastos son los que son y su límite viene determinado por los ingresos, aunque, no embarquemos en un déficit astronómico, que siempre tendrá un límite, que viene fijado por la quiebra del Estado.

e).- Diferenciar los ingresos entre cotizaciones e impuestos no lleva a ningún sitio claro, ya que, de una u otra forma todo son impuestos que pagan los ciudadanos.

f).- La deuda pública, se quiera admitir o no, tiene un límite determinado por la aceptación máxima de sus emisiones por el mercado nacional e internacional, no hay más.

g).- Los Fondos de Recuperación de la U. E. están fijados y llenos de condicionalidad, y, además, no se sabe cuándo se recibirán.

h).- El Ministro de S. S. solo hace propuestas abstractas y medidas inconcretas, olvidando siempre, fijar que ajustes va a realizar para cuadrar el déficit del sistema, que es el sistema de todos. Proponer que se retrasará la edad de jubilación puede ser una medida, pero, si a la vez se dice que la subida de las pensiones al IPC está asegurada, no vamos a ningún sitio, porque, el efecto es el mismo, como se ha dicho, de sacar el importe del desempleo, del SMV y otros “gastos impropios” de la S. S., traspasándolos a los PGE; es una solución neutra viéndola con benevolencia, pues el gasto total del Estado seguirá siendo el mismo.

Por todo lo dicho, es lo cierto, que la situación de ruina que tenemos es una realidad incuestionable, el paro está disparado triplicando la media de la U. E. y del resto de Europa, salvo algún país de la misma, la deuda pública está llegando a un límite prohibitivo, los gastos están creciendo de forma desordenada e incontrolada, la situación política es un disparate, el control de la pandemia esta fuera de cualquier medida asumible, y, así, se podría seguir hasta cansarnos, razones, por las que entiendo, que el M. de S. S. Escrivá está jugando a la ruleta rusa y ha olvidado lo que sostenía cuando estaba en la AIReF.

No hay solución posible, sin que se adopten medidas estructurales profundas, dejándonos de promesas vanas y abstractas, a la vez, que se proporciona a la sociedad civil información veraz completa y permanente, para conseguir la participación social en la toma de decisiones, que sean aceptadas por todos, haciendo la base de esta política el consenso, el acuerdo y la generosidad de todos los españoles sin exclusión en un fin común, y, siempre con respeto a nuestra Constitución y a sus derechos fundamentales consagrados y al resto de nuestras leyes, pues de otra forma, no habrá solución legítima y pacífica.

El Ministro Escrivá no tiene más remedio que explicar claramente a los españoles, qué medidas va a tomar, que ajustes habrá que realizar, y, cuando y como, pues decir, que las pensiones irán con el IPC, a parte de que ya se verá si es posible económicamente, es proporcionar a los españoles un entramado falso de proporciones bíblicas, ya que el gran hachazo a las pensiones vendrá con la reforma fiscal, en el IVA, IRPF, Tasa Google, Tasa Tobin, y, resto de medidas impositivas.

N.B.  En la reforma de la S. S. se ha tomado un camino equivocado, ya que como siempre, se formulan propuestas abstractas y vanas llenas de propaganda y mentiras incompletas (que es lo peor), dejando a los españoles en la ignorancia y sin que puedan participar y decidir sobre cualquier cosa por mínima que sea, ya que el poder público no tiene porque dar detalles de nada y mucho menos informar a los españoles.

Los españoles, en la reforma de la Seguridad Social (como en tantas otras cosas), estamos inmersos en la incertidumbre y en la desinformación como siempre, y, vamos ciegos abocados al desastre, ya que, sin información veraz completa e inmediata, sin seguridad jurídica, sin libertades y sin principios éticos, solo aparecerán conflictos sociales, cuando la realidad muestre toda su crudeza.

Córdoba, a 12 de octubre de 2020

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Información veraz y participación social (generar confianza con medidas aceptadas por todos)

A parte de la desconfianza de los españoles ante las actuaciones cambiantes, llenas de ocultismo y de ineficacia probada de todas las administraciones públicas (especialmente, Gobierno de España y CC. AA.), el mayor defecto en nuestro País frente a la pandemia ha sido la falta de información veraz a los ciudadanos y la falta de participación social en cualquier toma de decisiones.

Se mire como se mire, no es posible implantar medidas de control, si los poderes públicos no se comprometen con sus ciudadanos, se les informa y educa de forma permanente e inmediata de toda la situación y se genera confianza, poniendo solo en valor las normas que los españoles están de acuerdo en cumplir convencidos de su utilidad y verdad, lo que significa, sin duda, que toda la sociedad civil debe participar en la toma de decisiones en cada momento y lugar, ya que, lo contrario, solo lleva a la desesperanza, a la desconfianza y a una absoluta falta de control, tal y como ha ocurrido y sigue ocurriendo en España.

Solo como recordatorio de la desinformación ciudadana, ¿quién no recuerda frases y hechos desmentidos por sí mismos y que ya forman parte de una histórica información desgraciada?

* Esto es una simple gripe.

* Las mascarillas no son necesarias.

* En España apenas tendrá incidencia.

* El fantasmal “comité de expertos” demostrado inexistente.

* La cifra de fallecidos desconocida.

* El ignoto número de contagiados.

* La vacuna para diciembre, etc. etc.

Sin una información veraz permanente, que permeabilice a toda la población, permitiendo un conocimiento inmediato, claro y permanente de los niveles de infección, es imposible crear un compromiso social contra la pandemia, que lleve a la opinión pública a aceptar un conjunto de medidas concertadas por toda la sociedad civil y los poderes públicos, sin olvidar, que no se trata solo de medidas sanitarias, sino también económicas, que posibiliten conservar nuestro tejido productivo y, a la vez, hacer realidad un fortalecimiento de nuestras estructuras de salud, dotándolas de los medios personales y materiales precisos.

Así mismo, sin una educación sobre la situación con la sociedad civil concertada por los poderes públicos, no será posible realizar una recuperación adecuada en los niveles políticos, sociales y sanitarios, y, siempre, en base a normas creíbles y consensuadas con los ciudadanos.

En resumen, si seguimos así, en la desinformación sin medidas concertadas entre todos, luchando unos contra otros, buscando solo beneficios particulares, sean o no lícitos y legales, es una evidencia, que seguiremos como estamos, a la cola del mundo civilizado en la lucha contra la pandemia y en la recuperación económica, de forma, que ahora, si es verdad, el grito de nos va la vida en ello.

N.B.  Sin información veraz y participación social, generando por todos los poderes públicos confianza con medidas aceptadas por todos, no hay solución posible.

Muchos países de la U.E., de la zona euro, de Europa y del resto del mundo civilizado lo están haciendo, de manera, que nadie se escude en su propia estulticia, creyendo que los españoles somos un atajo de inútiles e indisciplinados incapaces de comprender la grave situación en la que estamos, ya que, o salimos juntos trabajando unidos o nos estrellamos juntos, tal y como está pasando ahora en España.

Finalmente, el espectáculo político diario en nuestro País es, simplemente, una vergüenza, pero que nadie crea, que puede hacer lo que quiera porque nadie nos ve; la realidad demuestra, que en un mundo globalizado todo se sabe por todos y las ayudas exteriores ni son suficientes ni serán para siempre.

Por ahora, somos los primeros en lo malo, pero lo peor, es que estamos escalando día a día y sin pausa a la cumbre de la desconfianza, no solo dentro de España y con nuestros ciudadanos, sino, también, en Europa y en el resto del mundo, y que nadie lo dude, la confianza es un bien difícil de ganar, fácil de destruir y casi imposible de recuperar, especialmente, en un mundo extremadamente competitivo y en continuo cambio.

Córdoba, a 26 de septiembre de 2020

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Información veraz – Constitución – Estado de Derecho (falta información de los poderes públicos – se incumple la Ley)

La C. E. dice, entre otras cosas, en su artículo 20:

1. Se reconocen y protegen los derechos:

d) A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. …  …

2. El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa.

3. La ley regulará la organización y el control parlamentario de los medios de comunicación social dependientes del Estado o de cualquier ente público y garantizará el acceso a dichos medios de los grupos sociales y políticos significativos, respetando el pluralismo de la sociedad y de las diversas lenguas de España.

Así mismo, en su artículo 9 dice:

1. Los ciudadanos y los poderes públicos están sujetos a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico.

3. La Constitución garantiza el principio de legalidad, la jerarquía normativa, la publicidad de las normas, la irretroactividad de las disposiciones sancionadoras no favorables o restrictivas de derechos individuales, la seguridad jurídica, la responsabilidad y la interdicción de la arbitrariedad de los poderes públicos.

El mandato constitucional es claro e indiscutible, es decir, no es posible ignorar ese derecho, cualquiera, que sean las circunstancias sociales, económicas o sanitarias. Aquí no hay posibilidad de interpretaciones divergentes: La información veraz es un derecho fundamental irrenunciable y debe ser absolutamente respetado por los poderes públicos.  La Ley en España así lo consagra, garantiza y exige.

Los ciudadanos (la sociedad civil en su conjunto) sin información veraz permanente e inmediata no pueden participar y colaborar en la solución de los problemas existentes, sobre todo, en épocas de crisis como en la que nos encontramos ahora, así que, todos los poderes públicos deben proporcionar a los españoles una información completa de todos los asuntos públicos, enmarcada absolutamente en la verdad.

Ocurre, sin embargo, que la información que se está facilitando a la sociedad civil española es vidriosa, engañosa y produce, además, desconcierto y confusión en la opinión pública, así, veamos algunos casos clamorosos:

a). – En relación de los fondos de recuperación acordados en la U. E., solo se habla de que recibiremos 140.000 millones, pero no se explica a los españoles, en que, condiciones se recibirán y cuáles serán nuestras obligaciones por la llamada condicionalidad, por no hablar de cuando y como se recibirán y como se distribuirán esos fondos y por quién. Todo esto, simplemente denunciado brevemente y sin entrar en mayores complejidades, que sin duda las hay.

b). – El Presidente Pedro Sánchez y las Ministras María Jesús Montero o Nadia Calviño vienen repitiendo sin pausa, que es necesario aprobar unos nuevos PGE, si España quiere recibir el dinero europeo, sin embargo, la Comisión Europea ha dicho, que nada tiene que ver una cosa con la otra, tal y como el Gobierno español viene informando de forma pública engañosa, induciendo a error a los españoles. La Comisión ha explicado, que “la presentación y valoración de los planes presupuestarios”, y, “de los planes de recuperación y resiliencia” son dos procesos separados y distintos.

Aunque, es evidente, que esos fondos estarán condicionados a reformas, advirtiendo la Comisión que, aunque no existe vinculación formal entre ambos (PGE y Fondos de la UE), es importante, que los objetivos de cada uno de ellos, sean concordantes y consistentes con el otro.

c). – Los casos parecidos de falta de información veraz son casi innumerables y notorios, no hay más que recordar al inefable Sr. Simón informando sobre los fallecidos y/o contagiados por el virus.

En resumenen España no existe información veraz de los poderes públicos y, sin ella, la sociedad civil está cegada y anulada, de manera, que quiera o no, no puede participar en la solución de los muchos problemas que tenemos en estos momentos.

N.B.  Sin que se cumpla el derecho fundamental de los españoles a una información veraz, no existe el Estado de Derecho y se incumple la Ley.

Reitero, que el mandato constitucional es claro e indiscutible, es decir, no es posible ignorar ese derecho, cualquiera, que sean las circunstancias sociales, económicas o sanitarias. La información veraz es un derecho fundamental irrenunciable y debe ser absolutamente respetado por los poderes públicos, ya que, así lo consagra, garantiza y exige la Ley.

Córdoba, a 10 de septiembre de 2020

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Sujeción a la Ley e información veraz (ley de todos y para todos o para nadie – mentiras del poder)

Es un hecho más que cierto, que en España muchos poderes públicos (aquí incluyo a los partidos políticos y asociaciones públicas) y muchos ciudadanos, aunque conocen y saben que están sujetos a la Ley (a toda ley), la ignoran una y otra vez, porque la experiencia demuestra que su respeto a la Ley les es algo extraño y siempre pesaroso, máxime, si la ley aplicable resulta contraria a sus intereses, a la vez, que ignoran el derecho de todos los ciudadanos a recibir información veraz, de forma que, además, no tienen ningún pudor de acudir a la mentira, tanto por acción como por omisión.

Como ejemplo de lo que digo, basta citar un caso probado de mentira pública reiterada, concretamente, Fernando Simón, responsable del Centro de Alertas y Emergencias del Ministerio de Sanidad, mintió sobre el inexistente comité de la desescalada, declarando a los periodistas, además, “que no les voy a dar nombres de ninguna persona del equipo, porque, en todo este proceso que llevamos de varios meses, las presiones que sufre cualquier persona de la que se da el nombre, por parte de la sociedad en general y de los medios de comunicación en particular, acaban haciendo muy difícil que pueda trabajar con la suficiente libertad”.

Así mismo, el Ministro de Sanidad, Salvador Illa, reconoció ayer, que el comité de expertos, que asesoró al Gobierno sobre qué comunidades podían pasar de fase y cuáles no, simplemente, no existió.

Todo, después de que el Ministerio de Sanidad y el Gobierno de Pedro Sánchez admitiesen, que el comité de expertos, que supuestamente marcaba el ritmo de la desescalada, nunca existió.

Lo dicho, no por reiterado en muchos frentes, deja de ser una realidad extraordinaria y nociva, pero lo peor para todos nosotros es que, a pesar de que ese hecho espurio haya sido admitido públicamente por sus máximos responsables, no ocurre nada a sus autores, envolviéndose todo en un velo oscuro de absoluta impunidad y habiendo desaparecido, también, el derecho de todos nosotros a una información veraz.

[Es así mismo, un hecho cierto, que nuestra Constitución dice lo siguiente:

*Artículo 9. Los ciudadanos y los poderes públicos están sujetos a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico.

Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas;

La Constitución garantiza el principio de legalidad, la jerarquía normativa, la publicidad de las normas, la irretroactividad de las disposiciones sancionadoras no favorables o restrictivas de derechos individuales, la seguridad jurídica, la responsabilidad y la interdicción de la arbitrariedad de los poderes públicos.

*Artículo 14. Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

*Artículo 20. Se reconocen y protegen los derechos:

d) A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión.

El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa.]

Está muy claro, que muchos poderes públicos no respetan ni cumplen nuestra Constitución y el resto de nuestras normas aplicables, sin embargo, lo más sorprendente es que no pasa absolutamente nada e, incluso, la sociedad civil parece admitirlo como algo, que forma parte de la normalidad nacional. Un Estado de Derecho regido por las libertades fundamentales esenciales, la división de poderes y otros muchos derechos y principios democráticos de aplicación real y efectiva, no puede existir sin respeto a la Ley y sujeción de todos los poderes públicos y los ciudadanos al principio de legalidad.

Cualquiera puede entender, que así no podemos seguir, si queremos seguir viviendo en una sociedad libre, sobre todo con la situación política, sanitaria y económica, que sobrellevamos mal que bien: Cabe citar los rebrotes de la pandemia, la ruina económica de una España parada y varada, nuestra deuda pública, el déficit, la situación del mercado de trabajo con un desempleo descontrolado y en ascenso continuo, un Estado con ingresos a la baja, un gasto público improductivo creciente, un sistema de S. S. cuasi quebrado, etc.; aunque para terminar esta enumeración lastimosa, poner de relieve la situación política que soportamos de todos contra todos por la destrucción de España.

N.B.  Sin una verdadera sujeción a la Ley de todos los poderes públicos y de los ciudadanos y una información veraz, no puede existir el Estado de Derecho, pues la ley e de todos y para todos o no es nadie, máxime, cuando desde los poderes públicos se miente a la vista de todos sin pudor con completa impunidad.

Córdoba, a 31 de julio de 2020

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Abrir todas las puertas (sin información transparente e inmediata y la partición de la población no habrá solución)

España necesitará para financiarse, según todos los indicadores, en 2020 de 320.000 a 230.000 millones de euros, y, sin duda, existen varias formas para poder conseguir esos fondos absolutamente imprescindibles, de forma que señalaré dos, aunque se admiten variantes para ellas, así:

a.- El Gobierno actúa solo en su deriva de estado alarmante, dictando normas sin consenso orientadas hacia la construcción de un poder colectivo autoritario y represivo, con limitación progresiva del estado de derecho y sacrificio de nuestras libertades, tal y como viene haciendo hasta la fecha, sostenido, además, por fuerzas inestables y con bases de desinformación absoluta a los españoles.

b.- Como otra posibilidad, se consigue un consenso nacional muy mayoritario, con la participación activa y masiva de la sociedad civil, implantando, a la vez, una información completa, veraz e inmediata, unidos todos en la finalidad de salir de una situación autodestructiva y de recuperarnos en todos los sentidos (social, sanitario, político y económico).

Se podrá decir, que vivo en el limbo de la ingenuidad y de la tontuna, pero, está muy claro, que lo que está llevando a cabo el Gobierno alarmante con la sociedad civil acorralada y controlada, la anulación del estado de derecho y su división de poderes, el aumento incontrolado del gasto improductivo, un déficit público disparado, una deuda pública que alcanzará el 130% por PIB, una caída del 14,36% del PIB, un descenso de los ingresos del 40%, una economía paralizada, especialmente, en los sectores que más aportan al PIB, un proceso de apertura social y económico por fases y Vs. invertidas arbitrario y desigual por razones políticas, la implantación de un estado policial contra las libertades, las cámaras (Congreso y Senado) dando espectáculos grotescos a la vista de todos (España, Europa, y, del resto del mundo libre y democrático), amenazando con subidas de impuestos de todo tipo, hablando públicamente de nacionalizaciones y de derogar la reforma laboral al completo, fomentando la desigualdad política de España, atacando al poder judicial independiente utilizando las instituciones y cuerpos de funcionarios del estado, la Seguridad Social en fase de agonía terminal, un paro que alcanzará tasas irrecuperables (se habla de una tasa superior al 35%), y un largo etc. de disfunciones de todo tipo, que con toda seguridad impedirán, se quiera ver o no, que salgamos de esta situación de forma ordenada y con la mayor rapidez, resultando evidente por ello, que no es la mejor solución.

La confianza en la ayuda de Europa es verdaderamente limitada, ya que nos faltan unos 120.000 millones de euros, y, que esa ayuda exterior vendrá condicionada con contrapartidas y a cámara lenta, pues todos sabemos, que nadie nos va a dar nada, si no se acometen cambios estructurales importantes, se presentan planes creíbles, se cumplen las condiciones impuestas y demostramos, que somos unos socios dignos de confianza, con el aviso que nos han dado, de que esas ayudas son reversibles si no cumplimos nuestra parte, lo que solo será posible con una gran mayoría en consenso de los españoles.

Por otro lado, es un hecho más que probado, que la ayuda europea no será suficiente, y que hay que asumir, que debemos adaptarnos a nuestra situación económica el tiempo que sea necesario e ir saliendo de la situación severa y profunda en la que estamos con mucho trabajo y muchos sacrificios de todos, pues nos salvamos todos con la colaboración de todos u ocurrirá un desastre social y económico irreparable.

Por todo lo expuesto, resulta una obviedad, que la única solución posible es la segunda de las apuntadas, razón por la que el Gobierno debe dejarse ya de estados alarmantes restrictivos y suspensivos de derechos y libertades, levantar el confinamiento y abrir todas las puertas económicas y sociales, provocando un consenso político mayoritario de buena fe, alejado de premisas ideológicas excluyentes y haciendo partícipe a la sociedad civil en cualquiera de sus manifestaciones vitales y representativas, todo ello, basado, sin la menor duda, en una información veraz, inmediata, creíbles y permanente.

Ha llegado un momento, en qué si el Gobierno no abandona sus proyectos ideológicos excluyentes, si los partidos no colaboran, aun sin reducir ni eliminar su labor de control al ejecutivo, y, si el resto de las instituciones del Estado, junto con el respaldo y ayuda de la sociedad civil en cualquiera de sus variantes, no trabajan en la misma finalidad, que no puede ser otra que el bien común de los españoles, no saldremos de esta gravísima situación, y, solo conseguiremos una sociedad más pobre y sin libertades.

N. B.  No queda otra solución, que abrir todas las puertas, proyectar una información transparente e inmediata, pedir la partición de toda  la población y trabajar mayoritariamente juntos, dejando a un lado los estados alarmantes suspensivos de derechos y libertades, y, recuperando la confianza perdida de nuestros socios europeos y del resto de las naciones, demostrando a la vez a todos ellos, que España es un estado de derecho real y verdadero, donde impera la libertad, la igualdad, la Ley, la seguridad jurídica, y, que además, siempre cumplimos nuestros compromisos y somos socios de confianza, pero gritando en voz alta, que nunca abandonaremos a ninguno de los nuestros y que nadie se quedará atrás.

Córdoba, a 31 de mayo de 2020

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.