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Mascarillas por mandato legal – II – la ley y lo contrario (prohibido prohibir)

Hace unos días se publicó en el Boe la Ley 2/2021, de 29 de marzo, de medidas urgentes de prevención, contención y coordinación para hacer frente a la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, ya en vigor, que dispone en su artículo 6. el uso obligatorio de mascarillas, así dice:

 << Las personas de seis años en adelante quedan obligadas al uso de mascarillas en los siguientes supuestos:

a). En la vía pública, en espacios al aire libre y en cualquier espacio cerrado de uso público o que se encuentre abierto al público.>>

Al parecer, el despropósito legal se llevó a cabo por una enmienda del PSOE en el Senado, con la aceptación inane de todos los senadores, pues, es lo cierto, que ninguno puso objeción a la exorbitante prohibición.

El Senado está compuesto por 265 miembros, de los que 208 son electos y 57 designados por los Parlamentos autonómicos, pues bien, ninguno se opuso ni manifestó nada en contra, razón por la que debemos admitir, que todos estaban de acuerdo con el desafuero contenido en la Ley.

Hay un dicho popular, conocido por todos, que, a la Ley prohibitiva precitada le viene que ni pintado, que dice: lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible.

La frase es la manifestación más clara del llamado principio de contradicción, que podría formular, más o menos, así: es claro, que la misma cosa no dispondrá a la vez para hacer cosas contrarias en lo mismo y en relación al mismo objetivo. ​

Dicho de otra forma: {Es mejor no actuar en contra de la tendencia}.

Así mismo, hace unos días decía en otro artículo titulado <mascarilla por mandato legal>, lo siguiente:

Ninguna explicación, pero si coerción por parte del Gobierno, de manera, que la opacidad es absoluta y nadie sabe realmente, ¿por qué?, hay que llevar la mascarilla ahora obligatoriamente, pues, ningún responsable público ha salido a detallar los motivos de dicha imposición legal.

Es inadmisible, que los ciudadanos sigamos instalados en la oscuridad informativa por parte del Gobierno y del resto de poderes público, ya que, para la participación social en el cumplimiento de una ley y su implantación responsable por los españoles, es imprescindible contar con información veraz completa e inmediata.

Es una realidad incuestionable, que sin la participación informada de los españoles será imposible cumplir la ley, ya que, si los ciudadanos no perciben la misma como participación consciente y aceptada libremente, la obligación nacida de la ley será de imposible cumplimiento, máxime, cuando todos los sujetos destinatarios de mandato legal están más que hartos de los sustos, de las imposiciones y de las restricciones de sus derechos inexplicadas, por muchas que sean las sanciones establecidas.

Una ley que no es aceptada por el pueblo es de imposible cumplimiento, de forma, que se impone una información al mismo veraz, completa e inmediata en el asunto de las mascarillas, si se quiere que la norma se cumpla por los españoles, sobre todo, porque los ciudadanos sienten solo obligaciones, mientras ven a los poderes públicos dominantes enzarzados en guerrillas de poder, sin que ellos puedan hacer nada, pues los tribunales está silentes y cautivos, y,  solo les queda la protesta en cualquiera de sus formas.

 Si a todo lo anterior se une, la falta de respeto a la Ley por los poderes públicos, que, duda cabe, que los ciudadanos no colaborarán el en cumplimiento de una ley, que no aceptan ni comparten, por muchas que sean las sanciones y los policías que se pongan para vigilarlos.

Esto es, lo que ha ocurrido ahora con la Ley de las mascarillas obligatorias y en todo lugar, habiendo quedado en el olvido el mantra pacifista de hace años de <<prohibido prohibir>>, que en estos tiempos de inseguridad jurídica y de falta de respeto a la ley por los poderes públicos, se formula a la inversa: <<prohibido no prohibir>>, aunque ahora, por lo que se ve, todo queda en un silencio oprobioso.

Parece, también, que el Gobierno y su Ministerio de Sanidad quieren dar marcha atrás, de forma, que ahora sí, con la complicidad de las CC. AA., las mascarillas no serán obligatorias en playas y piscinas y todo lo que se quiera más.

Sin embargo, la Ley está en vigor y dice lo que dice, de manera, que salvo que se modifique vía de urgencia, el respeto a la ley es uno de los fundamentos orden político y de la paz social, según consagra el art. 10 de la Constitución Española de 1978.

Lo verdaderamente extraordinario es, en este vidrioso asunto de las mascarillas,  que nadie asume responsabilidad alguna, de manera, que, los responsables del desaguisado legal, pueden hacer como la Presidenta de la Comisión Europea Ursula Gertrud von der Leyen (cuando compareció ante el Euro-Parlamento, en una sesión pactada y dopada, para explicar el desajuste tremendo llevado a cabo por Ella, su equipo de asesores y toda la Comisión en la compra y suministro de vacunas),  compareciendo los mismos ante las cámaras españolas para dar algunas explicaciones, reconocer equivocaciones y comprometerse a rectificar el entuerto de las mascarillas, prometiendo que no volverá a ocurrir algo semejante y asumiendo sus posibles responsabilidades.

Desde otra perspectiva, el uso de la mascarilla por imperativo legal en espacios abiertos no produce efectos reales de control de los contagios, ya que, la población tendrá la falsa creencia de que usando la mascarilla todo queda controlado, lo que, simplemente, no es cierto, ya que, además, políticamente, con carácter general, se abandona su educación y su formación integral sobre la enfermedad, sobre todo, si, también, se da de lado a una información veraz e inmediata, a la vez, que conlleva un hecho muy negativoconcretamente, que la población abandona su autoprotección.

N. B.   El asunto de las mascarillas obligatorias siempre, de su Ley y lo contrario, con olvido del principio de contradicción expuesto y del prohibido prohibir, demuestran, que el dicho popular de que, lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible,es una realidad incuestionable del que los poderes públicos podrían tomar nota.

La Ley de mascarillas obligatorias en todo lugar será incumplida, sin la menor duda, ya que, los españoles estamos convencidos de que es un exceso y un desafuero legal, que se nos imponga el cumplimiento de una Ley absurda, cuando, además, no hemos sido informados mínimamente y, también, ven a los dirigentes políticos enfrascados en ignorar el respeto a la leycuando quieren sin pudor ni mesura.

Para terminar, lo más preocupante de todo es la incertidumbre, la inseguridad jurídica y la falta de respeto a la ley por los poderes públicos, que la entrada en vigor de la Ley 2/2021, de 29 de marzo, citada al inicio, ha puesto de manifiesto.

Córdoba, a 8 de abril de 2021

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Adivinanzas: S. S. – pensiones – y Fondo Recuperación U. E. (misterio – retrasos – incertidumbre)

 Aquí aparecen unas adivinanzas inquietantes, de manera, que para el que no entienda, le diré, que una adivinanza (un acertijo) es, una oración que trata de concretar algo de forma indirecta, para que cualquiera pueda acertar de que se trata, así, por ejemplo:

Los policías tiraron la puerta abajo en una fiesta ilegal de Madrid, porque no existía otro medio.

(Respuesta -mentira-, ya que, una orden judicial para entrar en un domicilio particular en el estado en que estamos, se obtiene en poco rato en el Juzgado de Guardia, sin necesidad de vulnerar un derecho fundamental, como la inviolabilidad del domicilio, que consagra el art. 18 de la C. E.).

Tan conflictivas como la anterior adivinanza, son, las dos dobles, que ahora les propongo:

1ª.- ¿Qué Fondos económicos están en el aire cuando unos empujan por necesidad y otros controlan y deciden por poder?

2ª.- ¿Qué Ministro promete, pero no cumple?

*** Por lo expuesto, se impone una explicación para entender ambas adivinanzas dobles, de cuyo resultado dependemos muchos en la U. E. y en España, así que, vamos a ello:

  • La primera adivinanza se encalla en los estados miembros de la U. E., ya que, mientras unos países, como España, tienen prisa y necesidad inmediata, otros, dilatan los tiempos acuciados por sus ciudadanos, que no ven claro ¿por qué?, <<tienen que dar dinero a los países que, según ellos creen, derrochan y gastan en asuntos superfluos e innecesarios>>.  

Los medios de control y retraso son muchos y variados, además, siempre aparecen otros nuevos, de manera, que no son solo los posibles vetos, sino, que algunos Estados implicados han puesto en marcha la carrera de obstáculos, mientras otros, se retrasan en sus planes con la finalidad de marear la burra del incumplimiento de sus ofertas, por si al final cuela.

La respuesta a esta adivinanza es clara, sin la menor duda, a nadie se lo oculta, que se trata de los Fondos de Recuperación de la U. E. (750.000 millones de euros, de los que España espera recibir 140.000 millones, la mitad a fondo perdido, de los que ya ha comprometido en sus -PGE-2021- 27.000 millones).

** La adivinanza verdadera está en saber de verdad, ¿cuándo esos fondos llegarán a los estados miembros?, que algunos, como España, los necesitan con urgencia.

Por ahora, se desconoce si algún País de la Unión hará uso de su derecho de veto, aunque los indicios parecen muy negativos, sin embargo, ya hay un obstáculo imprevisto en marcha, representado por el Tribunal Constitucional de Alemania, que ha admitido una demanda contra el Fondo de Recuperación, alegando los reclamantes, que el Fondo de recuperación va en contra del derecho de la propia U. E. y de la Constitución alemana, que prohíbe al País endeudarse en el exterior.

La respuesta a esta adivinanza es perversa, ya que, ahora mismo, tal y como están las cosas, es casi imposible de concretar y/o acertar, de manera, que los fondos de recuperación están en el aire y nadie sabe con certeza, el cuando ni el como de su verdadera realidad.

  • La segunda adivinanza aparece, cuando el “Ente” de la S. S. española se muestra, en toda su crudeza,  con su cuento oficial de los gastos impropios y su ruina, y, cuando, además, el incumplidor Ministro del ramo, Sr. Escrivá, ha demostrado que es incapaz de controlar el sistema de pensiones, dando largas a las soluciones y a las reformas verdaderas; de forma, que hasta la fecha se mueve en el mundo de la ensoñación, habiendo dilapidado en un  año todo su prestigio que traía de la AIReF, demostrando, que no sabe que hacer ni que dirección tomar, principalmente, porque está claro, que es ineficaz, incompetente, inepto e inhábil sin ser malicioso en el juicio, aunque, siempre, cabe, otra calificación más rigurosa de su actuación, que se adentra en el mundo de lo tenebroso.

La respuesta a esta adivinanza es clara y meridiana, nos referimos al Ministro de S. S., Inclusión y otras cosas, que se muestra incapaz de decir a los españoles, especialmente, a los pensionistas, la verdad de la situación económica negativa del Tesoro Público de España y no solo de las cuentas de la S. S., que se encuentran al borde del colapso financiero, si no se adoptan con carácter urgente reformas estructurales profundas en las cuentas del País, y, con mayor premura, para solucionar la situación ruinosa y desalentadora de la S. S., como exige la U. E.

** La verdadera adivinanza que surge de la anterior es, ¿si el Ministro Escrivá reformará y ajustará las pensiones a su realidad económica o se irá su casa a descansar después de un improbado esfuerzo?

Esta adivinanza por ahora carece de respuesta, aunque a la vista de lo que hay crece la desesperanza.

Solo queda, reafirmar algo evidente, que los recursos del Estado vengan de donde vengan y se llamen como se quiera, van dirigidos a sufragar todos los gastos del mismo, y, por tanto, hablar de gastos impropios y/o de préstamos a la S. S. es una ficción. 

Es indiscutible, que lo que se pone como gasto impropio, préstamo o transferencia a cualquier Departamento del Estado, debe salir de otro sitio del mismo puchero, de donde se quita, lo que implica que el dinero, se mire como se mire, siempre es el mismo; por ejemplo, hablar de ingresos de impuestos y de ingresos de cotizaciones sociales, está muy bien, pero realmente todo son impuestos del Estado y su importe total va al mismo baúl, que es el Tesoro Público de España.

En resumenno hay más dinero que el que hay y se puede distribuir como se quiera, pero siempre será el mismo.

La huida a no se sabe a dónde, es evidente, lo mismo, que no se sabe hasta dónde llegará, pero eso no es importante, para eso están las esperanzas complicadas-bloqueadas en los Fondos de la U. E., la deuda y el déficit, y hasta donde se llegue llegó.

N. B.  Las adivinanzas expuestas sobre la S. S. – pensiones en España y sobre el Fondo de Recuperación de la U. E., son un misterio lleno de incertidumbre, pero, sin la menor duda, son preocupantes para todos los españoles.

No es cierto, que la S. S. sea un Ente maravilloso, que flota en el vacío de los gastos impropios, de los préstamos y de las transferencias del Estado benefactor inacabable, a pesar de las predicciones contables y ficticias del Ministro Escrivá, cuando, sin duda, cada vez más, el final desequilibrado está más cerca, así, que, o resolvemos la adivinanza, o cabalgamos hacia el desastre final.

Así mismo, si a España no llegan ya los Fondos de Recuperación de la U. E.no solo va a ser un mal despertar, sino la vuelta a la realidad que nos absorberá, pues, no se podrá aguantar un gasto público alejado de la verdad, y, los ajustes llegarán por la U. E., por la simple razón, de que la Unión sabe, que la ruina de España, supone la debacle de Europa.

Córdoba, a 3 de abril de 2021

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

II. La incertidumbre crece – T. C. Alemania – Fondo de Recuperación (ayudas en el aire, con retraso y un poco de envidia)

La incertidumbre es lo contrario a la tranquilidad, a la confianza o a la certeza, y, se manifiesta en inquietud y parálisis. La incertidumbre proviene de la falta o escasez de conocimientos, es pues, la duda permanente por la falta de información veraz y la insuficiencia de las razones o pruebas en las que se puede fundar una actuación razonable, implicando falta de conocimiento seguro y claro. El exceso de incertidumbre conlleva, que, casi siempre, el ciudadano paraliza su actividad en espera de que la situación sea más clara y confiable.

En España es una realidad indiscutible, que está creciendo la incertidumbre a todos los niveles (político, social, económico y sanitario), apareciendo la inseguridad, la inquietud y la indecisión, entre todos los ciudadanos (con reflejo interior y exterior) con todas sus consecuencias nocivas.

Por si nos faltara algo, en ese proceso continuo de aumento de la inseguridad y de falta de certeza, siguen apareciendo hechos nuevos inesperados, que acrecientan la incertidumbre, así:

*** El Tribunal Constitucional en Karlsruhe, Alemania, paraliza el Fondo de Recuperación, ordenando al presidente alemán Frank-Walter Steinmeier, que no firme la aprobación de la decisión de recursos propios. El tribunal señala, que Steinmeier no puede firmar la decisión hasta que la corte haya resuelto el recurso urgente de una serie de demandantes, que alegan, que el Fondo de Recuperación es contrario a los Tratados de la U. E. y a la Constitución alemana.

El T. C. de Alemania funciona cuando sus ciudadanos demandan amparo, lo que claramente no ocurre en España, dónde el T. C. esta en “stand by” (en espera), silente y cautivo de los poderes públicos y donde los ciudadanos tienen prohibido acudir en solicitud de cobijo y amparo, dónde no se admite nada, y, existe, además, un arrecife cortante impeditivo, que es el llamado interés constitucional.

Si olvidar, la necesidad imperiosa que los españoles tenemos de esos fondos, es lo cierto, que cualquiera siente envidia, cuando se ve, que los alemanes tienen un estado de derecho de verdad.

Sea cual sea la decisión final del Tribunal Constitucional Alemán y se   pronuncie como se pronuncie, el hecho de que paralice una decisión política importante y de profundas consecuencias para toda la U. E., produce la sensación tranquilizadora de que existen contrapoderes efectivos al poder político, cosa que en España es impensable al estar la división de poderes en fase terminal.

Así mismo, en Alemania, se ve, que no creen, que el dinero público no es de nadie; y, saben, que cuesta mucho esfuerzo y sacrificio crearlo y que no se debe gastar indebidamente, teniendo muy claro, que es de los ciudadanos alemanes, no como en España, que se gasta en aumento y sin control demasiado dinero público en gastos superfluos e innecesarios.

En los PGE de 2021 ya figuran 27.000 millones de fondos europeos, de manera, que ya veremos cuando y como llegan los 140.000 millones, pues esto de la Unión Europea es de traca y de una eficacia que asusta, ya que, no son solo las ayudas, sino, también, los asuntos de las vacunas, los planes de vacunación y las medidas de movilidad que casi nadie entiende.

Es público y notorio, que la Comisión Europea  no puede acudir a los mercados para captar los fondos necesarios, hasta que todos los Estados miembros hayan aprobado la decisión de recursos propios. El Ejecutivo comunitario ya sabía, que iba a ser un proceso lento el lograr que todos los Estados lo aprobaran, pero esta decisión de Karlsruhe es un contratiempo más, que no se esperaban, de forma, que ya no son solo Polonia y Hungría los que impiden con su veto, también, están sin aprobación 14 países, entre ellos los llamados frugales.

A destacar, que el comunicado de la corte constitucional alemana no señalacuánto tiempo se tomará hasta resolver el caso por el que ha detenido la ratificación, aunque, parece que un mínimo de tres meses será casi inevitable.

Karlsruhe quiere tener la última palabra sobre la aplicación del derecho de la Unión en Alemania, ya que, en en Tribunal Constitucional alemán se dice, que el BCE no es el amo del universo, teniendo en cuenta, que el T. C. sabe, que los ciudadanos alemanes están en contra de las ayudas a los países despilfarradores, España entre ellos, pues entienden, que nada debe ser gratis y sin control estricto, máxime cuando hay cantidades a fondo perdido.  

Veremos como termina todo, aunque por ahora vamos mal, sin olvidar la condicionalidad del estado de derecho, que con las medidas aprobadas “a fortiori” por el Gobierno de España, como la ley que limita el poder del CGPJ impidiendo los nombramientos necesarios de jueces y magistrados, entramos en fase de veto del cualquier País de la Unión o de una posible intervención paralizadora de los fondos por el Ejecutivo comunitario o el Euro-Parlamento, si entienden, que se limita y ataca la independencia judicial y la división de poderes.

Ahora, está más que claro, que son necesarias, con carácter inmediato, reformas y medidas estructurales de control de gasto público innecesario y superfluo.

*** La incertidumbre crece.

Por todo lo expuesto, es una realidad, que, los españoles sienten que la incertidumbre aumenta, lo que lógicamente les paraliza en todos los sentidos un poco más cada día, impidiéndose la recuperación.

La dura realidad es que estamos entrado en un campo desconocido, lleno de incertidumbre e inseguridad, lo que nos obligará a todos a transformar nuestro entorno económico y social, quitando y transformando todo lo que se pueda, intentando adaptarnos al contexto operativo actual y a la realidad económica nacida de la pandemia.

Es evidente, que la U. E. está superada en todos los sentidos, pero lo del Tribunal Constitucional de Alemania le ha dado el tiro de gracia, pero ha servido para que todos entendamos la fragilidad de la situación en que nos encontramos.

Cuando habían aparecido rayos de esperanza, como las vacunas, los fondos de recuperación y la compra de la deuda de los países por el B. C. E. en grandes cantidades para sostener temporalmente un aumento del gasto público de asistencia social y sanitario, el caso citado de la resolución del T. C. alemán ha demostrado, que los obstáculos contra la pandemia y sus efectos van apareciendo uno tras otro, haciendo que los planes del Ejecutivo de la Unión se derrumben, sin que nadie, además, de una explicación a los ciudadanos preocupados y desinformados.

En España, ya sabemos lo que hay, de forma, que la incertidumbre en todos los campos imaginables ha tomado un rumbo de no retorno, ya que, se mire a donde se mire, solo aparecen obstáculos cada vez mayores, que impiden el inicio de la recuperación. La dura realidad es, que estamos a la cola de Europa – U. E. en casi todo, y, ahora, Alemania con la resolución de su T. C. dispara nuestra incertidumbre, llegando a un punto de parálisis abisal.

N.B. Es algo indiscutible, que la incertidumbre crece en España de forma exponencial, provocándonos una parálisis terminal, de manera, que cuando el T. C. de Alemania paraliza el Fondo de Recuperación la desconfianza aumenta, pues, sinceramente, nadie sabe, que hacer, ni que decisión puede adoptar; es decir, estamos apalancados en una situación permanente de inseguridad plena, que imposibilita tomar decisiones, lo que conlleva una parálisis total, nociva y perversa para todos, que tiene un reflejo interior y exterior, consolidándose en desconfianza para España.

En España son necesarias con carácter urgente reformas estructurales, para adaptarnos a la situación actual, aunque desgraciadamente, cada día que pasa, muestra que eso parece un imposible, ya que, los poderes públicos dominantes están en una guerra de trincheras con olvido de los ciudadanos, mientras que, al haber casi desaparecido la división de poderes, el CGPJ, el Tribunal Constitucional y el T. S. están silentes y cautivos.

A pesar de todo lo dicho, ha nadie puede sorprender, que se tenga     un sentimiento de envidia por el funcionamiento del T. C. de Alemania como verdadero contrapoder, que en España es un mero espejismo; pero lo cierto es, que la incertidumbre por el Fondo de Recuperación y su realidad inmediata hace, que las ayudas queden en el aire, retrasándose peligrosamente, lo que a la vez conlleva, que crezca la desconfianza en nuestra recuperación, paralizándose todo en un bucle perverso de inacción completa.

Si a la incertidumbre, la inseguridad jurídica y la pérdida de confianza que ya tenemos, le unimos in el retraso o lo que sea en los fondos de ayuda de la U. E., el resultado es descorazonador para todos, convirtiéndose en catástrofe política, social, económica y sanitaria.

Córdoba, a 28 de marzo de 2021

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Incertidumbre – inseguridad jurídica – pérdida de confianza (información veraz y participación social en las decisiones)

La incertidumbre supone inseguridad, inquietud, desasosiego, duda, indecisión, vacilación, recelo, sospecha, siendo, por tanto, lo contrario de tranquilidad, de confianza o de certeza, lo que crea, y, se manifiesta en inquietud. La incertidumbre proviene de la falta o escasez de conocimientos, es pues, la duda permanente por la falta de información veraz y la insuficiencia de las razones o pruebas en las que se puede fundar una actuación razonable, implicando falta de conocimiento seguro y claro. Dicho de otra forma, la incertidumbre se refiere a anomalías epistémicas, que implican información imperfecta o desconocida.

Es un hecho indudable, que la incertidumbre siempre va a estar presente en la vida de las personas, sin embargo, el exceso de incertidumbre conlleva, que, casi siempre, el ciudadano paraliza su actividad en espera de que la situación sea más clara y confiable.

En España es una realidad indiscutible, que reina la incertidumbre a todos los niveles (político, social, económico y sanitario), de manera, que se quiera admitir o no, aparece la inseguridad, la inquietud, la duda, la indecisión, el recelo y la sospecha entre todos los ciudadanos (con reflejo interior y exterior) con todas sus consecuencias nocivas, así:

* Político.

Lo que está ocurriendo en nuestro País a este nivel, es algo escatológico (significando excrementos y suciedades y en el lenguaje del pueblo grosería e indecencia), cosa que nadie pone en duda, donde todos contra todos, se olvidan de la pandemia, de la ruina, del paro, del gasto descontrolado, etc., llegando a un punto, que los españoles solo sienten “una gran incertidumbre”, que lógicamente les paraliza en todos los sentidos.

Los ejemplos son tantos que eximen de cualquier relación de ellos, aunque las consecuencias presentes para todos sin nicivas y perversas:

* Social.

La sociedad española está dividida y enfrentada, de manera, que existen brechas diferenciales abismales, así: Sector público y Sector Privado; diferencias entre CC. AA. políticas, económicas y sanitarias; distorsiones en el paro, donde existen grandísimas desigualdades por territorios, sectores económicos y productivo, colectivos de jóvenes, mujeres y mayores de 50 años; desigualdades en el gasto público entre zonas y personas; desconfianza creciente a nivel internacional hacia España; y, así, una larguísima lista de diferencias inasumibles, cuando debería reinar la igualdad y las semejanzas en la sociedad española.

Volvemos a lo mismo, los españoles solo sienten “una gran incertidumbre”, que lógicamente les provoca inseguridad y les impide tomar decisiones fundadas, llevando a desigualdades y consecuencias nocivas y perversas a nivel social.

* Económico.

El B. de España ya difiere los efectos de una posible recuperación a 2022, además, las ayudas a las empresas son una miseria y el dinero del rescate de la U. E. está en almoneda (pendiente de los votos y los vetos), y, si a lo dicho, le sumamos el desmadre político a nivel estatal, regional y local, es una realidad que la economía se está destrozando, aumentado, también, las diferencias por CC. AA y por sectores económicos, creándose una desigualdad insoportable (las empresas de turismo y el sector servicios hechos picadlo, mientras, otros sectores como el digital, el tecnológico o el energético crecen y aumentan sus beneficios).

Las consecuencias económicas de la pandemia nos están llevando a un campo desconocido, lleno de incertidumbre e inseguridad, obligando a las empresas a redimensionar sus estructuras, quitando y transformando medios personales y materiales, en su intento de adaptarse al contexto operativo y a la realidad económica.

Los fondos europeos de recuperación para España, cuando lleguen, si llega, ayudarán, pero sin un cambio estructural profundo y rápido de nuestra economía no habrá soluciones adecuadas, de manera, que urge una unidad de actuación de todos para transformar nuestro tejido productivo, sin olvidar, que no pueden seguir subsistiendo los desequilibrios existentes en territorios y en sectores productivos.

De nuevo estamos en lo mismo, los españoles no pueden asimilar tanta “incertidumbre” e inseguridad jurídica, que, además, se refleja en la desconfianza que los inversores internacionales sienten en España.

* Sanitario.

En España en el tema de la vacunación, por la desidia de la U. E. y de nuestro Gobierno, vamos retasados varios meses, lo que nos costará miles de contagios y muchas muertes más, además, de sus nefastos efectos negativos en la economía en general.

Países como Chile, Israel, Reino Unido, EE. UU., tienen un nivel de vacunación elevadísimo, mientras España y otros países de la Unión, no es que llevamos retraso, es que estamos abandonados por unos gobernantes inanes e irresponsables.

A este nivel los españoles perciben una “incertidumbre” y “una inseguridad” persistente, que se plasma en desconfianza interior y exterior paralizándose todo.

*** Si a todo lo expuesto, le añadimos la falta de información veraz a los españoles y la falta de participación social en las decisiones, con clara vulneración de nuestros derechos y libertades constitucionales, la situación solo es “incertidumbre, inseguridad jurídica y una desconfianza creciente, que lo paralizan todo, llevándonos a la ruina política, social, económica y sanitaria.

Sin olvidar, que en Europa – U. E. las ayudas de todo tipo se difieren, llevando a cabo los poderes ejecutivos de la Unión una política inane, ineficaz, lenta e irresponsable en muchos asuntos, como, los temas de los fondos de recuperación y en las vacunas, con retrasos inasumibles e inexplicables, solo respondidos con un estruendoso silencio intolerable.

N.B. Es una realidad, que la incertidumbre, la inseguridad jurídica y la pérdida de confianza generan incertidumbre y lo paralizan todo, además, si a ello se une la falta de una información veraz inmediata y completa a los ciudadanos y la falta de participación social en la toma de decisiones, el resultado solo puede ser uno: La ruina política, social, económica y sanitaria.

Los ciudadanos no pueden ser rehenes cautivos de sus propios gobernantes, y, que, además, los lleven a una ignorancia opaca y vidriosa, sin que, a mayor inri, los poderes públicos de la U. E. y de España, tampoco, explique nada ni respondan de verdad por tantos errores inexcusables, solo un silencio estruendoso y estremecedor. 

Córdoba, a 26 de marzo de 2021

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Inseguridad jurídica – desconfianza – incertidumbre (¿qué ley se aplica en España?)

En cualquier Nación la seguridad jurídica entendida, como la certeza sobre el ordenamiento jurídico y la expectativa razonablemente fundada del ciudadano en la aplicación del Derecho por los poderes públicos, es la base de la confianza y de la reputación legal tanto interior como exterior, de forma, que el contenido o las omisiones de las normas no pueden producir confusión o dudas en los ciudadanos, siendo la  incertidumbre en la aplicación de la ley, como existe actualmente en España, la puerta abierta a la desconfianza, al desaparecer la esperanza de una ley justa, clara y aplicable a todos por igual.

¿Alguien sabe en España, en muchos asuntos, cual es la ley aplicable?

La respuesta solo puede ser negativa, pues reina la inseguridad jurídica

En España los principios constitucionales, contenidos en el art. 9.3 de la Constitución, son la base de nuestro el Estado Social y Democrático de Derecho, de forma, que si no se respetan esos principios reina la incertidumbre en la aplicación de la ley, convirtiéndose  la desconfianza en la raíz de todos nuestros problemas. Dicho de otra forma, solo la seguridad jurídica plena permite promover en nuestro orden jurídico, la justicia y la igualdad, en libertad.

Aquí solo cabe hacer una serie de preguntas, sin ánimo de exhaustividad, así:

* ¿Alguien conoce información veraz sobre la situación real de la pandemia en España con un M. de Sanidad descontrolado y 17 CC. AA. cada una a lo suyo?

* ¿Alguien sabe por información veraz, que, pasa con los Fondos Europeos de Recuperación y sus criterios de distribución territorial?

* ¿Qué saben los españoles del CGPJ y de su renovación?

* ¿Qué saben los españoles realmente de la reforma de la S. S. y de su sistema de pensiones?

* ¿Alguien proporciona información veraz a los españoles sobre estos asuntos y otros muchos?

(Nota: Parecer ser, que ningún español de a pie tiene información veraz, reinando la oscuridad informativa, la inseguridad jurídica, la incertidumbre y la desconfianza).

Es un hecho cierto, que sin seguridad jurídica e información veraz completa e inmediata solo existirá desconfianza y nuestra reputación, dentro y fuera de España, estará por los suelos.

En resumen, que cada uno se responda como pueda y/o quiera, por mi parte solo quiero para empezar, que se respeten los derechos de libertad de expresión y de información veraz, garantizados en el artículo 20 de la C. E.

N.B.  Es una realidad, se quiera ver o no, que la inseguridad jurídica, la desconfianza y la incertidumbre reinan en España, ya que, nadie sabe a ciencia cierta, cual es la ley aplicable.

La defensa del Estado de Derecho es tarea de todos, y, lo cierto es, que una gran mayoría de españoles estamos en la inopia sobre cuales la ley aplicable en muchos asuntos, como se ha señalado, de forma, que nadie puede ser llamado a error sobre la incertidumbre que opera en nuestro ordenamiento jurídico.

Córdoba, a 25 de diciembre de 2020

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.