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Inflación en Córdoba – ( La brecha entre el IPC oficial y la economía real)

(Una crítica desde la microeconomía del bolsillo cordobés)

Existe una divergencia estructural, casi enfermiza, entre las métricas macroeconómicas oficiales -ya sea el Índice de Precios al Consumidor (IPC) provincial o nacional- y la realidad financiera que afrontan a diario los hogares en la ciudad y provincia de Córdoba.

Mientras las estadísticas públicas buscan promediar variaciones sobre una ponderación estandarizada, la economía cotidiana del ciudadano está deformada y tergiversada por distorsiones no contempladas plenamente en los índices tradicionales: *la reduflación (shrinkflation), *la degradación de calidad (skimpflation) y *la variación acelerada en los bienes de consumo masivo.

1.- Macroeconomía estadística vs. Sensación financiera.

<-La disparidad entre lo que indica el dato oficial y el impacto real en el bolsillo responde a fallas metodológicas y estructurales de origen:

*Ponderaciones desactualizadas: Los índices estadísticos asignan pesos fijos a rubros como transporte, ocio, vestimenta y alimentos. En épocas de restricción, las familias destinan hasta el 60%–70% de sus ingresos exclusivamente a alimentos y servicios básicos, donde los incrementos suelen ser superiores al promedio general.

*Dispersión geográfica en la provincia: Los precios en el interior provincial difieren significativamente de los de la capital debido a costos logísticos, intermediación comercial y menor oferta competitiva.

*Gastos ineludibles no elásticos: Servicios públicos, alquileres, salud y educación privada aumentan a ritmos que no permiten margen de sustitución, ahogando la liquidez mensual. En junio, el rubro vivienda registró una subida mensual del 6,4%, muy por encima del IPC general.

2.- Fenómenos invisibles – (Cuando los precios “mienten”).

El encarecimiento del costo de vida ya no se manifiesta únicamente en la etiqueta de precio, sino que adopta formas sutiles que erosionan la calidad de vida sin ser registradas fielmente por la estadística tradicional.

A. Reduflación (Shrinkflation).

**Consiste en reducir el tamaño, peso o cantidad de un producto manteniendo el mismo precio (o con un aumento moderado).

*Caso de los huevos y lácteos: Un maple o caja que históricamente contenía huevos de calibre Grande/Extra pasa a vender unidades de calibre Mediano/Chico sin reducción de precio.

*Productos envasados: Paquetes de galletas de 200 g reducidos a 170 g, o botellas de lubricantes y limpiadores recortadas en volumen. A los ojos del IPC, el paquete “cuesta lo mismo”, pero el costo por gramo o mililitro se ha disparado.

B.- Degradación de calidad (Skimpflation).

**Ocurre cuando los fabricantes reformulan productos sustituyendo insumos de alta calidad por ingredientes de menor costo sin bajar el precio final:

*Reemplazo de materia grasa láctea por aceites vegetales de menor costo.

*Sustitución de azúcar natural por jarabe de maíz o edulcorantes sintéticos.

*Disminución del porcentaje de fruta en mermeladas o del contenido de cacao en productos de repostería.

C.- La canasta de supervivencia.

El consumidor cambia sus hábitos desplazándose hacia marcas de menor categoría o eliminando consumo superfluo. Esta degradación de la canasta de consumo oculta el empobrecimiento real, ya que, consumir un producto más económico no significa que la inflación bajó, sino que el poder adquisitivo cayó.

3.- Matriz comparativa – (Metodología estadística vs. bolsillo real).

DimensiónEnfoque Oficial (IPC)Impacto Real en Córdoba
PonderaciónCanasta promedio equilibrada (alimentos, servicios, ocio, bienes).Concentración masiva del ingreso en Alimentos, Servicios y Alquiler. 
Medición de CantidadPrecio unitario por presentación comercial estándar.Reducción no declarada del tamaño/volumen del producto (Reduflación). 
Evaluación de CalidadSe asume homogeneidad en el bien medido.Reformulación con insumos más baratos y menor durabilidad (Skimpflation).
Lugar de CompraRelevamiento en grandes cadenas y comercios de referencia.Compras en comercios de cercanía con márgenes de intermediación más altos. 
Respuesta de ConductaRegistra el cambio de bien en la canasta.Degradación forzada del nivel de consumo para cubrir necesidades básicas. 

4.- Consecuencias socioeconómicas en Córdoba.

1.- Endeudamiento para consumo básico: Un porcentaje creciente de las familias cordobesas recurre a tarjetas de crédito, créditos personales o financiación en comercios para adquirir alimentos básicos. En junio, el 89% de los cordobeses debió financiar la compra de alimentos.

2.- Distorsión del salario real: Los acuerdos paritarios o ajustes salariales que toman como referencia la inflación oficial quedan relegados frente a la inflación de la “canasta real de alimentos”. La canasta básica alimentaria acumula un aumento del 37,3% interanual.

3.- Pérdida de soberanía del consumidor: La imposibilidad de planificar gastos a mediano plazo genera desgaste psicológico y distorsiona la percepción de valor de los bienes. El 76,1% de las familias percibe un deterioro en su alimentación respecto al año anterior.

<<Conclusión>>

El problema inflacionario no puede diagnosticarse únicamente con las cifras promedio de la macroeconomía. Existe un desfase profundo entre la inflación de la planilla y la inflación del personal.

Mientras las mediciones oficiales celebran la desaceleración de ciertos índices, la microeconomía cotidiana de Córdoba continúa absorbiendo una pérdida sistemática del poder de compra y una reducción sostenida en la calidad de los bienes indispensables.

N.B. Imágenes. Inflación. Mentira oficial vs. bolsillo real.

 (Nota. El presente artículo tiene como objetivo analizar de manera crítica la brecha existente entre las mediciones macroeconómicas del Índice de Precios al Consumidor (IPC) emitidas por organismos oficiales y el impacto inflacionario real sobre el poder adquisitivo de los ciudadanos en la Provincia y la Ciudad de Córdoba.)

1ª. Imagen. Inflación IPC vs inflación real. 

2ª. Imagen. La brecha entre IPC oficial y economía real.

Córdoba, 19 de agosto de 2026.

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Exconcejal del Ayuntamiento de Córdoba.

Exdiputado del Parlamento de Andalucía.

II. La inflación en Córdoba (El -impuesto invisible- que vacía nuestros bolsillos)

Muchos me habéis preguntado cómo nos afecta realmente la subida de precios en el día a día, así que os digo, que más allá de las frías cifras oficiales, la inflación actúa como un impuesto silencioso, de forma, que drena nuestro poder adquisitivo sin necesidad de que se aprueben nuevas leyes en el BOE.

1.- El Estado – (El gran beneficiado de la subida de precios).

La inflación no solo encarece la cesta de la compra, sino que, también, altera nuestro sistema fiscal de forma automática, así:

<-La “Rémora Fiscal” (IRPF): Si un sueldo sube un poco para compensar la inflación, pero los tramos del impuesto no se ajustan (deflactación), se salta a un tramo superior, de forma, que al final, se paga un porcentaje mayor de impuestos aunque nuestra capacidad de compra sea la misma o menor.

<-IVA en cadena: Al subir el precio de un producto, el IVA (que es un porcentaje fijo) recauda más euros por la misma unidad y el Estado ingresa más a costa de nuestro consumo básico.

<-El alivio de la Deuda Pública: Como gran deudor, al Estado le conviene la inflación, ya que, sus ingresos fiscales suben, pero el valor real de su deuda antigua disminuye.

2.- La paradoja de Córdoba – (Récords de visitas y bolsillos ajustados).

Nuestra provincia vive una realidad económica particular marcada por el campo y el turismo, de manera, que a pesar de ser una potencia olivarera y turística, los cordobeses sufrimos una presión asfixiante, así:

*El Sector Primario está bajo mínimos: El encarecimiento del gasoil y los fertilizantes asfixia a nuestros agricultores en el Valle de los Pedroches y la campiña, frenando, además,  cualquier intento de modernización y aplicación de tecnología innovadora.

*Vivienda al límite: En barrios como Zoco, Poniente o Vistalegre, la vivienda usada ha subido más de un 10,5%, y, además, los alquileres están en máximos históricos, dificultando el acceso a la vivienda a los más jóvenes.

*El coste del turismo tiene u doble efecto, ya que, aunque los Patios y nuestra gastronomía baten récords de ingresos, a la vez, acelera la inflación en el Casco Histórico, encareciendo la vida para los residentes locales.

3.- La brecha – (IPC oficial vs. Realidad cordobesa).

Aunque el dato oficial de marzo de 2026 se sitúa en torno al 2,2%, la “inflación de supervivencia” (lo que de verdad duele) es muy distinta:

CategoríaDato Oficial (IPC)Realidad Estimada en Córdoba
General2,2% – 2,3%5% – 6% (Básicos)
Vivienda / AlquilerIncluido en general7,9% – 10,5% (Hasta 20% en zonas)
Alimentación3,4%15% – 20% en productos clave
HosteleríaIncluido5,9%

<<Conclusión – (Una presión que no cesa)>>

Técnicamente, el IPC puede parecer moderado, pero en la microeconomía cordobesa -la del aceite, la luz y el alquiler- el coste de mantener el nivel de vida es sensiblemente superior a lo que dicen las estadísticas oficiales.

Mientras no se deflacten las tarifas de los impuestos para ajustarlas a la realidad, el ciudadano seguirá pagando la factura de una crisis que se siente, sobre todo, en el bolsillo de quienes no tienen vivienda en propiedad o dependen de nuestro castigado sector primario.

N.B. Inflación en Córdoba – Visión crítica – Imagen explicativa.

(Nota. La inflación real, que grava lo más necesario, es oficialmente un misterio, aunque los cordobeses la sienten en sus bolsillos creciendo día a  día).

Córdoba, 15 de marzo de 2026.

Fdo. Enrique García Montoya.

 Abogado. ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S.S.

Presidente – Córdoba Abierta – ACOA.

P. D. (Nota complementaria. España depende claramente del exterior para cubrir sus necesidades energéticas y, por ello, es uno de los países europeos más expuestos a la escasez de energía.

El impacto no sería únicamente energético, porque se trasladaría con rapidez a la inflación (alimentos, transporte), al empleo, a las hipotecas, y. en general, al conjunto del tejido empresarial porque cuando la energía se encarece de forma brusca, casi ningún sector queda al margen.

Muchas empresas industriales -desde la química hasta la metalurgia- son intensivas en energía, por lo que el aumento del precio del petróleo y del gas dispara sus costes de producción. Algo similar ocurre en la agricultura, porque la fabricación y el transporte de fertilizantes dependen en gran medida de estos recursos energéticos, lo que eleva los costes para agricultores y ganaderos.

El encarecimiento señalado terminará trasladándose al precio de los alimentos y, en última instancia, a la cesta de la compra de los hogares. Córdoba, donde el gasto en alimentación representa una parte relevante del presupuesto familiar -especialmente para los hogares con menores ingresos-, el impacto social será considerable.)

AGUA POTABLE – Bien público (por un movimiento ciudadano)

Algunos lectores me dicen, que escriba algo sobre el agua y su precio, así, que vamos a ello:

1.- Sigo defendiendo, que el agua potable en los hogares es un servicio “esencial” y debe ser sin costo para el ciudadano.

*Una cosa es llenar una piscina y otra beber agua del grifo*.

2.- Hay otros servicios públicos <<esenciales>>, que al ciudadano no le cuestan nada directamente, sino que se pagan con los impuestos de todos.

Por ejemplo: Las carreteras públicas de uso normal; la policía y la seguridad ciudadana; la atención médica, etc. etc.

3.- Lo que no puede ser es que los ciudadanos de a pie, es decir, todos nosotros, tengamos que pagar el agua de nuestro grifo a precio de oro, además, sin rubor con subidas en un año del 22-23%, lo que, a simple vista, se quiera aceptar o no, es un abuso impresentable.

Actualmente, si una persona en un bar o una cafetería pide un vaso de agua, el empresario no le cobra nada, sencillamente, porque todos admitimos que es una necesidad “esencial”, pero, a partir de ahora,

SE PUEDE DECIR, QUE LOS VASOS DE AGUA GRATIS SE HAN TERMINADO.

4.- Algunos defensores del gasto público, a base de los impuestos de todos nosotros, dirán que el agua no puede ser gratis, pues ponerla en los grifos cuesta dinero, aunque esa no es la cuestión, porque hay cosas de la vida diaria que son una necesidad esencial, y, estas cosas, como el agua, no pueden ser cobradas por los organismos públicos a un precio de oro líquido a los ciudadanos de a pie, de forma, que, si se hace así, el “valor justicia” -art. 1. C.E- desaparece, destruyéndose el principio de igualdad.

El colmo despropósito llega, cuando te dicen, que se sube la tarifa del agua solo el 22,49%, ya que, para mantener la empresa manirrota el incremento debería ser del 41-42%, aunque nos perdonan la vida, diciéndonos que el “rescate” se hará, en una parte, con la subida de tasas al consumidor, y, por otra parte, con el presupuesto de la institución, que es lo mismo, que decir con el dinero de todos los contribuyentes.  En otras palabras, nos dicen que somos tontos y que, además, debemos de aplaudir.

Que nadie diga que lo que defiendo es imposible, porque será una mentira, de manera, que hace falta un movimiento ciudadano

POR UNA CÓRDOBA ABIERTA

N.B. El agua potable en los hogares es un servicio “esencial” y debe ser sin costo para el ciudadano, cobrar el agua a precio de oro es una injusticia, porque el agua es un bien público.

Una cosa es la sequía y otra el abuso de derecho contra los ciudadanos.

El costo del agua potable del grifo debe salir de otro sitio, que no sea directamente del bolsillo de los consumidores, como puede ser, por ejemplo, exigiendo a los que han malgastado dinero público, que lo devuelvan a sus verdaderos dueños.

Córdoba, a 6 de febrero de 2024.

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado ICA-Córdoba. Cdo. 1316. Inspector de Trabajo y S. S.

IV. Diputación – Presupuesto “El Borrón” (deuda y déficit)

Una pregunta: ¿Cuál es la deuda real consolidada de la Diputación de Córdoba?

Por ahora, el Presupuesto Borrón no dice nada claro al respecto y el Presidente presentador público no hace declaración alguna sobre su cuantía, de manera, que aquí ya hay un misterio.

Otra pregunta: Los prestamos concertados con entidades financieras, como el de CaixaBank de 88 millones firmado para anticipar dinero a los municipios, ¿es una deuda de la Diputación o solo se considera una cantidad de ubicación incierta?

Otra pregunta: ¿Cuál es el déficit real consolidado de la Diputación de Córdoba?

El Presupuesto Borrón no dice nada y el Presiente presentador público no hace declaración alguna sobre su cuantía, de manera, que aquí ya hay otro misterio insondable.

Otra pregunta: ¿Cuál es la deuda real total de la Empresas y Organismos de la Diputación uno por uno?

POR UN MOVIMIENTO CIUDADANO LIBRE Y UNA CÓRDOBA ABIERTA

(Nota. Con este (IV) artículo sobre “El Borrón” pregunto algo elemental, que por ahora el Presidente de la Diputación esconde).

N.B. En el Presupuesto Borrón la deuda y el déficit consolidados de la Diputación no aparecen por ningún lado razonablemente justificados y razonados, sobre todo, de donde vienen y por qué.

La subida de tasas de basuras (41,8%) y de aguas (22 a 23%) sin explicación razonable, implica una subida de impuestos impresentable. “Se explica, pues ESO”.

Nota. El agua potable en los hogares es un servicio “esencial” y debe ser sin costo para el ciudadano.

Por una Córdoba abierta y porque el dinero público derrochado debe ser devuelto a sus verdaderos dueños: los cordobeses.

Córdoba, a 5 de febrero de 2024.

Fdo. Enrique García Montoya.

(Concejal y Diputado Provincial en la legislatura local 1983-1987 de Alianza Popular y Portavoz del Grupo Provincial de A. P.)

Abogado ICA-Córdoba. Cdo. 1316. Inspector de Trabajo y S. S.