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Inmigración, SMI y vivienda (Precariedad y su techo)

A menudo se oyen charlas y debates poco profundos sobre la inmigración y la economía, pero los datos nos cuentan una historia mucho más compleja, porque no se trata de “causas únicas”, sino de cómo ciertos factores -como la inmigración de baja cualificación y las subidas del Salario Mínimo Interprofesional (SMI)-, actúan como combustible de problemas que España ya arrastraba.

Señalamos las claves para entender ¿por qué?, aunque la economía crece descompasada, la sensación de precariedad se está normalizando.

1.- El “suelo” de la vivienda – (Precios que no bajan).

La inmigración de baja cualificación suele concentrarse en el mercado del alquiler, y, aquí, resulta  un dato es preocupante y demoledor, ya que, mientras el 30 % de los españoles vive de alquiler, entre los extracomunitarios la cifra sube al 74 %.

**La necesidad urgente de “techo” crea una demanda que acepta lo que sea por supervivencia, lo que está validando un modelo de negocio preocupante:

*Micro-living e infravivienda: Los propietarios prefieren dividir pisos en minúsculos “estudios” o habitaciones diminutas antes que bajar precios.

*Hacinamiento: El 19 % de los hogares extranjeros vive en condiciones de hacinamiento (frente al 5 % autóctono).

(Nota. La realidad diluye el artículo 47 de nuestra Constitución (el derecho a una vivienda digna), aunque la inmigración no “causa” la falta de casas, pero su llegada masiva a un mercado sin vivienda social (solo un 3,3 % en España vs. 8 % en la UE) acelera la degradación de los estándares de vida.)

2.- La paradoja del SMI y el modelo productivo.

En este 2026, el SMI se sitúa en 1.221 €. y es una herramienta de protección necesaria, pero cuando se combina con una oferta abundante de mano de obra poco cualificada, surgen efectos secundarios negativos:

1.- Freno a la productividad: Las empresas optan por contratar “barato” en lugar de invertir en tecnología o formación.

2.- Riesgo de economía sumergida: En sectores como la hostelería o el servicio doméstico, algunos trabajadores terminan aceptando pagos “en negro” por debajo del SMI para poder competir.

3.- Reduflación: Los hogares con presupuestos ajustados (donde los inmigrantes están sobrerrepresentados) sufren más la “reduflación” (pagar lo mismo por menos cantidad de producto), al tener menos margen para elegir otras marcas.

3.- Sector construcción – (Más trabajadores y casas más pequeñas).

Casi el 26 % de los trabajadores de la construcción en España son extranjeros. En teoría, esto debería abaratar costes y bajar el precio de la vivienda, pero no ocurre así, porque loque estamos viendo es que los ahorros en costes laborales no llegan al comprador. La realidad, es que se quedan en los márgenes de los promotores o se pierden en el alto precio del suelo, mientras que el tamaño de las viviendas nuevas sigue reduciéndose.

<<Solución – (Propuestas)>>

No se trata de caer en discursos xenófobos, sino de aplicar políticas públicas inteligentes que atajen la raíz estructural:

<-Vivienda: Establecer límites estrictos a la “miniaturización” de pisos y aumentar drásticamente el parque de vivienda pública.

<-Mercado Laboral: Fomentar una inmigración basada en perfiles cualificados y facilitar la homologación de títulos para que el talento no se desperdicie en puestos de baja productividad.

<-Consumo: Aplicar con mano firme la nueva Ley de Consumo Sostenible de 2026 para proteger a los consumidores más vulnerables de prácticas abusivas.

<<Conclusión>>

España no se está empobreciendo en términos de crecimiento (la inmigración explica casi la mitad del crecimiento del PIB reciente), pero sí está perdiendo calidad de vida. Para que el crecimiento sea real, debe ser cualitativo: mejores casas, empleos más productivos y el cumplimiento real de los derechos que nuestra ley garantiza.

N. B. Inmigración, SMI y vivienda son solo otros factores que actúan como combustible de problemas que España ya arrastraba, aunque se está perdiendo calidad de vida, así que, reclamamos un crecimiento real para que se cumplan nuestros derechos constitucionales.

Córdoba, 4 de marzo de 2026.

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogad. ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Presidente. Córdoba Abierta -ACOA-.

Inflación en Córdoba y Provincia (Vista rápida y breve)

Un grupo amplio de lectores me piden una opinión sobre la inflación, porque dicen, que observan subidas de precios excesivas, sobre todo, en alimentación, vivienda y energía, así que, con la colaboración de los asociados de Córdoba Abierta -ACOA- presentamos un artículo breve y ajustado a la realidad de Córdoba, así:

Existe inflación cuándo suben los precios de cosas como comida, gasolina o alquiler.

<<Inflación en Córdoba>>

(Nota: En principio, utilizamos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) hasta agosto de 2025 y explicamos las diferencias entre la capital y los pueblos, la inflación en alimentación y qué pasará en el futuro, finalmente, fijaremos mi opinión personal y de ACOA).

En este año 2025, los precios en España subieron un 2,7% (hasta agosto). En Córdoba (Provincia), un 2,2% (dato de junio). Suben menos que en Andalucía (3,4%) por el sector agrícola y el turismo.

<<Capital vs. Pueblos>>

*Córdoba Capital: Los precios suben 2,2%. Lo más caro: restaurantes (+3,5%), luz/gas (+2,8%), alquileres.

*Pueblos (ej. Pozoblanco, Baena): Suben 2,0-2,3%. Lo más caro: comida fresca (+3,2%), gasolina (+4%). La vida está marcada por la incertidumbre, de forma, qué  la comida pesa cada vez más en el presupuesto familiar.

<<Precios de la comida>>

*La comida subió un 2,5% en Córdoba:

Capital: 2,4%, más en restaurantes.

Pueblos: 2,7%, más en frutas (+4,2%) y verduras (+5%) por sequías.

Ejemplo: Café y huevos, hasta +15% por clima y costes.

<<Previsión>>

* Final 2025: Precios subirán 2,4% (provincia), 2,3% (capital).

* 2026: Bajarán a 1,9%.

* Comida: Subirá 2,4%, menos que en 2024.

**Riesgos: Apuntamos, por ejemplo, que si la gasolina sube, podría llegar a 2,7%. Si baja, al 2,0%.

<<En resumen>>

Según los datos del INE los precios suben poco en Córdoba (2,2%). En la capital, afectan más en restaurantes; en pueblos, en la comida. Para 2026, subirán menos.

<<Opinión personal y de Córdoba Abierta -ACOA->>

Nuestras comprobaciones llevan a una conclusión más pesimista sobre la inflación al final del 2025, teniendo en cuenta que nos basamos en datos cogidos directamente de mercados, super mercados y comercios de la Capital y de la Provincia, sobre todo en la comida, de forma, que nuestra previsión, teniendo en cuenta los precios de la vivienda, de la comida, especialmente, alimentos frescos y fruta, y, de los restaurantes, es que los precios subirán al menos un 3,5% de media; y, que para 2026 la subida se mantendrá en ese nivel de precios.

A todo lo anterior hay que sumar, la incertidumbre política y la inseguridad jurídica que se ha apoderado de la Nación, lo que llevará, sin duda, a que la inflación continue en ascenso, de forma, que los ciudadanos intentan ahorrar lo que pueden, mientras las empresas asegurarán sus precios a la realidad económica aumentando los mismos y asegurando beneficios a corto plazo, pues no tienen ni idea de los pasará mañana en la política, en la seguridad jurídica y en el funcionamiento de las instituciones a todos los niveles.

Lo que está ocurriendo en la justicia con un Presidente del Gobierno atacando directamente a los jueces y la postura extralegal del Tribunal Constitucional ocupando el lugar del Tribunal Supremo, así como, el funcionamiento anormal de las instituciones básicas de la Nación llevará a que la incertidumbre y la desconfianza en el funcionamiento del Estado produzca efectos inflacionarios.

N.B.   La inflación en Córdoba y Provincia en nuestra vista rápida y breve es que los datos oficiales del INE son demasiados optimistas, teniendo en cuenta nuestras comprobaciones directas.

Desde nuestra Asociación Córdoba Abierta -ACOA- lanzamos otro mensaje: La inflación seguirá en ascenso, porque todos los indicadores comprobados (salarios, impuestos, tasas, cotizaciones, etc.) marcan indicios claros de subidas superiores a los datos del INE, a lo que hay que sumar la desconfianza psicológica en el funcionamiento de las instituciones básicas del Estado que se ha apoderado de los españoles.

Córdoba, 14 de septiembre de 2025.

Enrique García Montoya.

Abogado ICA Córdoba, Inspector de Trabajo y S.S.

Presidente de la Asociación Córdoba Abierta (ACOA).

Inflación – empleo – paro (situación de emergencia)

Los precios creciendo sin parar ya se están soportando por los españoles en sus compras diarias, sobre todo en los productos de primera necesidad, además, la economía no mejora, de forma, que el empleo y el paro están hundidos en una espiral interminable, que lleva a una situación extremadamente compleja y preocupante.

La guerra de Ucrania será el remate que hundirá la recuperación económica con efectos nocivos en la inflación, en el empleo y en el paro, de manera, que, no queda otra, que adoptar medidas urgentes de contención de los precios, de reestructuración del mercado de trabajo, de adecuación a la realidad del ciclo productivo y de adaptación inmediata a la realidad económica.

Por otro lado, la política en España se transforma, día a día, con una pérdida continua de derechos y libertades fundamentales, ya que, el Estado Social y de Derecho que consagra la C. E. de 1978 está en su nivel más bajo de respeto por todos los poderes públicos, de manera, que cuando la Constitución dice en su artículo 1. que la soberanía reside en el Pueblo y en su artículo 6. dice, que “los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política y que su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos, parece que estamos en otro País.

La forma de ejercer el poder por la Gobierno del Presidente Sánchez produce escalofríos en todas las libertades fundamentales de los españoles, pareciendo que la división de poderes está desapareciendo y que el Estado de Derecho se diluye en manos de un poder público devastador de derechos y  usurpador de la libertad. Ejemplos de lo dicho sobran por doquier: Confinamiento inconstitucional, gobierno a base de decretos leyes a porrillo, ocupación de las Instituciones Públicas, ataque sin tregua a la división de poderes y así, un largo etc. de asuntos vidriosos por su inconstitucionalidad.

Por otro lado, los partidos de la oposición están instalados en su autodestrucción y en la inoperancia casos del P.P., de Cs. y de todos los partidos independentistas.

Frente a los problemas tremendos que tenemos que afrontar inflación, empleo, paro, recuperación económica, etc., los españoles estamos huérfanos y abandonados por los poderes públicos, peligrando, sin duda, nuestros derechos y libertades constitucionales.

Si los poderes públicos no respetan la Constitución y el resto de nuestro ordenamiento jurídico, como, por ejemplo, ha ocurrido ahora en el P. P. con el caso del espionaje a la Srª. Ayuso por su propio partido, saliendo su Presidente Sr. Casado a publicar una supuesta ilegalidad de la Presidenta de Madrid, que, sin entrar en profundidades, supone la perpetración de varios delitos e infracciones administrativas gravísimas contra la Ley de Protección de Datos (delito de revelación de secretos, posibles delitos de calumnias e injurias, delitos de acoso, y, violación de toda la normativa de protección de datos, etc. etc.), alguien de verdad puede creer, ¿que estos presuntos delincuentes están en condiciones y dispuestos a solucionar la inflación que nos corroe descontrolada, los problemas de empleo y paro y el inicio de la recuperación económica, solo por señalar algunos problemas urgentes?

Así mismo, la U. E se prepara para varios años de precios descontrolados, advirtiendo el BCE y la mayoría de los entendidos y técnicos de un proceso de inflación elevada, que podría durar varios años.

Ante la situación precaria de la recuperación económica, de la inflación, del empleo y del paro, se reitera, que, no queda otra, que adoptar medidas urgentes de contención de los precios, de reestructuración del mercado de trabajo y de adecuación a la realidad del ciclo productivo, siempre, sin desconocer la realidad económica de España, ya que, auto-engañarse disponiendo de lo que no se tiene, es lo peor de todo.

No hacer nada y permanecer pasivos siguiendo una tradición tancredista acreditada del inefable Presidente Rajoy, nos llevará a una situación límite en el plano social, económico y político.

N.B. La situación de emergencia por la inflación, por el empleo y por el paro es una realidad, que se agrava día a día, situándonos en clara estanflación con todas sus maldades añadidas, de forma, que no hacer nada es un suicidio colectivo.

Frente a la pasividad auto-engañosa solo es posible una reacción rápida de todos, ya que, es una realidad, que los españoles conocen, que tienen que desaparecer,  *los desequilibrios, como el que está creciendo entre el sector público privilegiado y el sector privado sometido a un desguace constante, así como, *las diferencias profundas entre CC. AA. y territorios; lo mismo que saben, *que más allá de los recursos reales existentes solo está la quiebra del Estado.

Una cosa es evidente, los españoles estamos huérfanos y abandonados por los poderes públicos, peligrando, sin duda, nuestros derechos y libertades fundamentales.

Córdoba, a 25 de febrero de 2022

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Pensiones – inflación (lo que no puede ser, es imposible)

El Ministro de S. S.y demás competencias, Sr. Escrivá, ha conseguido cuadrar un círculo imaginario, revalorizando las pensiones al ligarlas al IPC, vendiendo tamaño engaño como si hubiera descubierto la piedra filosofal para todos los jubilados de cara a las urnas, aunque, la inflación creciente, entre otras cosas negativas para las pensiones, ya le ha dicho que su apuesta es imposible y que, además, tiene a toda Europa en contra, pues la S. S. en España ya era insostenible y, ahora, con su medida estrella preñada de trolerismo, ha conseguido meternos en un bucle perverso de ruina.

Partiendo de la realidad, que nadie pone en duda, de que el Estado Español no tiene medios económicos para sostener nuestra Seguridad Social, intentar alargar la agonía del sistema actual, aún quemándose en ello, solo sería posible si se reducen las pensiones, se aumenta el impuesto de las cotizaciones sociales y se cubren las necesidades del sistema con aportaciones crecientes del Tesoro Público, que, dicho sea de paso, habrá que detraer de otros sitios o de otras necesidades sociales, a la vez, que se sube la presión fiscal un poco más cada día, hasta el estallido final.

Por mucho que se quiera enredar y sostener un engaño masivo por el Gobierno y el Ministro Escrivá, la realidad es la que es, es decir, muy dura, ya que, nuestro sistema de S. S. no es sostenible ya, por no hablar del futuro, porque entre otras cosas negativas para el sistema la población española, que ya es vieja, cada día lo será más al aumentar nuestra esperanza de vida.

Como se ha dicho, el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, acaba de ligar el crecimiento de las pensiones a la inflación, lo que posiblemente solo en este ejercicio supondrá un gasto extra, difícilmente evaluable, pero sin la menor duda muy elevado, porque nadie sabe al día de hoy hasta donde llegará la inflación con todas las perspectivas negativas que se ven, como pueden ser los precios de la energía, etc. etc., que, entre otras cosas,  harán, que el Sr. Escrivá no pueda cumplir su apuesta de indexar la subida de las pensiones al IPC.

La inflación creciente hará imposible mantener las pensiones a su nivel de exigencia social, porque, se mire como se mire, será imposible indexar las pensiones futuras al IPC y porque Europa ha dicho claramente, que nuestro sistema de S. S. es insostenible y, además, excesivamente generoso con las pensiones.

La inflación es el impuesto de los más débiles económicamente en cualquier sociedad, siendo los pensionistas unos más de esos débiles.

Nuestro sistema de S. S. financieramente está en la -UCI-, de manera, que, si no se toman medidas serias y con rapidez, el agujero será tan enorme, que no se podrá salir de él, lo que implica, necesariamente, que hay que empezar a procurar a los españoles “información veraz” (art. 20 C. E.) sobre las pensiones y su realidad, a la vez, que se toman medidas urgentes de todo tipo hasta conseguir estabilizar las necesidades ineludibles del sistema, que, sin duda, pasan en primer lugar por hacerlo posible.

Lo dicho, significa, que todo el dinero del que dispone el Estado, hay que empezar a distribuirlo equitativamente, estableciendo un orden de prioridades, que debe ser explicado exhaustivamente a los españoles, pues el Plan debe ser aceptado socialmente, dando paso a un pacto de estado, aunque nadie debe llamarse a engaño, ya que, la aplicación del Plan conllevará asumir sacrificios y renuncias para todos, al ser una realidad, que siendo más pobres todos deberemos apretarnos el cinturón, empezando, por supuesto, por una reducción extrema del gasto público innecesario e improductivo social y económicamente.

Finalmente, dejar claro, que iniciar una recuperación sólida y eficaz es algo irrenunciable, lo que significa, que todas las normas coercitivas y limitativas de derechos y libertades deban ser erradicadas, pues sin una política abierta que mejore la productividad, dirigida a aumentar la confianza interior y exterior y a crear un mercado de trabajo ágil y seguro, solo existirá, como ocurre ahora, incertidumbre y parálisis social y económica.

N.B. La inflación, junto con el resto de nuestras carenciaseconómicas y sociales (paro, deuda, déficit público, desigualdad, recuperación retraída, inseguridad jurídica, baja productividad, gasto público desnortado, etc.), nos han colocado en una situación muy delicada para sostener el sistema de S. S., de la que solo podemos salir con el esfuerzo y sacrificio de todos, pero una cosa debe quedar clara, que los poderes públicos (todos) deben dar ejemplo de esfuerzo y sacrificio, estando siempre al principio de la fila, empujando e informando a los españoles de forma inmediata, completa y permanente con la verdad.

A la S. S. en España le hace falta, que nuestra economía gane en competitividad, cosa que solo se consigue con aumentos de la productividad, para así, controlar la inflación y crear empleo estable y duradero, pero sin flexibilidad en el mercado de trabajo, con excesivo rigor normativo y sin seguridad jurídica será imposible alcanzar ese objetivo, porque lo que no puede ser, no puede ser.

Así mismo, estamos lejos de Europa y de la U. E. en el asunto de las pensiones y de la salud financiera del resto de los sistemas de S. S., pero, además, tenemos una tasa de paro estructural perversa, que arrastramos casi desde siempre, sin que se adopten medidas eficaces de mejora de nuestro mercado laboral, permaneciendo anclados en una normativa laboral sumergida en la falta de flexibilidad, donde antes de crear un puesto de trabajo hay que determinar cuanto costará el despido o la extinción del contrato, cosa que está por encima de la productividad del trabajador a contratar, que queda relegada a la última fila y, así, no puede desarrollarse un mercado de trabajo competitivo, que permita crear empleo, reducir el paro y financiar adecuadamente un modelo de S. S. viable y con futuro.

Córdoba, a 20 de diciembre de 2021

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Inflación – salarios (una relación difícil)

La inflación se ha instalado ya en los ciudadanos de a pie, que ven como todo sube y sube sin solución ni remedio, ya que, no hay más que ir al cualquier mercado o supermercado para comprobarlo y, además, no es un punto o dos décimas, es un aumento descontrolado del precio de todos los productos sin excepción, especialmente, los de primera necesidad que han disparado su coste al público.

El Banco de España ha expresado su preocupación porque la inflación repercuta en los salarios, cosa que habrá que entender en el sentido, de que -de que los salarios aumenten al ritmo de la inflación-, pues repercutir, lo que se dice repercutir, ya lo está haciendo, como se ha señalado, en los precios de todos los productos básicos (el disparate de la energía, se deja a un lado para no amargar a nadie), lo que implica, sí o sí, que la inflación está impactando de lleno sobre los salarios.

Las posibles medidas para ayudar a los ciudadanos de a pie pueden ser muchas, desde reducir el gasto público innecesario a medidas fiscales de todo tipo, etc. etc., de forma, que se haga menos dura a los españoles la subida vertiginosa de precios, sin embargo, el Gobierno de España, que, encima, ve como sus cuentas caen al vacío de la inoperancia, no toma medida alguna, salvo subir impuestos presumiendo de más recaudación, enfangado entre otras demencias en una “reforma laboral” con tintes de suicida.

Las noticias básicas sobre nuestra situación económica y social son extremadamente alarmantes, así, por señalar algunas:

* La recuperación se retrae día a día (ni sólida ni rápida), ahora, el B. de España cifra nuestro PIB en el 4,5%.

* La inflación se está disparando sin control.

* El gasto público aumenta sin mesura.

* La presión fiscal aumenta, por no hablar del impuesto de cotizaciones sociales del Ministro Escrivá.

* La reforma laboral que se fragua, más parece un contubernio que un acuerdo, donde todo parece trolero y engañoso para los españoles y para la U.E.

*  La situación política ha entrado en fase de -desgracia nacional-, donde todos los partidos van a lo suyo sin excepción alguna y donde parece imposible un solo Acuerdo de Estado, sin olvidar, además, que los partidos pelean entre sí mismos a degüello (P.P. Nacional contra todos los suyos, PSOE sometido a la “autoritas” personalista de su líder único, Cs. embarrándose cada vez más, VOX contra todos, U.P. desangrándose entre sí, por no hablar de PNV, ERC, Bildu, y resto de independentistas inclinados hasta la ruina final).

* Los españoles de a pie ateridos, no solo de frio, sino, también, de miedo, incertidumbre y desconfianza, mientras empiezan a administrar su ruina cuando compran lo que pueden.

* Los salarios siguen inmóviles, salvo los públicos, pues nadie se atreve a acercarse a la inflación por lo que pueda pasar, mientras los precios crecen y la pobreza apunta sus peores tallos, extendiéndose como una mancha de aceite. 

En resumen, el Banco de España puede estar tranquilo en su limbo traslúcido, es un hecho indudable que la inflación no llegará a los salarios, pero no porque no sea algo necesario, sino porque es algo imposible, de forma, que solo hay una realidad indiscutible, que la pobreza aumenta día a día, no quedando otra que apretarse el cinturón.

Así mismo, el. B. de E., ya que, realiza previsiones y advertencias, podría señalar y detallar una serie de medidas para solucionar el problema y/o paliar la situación de los españoles, que, sin ánimo de molestar, debería concretar con un orden de prioridades, así a todos nos llegaría la luz y la cordura, pero sobre todo veríamos, si existe un ápice de esperanza

La inflación se come los salarios, al menos, por dos sitios:

a). Los aumentos de precios suponen una disminución de los salarios.

b). Los aumentos de los salarios nunca alcanzan al crecimiento de la inflación.

La inflación es el impuesto de los más débiles económicamente en cualquier sociedad.

Finalmente, poner de manifiesto, como es público y notorio, que el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, acaba de ligar el crecimiento de las pensiones a la inflación, lo que posiblemente solo en este ejercicio supondrá, siendo optimistas, al menos, unos 6.000 millones extra, por lo que la pregunta es clara:

¿Podrá el Sr. Escrivá cumplir su apuesta de indexar la subida de las pensiones al IPC?

N.B. La inflación y los salarios tienen siempre una relación difícil, pero ahora es una relación imposible, de manera, que el Banco de España puede dormir tranquilo, pues es evidente, que la inflación no llegará a los salarios para elevarlos a su nivel, pero no porque no sea algo necesario, sino porque es algo imposible en las actuales circunstancias económicas y sociales.

Los españoles de a pie, como siempre, a mirar y aguantar, apretándose el cinturón, que se está quedando sin agujeros: La incertidumbre se ha apoderado de España, porque todos los españoles están convencidos del desastre, pero no ven salida alguna para ellos.

El Banco de España, saliendo del confort, debería concretar unas medidas para devolver la ilusión y la esperanza a los españoles, si es que puede o si es que existen.

Córdoba, a 18 de diciembre de 2021

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.