II. La incertidumbre crece – T. C. Alemania – Fondo de Recuperación (ayudas en el aire, con retraso y un poco de envidia)

La incertidumbre es lo contrario a la tranquilidad, a la confianza o a la certeza, y, se manifiesta en inquietud y parálisis. La incertidumbre proviene de la falta o escasez de conocimientos, es pues, la duda permanente por la falta de información veraz y la insuficiencia de las razones o pruebas en las que se puede fundar una actuación razonable, implicando falta de conocimiento seguro y claro. El exceso de incertidumbre conlleva, que, casi siempre, el ciudadano paraliza su actividad en espera de que la situación sea más clara y confiable.

En España es una realidad indiscutible, que está creciendo la incertidumbre a todos los niveles (político, social, económico y sanitario), apareciendo la inseguridad, la inquietud y la indecisión, entre todos los ciudadanos (con reflejo interior y exterior) con todas sus consecuencias nocivas.

Por si nos faltara algo, en ese proceso continuo de aumento de la inseguridad y de falta de certeza, siguen apareciendo hechos nuevos inesperados, que acrecientan la incertidumbre, así:

*** El Tribunal Constitucional en Karlsruhe, Alemania, paraliza el Fondo de Recuperación, ordenando al presidente alemán Frank-Walter Steinmeier, que no firme la aprobación de la decisión de recursos propios. El tribunal señala, que Steinmeier no puede firmar la decisión hasta que la corte haya resuelto el recurso urgente de una serie de demandantes, que alegan, que el Fondo de Recuperación es contrario a los Tratados de la U. E. y a la Constitución alemana.

El T. C. de Alemania funciona cuando sus ciudadanos demandan amparo, lo que claramente no ocurre en España, dónde el T. C. esta en “stand by” (en espera), silente y cautivo de los poderes públicos y donde los ciudadanos tienen prohibido acudir en solicitud de cobijo y amparo, dónde no se admite nada, y, existe, además, un arrecife cortante impeditivo, que es el llamado interés constitucional.

Si olvidar, la necesidad imperiosa que los españoles tenemos de esos fondos, es lo cierto, que cualquiera siente envidia, cuando se ve, que los alemanes tienen un estado de derecho de verdad.

Sea cual sea la decisión final del Tribunal Constitucional Alemán y se   pronuncie como se pronuncie, el hecho de que paralice una decisión política importante y de profundas consecuencias para toda la U. E., produce la sensación tranquilizadora de que existen contrapoderes efectivos al poder político, cosa que en España es impensable al estar la división de poderes en fase terminal.

Así mismo, en Alemania, se ve, que no creen, “que el dinero público no es de nadie”; y, saben, que cuesta mucho esfuerzo y sacrificio crearlo y que no se debe gastar indebidamente, teniendo muy claro, que es de los ciudadanos alemanes, no como en España, que se gasta en aumento y sin control demasiado dinero público en gastos superfluos e innecesarios.

En los PGE de 2021 ya figuran 27.000 millones de fondos europeos, de manera, que ya veremos cuando y como llegan los 140.000 millones, pues esto de la Unión Europea es de traca y de una eficacia que asusta, ya que, no son solo las ayudas, sino, también, los asuntos de las vacunas, los planes de vacunación y las medidas de movilidad que casi nadie entiende.

Es público y notorio, que la Comisión Europea  no puede acudir a los mercados para captar los fondos necesarios, hasta que todos los Estados miembros hayan aprobado la decisión de recursos propios. El Ejecutivo comunitario ya sabía, que iba a ser un proceso lento el lograr que todos los Estados lo aprobaran, pero esta decisión de Karlsruhe es un contratiempo más, que no se esperaban, de forma, que ya no son solo Polonia y Hungría los que impiden con su veto, también, están sin aprobación 14 países, entre ellos los llamados frugales.

A destacar, que el comunicado de la corte constitucional alemana no señala, cuánto tiempo se tomará hasta resolver el caso por el que ha detenido la ratificación, aunque, parece que un mínimo de tres meses será casi inevitable.

Karlsruhe quiere tener la última palabra sobre la aplicación del derecho de la Unión en Alemania, ya que, en en Tribunal Constitucional alemán se dice, que “el BCE no es el amo del universo”, teniendo en cuenta, que el T. C. sabe, que los ciudadanos alemanes están en contra de las ayudas a los países despilfarradores, España entre ellos, pues entienden, que nada debe ser gratis y sin control estricto, máxime cuando hay cantidades a fondo perdido.  

Veremos como termina todo, aunque por ahora vamos mal, sin olvidar la condicionalidad del estado de derecho, que con las medidas aprobadas “a fortiori” por el Gobierno de España, como la ley que limita el poder del CGPJ impidiendo los nombramientos necesarios de jueces y magistrados, entramos en fase de veto del cualquier País de la Unión o de una posible intervención paralizadora de los fondos por el Ejecutivo comunitario o el Euro-Parlamento, si entienden, que se limita y ataca la independencia judicial y la división de poderes.

Ahora, está más que claro, que son necesarias, con carácter inmediato, reformas y medidas estructurales de control de gasto público innecesario y superfluo.

*** La incertidumbre crece.

Por todo lo expuesto, es una realidad, que, los españoles sienten que la incertidumbre aumenta, lo que lógicamente les paraliza en todos los sentidos un poco más cada día, impidiéndose la recuperación.

La dura realidad es que estamos entrado en un campo desconocido, lleno de incertidumbre e inseguridad, lo que nos obligará a todos a transformar nuestro entorno económico y social, quitando y transformando todo lo que se pueda, intentando adaptarnos al contexto operativo actual y a la realidad económica nacida de la pandemia.

Es evidente, que la U. E. está superada en todos los sentidos, pero lo del Tribunal Constitucional de Alemania le ha dado el tiro de gracia, pero ha servido para que todos entendamos la fragilidad de la situación en que nos encontramos.

Cuando habían aparecido rayos de esperanza, como las vacunas, los fondos de recuperación y la compra de la deuda de los países por el B. C. E. en grandes cantidades para sostener temporalmente un aumento del gasto público de asistencia social y sanitario, el caso citado de la resolución del T. C. alemán ha demostrado, que los obstáculos contra la pandemia y sus efectos van apareciendo uno tras otro, haciendo que los planes del Ejecutivo de la Unión se derrumben, sin que nadie, además, de una explicación a los ciudadanos preocupados y desinformados.

En España, ya sabemos lo que hay, de forma, que la incertidumbre en todos los campos imaginables ha tomado un rumbo de no retorno, ya que, se mire a donde se mire, solo aparecen obstáculos cada vez mayores, que impiden el inicio de la recuperación. La dura realidad es, que estamos a la cola de Europa – U. E. en casi todo, y, ahora, Alemania con la resolución de su T. C. dispara nuestra incertidumbre, llegando a un punto de parálisis abisal.

N.B. Es algo indiscutible, que la incertidumbre crece en España de forma exponencial, provocándonos una parálisis terminal, de manera, que cuando el T. C. de Alemania paraliza el Fondo de Recuperación la desconfianza aumenta, pues, sinceramente, nadie sabe, que hacer, ni que decisión puede adoptar; es decir, estamos apalancados en una situación permanente de inseguridad plena, que imposibilita tomar decisiones, lo que conlleva una parálisis total, nociva y perversa para todos, que tiene un reflejo interior y exterior, consolidándose en desconfianza para España.

En España son necesarias con carácter urgente reformas estructurales, para adaptarnos a la situación actual, aunque desgraciadamente, cada día que pasa, muestra que eso parece un imposible, ya que, los poderes públicos dominantes están en una guerra de trincheras con olvido de los ciudadanos, mientras que, al haber casi desaparecido la división de poderes, el CGPJ, el Tribunal Constitucional y el T. S. están silentes y cautivos.

A pesar de todo lo dicho, ha nadie puede sorprender, que se tenga     un sentimiento de envidia por el funcionamiento del T. C. de Alemania como verdadero contrapoder, que en España es un mero espejismo; pero lo cierto es, que la incertidumbre por el Fondo de Recuperación y su realidad inmediata hace, que las ayudas queden en el aire, retrasándose peligrosamente, lo que a la vez conlleva, que crezca la desconfianza en nuestra recuperación, paralizándose todo en un bucle perverso de inacción completa.

Si a la incertidumbre, la inseguridad jurídica y la pérdida de confianza que ya tenemos, le unimos in el retraso o lo que sea en los fondos de ayuda de la U. E., el resultado es descorazonador para todos, convirtiéndose en catástrofe política, social, económica y sanitaria.

Córdoba, a 28 de marzo de 2021

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Incertidumbre – inseguridad jurídica – pérdida de confianza (información veraz y participación social en las decisiones)

La incertidumbre supone inseguridad, inquietud, desasosiego, duda, indecisión, vacilación, recelo, sospecha, siendo, por tanto, lo contrario de tranquilidad, de confianza o de certeza, lo que crea, y, se manifiesta en inquietud. La incertidumbre proviene de la falta o escasez de conocimientos, es pues, la duda permanente por la falta de información veraz y la insuficiencia de las razones o pruebas en las que se puede fundar una actuación razonable, implicando falta de conocimiento seguro y claro. Dicho de otra forma, la incertidumbre se refiere a anomalías epistémicas, que implican información imperfecta o desconocida.

Es un hecho indudable, que la incertidumbre siempre va a estar presente en la vida de las personas, sin embargo, el exceso de incertidumbre conlleva, que, casi siempre, el ciudadano paraliza su actividad en espera de que la situación sea más clara y confiable.

En España es una realidad indiscutible, que reina la incertidumbre a todos los niveles (político, social, económico y sanitario), de manera, que se quiera admitir o no, aparece la inseguridad, la inquietud, la duda, la indecisión, el recelo y la sospecha entre todos los ciudadanos (con reflejo interior y exterior) con todas sus consecuencias nocivas, así:

* Político.

Lo que está ocurriendo en nuestro País a este nivel, es algo escatológico (significando excrementos y suciedades y en el lenguaje del pueblo grosería e indecencia), cosa que nadie pone en duda, donde todos contra todos, se olvidan de la pandemia, de la ruina, del paro, del gasto descontrolado, etc., llegando a un punto, que los españoles solo sienten “una gran incertidumbre”, que lógicamente les paraliza en todos los sentidos.

Los ejemplos son tantos que eximen de cualquier relación de ellos, aunque las consecuencias presentes para todos sin nicivas y perversas:

* Social.

La sociedad española está dividida y enfrentada, de manera, que existen brechas diferenciales abismales, así: Sector público y Sector Privado; diferencias entre CC. AA. políticas, económicas y sanitarias; distorsiones en el paro, donde existen grandísimas desigualdades por territorios, sectores económicos y productivo, colectivos de jóvenes, mujeres y mayores de 50 años; desigualdades en el gasto público entre zonas y personas; desconfianza creciente a nivel internacional hacia España; y, así, una larguísima lista de diferencias inasumibles, cuando debería reinar la igualdad y las semejanzas en la sociedad española.

Volvemos a lo mismo, los españoles solo sienten “una gran incertidumbre”, que lógicamente les provoca inseguridad y les impide tomar decisiones fundadas, llevando a desigualdades y consecuencias nocivas y perversas a nivel social.

* Económico.

El B. de España ya difiere los efectos de una posible recuperación a 2022, además, las ayudas a las empresas son una miseria y el dinero del rescate de la U. E. está en almoneda (pendiente de los votos y los vetos), y, si a lo dicho, le sumamos el desmadre político a nivel estatal, regional y local, es una realidad que la economía se está destrozando, aumentado, también, las diferencias por CC. AA y por sectores económicos, creándose una desigualdad insoportable (las empresas de turismo y el sector servicios hechos picadlo, mientras, otros sectores como el digital, el tecnológico o el energético crecen y aumentan sus beneficios).

Las consecuencias económicas de la pandemia nos están llevando a un campo desconocido, lleno de incertidumbre e inseguridad, obligando a las empresas a redimensionar sus estructuras, quitando y transformando medios personales y materiales, en su intento de adaptarse al contexto operativo y a la realidad económica.

Los fondos europeos de recuperación para España, cuando lleguen, si llega, ayudarán, pero sin un cambio estructural profundo y rápido de nuestra economía no habrá soluciones adecuadas, de manera, que urge una unidad de actuación de todos para transformar nuestro tejido productivo, sin olvidar, que no pueden seguir subsistiendo los desequilibrios existentes en territorios y en sectores productivos.

De nuevo estamos en lo mismo, los españoles no pueden asimilar tanta “incertidumbre” e inseguridad jurídica, que, además, se refleja en la desconfianza que los inversores internacionales sienten en España.

* Sanitario.

En España en el tema de la vacunación, por la desidia de la U. E. y de nuestro Gobierno, vamos retasados varios meses, lo que nos costará miles de contagios y muchas muertes más, además, de sus nefastos efectos negativos en la economía en general.

Países como Chile, Israel, Reino Unido, EE. UU., tienen un nivel de vacunación elevadísimo, mientras España y otros países de la Unión, no es que llevamos retraso, es que estamos abandonados por unos gobernantes inanes e irresponsables.

A este nivel los españoles perciben una “incertidumbre” y “una inseguridad” persistente, que se plasma en desconfianza interior y exterior paralizándose todo.

*** Si a todo lo expuesto, le añadimos la falta de información veraz a los españoles y la falta de participación social en las decisiones, con clara vulneración de nuestros derechos y libertades constitucionales, la situación solo es “incertidumbre, inseguridad jurídica y una desconfianza creciente, que lo paralizan todo, llevándonos a la ruina política, social, económica y sanitaria.

Sin olvidar, que en Europa – U. E. las ayudas de todo tipo se difieren, llevando a cabo los poderes ejecutivos de la Unión una política inane, ineficaz, lenta e irresponsable en muchos asuntos, como, los temas de los fondos de recuperación y en las vacunas, con retrasos inasumibles e inexplicables, solo respondidos con un estruendoso silencio intolerable.

N.B. Es una realidad, que la incertidumbre, la inseguridad jurídica y la pérdida de confianza generan incertidumbre y lo paralizan todo, además, si a ello se une la falta de una información veraz inmediata y completa a los ciudadanos y la falta de participación social en la toma de decisiones, el resultado solo puede ser uno: “La ruina política, social, económica y sanitaria”.

Los ciudadanos no pueden ser rehenes cautivos de sus propios gobernantes, y, que, además, los lleven a una ignorancia opaca y vidriosa, sin que, a mayor inri, los poderes públicos de la U. E. y de España, tampoco, explique nada ni respondan de verdad por tantos errores inexcusables, solo un silencio estruendoso y estremecedor. 

Córdoba, a 26 de marzo de 2021

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

El Liberticida – Andalucía – inmovilizada (moderación contra nuestras libertades – sin opciones)

La Constitución Española en sus primeros artículos consagra los derechos y libertades fundamentales en nuestro Estado Social y Democrático de Derecho, recogiendo los principios básicos de ese Estado, como son la libertad, la legalidad, el respeto a la ley, la igualdad, la división de poderes y la interdicción de la arbitrariedad de los poderes públicos, de forma, que todo lo que sea apartarse del contenido de la Norma Suprema Constitucional es una perversión de nuestras libertades.

Es cierto, que vivimos en tiempos de incertidumbre e inseguridad, pero precisamente por ello, es preciso, que nuestros derechos y libertades fundamentales estén absolutamente garantizados y protegidos por todos los poderes públicos, sin excepción de clase alguna por todos y para todos.

Lo dicho viene a colación por las palabras pronunciadas por el Sr. Moreno Bonilla, Presidente de la Junta de Andalucía: “Se limitará en la CC. AA. la movilidad y pide al Gobierno pensar en un confinamiento total en España”.

Es increíble, que el Sr. Moreno Bonilla no se le ocurra otra cosa, que no sea la pérdida total de derechos y libertades de los andaluces (españoles incluidos), para justificar su inacción total y su absoluta falta de responsabilidad, dentro de su moderación probada con el Gobierno Central.

Aquí y ahora solo cabe una pregunta:

¿La única política o medida que se le ocurre es pedir al Gobierno del Sr. Sánchez un confinamiento total?

Entendería, que U. P. pidiera e, incluso, exigiera con el pretexto de la pandemia el confinamiento total (es decir, la anulación de nuestros derechos y libertades fundamentales garantizados por la Constitución), pero que eso mismo, lo pida públicamente el Presidente de la Junta de Andalucía, Sr. Moreno Bonilla, es un disparate y una traición a todos los que votamos un cambio en nuestra CC. AA.

Sinceramente, a pesar de todo lo que está cayendo, ¿esa es la única opción posible?, y, si este Gobierno Andaluz así lo cree, apaga ya y vámonos.

Sr. Presidente de la Junta de Andalucía, si Ud. y sus Consejeros sacrifican nuestros derechos y libertades fundamentales, por cualquier motivo, sea el que sea, grave o gravísimo, está Ud. vendiendo su alma al demonio liberticida de la seguridad a cualquier precio y machacando la Constitución (aunque luego, se hable de los independentistas catalanes y vascos).

Se diga lo que se diga, no hay nada que justifique sacrificar nuestra libertad, pues, simplemente, existen otras opciones válidas y eficaces para luchar contra la pandemia, concretamente, entre otras, señalo, la información veraz completa e inmediata y la partición de los andaluces como pueble libre en la toma de decisiones.

Digo lo que digo, porque en una reunión con medios de comunicación, durante su visita al Campo de Gibraltar, el Presidente de la Junta de Andalucía, Sr. Moreno Bonilla, ha declarado, que el Gobierno autonómico acordará el día 15 de enero, medidas lamentablemente más duras desde el punto de vista de la movilidad en el interior de la Comunidad y de la actividad económica. En ese sentido, ha confirmado, que es previsible, que, se tomen nuevas decisiones en el ámbito de la limitación de movilidad desde el punto de vista geográfico, así como que serán más duras para la actividad económica, porque “es el único instrumento que tenemos ahora mismo para hacer frente a esta multiplicación de contagios”. (Sin entrar en más discusiones, lo que dice el Sr. Presidente de la J. de A., es, pura y simplemente, una mentira contraria la Constitución).

Cuando se le pregunta, sobre si cree, que debería decretarse un confinamiento total con la pandemia, el Sr. Moreno no solo no se opone y ofrece otras alternativas a la pérdida de libertades, sino que argumenta, que Alemania y otros países están asumiendo esa medida, porque esa resolución debería adoptarla el Gobierno Central, porque es la máxima decisión de todas las posibles para restringir la movilidad. Dicho, de otra manera, contra la pandemia no hay otra que cargarse nuestros derechos y libertades constituciones, razón, por la que, no queda otra, que preguntarse, ¿en qué se diferencia el moderado Presidente Moreno Bonilla del Gobierno autoritario que pretende sacrificar nuestras libertades en aras a la pandemia como única opción posible?

Se diga lo que se quiera, se justifique como se justifique, es lo cierto, que caben legítimamente otras opciones, con la participación plena de la sociedad civil informada verazmente, para luchar contra la pandemia sin sacrificar en la hoguera pública nuestras libertades constituciones irrenunciables. Lo contario, solo es autoritarismo disfrazado de falsa bondad populista de pueblo cautivo, lo que se llama “lobo con piel de cordero”, ya que, si admitimos perder nuestra libertad por cualquier causa no la volveremos a recuperar, salvo que incurramos en una lucha enconada de consecuencias impredecibles.

N. B.  Es lo cierto, que todo autoritarismo aprovecha cualquier resquicio para limitar las libertades, de forma, que un liberticida, disfrazado de cordero, al mando de Andalucía pide su inmovilización por la pandemia, siempre con moderación, pero contra nuestras libertades y sin más opciones, dentro, además, de un estado alarmante inconstitucional.

Reitero, que en Andalucía y en España, ahora mismo, nuestros derechos y libertades están en peligro, pues la pandemia lo justifica todo (el autoritarismo ahora lo domina todo sin rubor), de manera, no existe respeto a la Ley por los poderes públicos, ni libertad, ni justicia, ni igualdad, y, por si faltara algo, no existe división de poderes real y efectiva, donde los ciudadanos puedan acudir a pedir cobijo y amparo.

Córdoba, a 13 de enero de 2021

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Gasto público – deuda – tipos negativos – una mentira (hechizados por BCE)

El gasto público en España se viene pagando, en gran medida, acudiendo a la deuda, de forma, que a pesar de los Fondos de Recuperación de la U. E. (cuando lleguen), el peso de la deuda en la financiación del tremendo gasto público será muy importante e irrenunciable por ahora. No hay más que ver el gasto de la Seguridad Social (pensiones, etc.) y el resto del gasto público para comprender, que ni con los ingresos del Estado por impuestos, ni con los fondos europeos, será posible prescindir del dinero procedente de la deuda que seguirá aumentando, ya que, el Gobierno de España no está por la labor de realizar ajustes estructurales en el gasto público, no hay más que seguir la deriva de nuestro gasto en aumento constante e improductivo para comprender hacia donde irá nuestra deuda.

El BCE, además, ha ido asumiendo parte de esa deuda en claro aumento, de manera, que más pronto que tarde llegará a su tope, y, no quedará otra, que acudir a los mercados a colocar nuestra deuda, que mientras los tipos de interés sean negativos no habrá problemas, pero si los inversores pierden la confianza y los intereses suben la situación será muy complicada.

Parece oficialmente, que España ha terminado 2020 con una deuda pública del 120% del PIB o muy superior (ya que domina la opacidad casi absoluta), un déficit fiscal por encima del 11% y una desaceleración económica sobre el 12% del PIB, pero, curiosamente, se habla por los “mentideros” de la magia del BCE al dopar la deuda pública y diciendo, además, que es sostenible, aunque la verdad es que todo se mantiene por la falacia de los tipos negativos, de los que los ciudadanos de a pie están excluidos.

El Gobierno de España pueden emitir deuda pública hasta un cierto listón, de manera que, más allá de ese límite real, las consecuencias serán un incumplimiento total o un incumplimiento parcial en forma de inflación.

En España si la deuda sirve para generar crecimiento y productividad el camino sería aceptable, ya que, solo si los fondos recaudados a través de la deuda emitida se invierten en proyectos de infraestructura con rendimiento real la solución llegará, pero si el dinero se gasta solo en apoyo de políticas sociales subsidiadas sin productividad, el incumplimiento se alcanzará más pronto que tarde.

Desgraciadamente, el Gobierno de España no va a poner en marcha programas de ajustes y austeridad por su coste político, que no quiere asumir, (no hay más que examinar los Presupuestos del Estado aprobados), mientras que, tampoco, podrá aumentar la recaudación con más impuestos de manera suficiente, aunque siempre podrá no pagar la deuda, algo casi descartable por ahora, razón por la que, sin duda, dado el rumbo de nuestro gasto aparecerá la inflación, porque se habrán alcanzado los límites de la deuda que podemos pagar.

Que conste, que no tomo una postura pesimista, al contrario, creo, que se quieren tomas medidas de control del gasto público, como las anunciadas en relación con la S. S., sin embargo, temo que serán insuficientes, aunque por ahora aguantaremos con los fondos europeos de recuperación, pero si no restablecemos nuestro sistema productivo y reestructuramos el gasto hacia la inversión productiva y hacia la rentabilidad, el límite de nuestra deuda está más cerca que lejos.

N. B.  La deuda empujada por el gasto improductivo, aunque sigan por ahora los tipos negativos, llegará a un límite insoportable, y, la mentira dopada del BCE se romperá en un hechizo real de posibles impagos en cualquiera de sus formas.

Si continuamos el camino marcado en los Presupuestos aprobados, es una realidad, que vamos abocados a un terreno perverso, ya que, que los fondos de recuperación de la U. E. solo cubrirán un tercio de nuestras necesidades de gasto, los ingresos del Estado (aunque se suban impuestos, en estos momentos de ruina una política desacertada) serán insuficientes y la deuda llegará a su límite de no retorno.

La magia del BCE dopando la deuda pública no puede ser para siempre, digan lo que digan, máximo dos años, después vendrá la realidad si no cambiamos el rumbo, sin olvidar, que los ciudadanos no perciben en su día a día las ventajas de los tipos negativos de interés, que solo llega con claridad a los poderes públicos y sus allegados financieros.

Solo existe una solución aceptable, reestructurar el gasto público hacia la inversión y la productividad, realizando todos los ajustes que sean necesarios, pero siempre con respeto a nuestros derechos y libertades constituciones, con igualdad social y sin que exista discriminación en ningún colectivo y/o territorio.

Córdoba, a 4 de enero de 2021

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

La Línea – Campo de Gibraltar y un Peñón (malhaya)

No está en el Diccionario, eso dicen de “malhaya”, pero describe la situación del Campo de Gibraltar y del Peñón.

La primera vez que entré en contacto con el Campo de Gibraltar nació con historias de mi madre, que cuando sacó en propiedad su plaza de maestra su primer y único destino fue La Línea de la Concepción y, por eso, tengo anécdotas de todo tipo de esa ciudad llena de encanto para mí.

Después de muchos años, un ejemplar sargento de milicias recaló en un destacamento militar sito a los pies del Peñón, que dependía de la localidad de San Roque, pasando allí unos meses dedicado a perder el tiempo de la forma más alevosa, sirva en mi descargo que no estaba solo, unos cuantos compañeros inflamados como yo de espíritu militar acompañaron aquellos días inservibles, pero que nos llevaron a todos a conocer la zona del Campo de Gibraltar, cosa que nos hizo sentirnos atraídos para siempre por su gente y sus tierras, sobre todo de sus hermosísimas playas.

En aquellos días oscuros para nosotros la “Verja” estaba cerrada a cal y canto, de forma, que para llegar a Gibraltar había que entrar por Algeciras, cosa que oficialmente a los valientes militares como nosotros nos estaba prohibido, pero si observamos, que los que por allí llamaban “llanitos” iban y venía sin problemas, teniendo muchos de ellos residencias por toda la zona del Campo de Gibraltar. Es decir, había una “Verja”, que realmente solo afectaba directamente a los vecinos del lugar, que es lo que en aquellos tiempos lejanos se llamaba dignidad. Era un disparate, pero eran otros tiempos que todos queremos olvidar.

Después, por la profesión y por otras causas “malhayas” he seguido y sigo en contacto, con la que muchos consideramos la novena provincia de Andalucía por todas sus notas diferenciales.

Todo lo dicho brevemente, viene a colación, porque la Ministra Sr.ª. González Laya ha anunciado un Principio de Acuerdo con Reino Unido sobre Gibraltar para derribar La Verja, diciendo, entre otras cosas:

-Que este acuerdo permitirá la aplicación de políticas o programas europeos, con España como intermediaria responsable, mientras los Veintisiete y Londres negocian el futuro acuerdo en relación con el Peñón.

-Que se facilitará enormemente la movilidad de ciudadanos, pero con seguridad.

-Que España será el país responsable de supervisar el cumplimiento de Schengen.

-Que habrá que esperar unos seis meses para el acuerdo final.

Como ocurre siempre, domina la opacidad y la falta de una información veraz completa e inmediata, de forma, que cuando, además, Boris Johnson, Primer Ministro del Reino Unido, dice que está muy contento con el pacto, algo huele a chamusquina en el Campo de Gibraltar.

Parece, de entrada, que Gibraltar y sus escasos habitantes y sus muchísimas sociedades tendrán los mismos derechos que antes de la separación del R. U. de la Unión, pero seguirán perteneciendo al mismo, de forma, que salvo que alguien lo explique bien, cosa muy dudosa, todo son ventajas para ellos y para el R. U. de la Gran Bretaña.

Es cierto, que el acuerdo protege a algunos ciudadanos españoles del Campo de Gibraltar, pero la verja no tendrá efecto alguno y los acuerdos de la U. E. con el R.U. no existirán en esta zona de la Unión, de forma, que se podrá circular libremente como espacio Schengen, mientras el Peñón crece por momentos expandiéndose territorialmente con obras que invaden aguas españolas, tiene casi tres veces más sociedades de habitantes, es un paraíso fiscal, etc. etc.

Quede claro, que no estoy contra el acuerdo, pero si contra su posible contenido, que como siempre, me malicio, que solo caerá a favor de una parte, por no hablar del tráfico de drogas, tabaco y otras gabelas al margen de la ley.

El Campo de Gibraltar por lo que conozco y he vivido, solo podrá equilibrar sus fuerzas con el Peñón del R. U., cuando España y Europa, de verdad, quieran asumir sus obligaciones desarrollando toda la zona del mismo, pero claro, eso implica una política seria a largo plazo y todas las inversiones posibles y pensables, que permitan crear un espacio territorial en desarrollo sostenido, instaurando, a la vez, una equiparación real de fuerzas entre el Peñón y zona española afectada por Gibraltar sin concesiones extraordinarias, basadas en falsas protecciones a sus habitantes.

N. B.  La Línea, Campo de Gibraltar y el Peñón solo, como decía al principio, existe una palabra que defina la situación “malhaya”, pero está claro, que así no se puede seguir, entregando siempre armas y bagajes al R. U. y, sin duda, ahora, es un momento propicio para crear y desarrollar una política a largo plazo, que restituya la igualdad de las partes y beneficie hasta donde sea posible y un poco más a los habitantes de toda la zona de Gibraltar.

Es cierto, que el R. U. y su Peñón no engañan a nadie, ya que, su política ha sido y es, que lo quieren todo, y, lo consiguen porque nunca han cambiado su política, mientras España en el Campo de Gibraltar ha seguido una política errática, llena de vacíos y, que en algunos casos, como cuándo se cerró la Verja a cal y canto con La Línea, permitió y auspició el nacimiento de un tráfico perverso de mercancías prohibidas, que aun perdura en crecimiento alcanzando todo tipo de sustancias ilegales, contaminándolo todo.

Ahora, el Campo de Gibraltar y sus habitantes y todos los españoles tenemos una oportunidad, pero, para empezar, si todos vamos unidos en este empeño y si se adoptan por el Gobierno de la Nación y por la CC. AA. Andaluza políticas estructurales constructivas y mantenidas, que permitan un desarrollo integral de la zona, a la vez, que se restaura el equilibrio con el R. U. y su Peñón, que ya no están bajo el paraguas de la U. E., de forma, que, si esta vez no lo hacemos, nunca lo podremos hacer.

El Campo de Gibraltar es una de las zonas de España y de Andalucía con más paro y con menor desarrollo e inversión del País, de forma, que para empezar solo una pregunta:

¿En proporción a la necesidad, cuantos de los Fondos de Recuperación de la U. E. van a ir al Campo de Gibraltar o todo va a seguir yendo a Cataluña en forma discriminatoria?

Córdoba, a 2 de enero de 2021

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.