Información veraz – desnortados – desempleo (ejemplos varios – desinformación – cada uno a lo suyo)

Se publican por el Ministerio de Trabajo los parados registrados, en las oficinas de los servicios públicos de empleo al terminar noviembre, que cifra en 3.851.312 desempleados; no se incluyen a los trabajadores que se encuentran en suspensión de empleo o reducción horaria como consecuencia de un ERTE, que fija en 746.900 personas.

Son datos del Gobierno, que todos, al parecer, admiten sin problema alguno, aunque sabemos, que no son ciertos, ya que como mínimo, habría que sumarle los inactivos (incapacitados permanentes sociales) en numero de 3.000.000 millones (con un añadido, gravísimo, ya que son personas paradas estructurales, que nunca van a encontrar trabajo). Es decir, que el número de parados sería, como mínimo, el siguiente: Parados registrados: 3.851.312 + trabajadores en Ertes: 746.000 + inactivos permanentes: 3.000.000 = 7.598.212.

Dicho de otra forma, el dato del paro registrado es realmente el paro oficial del Ministerio, que todos saben que, de ninguna forma, se mire como se mire, es una información veraz, así, que como se ha señalado, se trata de una desinformación que se aparta del contenido constitucional de veracidad como derecho de los españoles (art. 20 C. E.).

Por otro lado, cambiando el tercio, algunos partidos se presentan como desnortados, ya que, en vez de hacer oposición al Gobierno con medidas e informaciones verdaderas, que consigan, que los españoles estén informados verazmente y puedan tomar decisiones acertadas, contribuyendo a crear una conciencia social colectiva, se pierden en enfrentamientos estériles, tal como he leído hoy: “que un partido político dice públicamente, que va a someter a otro a la prueba del algodón”; vamos, un dislate increíble con lo que está cayendo sobre España y todos sus habitantes.

Lo importante para los españoles, no son los ejemplos precitados, sino las consecuencias que podemos sacar de ellos, que pura y simplemente, consiste en la existencia una desinformación masiva proyectada hacia los españoles, sin que a los poderes públicos les importe, de forma, que repetir el “mantra” de la responsabilidad social e individual de los españoles, es imposible que tenga un efecto eficaz para controlar los contagios de la pandemia y, desde luego, será irreal pedir (exigir, incluso coactivamente), que los ciudadanos puedan aportar y colaborar en la toma de decisiones y en su implantación social.

La Orden sobre la desinformación del Gobierno es no solo inconstitucional (art. 20 C. E.), sino innecesaria para él, puesto, que la oposición no existe como tal, estando, también, el T. C. dormido en su propia inanición, con lo que, dicho mal y pronto, aviados estamos los españoles.

Finalmente, destacar, que no será porque haya ausencia de asuntos que tratar e informar con los españoles: Control de la pandemia, Fondos de Recuperación de la U. E., mercado laboral y paro, deuda y déficit públicos, recuperación de la economía, y, así, un larguísimo etc. de temas pendientes y sin solución por ahora.

Visto lo visto, es una evidencia, que nadie se ocupa ahora de los intereses de los españoles, nadie se embarca en defender de verdad nuestro Estado Social y Democrático de Derecho, en defender nuestros derechos y libertades fundamentales, la división de poderes (lo último del CGPJ es de nota) y todo lo que se acordó entre todos en una transición ejemplar con renuncias de todos en beneficio de todos.

Aquí cabe una pregunta: ¿Qué diferencia hay entre un Gobierno autoritario y una oposición contrahecha, que solo saben intimidar a los españoles y vulnerar nuestro Estado de Derecho?

Entiendo, que no puede ser tan difícil decir la verdad, informar con verdad a los españoles y trabajar unidos para el bien común, máxime, cuando estamos en una situación de crisis extrema, porque al final, ni la U. E. ni los 140.000 millones, ni nadie vendrá a sacarnos del apuro en el que nos metimos entre todos.

Para acabar, las reglas deben ser iguales para todos, respetándose el principio de igualdad constitucional, lo contrario es discriminación, arbitrariedad y abuso de derecho, y, eso nunca termina bien para nadie.

N.B. Decía al inicio, que había y hay ejemplos varios de desinformación de todos contra todos y cada uno a lo suyo, pareciendo que estamos desnortados e incapaces de llegar a acuerdos básicos en beneficio de la concordia y del bien común.

Así mismo, la responsabilidad social e individual son exigibles a todos los españoles, siempre con el ejemplo de los que mandan y tienen la máxima responsabilidad, lo que conlleva la necesidad de que todos los poderes públicos, sin exclusión, procuren a los ciudadanos información veraz, completa e inmediata de forma permanente de todos los asuntos o problemas de interés público, de cualquier clase, políticos, económicos, sanitarios, etc.

Si los poderes públicos (todos sin exclusión) no son ejemplo de consenso y trabajo por el bien general, difícilmente habrá solución, y, lo dicho, no es tarea solo del Gobierno de España y/o solo de la oposición, sino de todos unidos trabajando en la misma dirección dentro del orden constitucional.

El que crea que puede ir solo o que todo se arregla uniéndose a los que nos quieren destruir, para auto salvarse, incurre en craso error y camina hacia la auto destrucción de sí mismo, arrastrando a todos los demás.

Córdoba, a 3 de diciembre de 2020

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.