Daily Archives: 10/07/2021

Contratos temporales II – cuña de la misma madera (reforma laboral – indultos – engañar a nadie)

En estos días de cambalaches, acuerdos inexplicados e indefinición en la incertidumbre, solo hay una cosa clara, -“que el Gobierno de España no engaña a nadie, que no quiera ser engañado”-.

La CEOE, con el Sr. Garamendi al frente, tacha de -inaceptable- la propuesta del Gobierno sobre la reforma laboral, y, entre otras cosas dice, que rechaza:  que el contrato fijo sea el tipo de contrato ordinario, porque se parte de la desconfianza y la sospecha hacia la empresa.

Como planteamiento inicial de la CEOE no está nada mal, aunque habría que, hacerles a esos dirigentes empresariales agazapados en sus colectivos profesionales una pregunta:

¿Acaso esperaban otra cosa de un Ministerio de Trabajo dominado por una conocida ideología nunca escondida?

Con razón se dice, que no hay peor cuña que la de la misma madera.

Sin duda esta cuña sale de la misma madera de -los indultos-, que la CEOE aprobó sin distinciones (entre lloros) con aplausos unánimes a su Presidente Sr. Garamendi, cuando dijo lo que dijo; de forma, que ahora está recogiendo el fruto de sus apaños, aunque con una diferencia, la regulación colectivista llena de ideología extrema y excluyente, les llegará a todos los empresarios, con una regulación de la contratación temporal apartada de la realidad de la empresa en España.

Así mismo, es un hecho cierto, que la CEOE nadie sabe dónde está, a diferencia del Gobierno y de la Ministra de Trabajo que todos sabemos donde están y a donde van, de manera, que engañar no engañan a nadie, que no quiera ser engañado.

La norma, que se impone a la CEOE y que motiva su protesta cautiva, será una reforma laboral llevada a cabo contra la contratación temporal, de forma, que, aunque nadie desconoce los excesos de la temporalidad sin fin en nuestro tejido productivo, la Ley no puede ser un trágala, que paralice la contratación y el empleo, así:

a). – La ley que regule el tema, tiene que ser flexible y aplicable a la realidad, de forma, que, si no es así, la norma resultará inservible para sus propios fines.

b). – La dura realidad del desempleo en España imposibilita que se adopten normas, que de cualquier forma conlleven un aumento del mismo y/o impidan su reducción, penalizando la creación de empleo.

c). – Las medidas que afecten al mercado laboral, deben ser de desarrollo sostenido progresivo por sectores productivos y consensuadas, ya que, toda medida radical unilateral llevará al fracaso de la norma en algunos sectores, como pueden ser construcción, hostelería, agricultura, etc., que destacan por la especialidad y modalidad de sus tiempos productivos muy aleatorios.

d). – La litigiosidad se disparará con una regulación inflexible y alejada de la realidad, dando lugar a situaciones de colapso en los juzgados de lo social.

e). – No se debe olvidar, que toda norma que pretenda reformar el mercado laboral, necesita, con carácter imprescindible, un plan adecuado a la estructura real del tejido productivo, y, además, una dotación económica adjunta al mismo, que posibilite su realización concreta y verdadera. Es decir, es necesaria una inversión cuantificada y realista.

En resumen, la CEOE debe dejar de jugar a la política, a las subvenciones y a los artificios profesionales de sus dirigentes, dedicándose a sus fines verdaderos, que al poco que se mire van en una dirección, concretamente, el interés de los empresarios grandes y pequeños, incluidos, por supuesto,  los emprendedores autónomos.

N.B. A la CEOE y a sus dirigentes profesionalizados se les pide, simplemente, que hagan lo que tienen que hacer, que no es otra cosa, que contribuir a establecer un mercado laboral que funcione.

Si tienen alguna duda, que pregunten a la CEE y a su presidente M. Omella y Omella, que con seguridad es la misma madera, o si se prefiere la peor cuña.

Contraponer desde la unilateralidad ideológica -contratos temporales- y -trabajadores indefinidos-, distinguiendo entre lo malo y lo bueno en razón de un mantra dogmático (-entre lo que no se quiere reconocer que existe y lo que solo se quiere regular por ley extrema-), supone defender una ensoñación en la realidad diaria.

Hay que conseguir arbitrar una norma, que permita igualar en sus condiciones de trabajo a productores temporales e indefinidos, cosa que se puede lograr con un sistema flexible de contratación, equitativo y justo, que respete la igualdad que proclama el art. 14 de la C. E., sin necesidad de aniquilar todo lo demás.

En este asunto de la temporalidad es necesaria una actuación consensuada del Gobierno, de todos los poderes públicos y de la sociedad civil, en defensa de un sistema abierto de contratación justa, lo contrario, sería abjurar de la Constitución Española de 1978, que consagra en su artículo 1.: Que España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.

Córdoba, a 10 de julio de 2021

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.