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Desempleo – costes – gasto público (medidas estructurales y reducción del gasto)

Me preguntan, varios de los leen mis artículos, la cuantía que supondrá pagar las futuras prestaciones de desempleo, y, si habrá dinero para cubrir dichas partidas junto con los demás gastos del Estado en asuntos sociales, pensiones de la S. S. y, también, los gastos del coste de personal de los trabajadores públicos.

Es bastante complicado fijar esas cantidades, pues variarán mucho según sea la velocidad de la recuperación económica, y, sobre la cuestión de si habrá dinero, ocurre lo mismo, pero todo dependerá de si llegan las ayudas de la U. E. en cuantía suficiente y en condiciones adecuadas, así como, su rapidez de llegada y su flexibilidad; es más, previendo lo que viene, el Presidente Sánchez ha dicho, que, si hay que pedir el rescate, lo hará sin problema alguno.

Vengo diciendo, que es un hecho cierto, qué si extrapolamos el número de inactivos conocido de 16.525.900 (EPA-1T-2020), haciendo una media ponderada con otras cifras conocidas de desempleo, y, sumando la previsión negativa de autónomos desaparecidos, más los erte-ere definitivos, el número de parados real a finales de 2020 puede estar situado en torno a 9.000.000 de personas, cifra representativa de un desastre económico y social tremendo y, que, además, no sabemos su duración, aunque la recuperación será más lenta de lo que, en principio, se esperaba.

Como claro indicio de lo dicho, la Comisión Europea ha avisado, que la tasa de paro en España se disparará tras el fin de los erte, de forma, que podría llegar a alcanzar un 25%, y, por otro lado, que calcula una contracción del PIB de España hasta el 10,9% en el año 2020. La Comisión Europea estima, por tanto, que la cifra de paro podría crecer exponencialmente una vez finalicen en el mes de septiembre los expedientes de regulación temporal de empleo, a lo que hay que sumar, que calcula, que hasta dentro de dos años no se recuperarán los niveles previos al covid-19.

En un cálculo prudente, se puede decir, que la pandemia dejará vacías las finanzas públicas del Estado al descontrolarse el gasto público, y, que el Tesoro puede perder de 15.000 a 20.000 euros por cada trabajador en paro. Todo ello, implica, que el Gobierno dejará de recaudar muchos impuestos y, además, deberá pagar muchas prestaciones de desempleo: Por un lado, Hacienda podría dejar de recaudar por impuestos sobre 8.000 millones de euros menos; y, por otro lado, el Servicio Estatal de Empleo deberá hacer frente a unos 15.000 euros al año para pagar la prestación de desempleo de cada trabajador, llegando a pagar la suma de 16.000 millones de euros por el choque del coronavirus en la economía.

En esta situación extrema, lo que España necesita, sin remedio, es controlar todo gasto improductivo con reformas profundas sobre todos los sectores de la economía pública y privada, de forma directa o indirecta, ya que, sin reformas estructurales que garanticen la viabilidad económica con una mejor eficiencia y la creación de empleo, no habrá solución posible, con la seguridad, de que cualquier demora nos causará un daño tremendo en la recuperación y la retardará.

Junto con las reformas estructurales y la eliminación de todo gasto improductivo, es necesaria, al menos, durante un año una bajada de impuestos como han hecho otros países europeos, ya que necesitamos crecer con fuerza y de forma continuada para arrancar la recuperación con la máxima fuerza y mantenerla en el medio y largo plazo.

N. B. No queda otra, que cubrir las prestaciones de desempleo y sus costes, realizando una reducción del gasto público improductivo con medidas estructurales, bajando, a la vez, temporalmente los impuestos para lograr una arrancada potente y con fuerza, sin olvidar, que también, tenemos que continuar luchando contra la pandemia, razón por la que será necesaria la colaboración de toda la sociedad civil, y, que todos sin exclusiones cumplamos todas y cada una de las medidas de prevención para evitar lo rebrotes, por lo que, también, será necesaria una información veraz, permanente e inmediata a los españoles.

Córdoba, a 9 de julio de 2020

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Paro – gasto – impuestos (menos gasto o más impuestos)

Es un hecho cierto y probado, qué si extrapolamos el número de inactivos conocido de 16.525.900 (EPA-1T-2020), haciendo una media ponderada con otras cifras conocidas de desempleo y sumando la previsión negativa de autónomos desaparecidos, más los erte-ere definitivos, el número de parados real puede estar situado en torno a 9.000.000 de personas, vamos algo tremendo y, que, además, va para largo.

La Comisión Europea avisa, que la tasa de paro se disparará tras el fin de los erte, de forma, que podría llegar al 25%, diciendo el comisario europeo de Economía, Paolo Gentiloni, que el impacto de la crisis del coronavirus será desproporcionado en la economía española y provocará un aumento significativo de la tasa de desempleo. Así mismo, la Comisión Europea (CE) calcula una contracción del PIB de España hasta el 10,9% en el año 2020.

Por otro lado, la mayoría coinciden en que el problema fiscal de España está en el gasto y no en los impuestos, al comprobar  que la política de recortar gasto es mucho más efectiva que la consistente en subir impuestos. Sin embargo, no faltan, como el Gobierno, quienes reclaman una subida de impuestos, ignorando, que el resto de economías europeas están haciendo todo lo contrario para favorecer la recuperación tras la pandemia del coronavirus (como ocurre en Alemania, ItaliaPortugal y otros países).

De hecho, Alberto Alsina opina, que el recorte del gasto es mucho más efectivo, que la política consistente en subir impuestos, puesto que los aumentos de la presión fiscal deprimen el crecimiento y complican el proceso de recuperación. Sin embargo, los partidarios de subir los impuestos, parten de un solo principio simplista, repitiendo su mantra sin parar: España recauda por debajo de la media europea, de modo que debe subir los impuestos y armonizar su presión fiscal con los países de nuestro entorno.

Por el contrario, es un hecho más que probado, que el déficit de nuestras cuentas públicas no tiene su origen y fundamento en la falta de ingresos fiscales, que están, se mire como se mire, más que topados, sino que se produce por el exceso de gasto, cuyo crecimiento ha venido siendo exponencial y despegado cada vez más del total de ingresos reales gestionados por el Gobierno, que, además, vienen subiendo año tras año. A pesar de ello, los desembolsos presupuestarios han crecido muy por encima de lo aceptable, disparando la deuda a cotas superiores al 110% del PIB.

En resumen, el desempleo en España se ha disparado y crecerá, si no se toman medidas estructurales y se acepta por todos, que habrá que hacer sacrificios, de manera, que cuanto más se tarde en adoptar medidas adecuadas, peor será el problema del paro y sus soluciones serán más duras para todos.

N.B. Para controlar y reducir el paro, lo primero debe ser reducir y controlar el gasto público, y, lo segundo, poner en marcha la economía productiva en todos los sectores, después, se verá, si es posible aumentar o crear algunos impuestos, pues lo contrario será, sin duda, un camino sin retorno.

Córdoba, a 8 de julio de 2020

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Paro – España – Córdoba (datos Ministerio de Trabajo y Economía Social)

En estos días, hemos conocido los datos de junio del paro registrado en las oficinas del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) y, como siempre, se echa de menos una información veraz, pues es evidente, que esos datos no se corresponden con la realidad, son una simple figuración numérica, razón por la que, viene bien citar el dicho popular de “zapatero a sus zapatos”, pues resulta claro, que se  cuenta el paro por alguien interesado con doblez y que se sumerge en el terreno pantanoso de la irrealidad y del dato inveraz.

Es lo cierto, que España se pone a la cabeza del paro en la UE tras el confinamiento, el estado alarmante y otros dislates del Gobierno, y, por si faltaba poco, el paro registrado en las oficinas del SEPE volvió a aumentar en junio con un repunte de 5.107 parados respecto al mes anterior, hasta un total de 3.862.883 personas.

De parte de la creación de empleo, el número medio de afiliados a la Seguridad Social se incrementó en junio en 68.208 cotizantes, hasta un total de 18.624.337 personas. Sin embargo, el número de trabajadores afiliados a la Seguridad Social en el último día de junio fue de 18.484.270, lo que supone un descenso de 99.906 personas desde los inicios del mes, siendo las bajas producidas el último día -161.500 -.

Por otro lado, el paro en junio sube en Córdoba en 294 desempleados y la provincia registra 86.137 personas sin trabajo, según los datos del Ministerio de Trabajo. La agricultura ha sido el sector más afectado con 671 parados hasta un total de 10.325 personas. En la industria (368), la construcción (399) y los servicios (151) ha bajado el paro. Por su parte, el número de afiliados a la Seguridad Social llegó a los 283.320, con más de 2.144 en términos absolutos en junio.

Oficialmente, el número total de parados alcanzó al finalizar junio la cifra de 3.862.883 desempleados, sin que esta cifra contabilice los trabajadores afectados por los ERTE, de hecho, contando los ERTE y los autónomos, que cobran una prestación por cese de actividad, el número de parados -el real- sería de 7,2 millones, solo con datos oficiales del Ministerio.

En resumen, veamos otros datos:

(EPA-1T-20)

Población total: 47.329.981.

Menores: 7.809.881.

Población 16 años y más: 39.520.100.

Activos: 22.994.200.

Ocupados: 19.681.300.

Inactivos: 16.525.900.

(S.S.) Pensionistas: 8.896.412.

(D.P.). Perceptores I. M. V.: 1.800.000.

(D. P.) Trab. Adm. Públic.: 2.578.388.

(D. P.) Ertes -afectados-: 3.600.000.

(D. P.) Autónomos -cerrados-: 1.300.000.

(D. P.) Parados -previsión mínima-): 7.703.057.

Finalmente, es lo cierto, qué si extrapolamos el número de inactivos conocido de 16.525.900, haciendo una media ponderada con otras cifras conocidas de desempleo, el número de parados real puede estar situado en torno a 9.000.000 de personas, vamos algo tremendo y, que, además, va para largo. Sin embargo, estimo, que no se puede dejar a nadie atrás, aunque, sin duda harán falta reforma estructurales y sacrificios de todos, sobre todo, hay que reducir el gasto improductivo en todo el sector público, pues la única solución posible es de todos con todos.

N. B. La constatación del paro en España (en Córdoba se duplica) solo según datos Ministerio de Trabajo y Economía Social es una desgracia tremenda; es cierto, como hemos hecho, que vale otra forma de contar, pero el desastre, desde cualquier mirada, es una realidad, que durará varios años, se cuente como se cuente. Veremos de dónde saldrá el dinero para cubrir todas las prestaciones resultantes, sobre todo si la U. E. empieza a dudar de las cifras y de los planes de reestructuración y control del gasto, que envía el Gobierno español; a pesar de que, incluso con la ayuda europea, si es que llega, no tendremos suficiente, será necesario acudir a más deuda pública, medidas estructurales, sacrificios y reducción del gasto público improductivo, aunque el Gobierno, por boca de su Presidente Sr. Sánchez, solo ha anunciado más impuestos.

Córdoba, a 6 de julio de 2020

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Desempleo – Deuda – Déficit (capacidad productiva desequilibrada- medidas concretas e información veraz)

El FMI publicita augurios funestos para nuestra economía con una contracción, que llegará al 13% del PIB este año. Es decir, que estamos en una situación muy complicada y de difícil salida, con desequilibrios a nivel de deuda, déficit o desempleo, que se harán permanentes y se enquistarán creciendo niveles aún desconocidos, sin olvidar aquí, el deterioro permanente de nuestra capacidad productiva, que casi paralizada en sus sectores más importantes del País, sigue en estado latente sin conseguir despegar, además, con enormes desequilibrios territoriales.

La deuda en relación al PIB, según el Banco de España, llegará al 122%, mientras que el déficit superará el 10%, razón por la que España tendrá poca o ninguna capacidad para actuar. Solo un dato, en operaciones realizadas entre marzo y mayo, España ha colocado, en los programas PSPP y PEPP del Banco Central Europeo, un total de 31.746 millones de euros.

Todos los organismos públicos, nacionales y extranjeros, están de acuerdo, aunque, en mi opinión las cifras que manejan son muy prudentes, quizás porque quieren insuflar confianza.

En cuanto al empleo, el FMI prevé que la economía española alcance un nivel de desempleo, que podría llegar a situarse por encima del 20%. Esos cálculos del FMI son muy conservadores para España, ya que, si no fijamos en Andalucía la tasa de paro se disparará por encima del 40% de la población activa y con una duración de varios años.

Por otro lado, no debemos olvidar, que hemos estado confinados y con la economía prácticamente parada y, que desgraciadamente, ahora no existe la marcha atrás, de manera que tenemos que seguir adelante sin remedio, o todos, si no morimos del coronavirus, moriremos de hambre. No es posible un nuevo parón y no queda otra que seguir adelante. Tampoco, debemos olvidar, que hay que evitar, si o si, los rebrotes de la Covid-19, que está asomando de nuevo su cara oscura y peligrosa por toda España. Esa realidad obliga a que el Gobierno (con todos los gobiernos CC. AA., Ayuntamientos, Diputaciones, etc. etc.) debe controlar todas las fronteras (terrestres, marítimas y aéreas), sin olvidar cualquier otro posible foco de rebrote; a la vez, que la sociedad civil sin exclusiones debe cumplir todas las medidas preventivas a rajatabla.  Si no cumplimos todos, si no se hace así, pronto, estaremos todos en situación límite y, además, arruinados sin posibilidad de recuperación.

Sin duda, que todo lo dicho debería ser nuestra máxima preocupación, pues, querer hablar de desescaladas y de recuperación suena a palabras vacías y hueras, si a la vez, no contemplamos las realidades de la deuda, del déficit, del empleo, así como, de las empresas y de cómo reiniciar nuestra capacidad productiva, eliminando, a la vez, cualquier desequilibrio económico y/o territorial.

Si no lo hacemos así,

¿cómo se pagarán las pensiones y toda la asistencia social necesaria en el futuro?

¿alguien cree de verdad, que Europa nos socorrerá sin límites de tiempo y dinero y sin durísimas condiciones?

En resumen, que, el FMI, el BCE, la U.E., el Banco de España y el Gobierno, junto con todos los partidos políticos, nos digan claramente a los españoles, ¿qué medidas se van a adoptar y a que costo?

Entiendo, que, por ahora, seguimos como siempre, sin una información veraz en todos los sentidos (político, sanitario, económico, etc.), ya que, es evidente, que, sin una información completa, inmediata, permanente y real, la sociedad civil estará siempre indefensa y sin capacidad de reacción.

N.B.   Si no adoptamos soluciones adecuadas y eficaces para las situaciones de desempleo – deuda – déficit – reinicio de nuestra capacidad productiva, con medidas estructurales concretas, rompiendo todos los desequilibrios (económicos y territoriales) con base en información veraz inmediata, completa y permanente, vamos directos al abismo económico y social.

Córdoba, a 28 de junio de 2020

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Córdoba – Paro – Recuperación en W asimétrica (fases y desfases)

Estamos asistiendo, si se mira a bote pronto, a un rebote fuerte de la economía, de manera, que la Ministra de Economía Sñrª. Calviño ha señalado que tendremos una recuperación rápida en V; sin embargo, si se mira con cierta profundidad, lo cierto, es que estamos en una recuperación en W. asimétrica por zonas y sectores muy desigual. Como dice el refrán popular, como todos ellos, lleno de sabiduría del pueblo llano: “No es oro todo lo que reluce”, es decir, la economía realmente presenta una recuperación con efectos retroactivos, ya que, aunque parece recuperarse rápido y con fuerza al principio, si observamos con profundidad muy bueno no va a ser ese crecimiento y mucho menos sostenido.

Tras un desplome de la economía tan profundo, como el que se ha producido en marzo, abril, mayo y parte de junio, el inicio de la actividad en la reapertura muestra un principio de recuperación esperanzador, pero que podría tener efectos muy limitados. A la primera V con fase de rebote rápido -también porque ascendemos de un suelo demasiado bajo-, le va a seguir otra V asimétrica desfasada por sectores y zonas irregular y desigual de recuperación, que puede impedir una creación de empleo suficiente y permanente, capaz de asimilar a miles de parados y trabajadores en ertes, y, propiciando a la vez, que la economía alcance un crecimiento sostenido.

La segunda V. de la recuperación será incierta, larga y más cruenta, con empresas endeudadas y con falta de liquidez, desempleo al alza, gasto público descontrolado, déficit disparado de las administraciones públicas, y, siempre con la amenaza de rebrotes del coronavirus. Por ello, es evidente, que no será tarea fácil para el mercado de trabajo español (o cordobés) acoger a esa multitud de trabajadores en situación de ertes y/o de paro permanente, pues seguirán existiendo obstáculos variados, así,  controles de todo tipo, medidas de distanciamiento social, crisis de turismo, con el añadido de la incertidumbre que genera la crisis económica y sanitaria irresuelta. De manera, que, aunque parece posible, que se produzca un rebote casi automático a corto plazo en la actividad económica en base al levantamiento o la flexibilización de las medidas de confinamiento, es previsible que la recuperación posterior será larga y dura, muy dura. El levantamiento real de la economía con su puesta en marcha completa tardará varios años, y, mientras tanto, tendremos que soportar tasas de desempleo altas y duraderas. Especialmente, en Córdoba, la situación de paro será desastrosa, ya que, a todas las incertidumbres del País, hay que unir la dificultad añadida de un punto de partida sumamente complicado, como es público y notorio.

Los datos citados ayer, nos indican la gravedad del problema que tenemos en Córdoba, ya que, si se tiene en cuenta la historia del paro en Córdoba y provincia, que casi dobla la nacional en tasa de paroen un cálculo prudente, teniendo, además, en consideración, la constitución de nuestro tejido productivo y la desigualdad entre zonas de nuestra provincia, tanto en tejido productivo como en población, la tasa de paro se situará en un mínimo del 40% de nuestra población activa, como media, con especial incidencia, en mujeres, jóvenes y mayores de 54 años, dónde llegaremos a cifras escandalosas, todo, además, dentro de una gran asimetría geográfica.

Sin ser pesimistasino una persona realista, entiendo, que hay que afrontar el problema del desempleo con medidas estructurales a largo plazo y de manera inmediatapensando, que esto no es un problema del Ayuntamiento, de la Diputación de la Junta de Andalucía, ni del Gobierno de la Nación, porque, reitero, pertenezco a un grupo de personas convencidas de que el desempleo agobiante que soportamos en Córdoba, es un problema de todoses decirde todos los poderes públicos y de toda la sociedad civil empujando en la misma dirección; de manera, que, nadie lo dude, viene un tiempo largo de sacrificios para todos, y, que si hay que adoptar y poner medidas estructurales inmediatas son de todos y deben ser equitativas, y, que este no es un problema de un día sino de varios añospero insisto, de todos y para todos.

Que nadie lo ponga en duda, estamos en una situación extrema en Córdoba y provinciadonde todos debemos colaborar para tratar de salir a la superficie con medidas estructurales y empujando en la misma dirección, es decir, hacia la solución del problema.

N. B. En Córdoba la lucha contra el paro, implicará una recuperación en W asimétrica por sectores y zonas geográficas con fases y desfases, pero con la aplicación ineludible de medidas estructurales duraderas y con la asunción de sacrificios generales, que deben ser equitativos.

Córdoba, por su población y su situación de desempleo, solo podrá superar la situación de paro endémico, agravado ahora con la pandemia, con medidas estructurales inmediatas y permanentes con la colaboración de todos -poderes públicos y sociedad civil- y empujando en la misma dirección, teniendo todos claro que será un camino largo de varios años.

Espero equivocarme y que la recuperación sea en V. rápida y sostenida, aunque, los indicadores visibles y soterrados apuntan en otra dirección más gravosa.

Córdoba, a 23 de junio de 2020

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.