Daily Archives: 04/09/2021

Mitad y mitad III (desempleo – temporalidad)

Es una realidad desesperante, que seguimos con un profundo agujero en materia de empleo en nuestro mercado laboral, que viene determinado, en gran medida, por el paro y la temporalidad, que, a mayor inri, se distribuyen de manera muy desigual entre las CC. AA., y los distintos territorios y sectores productivos de España, de manera, que la mitad y mitad de las que venimos hablando, se agudizan tanto en sí mismas como en las soluciones normativas anunciadas.

El día 31 de agosto de 2021 se destruyeron 324.200 puestos de trabajo (realmente los despidos fueron cerca de 350.00), lo que significa, que en un solo día desaparecieron más empleos que nunca, desde que se tienen datos contrastados.

Por otro lado, en agosto las cifras de afiliación a la Seguridad Social (los trabajadores que hay dados de alta) bajaron en 118.000 trabajadores en agosto.

Las cifras precitadas revelan, algo conocido en el mercado laboral español, concretamente, que el empleo anida en la temporalidad, distinta, además, por sectores, que se impone sin remedio, y, que es una enfermedad profunda de nuestro mundo laboral, así: Las altas en la S. S. fueron de 47.468 trabajadores y las bajas en la misma fueron de 342.276 productores el día 31/08/21, según la documentación del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

Aunque se debe añadir, que los contratos temporales son la base de ciertos sectores productivos (a destacar, hostelería, construcción, agricultura), donde la temporalidad por muchas y distintas razones es la base de su empleo, lo que conlleva, necesariamente, que cualquier normativa sobre ella, debe nacer de la flexibilidad y de la cordura, reconociendo las diferentes realidades.

El recurso excesivo a los contratos temporales demuestra una de las debilidades congénitas de nuestro mercado laboral, que, además, no se solucionará a golpe de leyes unilaterales de reforma laboral impuesta a las bravas, sino que, es imprescindible realizar una reestructuración profunda y consensuada del sistema de trabajo, que se aplica en España.

Sin recuperar -la productividad-, -la eficiencia-, -los costes de producción rentables-, -el reciclaje profesional de los trabajadores-, y, -la flexibilidad de las normas aplicables para adaptarse a los nuevos mercados competitivos y cambiantes-, la posible solución se alejará.

Curiosamente, aunque está a la vista de todos, parece que nadie quiere una solución consensuada de verdad, que permita aunar esfuerzos en una misma dirección, para conseguir reducir los costes laborales, el paro y la temporalidad a base de competitividad, productividad y eficiencia en la empresa, que es la mejor fórmula para crear trabajo de calidad y empleo fijo.

Es un hecho patente, que un trabajador rentable nunca será despedido de su puesto de trabajo, pero ello exige, también, que el empleado productivo debe poder mejorar sus condiciones de trabajo, no solo la económicas, como pueden ser entre otras: -su cualificación profesional en progresión permanente- y -su seguridad y salud laboral-. Es decir, la solución tiene dos direcciones:-de empresa a trabajador y de trabajador a empresa-.

Una ley rígida que imponga la negociación colectiva exclusivamente e impida la negociación de los trabajadores con la empresa, está abocada a su inaplicación y al fracaso normativo, porque impedirá la creación de empleo de calidad y al ritmo que España necesita.

Las nuevas figuras del llamado trabajo independiente están marcadas por la libertad y la flexibilidad, de manera, que remar forzadamente contra corriente, nunca será una buena solución al problema de la temporalidad, y, para la reducción y posible eliminación del desempleo.

La recuperación del mercado laboral y la creación de empleo, debe concretarse en medidas de reforma viables y aplicables, que, además, sean aceptadas por todos los partícipes en el proceso laboral, lo que no implica un mercado sin ley, sino un espacio de trabajo abierto a todos dominado por la justicia y la equidad.

N.B. En este caso la mitad y mitad aplicada a la tasa de paro, demuestra, que será imposible solucionarlo sin aumentar la productividad, la competitividad y la eficiencia de la empresa, empezando una recuperación sólida, y, siempre teniendo en cuenta la realidad de nuestro mercado de trabajo.

La situación o nivel de desempleo en España es una situación insostenible por más tiempo, de forma, que, sin una reforma del mercado de trabajo compartida y consensuada, la temporalidad y demás lacras del empleo en España serán irreversibles. La unilateralidad en la reforma laboral ya no es un valor, de forma, que está desechada porque nadie cree en ella y en su posible aplicación, a la vez, que sus efectos son nocivos para la creación de empleo.

Los nuevos mercados exigen flexibilidad y productividad, estando marcados por la competencia y la libertad de contratación. Todo lo demás, que implique imposición normativa colectivizada como remedio, está condenado al fracaso y a la destrucción de empleo.  

Córdoba, a 4 de septiembre de 2021

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.