Vemos los datos de la recaudación de impuestos en aumento constante, las subidas desproporcionadas de las tasas de basura y agua, las subidas del valor de referencia de los inmuebles, de forma, que la plusvalía se multiplica y los recibos del IBI suben como la espuma, mientras crece a ritmo de galope el gastos público sin justificar, a la vez, que aparecen sin pausa ni tregua el número misterioso de los llamados entes públicos, la mayoría de ellos instrumentales, y, a la vista del estado de todas las infraestructuras del Estado, de las C.AA., y de los cientos de ayuntamientos y diputaciones, la pregunta solo puede ser una, concretamente,
¿a dónde van nuestros impuestos?
Muchos ciudadanos ven el pago de impuestos como una detracción arbitraria de su riqueza, un “peaje” obligatorio que desaparece en las arcas del Estado (se incluyen todos los poderes públicos), aunque, en teoría la fiscalidad no es un fin en sí mismo, sino la base de un contrato social, de manera, que aquí reside el concepto del retorno al ciudadano, que no es otra cosa que “la transformación del dinero privado en bienestar público”. Sin embargo, hoy ese contrato de los ciudadanos con los poderes públicos se presenta destruido, porque el contribuyente siente que su esfuerzo no vuelve en la medida que debería con los servicios públicos que recibe.
1.- El Retorno – (teoría vs. realidad).
**El retorno se manifiesta de tres formas:
*Servicios Directos: Lo que vemos (educación, salud, seguridad e infraestructuras).
*Cohesión Social: La red de seguridad (pensiones y ayudas) que garantiza que nadie se quede atrás.
*Gestión eficiente: No basta con que el servicio exista, sino que debe ser de calidad, porque si el ciudadano paga por un servicio de “primera” y recibe uno de “tercera”, la moral fiscal social se resquebraja y se desploma.
2.- Una caja negra y un veneno.
El mayor enemigo de la obediencia fiscal es la opacidad, ya que, cuando el Estado (se incluyen todos los poderes públicos) se convierte en una <-caja negra-> donde es – -imposible trazar el destino de cada euro, nace la percepción de injusticia – (ej. Hay más de 20.000 entes públicos y muchos de ellos instrumentales). No es solo una cuestión de cuánto se paga, sino de cómo se gasta, de forma, que el daño simbólico del despilfarro (gasto político superfluo o burocracia innecesaria) es inmenso, ya que, destruye la legitimidad moral del recaudador.
Una pregunta lógica: ¿por qué no se puede ver en tiempo real cómo se usan nuestros impuestos (por ejemplo -entre otros muchos-), para mejorar una calle?
3.- El origen del mal – (Listas cerradas y partitocracia).
Aquí llegamos al nudo del problema en España: “Nuestro diseño institucional”. El sistema de listas cerradas y bloqueadas ha secuestrado la representación. En este modelo, el político no debe su puesto al ciudadano, sino a la cúpula de su partido que lo puso en la lista. Esto genera un incentivo perverso: “El representante prefiere ser leal al jefe del partido que eficiente con el dinero del contribuyente”. Si critica el despilfarro de los suyos, “no sale en la foto” de la próxima legislatura.
Las listas abiertas serían el filtro necesario para que el político responda ante el elector y no ante el aparato.
4.- La paradoja legal – (Un mandato secuestrado).
Nuestra Constitución (Art. 67.2) prohíbe el mandato imperativo, buscando que el diputado vote en conciencia. pero la realidad nos ha dado el “peor de los mundos”:
1.- Hacia el ciudadano: No hay mandato imperativo (no rinde cuentas directas a sus votantes).
2.- Hacia el partido: Hay un mandato imperativo de facto (disciplina de voto férrea por miedo al castigo). El resultado es un sistema donde la responsabilidad por la mala gestión del gasto se diluye, de forma, que los que mandan son unos pocos y, gracias a este diseño, suelen salir impunes de su ineficiencia.
Conclusión – (voluntad vs. tecnología).
Podemos hablar de digitalización y control para fiscalizar las cuentas, pero sin una reforma electoral que devuelva el poder al ciudadano y penalice la mala gestión, la tecnología será solo un maquillaje, siendo el control real de las cuentas un imposible. La transparencia no es una opción ética, es una necesidad de supervivencia para nuestra democracia, ya que, mientras el ciudadano se sienta un <-investigador privado-> de sus propios impuestos en lugar de un beneficiario, la desafección y la fatiga fiscal seguirán creciendo.
N.B. La Imagen – Impuestos – Retorno al ciudadano y su laberinto.
(Un “contrato roto” – el retorno al ciudadano).
Una reforma de listas abiertas es ya una necesidad democrática.
Córdoba, 8 de abril de 2026.
Fdo. Enrique García Montoya.
Abogado. ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.
Muchos me habéis preguntado cómo nos afecta realmente la subida de precios en el día a día, así que os digo, que más allá de las frías cifras oficiales, la inflación actúa como un impuesto silencioso, de forma, que drena nuestro poder adquisitivo sin necesidad de que se aprueben nuevas leyes en el BOE.
1.- El Estado – (El gran beneficiado de la subida de precios).
La inflación no solo encarece la cesta de la compra, sino que, también, altera nuestro sistema fiscal de forma automática, así:
<-La “Rémora Fiscal” (IRPF): Si un sueldo sube un poco para compensar la inflación, pero los tramos del impuesto no se ajustan (deflactación), se salta a un tramo superior, de forma, que al final, se paga un porcentaje mayor de impuestos aunque nuestra capacidad de compra sea la misma o menor.
<-IVA en cadena: Al subir el precio de un producto, el IVA (que es un porcentaje fijo) recauda más euros por la misma unidad y el Estado ingresa más a costa de nuestro consumo básico.
<-El alivio de la Deuda Pública: Como gran deudor, al Estado le conviene la inflación, ya que, sus ingresos fiscales suben, pero el valor real de su deuda antigua disminuye.
2.- La paradoja de Córdoba – (Récords de visitas y bolsillos ajustados).
Nuestra provincia vive una realidad económica particular marcada por el campo y el turismo, de manera, que a pesar de ser una potencia olivarera y turística, los cordobeses sufrimos una presión asfixiante, así:
*El Sector Primario está bajo mínimos: El encarecimiento del gasoil y los fertilizantes asfixia a nuestros agricultores en el Valle de los Pedroches y la campiña, frenando, además, cualquier intento de modernización y aplicación de tecnología innovadora.
*Vivienda al límite: En barrios como Zoco, Poniente o Vistalegre, la vivienda usada ha subido más de un 10,5%, y, además, los alquileres están en máximos históricos, dificultando el acceso a la vivienda a los más jóvenes.
*El coste del turismo tiene u doble efecto, ya que, aunque los Patios y nuestra gastronomía baten récords de ingresos, a la vez, acelera la inflación en el Casco Histórico, encareciendo la vida para los residentes locales.
3.- La brecha – (IPC oficial vs. Realidad cordobesa).
Aunque el dato oficial de marzo de 2026 se sitúa en torno al 2,2%, la “inflación de supervivencia” (lo que de verdad duele) es muy distinta:
Categoría
Dato Oficial (IPC)
Realidad Estimada en Córdoba
General
2,2% – 2,3%
5% – 6% (Básicos)
Vivienda / Alquiler
Incluido en general
7,9% – 10,5% (Hasta 20% en zonas)
Alimentación
3,4%
15% – 20% en productos clave
Hostelería
Incluido
5,9%
<<Conclusión – (Una presión que no cesa)>>
Técnicamente, el IPC puede parecer moderado, pero en la microeconomía cordobesa -la del aceite, la luz y el alquiler- el coste de mantener el nivel de vida es sensiblemente superior a lo que dicen las estadísticas oficiales.
Mientras no se deflacten las tarifas de los impuestos para ajustarlas a la realidad, el ciudadano seguirá pagando la factura de una crisis que se siente, sobre todo, en el bolsillo de quienes no tienen vivienda en propiedad o dependen de nuestro castigado sector primario.
N.B. Inflación en Córdoba – Visión crítica – Imagen explicativa.
(Nota. La inflación real, que grava lo más necesario, es oficialmente un misterio, aunque los cordobeses la sienten en sus bolsillos creciendo día a día).
Córdoba, 15 de marzo de 2026.
Fdo. Enrique García Montoya.
Abogado. ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S.S.
Presidente – Córdoba Abierta – ACOA.
P. D. (Nota complementaria. España depende claramente del exterior para cubrir sus necesidades energéticas y, por ello, es uno de los países europeos más expuestos a la escasez de energía.
El impacto no sería únicamente energético, porque se trasladaría con rapidez a la inflación (alimentos, transporte), al empleo, a las hipotecas, y. en general, al conjunto del tejido empresarial porque cuando la energía se encarece de forma brusca, casi ningún sector queda al margen.
Muchas empresas industriales -desde la química hasta la metalurgia- son intensivas en energía, por lo que el aumento del precio del petróleo y del gas dispara sus costes de producción. Algo similar ocurre en la agricultura, porque la fabricación y el transporte de fertilizantes dependen en gran medida de estos recursos energéticos, lo que eleva los costes para agricultores y ganaderos.
El encarecimiento señalado terminará trasladándose al precio de los alimentos y, en última instancia, a la cesta de la compra de los hogares. Córdoba, donde el gasto en alimentación representa una parte relevante del presupuesto familiar -especialmente para los hogares con menores ingresos-, el impacto social será considerable.)
Es la pregunta que escucho a diario en los juzgados, en las reuniones de compañeros, expertos y en las calles de Córdoba: <-Si recaudamos más que nunca, ¿por qué? los servicios funcionan peor que siempre->.
Conociendo la Administración por dentro y por fuera, sé que las cuentas deben cuadrar o, al menos, tener una trazabilidad judicialmente defendible, sin embargo, la realidad de 2026 nos muestra un Estado, que, aunque ingresa cifras récord, se encuentra con las manos atadas por una estructura de gasto extremadamente rígida, de forma, que el dinero no se ha “evaporado”, pero, sin la menor duda, está atrapado en un bucle sin salida.
**Abriremos la “caja negra” del gasto público en España:
1.- Un “elefante” que no para de crecer – (Las Pensiones).
Es un hecho patente, que las pensiones son el sostén de nuestra paz social, pero también nuestro mayor desafío financiero, porque en 2026, su importe de gasto ha escalado hasta los 230.000 millones de euros.
<-Por un lado, un efecto automático, ya que, al estar indexadas al IPC (un incremento del 2,7% este año), cada décima de inflación dispara el gasto sin que se cree un solo servicio público nuevo, como puede ser un hospital o el arreglo integral de la una carretera.
<-Por otro lado, una cifra astronómica, de forma, que hoy gastamos un 62% más que hace una década, de manera, que ahora el Estado dedica más dinero a las pensiones, que a todos los sueldos de sus funcionarios y empleados públicos juntos.
2.- El “impuesto silencioso y revolucionario” de los mercados – (La Deuda).
Hubo un tiempo en que el dinero era “gratis” (tipos al 0%), pero esos días terminaron y ahora con una deuda que roza el 100% del PIB, los intereses son un gasto muerto, ya que, en este concepto 44.000 millones de euros se van directamente a los mercados financieros, de manera, que es dinero que sale de nuestros impuestos y no llega un servicio público, como una comisaría ni un aula.
Para que nos entendamos: “Pagamos en intereses casi lo mismo que cuesta toda la nómina de la Administración General del Estado”.
3.- El laberinto sin salida de las 17 Administraciones.
Aquí reside el centro de nuestras desgracias, pues el Estado Central recauda cada vez más, pero son las Comunidades Autónomas (CC.AA.) quienes ejecutan, por ejemplo, la sanidad y la educación, y, en 2026, las transferencias a las regiones han marcado un récord de 158.000 millones.
Afinando lo dicho, aquí tenemos un problema de gestión, pues “la saturación de los hospitales a menudo no es por falta de presupuesto <-en origen->, sino de una gestión autonómica ineficiente o un sistema de financiación obsoleto, que genera ciudadanos de primera y de segunda según su código postal”.
4.- La <-trampa-> de los Fondos Europeos.
Los españoles en mayoría nos preguntamos ¿por qué? hay dinero para poner paneles solares o digitalizar una PYME, pero no para arreglar las vías del tren, y, la respuesta es que esos fondos europeos tienen un uso finalista, de forma, que los fondos NextGenerationEU son para transformar, no para mantener, así que, no se pueden usar para pagar nóminas de médicos o baches en la calzada. Se trata de dinero “etiquetado” que, si no se gasta en lo que dice Bruselas, hay que devolverlo.
<<La radiografía de una dependencia pública>>
A día de hoy, España presenta una cifra que debería hacernos reflexionar, porque 17,3 millones de personas reciben su ingreso principal de un “cheque público” (pensionistas, funcionarios y beneficiarios de prestaciones).
<<Desglose del Censo de Empleados Públicos (Proyección 2026)>>
Administración
Empleados (Aprox.)
Competencias Clave
CC.AA.
1.862.000
Sanidad, Educación, Dependencia
Adm. Local
577.000
Servicios básicos, Urbanismo
Estado (AGE)
533.000
Ministerios, AEAT, Seguridad Social
Seguridad/Justicia
150.000
Policía, Jueces, Fiscales
TOTAL
3.640.000
Coste: 190.000 M.eur.
(Nota. Lo expuesto son datos oficiales, ya que, la cifra real es un misterio insondable, ya que, por ejemplo, la cifra real de empleados públicos en ayuntamientos, diputaciones y CC.AA. es un misterio profundo, de forma, que si alguien lo duda, no tiene más que mirar a su ayuntamiento para ver que su personal crece día a día, y, eso sin contar las contrataciones externas a través de empresas subcontratistas y personal de contratación externa.
<< La Paradoja. – (El dinero no se ve).
1.- Existe un evidente rigidez presupuestaria, porque el 60% del presupuesto está comprometido en nóminas, pensiones e intereses antes de que se levante la persiana cada 1 de enero.
2.- La inflación tiene un doble sentido, porque siendo cierto que el Estado recauda más por el IVA (precios caros), también es verdad que, por ejemplo, compra más caro el material sanitario y la energía.
<<Propuestas innovadoras – (Superando un parche)>>
No basta con diagnosticar, ya que, como sociedad civil activa, debemos exigir cambios estructurales, así:
<-Presupuestos de <-base cero->, de forma, que hay que dejar de prorrogar cuentas y debemos exigir que cada ministerio justifique cada euro desde cero cada año, eliminando todos los gastos superfluos que se arrastran por inercia.
<-Hay que exigir una auditoría de eficiencia a la AIReF, ya que, no se trata, solo fiscalizar si el dinero se gastó legalmente, sino si logró su objetivo (Ej. ¿Bajó la lista de espera con el aumento del presupuesto?).
<-Hay que digitalizar la trazabilidad, través, de un portal de transparencia real donde el ciudadano pueda ver, en tiempo real, en qué fase de ejecución se encuentra cada partida de los Fondos Europeos.
<-Es imprescindible llevar a cabo una reforma del Estatuto del Empleado Público, incentivando la productividad y la movilidad funcional para que los recursos humanos estén donde realmente se necesitan (menos ventanilla, más atención directa, porque tanta cita previa por ejemplo es un disparate).
**En conclusión: “Es un hecho patente y comprobado, que el dinero público en España no se pierde en un limbo, sino que se consume en sostener un sistema pesado, envejecido y con una deuda heredada. Si queremos que el dinero “se vea”, hay que pasar de una administración de “trámite” a una de <-resultados->.
N.B. El dinero público parece desaparecido, pero sobre todo está inexplicado.
Es un hecho patente, que en España tenemos una burocracia de hierro, de manera, que la endogamia de la administración a todos los niveles frena cualquier ejecución efectiva y, por supuesto, cualquier inversión en mantenimiento de las infraestructuras.
Continuando nuestras aventuras arqueológicas por Córdoba junto a los nietos preguntones (Gonzalo y Ángela), hoy exploraremos uno de los mayores misterios que encierra Córdoba:
“La ciudad perdida de Almanzor, Madinat al-Zahira -la “Ciudad Resplandeciente”-, que según la leyenda fue tragada por la tierra y cuyo tesoro permanece escondido en bóvedas subterráneas colapsadas bajo el río Guadalquivir y los campos de cultivo que la rodean”.
El destino ha sido cruel y desigual: *Mientras que Madinat al-Zahra, la ciudad del Califa, permanece visible y se restaura gradualmente, constituyendo uno de los principales atractivos arqueológicos de Córdoba, *Madinat al-Zahira -la ciudad del hombre fuerte que gobernaba en realidad- se mantiene como uno de los mayores misterios sin resolver de la arqueología española. Esta opacidad histórica está íntimamente ligada a la mala fama que rodea a su constructor: “El dictador amirí Almanzor, cuya memoria fue borrada intencionadamente de la tierra”.
<<La Historia: Almanzor, “El Victorioso”>>
Es un hecho histórico bien documentado que Almanzor (Al-Mansur), cuyo nombre significa “el Victorioso”, no era el Califa, sino el Hayib <primer ministro o chamberlán> del califa Hisham II. Sin embargo, en la práctica política y militar, Almanzor era el dictador militar absoluto de al-Ándalus a finales del siglo X.
El califa Hisham II se convirtió en poco más que una sombra encerrada en los muros de Madinat al-Zahra, gobernando únicamente de nombre, mientras un ejército de servidores y cortesanos, bajo la supervisión estricta del hayib, se dedicaban a mantener su inoperancia total. No obstante, Almanzor mantuvo escrupulosamente el respeto absoluto hacia la legitimidad omeya del califa, y su obra de gobierno respetó siempre este principio fundamental.
Sin embargo, para consolidar su poder y alejarse del control de la administración omeya, Almanzor decidió construir su propia ciudad capital. Así, si los califas disponían de Madinat al-Zahra (“La Ciudad Brillante”), él se construiría Madinat al-Zahira (“La Ciudad Resplandeciente”), su propio centro de poder administrativo y militar.
<<La Ciudad>>
<-Fundación y Ubicación Estratégica.
Según las fuentes históricas andalusíes, la construcción de Madinat al-Zahira comenzó alrededor del año 978 d.C. y se ejecutó, como todo lo que Almanzor emprendía, con una rapidez extraordinaria.
Como estratega brillante, Almanzor situó su ciudad al este de Córdoba, a orillas del río Guadalquivir -en contraste directo con Madinat al-Zahra, que se ubicaba al oeste-. Esta ubicación oriental le permitía controlar el acceso a la ciudad desde los caminos que conducían a Sevilla y Toledo, proporcionándole ventajas defensivas y comerciales cruciales.
<-Una Verdadera Ciudad del Poder.
A diferencia de Madinat al-Zahra, que era fundamentalmente un complejo palatino de recreo y representación, Almanzor no construyó una ciudad-palacio, sino que trasladó allí todo el poder ejecutivo del estado: *los archivos estatales, *la tesorería califal, *la ceca (fábrica de moneda), *los cuarteles de su ejército mercenario compuesto por guerreros bereberes y esclavos, *su residencia personal, y las residencias de los altos funcionarios.
Las crónicas históricas la describen como una ciudad de jardines inmensos, palacios lujosos y un sistema de seguridad impenetrable, que durante aproximadamente treinta años fue el verdadero centro del poder político y militar de Occidente, superando en influencia real a la propia capital califal.
<<La Demolición – La Condena Histórica>>
<-El Colapso del Orden.
El misterio de su desaparición no se debe al paso inexorable del tiempo, sino a la furia y las venganzas humanas. Tras la muerte de Almanzor en el año 1002 y la de su hijo Sanchuelo en 1009, estalló la Fitna -la guerra civil- en Córdoba, desgarrando el tejido político y social.
<-La Destrucción Sistemática.
El pueblo cordobés y los opositores a la dinastía de Almanzor odiaban profundamente lo que esa ciudad representaba: “La usurpación del poder califal y la humillación del legítimo califa omeya”. En el año 1009, cuando el régimen de Almanzor colapsó, la multitud y las tropas rebeldes asaltaron Madinat al-Zahira en un acto de destrucción sin precedentes.
No se limitaron al saqueo, sino que la desmantelaron piedra a piedra. Fue un acto de condena histórica de la memoria: “Los materiales fueron robados sistemáticamente, los muros derribados, y el sitio fue arrasado hasta los cimientos para que no quedara el menor rastro de la <soberbia de Almanzor>. La ciudad fue eliminada del mapa no por la naturaleza, sino por la voluntad de sus contemporáneos”.
<<El misterio. ¿Dónde está madinat al-zahira?>>
<-La Búsqueda Arqueológica.
A pesar de los numerosos intentos con tecnología moderna <georradar, fotografía aérea, satélite y prospecciones arqueológicas>, la ubicación exacta de Madinat al-Zahira sigue siendo desconocida. Este misterio sostenido durante más de mil años atrae cada vez más a arqueólogos e historiadores que ven en su descubrimiento uno de los hallazgos más importantes de la arqueología medieval.
<-Teorías sobre la Ubicación.
Los arqueólogos e historiadores señalan varias zonas potenciales en la margen derecha del Guadalquivir, al este del casco histórico de Córdoba:
1.- El Meandro del Río Guadalquivir.
Algunos investigadores creen que una crecida catastrófica del Guadalquivir en época medieval, o posibles cambios en el curso del río, pudieron sepultar o erosionar significativamente los restos que quedaban tras el saqueo de la ciudad. Las aguas del río podrían haber arrastrado y dispersado los materiales arqueológicos.
2. Polígono Industrial de las Quemadas y Rabanales.
Se han encontrado restos dispersos en estas zonas -fragmentos de cerámica, materiales constructivos- pero nada concluyente que indique la ubicación de una ciudad palatina completa. Los hallazgos sugieren actividad medieval, pero no la capital que buscamos.
3. Parque Cruz Conde y Alrededores.
Esta zona ha sido también objeto de especulación arqueológica, aunque las prospecciones no han confirmado teorías sólidas.
4. La Teoría de la Dispersión. La Más Probable.
Quizás esta sea la interpretación más acertada y, paradójicamente, la más desalentadora para la arqueología tradicional. La destrucción fue tan sistemática, tan completa y tan vengativa que las piedras, mármoles y materiales de construcción de Madinat al-Zahira fueron probablemente dispersados y reutilizados en toda la región. Los componentes de la ciudad resplandeciente pudieron ser reaprovechados en casas antiguas de Córdoba, iglesias fernandinas posteriores, muros de fincas rurales, y otras construcciones medievales y modernas.
De ser así, la “Ciudad Resplandeciente” no fue simplemente enterrada, sino devorada de raíz, sus materiales absorbidos por la geografía urbana y rural de Córdoba, haciendo prácticamente imposible hallarla como una unidad arqueológica coherente.
<<La Opacidad de la Historia: Un Contraste Revelador>>
Madinat al-Zahira representa la opacidad más impenetrable de la historia cordobesa:
Aspecto
Madinat al-Zahra (Oeste)
Madinat al-Zahira (Este)
Construcción
Palacio del Califa legítimo
Ciudad del dictador militar
Simbolismo
Legitimidad califal, luz y cultura
Poder militar absoluto y eficiencia
Destino
En ruinas, pero visible y restaurable
Demolida y desaparecida
Estatus Actual
Atracción arqueológica importante
Misterio arqueológico sin resolver
Memoria Histórica
Preservada y honrada
Borrada intencionadamente
Almanzor, a quien la historia ha tratado frecuentemente resaltando su faceta negativa, fue olvidado deliberadamente, desapareciendo no solo su ciudad, sino prácticamente el rastro de sus indudables proezas y méritos históricos.
<<Los “Tesoros” de la Ciudad Desaparecida>>
Aunque hoy no existen salas visitables llenas de oro y plata, las crónicas históricas contemporáneas describen una riqueza inmensa que rivalizaba, e incluso superaba en funcionalidad, con la del propio Califa.
<-Arquitectura y Riqueza Material.
El Palacio de Almanzor se describe en las fuentes como una estructura monumental construida en tiempo récord, capaz de rivalizar con los palacios más famosos del mundo medieval. El dictador trasladó allí toda la administración del estado: la Ceca (casa de la moneda) y los archivos oficiales, haciendo de Madinat al-Zahira el verdadero corazón administrativo de al-Ándalus.
Las crónicas árabes hablan de un lujo desmedido: puertas de oro y ébano, jardines extensos que se comparaban con los del Paraíso, y mármoles traídos desde toda la cuenca del Mediterráneo. El Tesoro del Estado fue concentrado allí, acumulado gracias a las numerosas y victoriosas campañas militares (aceifas) que Almanzor dirigió contra los reinos cristianos del norte de la Península.
<-Tesoro Intelectual y Militar.
La Armería y los Cuarteles albergaban las tropas de élite de Almanzor y arsenales masivos que mantenían su poder militar incuestionable. La ciudad era un bastión prácticamente inexpugnable.
Aunque Almanzor es conocido por su faceta guerrera, incluyendo su decisión de purgar ciertos libros “heréticos” de la biblioteca de su predecesor Al-Hakam II, su corte en Madinat al-Zahira también fue un foco de actividad cultural que atrajo a poetas, cronistas y eruditos que buscaban su favor y protección.
N. B. Su descubrimiento verdadero sería el hallazgo arqueológico más importante del siglo en España, comparable solo a encontrar una segunda Alhambra enterrada bajo el suelo cordobés. Las nuevas tecnologías de prospección arqueológica, el análisis de sedimentos y las crónicas históricas aún guardadas en archivos olvidados quizás, algún día, devuelvan a la luz la Ciudad Resplandeciente de Almanzor, permitiendo que la historia complete su narrativa sobre este hombre extraordinario y controvertido que, durante treinta años, fue el verdadero dueño del Occidente medieval.
Hasta entonces, Madinat al-Zahira permanece como el mayor misterio enterrado de Córdoba, esperando pacientemente a que arqueólogos del futuro desentrañen sus secretos y devuelvan a su constructor, aunque sea tardíamente, su legítimo lugar en la historia.
Córdoba, 14 de diciembre de 2025
Fdo. Enrique García Montoya.
Abogado (ICA-Córdoba). Inspector de Trabajo y Seguridad Social.
Mi nieta Ángela es un pozo sin fondo acaparando historias de Córdoba, nunca se cansa de escuchar las maravillas de esta Ciudad de culturas diversas unidas por un futuro común ilusionante y de realidades posibles en un halo de leyendas hechas maravillas, como la Córdoba romana, la Córdoba califal centro del mundo y la verdad de una unidad que camina hacia un mundo de progreso continuo.
Córdoba es una ciudad de increíble herencia histórica y de vibrante presente, que se encuentra atrapada entre los ecos de un pasado legendario y las demandas de un futuro conectado.
Dos narrativas, *una envuelta en misterio y *otra en necesidad urgente, definen su identidad actual:
“La leyenda del túnel secreto que conectaría la Mezquita de Córdoba con Medina Azahara, y, la apremiante construcción de la Autovía A-81, un proyecto vital para el desarrollo de la CC. AA.”.
Aunque ambas historias comparten un aire de enigma, *una pertenece al reino de la imaginación, mientras que *la otra es una realidad imprescindible para el progreso de Córdoba.
<<El Túnel Secreto: Un Misterio Imaginario>>
La leyenda del túnel secreto que une la Mezquita de Córdoba con Medina Azahara es una de las historias más valiosas de la ciudad, transmitida de generación en generación. Según el relato popular, durante el Califato de Córdoba, Abderramán III habría ordenado la construcción de un pasadizo subterráneo que permitiera al califa desplazarse a caballo desde su lujoso palacio en Medina Azahara hasta la Mezquita, garantizando seguridad y discreción. Este túnel, supuestamente diseñado como vía de escape y para transportar tesoros, ha capturado la imaginación cordobesa durante siglos, alimentando relatos de aventureros que buscan entradas ocultas bajo la Judería o los baños califales.
Sin embargo, los arqueólogos son categóricos: “No existe evidencia documental ni material que respalde la existencia de este túnel”. A pesar de exhaustivas investigaciones en el subsuelo de Córdoba, no se han encontrado vestigios de un pasadizo que conecte ambos monumentos, separados por casi 8 kilómetros.
La leyenda parece nutrirse de la existencia real de otros pasadizos, como el “Sabat”, un paso elevado y subterráneo que unía el Alcázar con la Mezquita, del que aún persisten restos visibles. Este Sabat, aunque funcional para el califa, no se extendía hasta Medina Azahara, y, quizás, su confusión con el túnel legendario ha perpetuado el mito. Otras historias similares, como un supuesto túnel bajo el río Guadalquivir hasta la Torre de la Calahorra, también carecen de pruebas.
El mito del túnel secreto, aunque fascinante, es un producto de la tradición oral y la admiración por la arquitectura islámica de Córdoba. Forma parte del encanto cultural de la ciudad, atrayendo a visitantes y enriqueciendo su narrativa histórica, pero permanece firmemente en el ámbito de la ficción.
<<La Autovía A-81: Una Necesidad Urgente y Real>>
En contraste con el carácter imaginario del túnel, la Autovía A-81 representa una necesidad tangible y urgente para Córdoba. Este proyecto, diseñado para conectar Badajoz con Granada a través de Extremadura y Andalucía, sustituiría a la obsoleta N-432, mejorando la seguridad vial, la conectividad y la competitividad económica. Con un trazado previsto de 475 km, de los cuales 110 km atraviesan la provincia de Córdoba, la A-81 busca reducir la alta siniestralidad de la N-432, acortar los tiempos de viaje entre Córdoba y Granada (actualmente de 2-3 horas), y fomentar el desarrollo de zonas rurales como el Guadiato y la Campiña Este.
A pesar de su importancia, el proyecto, concebido en los años 90, sigue estancado. En octubre de 2025, no se ha iniciado ninguna obra en Córdoba, y los avances se limitan a estudios preliminares y mociones políticas sin financiación concreta. Las causas del retraso incluyen la falta de fondos, trabas ambientales por hábitats protegidos, divergencias políticas y una justificación técnica cuestionada debido al bajo volumen de tráfico en algunos tramos. Este estancamiento agrava problemas como la despoblación rural, la inseguridad vial y la desigualdad inversora en la región.
La A-81 no es un mito, sino una promesa incumplida que requiere una acción decidida. La coordinación entre administraciones, la reactivación de su inclusión en la Red Transeuropea de Transporte y una financiación plurianual son esenciales para hacer realidad esta infraestructura antes de 2030.
<<Un Contraste entre Mito y Realidad>>
El túnel secreto y la Autovía A-81, aunque distintos en su naturaleza, reflejan dos facetas de Córdoba: *Su capacidad para cautivar con historias de un pasado glorioso y *su lucha por un futuro próspero.
Mientras el túnel permanece como un relato que enriquece el imaginario cultural, la A-81 es una necesidad urgente que no puede esperar más. La fascinación por los misterios de la Córdoba califal debe inspirar, pero no distraer, de la prioridad de conectar la ciudad con el presente y el futuro a través de infraestructuras modernas.
N.B. Córdoba se mueve entre el Misterio del Túnel Secreto de la Mezquita y la Urgente Necesidad de la Autovía A-81, de forma, que si nos unimos y despertamos todos los cordobeses el misterio de la Autovía será una realidad.
Solo así, Córdoba podrá seguir siendo un lugar donde la historia y el progreso caminen de la mano.