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Son muy listos (los demás somos tontos)

En la calle y en cualquier sitio, en relación con los políticos corruptos en España, se oye algo, que es ofensivo para todos los ciudadanos honestos que son la mayoría, concretamente, “son muy listos”, razón por la que se puede entender, que a la vez se está aceptando que el resto de ciudadanos somos tontos.

Como entiendo, que lo dicho no puede ser verdad, me siento ofendido día a día cada vez que oigo esas palabras, porque la frase, “son muy listos”, encierra una trampa dialéctica que, a menudo, justifica lo injustificable, trasladando la culpa del político corrupto a la víctima, que somos todos los que formamos la sociedad civil.

Conviene analizar lo dicho con lógica y justicia, empezando por desmenuzar el concepto de “listo” y cómo se aplica en la sociedad española.

<<Confusión popular entre astucia y sabiduría>>

En España existe una larga tradición (la cultura de la “picaresca”), que muchas veces confunde la astucia con la inteligencia.

<-El astuto (el “listo”): Es alguien que detecta una debilidad en el sistema y la aprovecha para su beneficio personal, sin importar la ética. No requiere un gran intelecto, sino falta de escrúpulos y una posición de ventaja. Tener el poder.

<-El inteligente: “Es alguien que utiliza su capacidad para resolver problemas complejos, crear valor y mejorar su entorno”, tal como son la gran mayoría de ciudadanos españoles.

Por tanto, decir que un político corrupto es muy listo es, en realidad, un uso negativo y rácano del lenguaje, porque, por ejemplo, robar de una caja fuerte llena de dinero de la empresa confiado a tu custodia no te hace un genio financiero, pues solo te hace un abusador perverso y traidor de la confianza depositada en ti.

<< La equivalencia falsa>>

La idea de que si los políticos corruptos son listos, nosotros somos “tontos”, es una falsa equivalencia y una desventaja de origen.

El ciudadano español no es tonto por ser engañado, porque la mayoría ciudadana es la parte de buena fe en un contrato social.

<-La situación de poder: Un político corrupto maneja información, contactos y mecanismos legales que el ciudadano de a pie no ve. <-La confianza como base social: Una sociedad civilizada funciona bajo la premisa de la confianza. Si para no ser “tontos” tuviéramos que desconfiar de cada semáforo, de cada médico, de cada ley y de la justica en general, la sociedad colapsaría. <-Una analogía: “Si alguien fuerza la cerradura de nuestra casa, no se puede aceptar que el ladrón es un “genio” y nosotros unos <tontos> por tener puerta, porque la verdad es que el ladrón es un criminal que ha roto las reglas de convivencia.

<<La frase como medio de defensa>>

A veces, cuando la gente dice “son muy listos”, no lo hace desde la admiración, sino desde la resignación y la defensa.

Son tan poderosos y el sistema es tan lento, que la única explicación que encuentro es que son más listos que nosotros.

Lo expuesto, es la victoria psicológica del político corrupto, porque ha convencido a toda la sociedad de que su amoralidad (su falta de ética y de honradez) es en realidad una forma de superioridad intelectual.

Aceptar esto es socialmente peligroso porque desincentiva la exigencia de responsabilidades por la sociedad civil.

<<La verdadera inteligencia>>

Desde una perspectiva lógica, un político que corrompe las instituciones de su propio país es profundamente torpe.

<-Degrada el sistema donde viven sus hijos. <-Destruye la economía que sostiene el bienestar general. Y, <-Arriesga su libertad y su legado por un beneficio material inmediato.

La verdadera inteligencia política es la que construye países prósperos, estables y justos, de forma, que lo del político corrupto es simple saqueo.

La verdad es, que no se es tonto por indignarse ante el político corrupto, ni la mayoría social ciudadana es tonta por cumplir la ley. El cumplimiento de las normas es lo que nos hace demócratas y libres, de forma, que calificar de “listo” al político corrupto es un error semántico, que premia la conducta del político delincuente y castiga la integridad del ciudadano honesto.

El silencio o la indiferencia no son neutros, sino que actúan como un fertilizante para la corrupción.

Cuando una sociedad se resigna y deja de reaccionar, el político corrupto siente que tiene permiso social para seguir actuando, validando su idea de que es superior o más hábil, así que, no queda otra, que romper con el círculo de complicidad involuntaria, de forma, que  la conducta ciudadana debe pasar de la queja pasiva a la acción ética.

<<Desterrar el lenguaje de la admiración>>

La primera batalla es cultural y lingüística, de manera, que debemos dejar de usar términos que, aunque parezcan críticos, contienen un matiz de reconocimiento.

<-No son “listos”: Son mediocres que han fallado a su deber.

<-No es “picaresca”: Es robo y traición a la soberanía popular.

<-Conducta a seguir: “Corregir activamente a quien use esos términos en nuestro entorno”.

El lenguaje moldea la realidad, así que, si les quitamos el aura de “astutos”, les dejamos solo el traje de delincuentes.

<<Pasar a la Intolerancia Social>>

La corrupción política florece donde hay impunidad social, y, se puede comprobar como muchas veces aunque el político corrupto es castigado por la ley, sigue siendo aceptado socialmente, en su club social, en su barrio o en eventos públicos.

<-Conducta a seguir: “El aislamiento social es una herramienta poderosa”.

La ciudadanía debe mostrar su rechazo de forma pacífica pero firme. Un político corrupto no debería poder disfrutar de su “éxito” con normalidad en los espacios públicos sin sentir el peso del reproche moral de sus vecinos.

<<El voto de la exigencia>>

La sociedad civil acepta el error de votar “al menos malo” o perdonar la corrupción, porque  se dice que “los otros son peores”, y, esta es la conducta que los corruptos esperan y desean.

<-Conducta a seguir: Establecer una línea roja ética.

Si un partido no limpia sus filas de manera radical, pierde el voto.

El ciudadano debe demostrar que la honestidad es un valor no negociable, por encima de las ideologías.

*Si los políticos ven que la corrupción resta más votos de los que el dinero robado puede comprar, el sistema empezará a cambiar por pura supervivencia*.

<<La transparencia como remedio>>

El “no hacer nada” suele venir de la ignorancia y de la falta de información real, aunque  es un hecho patente que hoy en día existen herramientas ciudadanas para controlar y estar informado.

<-Conducta a seguir: Utilizar los Portales de Transparencia, apoyar a plataformas de periodistas de investigación y asociaciones civiles que denuncian la corrupción.

La conducta ciudadana debe ser la del auditor, de forma, que debemos  preguntar en qué se gasta el dinero en nuestro ayuntamiento, exigir facturas públicas, examinar las contrataciones y seguir los procesos judiciales.

<<Coherencia ética social>>

No se puede exigir un político ejemplar si en nuestra vida diaria validamos corrupciones (pagar sin IVA, saltarse normas por “amiguismo”, etc.).

La integridad de una nación es la suma de las integridades individuales.

<<Educación cívica>>

El político corrupto quiere que pensemos que “todos son iguales” para que nos rindamos silentes y cautivos, de forma, que su cinismo es su mayor aliado porque anula la participación ciudadana.

Hay que empezar a formarnos y a  formar a los más jóvenes en valores cívicos, desterrado lo inaceptable, como el dicho perverso de que el dinero público no es de nadie, porque la única verdad es, que es el fruto del esfuerzo de todos los ciudadanos trabajadores para pagar la sanidad, la educación y el resto de los servicios públicos esenciales.

N.B. No es verdad que sean muy listos y que los demás (la gran mayoría) seamos tontos.

La conducta justa de los ciudadanos honrados es la de la resistencia ética, porque no se trata de ser un héroe, sino de no ser un espectador complaciente, porque para que los malos políticos corruptos triunfen, solo hace falta que los hombres buenos no hagan nada.

Hay que practicar una ética de tolerancia cero en la conducta ciudadana del día a día para tener la autoridad moral de exigirla a nuestros políticos en la administración de lo público.

Córdoba, a 18 de diciembre de 2025.

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Presiente de Córdoba Abierta -ACOA-.

Veneno en la Política Española (Prometer y No Cumplir)

A la vista de mis dos artículo anteriores los lectores en bloque me exigen, que razone sobre lo que pasa con las promesas incumplidas de los políticos y sobre las medidas ciudadanas para hacer que los políticos cumplan.

La verdad es que el asunto se las trae, ya que, si se mira alrededor los incumplimientos políticos resultan abrumadores, de forma, que las frustraciones colectivas de un país harto de palabras vacías están ahogando nuestra democracia y el valor justicia de la C. E. (art. 1.1.) ha caído en desgracia.

Amigos lectores y ciudadanos, estoy convencido que el hartazgo nos une. Las promesas vacías de los políticos han convertido nuestra democracia en un teatro de sombras, donde las palabras sobresalen pero las realidades se desvanecen.

En 2025, con elecciones recientes y un país agotado por la inflación, las emergencias mal gestionadas y la desconfianza, el clamor popular es casi unánime:

¡Basta de mentiras!

El asunto es siempre el mismo. Desde el Gobierno Central hasta el último ayuntamiento, los políticos prometen la luna: “Bajaremos impuestos”, “salvaremos el campo”, “construiremos viviendas asequibles”, “protegeremos a los ciudadanos” y, así, un larguísimo etc.. de promesas incumplidas y, además, con toda impunidad.

Pero, ¿qué queda tras las elecciones? – Nada.

O peor, excusas para tontos, pues eso es lo que creen que somos los ciudadanos votantes de a pie: “Es culpa de Madrid”, “de la Generalitat”, “de Europa”.

Mientras, los españoles vemos cómo la factura de la luz sube, las escuelas rurales cierran, los pueblos se vacían y las tragedias, como las DANA de Valencia en 2024, se repiten en 2025 por la misma desidia en infraestructuras, mientras la inflación incontenida nos empobrece día a día.

¿Por qué pasa esto?

La respuesta es tan cruda como el problema:

1.- Cortoplacismo: Los políticos no gobiernan para nosotros, sino para el próximo titular o el siguiente ciclo electoral. Sus promesas son artificios diseñados para deslumbrar, no para durar.

2.- Clientelismo: Subvenciones que nunca llegan, viviendas que se convierten en burbujas especulativas, chiringuitos municipales llenos de asesores y enchufados. Todo para comprar votos, no para construir futuro.

3.- Desconexión: En el Congreso, un coliseo de ruido y promesas rotas, los partidos levantan muros mientras los ciudadanos pagamos el precio: trenes que fallan, apagones, sanidad recortada y emergencias abandonadas a su suerte.

**El resultado es devastador.

La confianza en nuestra democracia se desmorona. Según encuestas recientes, el 96% de los españoles cree que falsear currículums o incumplir promesas debería costar el cargo.

En Alemania o Francia, un político que miente rectifica o dimite. Aquí, la impunidad reina.

Pedro Sánchez prometió en 2019 una regeneración democrática que hoy suena a chiste: amnistías, pactos opacos y solo un 7% de las 184.000 viviendas prometidas en 2023 construidas.

El PP se mueve en la intrascendencia, por ejemplo: En Castilla y León, claman por el mundo rural, mientras los pueblos se convierten en fantasmas por falta de inversión.

**En las Comunidades Autónomas, el espectáculo sigue.

-En Cataluña, los independentistas venden referendos imposibles o pactos que nadie entiende.

-En Valencia, las promesas de “nunca más” tras las DANA se ahogan en diques rotos.

-Y en los ayuntamientos, alcaldes juran “ciudades verdes” mientras asfaltan parques para parkings VIP o ignoran problemas como el agua contaminada en el Embalse de La Colada, en Córdoba, donde los vecinos no pueden ni bañarse. (La Diputación P. de Córdoba del P. P. es un claro ejemplo de prometer y no cumplir).

***Pero no todo está perdido. La esperanza es nuestra última trinchera. Los ciudadanos podemos cambiar esto, despertando a la Sociedad Civil, a través de Asociaciones como Córdoba Abierta -ACOA-:

*Exijamos cuentas claras: Listas públicas de promesas verificables, auditadas por organismos independientes, como ya hacen otros países europeos. Si no cumplen, que paguen con su cargo.

*Despertemos como sociedad: Basta de caer en el embrujo de los eslóganes. Miremos el historial de los políticos, no sus promesas. Las asociaciones ciudadanas ya están rastreando estas mentiras, apoyémoslas.

*Hagamos que la verdad pese más que la mentira: España merece líderes que pisen el barro, como nuestros Reyes en las tragedias, no políticos que lanzan confeti desde sus despachos.

El 96% de los ciudadanos exige: Que la impunidad deje de ser la norma.

Prometer y no cumplir no es solo un defecto, es el veneno que pudre nuestra democracia.

Es hora de que las dimisiones sean reales, de que las obras prometidas se terminen y de que la verdad vuelva a ser el cimiento de nuestra política.

N.B. El Defecto Nuclear de la Política Española de Prometer y No Cumplir debe caer en el olvido y volver a la verdad con obras bien hechas y terminadas.

Es verdad, estoy muy harto y muy cabreado como esos millones de españoles.

Para acabar, un apunte, señalando que un Juicio Social personal que comencé con una reclamación previa ante la Seguridad Social en enero de 2025, que puse la demanda contra el INSS en abril de 2025,  el Juzgado ha señalado el juicio oral para el día 10 de octubre de 2028. Sin cometarios.

Córdoba, 10 de septiembre de 2025.


Enrique García Montoya.

Abogado ICA Córdoba, Inspector de Trabajo y S.S.

Presidente de la Asociación Córdoba Abierta (ACOA).

La Colada – Diputación – CHG (Un incapaz y un sectario)

El asunto del agua de -La Colada- supera cualquier abuso y deja a los más de 80.000 personas como rehenes de dos políticos negados, que no quieren resolver el problema.

*Uno el Presidente de la Diputación de Córdoba, Sr. Fuentes Lopera, que nunca ha deseado otra cosa que dar abrazos a sus adversarios, mientras deba patadas en las espinillas a todos los votantes del P. P., pero que se ha encontrado con una guerra declarada y en vez de afrontarla dando la cara por los ciudadanos del Norte de la Provincia privados del agua más necesaria, ha optado por seguir el dictado de los que quieren hundir a su partido, aunque, lo peor es que le da igual mientras siga sentado en su sillón, y, sus dirigentes políticos que le han nombrado Presidente bailando al compas, que le marcan los que perdieron las elecciones.

*Otro el Presidente de la Confederación Hidrográfica del Guadiana, D. Samuel Moraleda, del Psoe, partido que perdió la elecciones, que está haciendo su trabajo sucio de derribar al P.P., porque sabe, que ni la Junta de Andalucía, ni la Diputación P. P. de Córdoba, ni el Ayuntamiento de Córdoba Capital ni el Partido Popular le van a hacer frente, aunque el coste para todos ellos será devastador, porque siguen creyendo que los ciudadanos de Córdoba y Provincia son tontos de remate.

Una pregunta elemental: Si el Partido Popular ha ganado las elecciones municipales y tiene un poder autonómico por mayoría absoluta ¿por qué está haciendo de servidor del Presidente de la CHG?

La respuesta es de primero de básica, porque tienen alma y modos de lacayos cautivos.

Es algo más que evidente, que cada uno se puede inmolarse como quiera, pero, “lo que no se puede hacer es aplicar la eutanasia a 80.000 personas”.

Aquí ya no valen pretextos y/o escusas sean las que sean, de forma, que si no se arregla de inmediato el tema de La Colada, hay que sublevarse y levantarse en armas, de manera, que si los que tienen que hacerlo no lo hacen son cómplices cautivos voluntarios de una injusticia.

Como se suele decir ahora: Pues ESO.

La igualdad ante la ley de los españoles, la democracia, el Estado de Derecho y todos nuestros derechos y libertades con actuaciones al estilo perverso de los políticos sandía (tipo Sr. G. Pons , tipo Sr. Fuentes Lopera),  pasan a la cuneta y solo queda un abrazador irresponsable disfrutando de su poder, mientras los cordobeses quedamos chapoteando en su fango fatuo. 

El Estado de Derecho constitucional sigue sufriendo un deterioro continuo en  nuestra democracia, así que, nuestro sistema de derechos y libertades está en grave riesgo si no conseguimos echar a todos los habladores del púlpito público irresponsables y a todos los abrazafarolas inanes.

Ya no caben ni escusas ni pretextos, la única solución es echarlos.

Solo una sociedad civil sublevada pacíficamente podrá lograr que se produzca un cambio real de lo que está pasando, volviendo al imperio de la ley, a la democracia plena y al Estado Social y Democrático de Derecho consagrado en la C. E. de 1978.

La Asociación Córdoba Abierta -ACOA- ha nacido para defender a los cordobeses, de forma, que, “votar es responsabilidad y si seguimos votando a políticos inútiles es porque queremos, ya que, ahora todos sabemos lo que hay”, cuando, además, hay otra forma de hacer política en libertad, que se puede votar.

En eso estamos en ACOA.

N.B.  El tema del agua de La Colada entre la Diputación de Córdoba y la Confederación Hidrográfica del Guadiana entre un incapaz y un sectario, teniendo de rehenes a más de 80.000 personas es algo inaceptable.

Solo queda una solución, *la sublevación pacífica* y, desde luego, nunca más con nuestro voto.

Córdoba, a 7 de febrero de 2025

Fdo. Enrique García Montoya

Andalucía en movimiento (Todos juntos en defensa de la igualdad).

Leo en el diario digital La Voz de Córdoba-El Debate (17-08-24 – Sábado) que:

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha alertado este viernes de que «se está perpetrando un cambio de modelo de Estado» en España con la concesión de una «independencia fiscal para Cataluña».

En una atención a medios en Mijas, Moreno ha sostenido que en España se está produciendo «una situación inédita» este verano, ya que «vamos a volver de las vacaciones en septiembre con un cambio de modelo de Estado».

Según el presidente andaluz, «se está diseñando pasar de un modelo aprobado en referéndum y consensuado en la Constitución de 1978 a un modelo confederal y asimétrico en el que los españoles no seremos iguales»”.

Creo que el diagnóstico del Presidente de la Junta de Andalucía es exacto y muy peligroso para los andaluces, de forma, que hay que moverse rápido de punta a punta de Andalucía y eso solo lo puede hacer una sociedad civil movilizada masivamente, siendo necesario crear un movimiento social amplio y mayoritario, ya que, esta discriminación nos ahoga a todos, de forma, que pensar que  un partido político puede realizar en solitario este trabajo en beneficio de todos los andaluces es un error, que llevará a consolidar el expolio catalán.

Andalucía y los andaluces no merecen-merecemos, que nos tomen por tontos pasivos e inútiles, de forma, que solo nos queda una opción, que es una rebelión masiva y pacífica frente a un poder público que derrocha abuso tras abuso y somete a los andaluces a una esclavitud manejada por unos pocos – pocos.

Resumiendo, nos toman por tontos y, además, creen que pueden hacer cualquier disparate contra nuestras libertades sin que les pase nada.

Sr. Presidente Moreno Bonilla vamos tarde y ya nos están arroyando, así, que ahora esperar es cooperar en el expolio.

N.B. El Derecho a la igualdad y la Seguridad Jurídica solo las pueden defender, vista la arremetida catalana, el Pueblo Andaluz que se debe levantar con urgencia, pues si esperamos que alguien venga a solucionar nuestros problemas, estamos listos.

Nos toman a todos por tontos silentes y cautivos voluntarios, aunque estimo como otros muchos andaluces, que están equivocados de raíz, pues la libertad y la igualdad las ganaremos y se impondrán más pronto que tarde.

Córdoba, a 17 de agosto de 2024

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

AGUA POTABLE – Bien público (por un movimiento ciudadano)

Algunos lectores me dicen, que escriba algo sobre el agua y su precio, así, que vamos a ello:

1.- Sigo defendiendo, que el agua potable en los hogares es un servicio “esencial” y debe ser sin costo para el ciudadano.

*Una cosa es llenar una piscina y otra beber agua del grifo*.

2.- Hay otros servicios públicos <<esenciales>>, que al ciudadano no le cuestan nada directamente, sino que se pagan con los impuestos de todos.

Por ejemplo: Las carreteras públicas de uso normal; la policía y la seguridad ciudadana; la atención médica, etc. etc.

3.- Lo que no puede ser es que los ciudadanos de a pie, es decir, todos nosotros, tengamos que pagar el agua de nuestro grifo a precio de oro, además, sin rubor con subidas en un año del 22-23%, lo que, a simple vista, se quiera aceptar o no, es un abuso impresentable.

Actualmente, si una persona en un bar o una cafetería pide un vaso de agua, el empresario no le cobra nada, sencillamente, porque todos admitimos que es una necesidad “esencial”, pero, a partir de ahora,

SE PUEDE DECIR, QUE LOS VASOS DE AGUA GRATIS SE HAN TERMINADO.

4.- Algunos defensores del gasto público, a base de los impuestos de todos nosotros, dirán que el agua no puede ser gratis, pues ponerla en los grifos cuesta dinero, aunque esa no es la cuestión, porque hay cosas de la vida diaria que son una necesidad esencial, y, estas cosas, como el agua, no pueden ser cobradas por los organismos públicos a un precio de oro líquido a los ciudadanos de a pie, de forma, que, si se hace así, el “valor justicia” -art. 1. C.E- desaparece, destruyéndose el principio de igualdad.

El colmo despropósito llega, cuando te dicen, que se sube la tarifa del agua solo el 22,49%, ya que, para mantener la empresa manirrota el incremento debería ser del 41-42%, aunque nos perdonan la vida, diciéndonos que el “rescate” se hará, en una parte, con la subida de tasas al consumidor, y, por otra parte, con el presupuesto de la institución, que es lo mismo, que decir con el dinero de todos los contribuyentes.  En otras palabras, nos dicen que somos tontos y que, además, debemos de aplaudir.

Que nadie diga que lo que defiendo es imposible, porque será una mentira, de manera, que hace falta un movimiento ciudadano

POR UNA CÓRDOBA ABIERTA

N.BEl agua potable en los hogares es un servicio “esencial” y debe ser sin costo para el ciudadano, cobrar el agua a precio de oro es una injusticia, porque el agua es un bien público.

Una cosa es la sequía y otra el abuso de derecho contra los ciudadanos.

El costo del agua potable del grifo debe salir de otro sitio, que no sea directamente del bolsillo de los consumidores, como puede ser, por ejemplo, exigiendo a los que han malgastado dinero público, que lo devuelvan a sus verdaderos dueños.

Córdoba, a 6 de febrero de 2024.

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado ICA-Córdoba. Cdo. 1316. Inspector de Trabajo y S. S.