Tag Archives: libertad

INTERDICCIÓN DE LA ARBITRARIEDAD – LEGALIDAD – SEGURIDAD JURÍDICA (Derechos de libertad e igualdad)

En cualquier País la confianza y la reputación nacional e internacional no puede existir sin la aplicación real y efectiva de una serie de principios fundamentales en todo estado de derecho.

En España los principios constitucionales de irretroactividad, seguridad, interdicción de la arbitrariedad y todos los contenidos en el art. 9.3 de la Constitución -legalidad, jerarquía normativa, responsabilidad- son la base de nuestro el Estado Social y Democrático de Derecho, de forma, que todos ellos no son algo separado e independiente del resto, sino que, al contrario, cada uno de ellos cobra valor en función de los demás y en tanto sirven para promover los valores superiores del ordenamiento jurídico.  

Sin duda, la seguridad jurídica es la suma de todos esos principios y debe estar equilibrada, de tal suerte, que permita promover en nuestro orden jurídico, la justicia y la igualdad, en libertad.

Así mismo, los principios de seguridad jurídica y de interdicción de la arbitrariedad de los poderes públicos exigen, que la norma sea clara para que los ciudadanos sepan a qué atenerse ante la misma.

La seguridad jurídica ha de ser entendida como la certeza sobre el Ordenamiento jurídico aplicable y los intereses jurídicamente tutelados, como la expectativa razonablemente fundada del ciudadano en cuál ha de ser la actuación del poder en la aplicación del Derecho. El contenido o las omisiones de las normas no pueden producir confusión o dudas que generen a los ciudadanos incertidumbre razonable insuperable acerca de la conducta exigible para su cumplimiento o sobre la previsibilidad de sus efectos, pues no sería posible la seguridad jurídica.

Sin que lo dicho, sea una realidad, no existirá la confianza y nuestra reputación (fáciles de perder y difíciles de ganar) en nuestra Nación, ni dentro ni fuera, de manera, que la pregunta es:

¿En España existe seguridad jurídica y se respetan nuestros derechos y libertades esenciales del Estado Social y Democrático de Derecho?

En resumen, que cada uno se responda como pueda y/o quiera, por mi parte solo quiero para empezar, que se respeten los derechos de libertad de expresión y de información veraz, garantizados en el artículo 20 de la C. E.

N.B.  Sin interdicción de la arbitrariedad de los poderes públicos, sin legalidad y sin seguridad jurídica no existe la confianza ni una reputación respetada en ningún País del mundo, ya que, sin estado de derecho real no es posible que florezcan los derechos y libertades esenciales de las democracias, como los derechos de libertad e igualdad.

Así mismo, sin seguridad jurídica no pueden sobrevivir la libertad de expresión y libertad de información plenas y sin ellas, es imposible, que sobreviva nuestro Estado Social y Democrático de Derecho, que la Constitución Española garantiza, que consagra la división de poderes y todos nuestros derechos fundamentales.

La defensa de nuestro Estado de Derecho es tarea de todos, y, lo cierto es, que se vienen sucediendo en España hechos dirigidos a públicamente a liquidar, lo que llaman, el régimen del 78, que una gran mayoría de españoles decidimos conformar con renuncias de todo tipo y por todos.

Córdoba, a 22 de diciembre de 2020

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Información privilegiada – Derecho a información veraz (la libertad no puede existir sin información)

Al pairo de mi artículo de ayer, uno de los lectores me pregunta, ¿si uno de los motivos de la erosión del derecho a una información veraz puede ser la existencia de información privilegiada en manos de unos pocos?

Creo, que la pregunta acierta de lleno en una diana inquietante y sumamente peligrosa para la libertad de los ciudadanos de la U. E., ya que, esta última en todas sus variantes, como pueden ser los derechos a la libertad de expresión y a una información veraz son la esencia de la democracia entendida como soberanía del pueblo.

Enfrente, tenemos una clase política que vive en un mundo lejano y paralelo, donde solo ellos y sus comilitones (cúpulas elitistas políticas, euro-burócratas, funcionarios, asesores, etc.) tienen derecho a una información veraz, careciendo el ciudadano de cualquier relación real con los poderes que se le imponen desde la cúpula elitista de la U.E. No hay más que poner de manifiesto las declaraciones del portavoz principal de la Comisión Europea, Eric Mamer (que recogía ayer), de que los Estados miembros (no los ciudadanos de a pie) disponen de la información sobre el precio pagado por cada candidato a vacuna, subrayado, que no hubiera habido contratos si no hubieran existido estas cláusulas de confidencialidad.

Así mismo, ayer recogía parte del contenido del artículo 20. 1. de la C. E. donde se dice, que se reconocen y protegen los derechos:

a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.

d) A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión.

Dicho lo dicho, si los ciudadanos carecemos de esos derechos y solo unas pocas personas privilegiadas del poder de la U. E. tienen las informaciones y las posibilidades reales de tomar decisiones sobre aquellos asuntos de interés general la respuesta a la pregunta inicial solo puede ser una: Existe una información privilegiada de unos pocos muchos, que se quiera admitir o no, puede ser usada en beneficio de alguien, si esa información elitista no está publicitada a todos los ciudadanos de la Unión.

La solución no puede estar en la aplicación de una confidencialidad excluyente, sino en el pleno ejercicio para todos los ciudadanos de la libertad en todas sus variantes, especialmente, en los derechos plenos y sin matices de las libertades de expresión e información veraz.

Está muy claro, se diga lo que se quiera, que los ciudadanos de a pie en la actual U. E. no tenemos derecho a ninguna información veraz, que, en cualquier forma, implique el más mínimo control público a cualquier decisión económica, como puede ser la compra masiva de vacunas, razón por la que la existencia de una información privilegiada de unas élites incontroladas, es un peligro serio para los derechos y libertades de todos los ciudadanos, que sin duda somos una gran mayoría.

En resumen, las élites políticas y burocráticas de la U. E. que, sin duda, viven en un mundo paralelo de abundancia sin control de los ciudadanos de a pie, tienen derecho pleno a toda la información y los ciudadanos paganos (el pueblo que se dice soberano) no saben nada, ni tienen derecho a saber nada, además, ellos mismos lo confiesan sin rubor alguno, reconociendo por ello, que detentan unos privilegios exorbitantes e injustos.

(Nota: Esta es mi respuesta a la pregunta del lector interesado).

N.B.  La información privilegiada existe, porque, entre otras cosas, los ciudadanos de a pie carecemos del derecho a una información veraz, que queda en poder de unas élites políticas y burocráticas, que siempre tienen justificación a su poder exorbitante, como puede ser “la confidencialidad o cualquier otro motivo”.

No hay derecho a tanta desigualdad y pérdida de poder del pueblo soberano, cuando unos pocos muchos deciden por nosotros sin control, además, sí en uso de la libertad de expresión se disiente públicamente, te acusan de populista aventurero que dañas al interés común la Unión, aunque se diga, que estamos en un estado de derecho en pleno vigor de derechos y libertades fundamentales.

Sin libertad de expresión y libertad de información plenas no existe el estado de derecho.

Córdoba, a 20 de diciembre de 2020

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

 

Teletrabajo y nuevo mercado de trabajo – I – (flexibilidad y libertad)

Con fecha 3 de noviembre de 2014 colgué en nuestra web (andalucialegal.com; .net; .org; .es) un artículo sobre el teletrabajo con el título: “Teletrabajo o trabajo a distancia (esta forma de trabajar se extiende día a día, pero su implantación debe ser muy cuidada)”, que para iniciar los siguientes artículos sobre dicho tema, reproduzco en su integridad, aunque sigue colgado en la web precitada, así, que ahí va literal:

{ El Acuerdo Marco sobre Teletrabajo de 2002 dice: “Que el teletrabajo es una forma de organización y/o realización del trabajo, utilizando las tecnologías de la información en el marco de un contrato o de una relación laboral, en la cual un trabajo que podría ser realizado igualmente en los locales de la empresa, se efectúa fuera de esos locales de forma regular”.

Son varios los elementos, que pueden definir el teletrabajo o trabajo a distancia:

1. El teletrabajo conlleva necesariamente un contrato o una relación de trabajo por cuenta ajena y asalariada.

2. El teletrabajo no precisa de una presencia permanente en las instalaciones de la empresa y supone una descentralización del lugar de trabajo;

Se pueden señalar dos modalidades de teletrabajo: la de tiempo completo, donde todo el trabajo se realiza a distancia y se acude al centro laboral de forma puntual o excepcional; y la mixta, donde el trabajador que lo desempeña combina el teletrabajo, con el trabajo presencial en el centro laboral pactado.

**El Estatuto de los Trabajadores en su artículo 13 (Trabajo a distancia), establece:

1. Tendrá la consideración de trabajo a distancia aquél en que la prestación de la actividad laboral se realice de manera preponderante en el domicilio del trabajador o en el lugar libremente elegido por éste, de modo alternativo a su desarrollo presencial en el centro de trabajo de la empresa.

2. El acuerdo por el que se establezca el trabajo a distancia se formalizará por escrito. Tanto si el acuerdo se estableciera en el contrato inicial como si fuera posterior, le serán de aplicación las reglas contenidas en el artículo 8.3 de esta Ley para la copia básica del contrato de trabajo.

3. Los trabajadores a distancia tendrán los mismos derechos que los que prestan sus servicios en el centro de trabajo de la empresa, salvo aquéllos que sean inherentes a la realización de la prestación laboral en el mismo de manera presencial. En especial, el trabajador a distancia tendrá derecho a percibir, como mínimo, la retribución total establecida conforme a su grupo profesional y funciones.

El empresario deberá establecer los medios necesarios para asegurar el acceso efectivo de estos trabajadores a la formación profesional para el empleo, a fin de favorecer su promoción profesional. Asimismo, a fin de posibilitar la movilidad y promoción, deberá informar a los trabajadores a distancia de la existencia de puestos de trabajo vacantes para su desarrollo presencial en sus centros de trabajo.

4. Los trabajadores a distancia tienen derecho a una adecuada protección en materia de seguridad y salud resultando de aplicación, en todo caso, lo establecido en la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, y su normativa de desarrollo.

5. Los trabajadores a distancia podrán ejercer los derechos de representación colectiva conforme a lo previsto en la presente Ley. A estos efectos dichos trabajadores deberán estar adscritos a un centro de trabajo concreto de la empresa.

**La aceptación del trabajo a domicilio no puede ser obligatoria para el trabajador y no puede establecerse con este carácter ni por la vía del art. 41 ET, ni mediante acuerdo colectivo, pues implica una transformación del régimen contractual que afecta a la esfera personal del trabajador (STS 2126/2005, 11 de abril de 2005). Las notas características de la relación laboral son la ajenidad y la dependenciaLa Sentencia (STSJM 469/1999, 30 de septiembre de 1999) reconoce la ajenidad y la dependencia en el trabajo a distancia … y, concluye estableciendo, que claramente “nos hallamos ante una relación laboral, propiciada por las nuevas tecnologías, … debiéndose asimilar a la presencia física la presencia virtual, porque el resultado para ambas partes de la relación laboral es idéntico”.

** Además, de lo establecido en el Estatuto de los Trabajadores sobre el teletrabajo o trabajo a distancia, esta forma de trabajar encuentra amparo legal y se regula:

En el Acuerdo Marco Europeo sobre el Teletrabajo de 2002, suscrito, a instancias de la Comisión Europea, por los representantes europeos de sindicatos y empresarios: CES, UNICE / UEAPME y CEEP, aunque no tiene carácter vinculante para los países miembros.

En España, este Acuerdo Marco ha ido encontrando sucesiva transposición en el Acuerdo Interconfederal para la Negociación Colectiva de 2003, suscrito por las Organizaciones Sindicales y Empresariales más representativas a nivel nacional (UGT, CC.OO., CEOE y CEPYME), y en el de 2007. El teletrabajo aparece, también, en el II Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva 2012, 2013 Y 2014. Finalmente, algunos convenios colectivos regulan y detallan esta modalidad de trabajo, tanto a nivel sectorial como empresarial.

Córdoba, a 3 de noviembre de 2014

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado. Inspector de Trabajo y S. S.}

En estos meses, de pandemia, confinamiento y medidas preventivas, se ha producido el renacimiento exponencial del teletrabajo, que ha venido para quedarse, ya que, las unidades productivas (públicas o privadas) no tienen más remedio que asumir, que la naturaleza de las relaciones laborales, tras el coronavirus en forma de pandemia, tienen que adaptarse a la nueva realidad, y, dentro de esa renovación, está sin duda el teletrabajo, que se quiera aceptar o no, no queda otra que reconocer  su realidad y asimilar su necesaria aplicación a todos los procesos productivos, aunque está claro, que a unos más que a otros.  Es una evidencia, por tanto, que los elementos del mercado laboral clásicos, como, el control de la labor del trabajador, coordinación, trabajo en equipo, formación, cultura empresarial, etc., no serán lo mismo, especialmente, si una gran parte de españoles nos quedamos en nuestra casa trabajando y la digitalización se convierte para toda la sociedad en algo imprescindible.

(Nota: Por todo ello, iniciaré unos artículos sobre el tema y sobre la naturaleza de las empresas por la pandemia del covid-19).

N.B.  Es un hecho cierto, que los países en los que los trabajadores tienen mejores condiciones laborales y gozan de más libertad dentro de las empresas, son también aquellos en los que la unidad productiva (pública o privada) tiene también más flexibilidad para tomar decisiones sobre su personal y sobre sus procesos.

En lo que hace referencia al teletrabajo, parece que esta idea cala más (casi siempre) en el trabajador, qué en la empresa, ya que, gana en flexibilidad y en autonomía, sin perder el incentivo principal por el que trabaja: el salario.

Por otro lado, es una realidad, que la mejor manera de que el teletrabajo funcione es con flexibilidad y con contrapoderes mutuos empresa – productor, de forma que siempre primará el consenso y nunca triunfara la unilateralidad.  Es decir, el teletrabajo tiene que ser una modalidad de trabajo flexible y que nace necesariamente unido a las características propias de cada unidad productiva.  Así mismo, esta modalidad de trabajo exige que la lealtad de empresa – productor sea mutua y que la desconfianza que reina en las relaciones laborales en España desaparezca, empezando para ello, por cambiar y adaptar una legislación rígida y antigua, y, terminando por la aplicación del consenso como principio rector en un clima de libertad y equidad.

Finalmente, no se debe olvidar, que una unidad productiva no puede existir, si todos sus componentes no tienen fija la idea, de que sin productividad no será posible el teletrabajo ni la empresa podrá subsistir en un nuevo mercado muy competitivo.

Córdoba, a 14 de septiembre de 2020

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

España rescatada (¿será bastante? y, además, acabará con parte de nuestra libertad)

El gasto público innecesario y el despilfarro del Gobierno ha llevado a España a ser rescatada por Europa con una fuerte condicionalidad (dicho de otra manera, con pérdida de libertad), además, debe quedar claro, que los fondos de rescate llegarán, cuando se inicie un proceso de reformas estructurales que España lleva necesitando desde hace años.

Así mismo, es público y notorio, que los 140.000 millones del fondo de reconstrucción europeo que recibiremos, no son suficientes para que España cubra sus necesidades, aunque sumemos los 24.000 millones a los que podemos acudir del MEDE sin condicionalidad.

España, según todos los datos más optimistas, tendrá que cubrir unas necesidades de financiación que estarán por encima de los 490.000 millones de euros, lo que significa, que el Fondo de Reconstrucción Europeo más la aportación del Mede solo aportarán de un 30% a un 35% de nuestras necesidades de liquidez.

Es cierto, que, también, podemos seguir acudiendo al Banco Central Europeo para financiarnos, aunque esta fuente, también, tiene un límite, a pasar de que el BCE siga comprando activos de forma regular, ya que lo contrario conllevará un gravísimo problema para toda Europa.

Lo dicho, implica, que España necesitará sobre 130.000 millones de euros por año en los dos próximos, que tendrá que obtener de los mercados financieros con todo lo que ello implica.

Es una obviedad, señalar, qué si España quiere obtener los fondos de recuperación de Europa, deberá cumplir toda la condicionalidad del Acuerdo aceptado, sabiendo, además, que estamos controlados y vigilados, y, que toda desviación de las condiciones, puede llevar a un veto por parte de alguno de nuestros socios, lo que simplemente dadas nuestras necesidades de financiación inmediatas no podemos permitirnos,

Por otro lado, el Banco de España ya ha comenzado a marcar el paso de los pensionistas, diciendo alto y claro que el sistema de pensiones actual es insostenible; habiendo añadiendo una caída del 63% en el beneficio neto de las empresas españolas en el primer trimestre del año (con sólo 15 días de estado de alarma); con una tasa real de paro (teniendo en cuenta los ERTE y los inactivos) superior al 41,50%. En resumen, estamos en una ruina de la que será muy difícil salir.

Ha llegado, se quiera o no, la horas de hacer reformas profundas y dolorosas, que en la medida de lo posible nos permitan cumplir las condiciones acordadas y aceptadas por nuestro Presidente del Gobierno en Europa, sin olvidar, que no solo vamos a recibir dinero europeo, sino que también habremos de aportar más al presupuesto común, a la vez, que en algunas partidas como la Pac agrícola hemos perdido unos 5.000 millones de euros y que se ha acordado la creación de impuestos europeos.

A partir de ahora, los españoles debemos estar informados con absoluta transparencia donde se gasta el dinero de los fondos de recuperación europeos, ya que lo que viene para todos nosotros serán: Subidas indiscriminadas de impuestos, planes verdes y un gasto público imparable y sostenido, que ya resulta casi inasumible (52% del PIB según BBVA).

N.B.  España rescatada y, además, hemos perdido parte de nuestra libertad.

Información veraz inmediata y permanente (art. 20 CE)

El Banco de España ha roto el fuego de los recortes y de la verdad con una primera advertencia que no se puede ignorar.

El Gobierno de España sabe de sobra lo que hay, de manera, que este partido lo jugamos juntos en Europa sin decisiones unilaterales preñadas de autoritarismo excluyente o cruzando la ciénaga sin libertades ni derechos, nos ubicamos en el mundo esclavizado por el autoritarismo liberticida de planes colectivos.

Reitero, que debe quedar claro, que lo del B. de España es solo un anticipo, después vendrá el CIS del Sr. Tezanos, etc., etc., pero solo hay una realidad asumible y posible, que es, que sin Europa y la U. E. solo queda el abismo de la nada y de la destrucción completa de todas nuestras libertades.

Córdoba, a 15 de agosto de 2020

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Déficit de libertad (limitaciones constantes y progresivas)

En estos días de ruina económica y sanitaria se habla de muchos temas preocupantes y, sin duda, importantes: Paro disparado, déficit descontrolado, deuda publica en niveles destructivos, gasto público improductivo imparable, Seguridad Social insostenible, brote y rebrotes de la pandemia, y, así, un largo etc. de desgracias inasumibles a corto, medio y largo plazo. Sin embargo, resulta muy curioso, que casi nadie se ocupe, salvo excepciones muy brillantes, de las limitaciones y restricciones continuas y progresivas que venimos sufriendo en nuestro sistema de libertades, que constituye la base de cualquier estado de derecho donde la libertad individual y colectiva significa la esencia de la democracia.

Es un hecho cierto, que desde hace tiempo tenemos un déficit constante y progresivo de libertad en todas sus variantes, de forma que solo a efectos denunciativos señalare algunos de esas limitaciones sin ánimo de exhaustividad, así:

** La información veraz elemento imprescindible de cualquier sistema de libertades ha desaparecido.

** Ha desaparecido prácticamente nuestro sistema de división de poderes.

** El Congreso y el Senado han pasado a una vida mejor, ya que el Gobierno con alarma y sin ella, en un alarde de prepotencia, viene legislando a través de R. D. L., sobrepasando con mucho su propia naturaleza constitucional.

** Los partidos políticos instalados en el sistema está dirigidos por sus cúpulas autoritarias, que no permiten la mínima disidencia de opinión, tal como se puede ver en cualquier votación del Congreso donde la llamada disciplina de partido impone su ley inexorable. Los parlamentarios se deben a su jefe que los pone o quita en listas cerradas.

** La Guardia Civil, como declaró en rueda de prensa el General Santiago, monitoriza y controla todas las noticias y opiniones contrarias al Gobierno.

** El CIS del Sr. Tezanos se ha convertido, se quiera ver o no, en creador de opinión a través de preguntas teledirigidas y capciosas.

** La TVE de la Sñrª. Mateo es un apéndice tenebroso de las políticas del Gobierno por acción y por omisión.

** Algunas fuerzas del orden público, en el estado de alarma y por inercia ahora también, vienen extralimitándose en sus funciones realizando acciones reñidas con las libertades constitucionales.

** La independencia de la Fiscalía General del Estado y de la Abogacía del Estado ha pasado a mejor vida.

Lo expuesto, solo es la punta de un iceberg gigantesco, tenebroso y perverso para nuestra libertad, de manera, que el déficit de nuestras libertades y derechos fundamentales, desde hace tiempo, ha entrado en un proceso constante y progresivo de crecimiento exponencial.

N.B.   Se dice, que las consecuencias de la pandemia serán profundas y de difícil reparación, pero en mi opinión, las limitaciones y restricciones continuas de nuestra libertad en todas sus variantes destruirá nuestro estado de derecho y su reparación, caso que la haya, muchos sacrificios y muchas lágrimas, pues está probado que los enemigos de la libertad no descansan, y, cuando se pierde la libertad, nadie que se haya apoderado de ella la devolverá voluntariamente. Si alguien lo duda, que mire la historia.

Córdoba, a 11 de agosto de 2020

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.