Las cifras de empleo en Córdoba parecen, a primera vista, una buena noticia, porque la tasa de paro ha bajado. Los titulares oficiales lo celebran, aunque hay una pregunta importante, que nadie formula, concretamente:
¿el paro baja porque se crea empleo, o porque los cordobeses se están marchando?
La respuesta es la segunda, y eso, desgraciadamente, no es una recuperación, sino una hemorragia silenciosa.
<<El paro oficial vs. El paro real>>
La EPA del cuarto trimestre de 2025 sitúa el desempleo en Córdoba en el 17,04%, unas 65.300 personas y la verdad es que suena muy bien, pero podría sonar peor, porque el dato real del desempleo es bastante más grave.
**Hay principalmente dos grupos que quedan fuera de esa cifra y explican lo que decimos, así:
*Los fijos discontinuos: Es verdad, que tienen contrato, pero la realidad es que trabajan poco tiempo y, curiosamente, el SEPE no los cuenta como parados, pero nadie los ve.
*El paro invisible: Personas que llevan años buscando empleo sin éxito y han dejado de intentarlo, de manera, que cómo no buscan, no “cuentan” en las cifras oficiales, aunque realmente están y existen.
**Solo sumando ambos grupos, la tasa de paro real asciende al 21,5%.
Uno de cada cinco cordobeses en edad de trabajar no trabaja, de manera, que esa es la verdad sin filtros.
<<El truco del denominador>>
Entonces, ¿por qué baja el paro oficial si no hay una gran explosión de empleo industrial?
La respuesta es matemática y es, desgraciadamente, brutal.
**La población activa de Córdoba ha descendido (oficialmente) un 1,1% en el último año. Cuando el denominador de la fracción se achica, el porcentaje mejora, aunque no haya mejorado nada en el numerador.
**Es el “efecto denominador” y en Córdoba opera a pleno rendimiento por dos razones:
*La fuga de talento: Los jóvenes de 18 a 30 años se van a Málaga, a Madrid, al extranjero.
Al salir del censo cordobés, dejan de ser parados aquí y desaparecen de las listas oficiales. La estadística local mejora, pero la Provincia pierde, pues los más dotados y mejor preparados se van y se quedan los de peor cualificación y más baja productividad.
*El vaciamiento rural: “En comarcas como Los Pedroches o el Guadiato, el paro no baja porque hayan abierto fábricas, sino que baja porque los vecinos se han ido”.
<<Han tirado la toalla – (11.400 Personas)>>
Hay un dato que debería preocuparnos, ya que, 11.400 cordobeses están en inactividad por puro desánimo. No buscan empleo porque han dejado de creer que existe para ellos.
**Este grupo tiene rostro:
*El 62% son mujeres, abandonadas por un mercado que no concilia y una precariedad que no dignifica.
*Casi la mitad son mayores de 50 años, trabajadores que el sistema etiqueta como “obsoletos irrecuperables” y descarta sin contemplaciones.
*Un 12% son jóvenes que no estudian ni buscan porque el salario ofrecido no cubre, en muchas ocasiones, ni el autobús para ir a trabajar.
No son estadísticas, son vecinos de Córdoba a los que el mercado laboral ha expulsado.
<<El problema de fondo – (La productividad).
Córdoba produce 64.880 € de valor por trabajador, un 12% menos que la media nacional.
**El desglose por sectores es revelador:
| Sector | VAB por trabajador | Diagnóstico |
| Industria (Lucena y Provincia) | 71.200 € | Competitiva a nivel europeo |
| Servicios (Turismo y Comercio) | 48.500 € | Estacional y frágil |
| Agricultura | 32.400 € | En estado crítico |
(Nota. El problema no es que el cordobés trabaje poco, sino que el problema es, que las estructuras empresariales -atomizadas en micropymes, con inversión en I+D casi inexistente- no le permiten rendir al nivel de sus capacidades reales.
<<El SMI de 2026 – (Solución vs. veneno)>>
La subida del Salario Mínimo a 1.221 € es justa en su intención, pero en una economía tan frágil como la cordobesa actúa como un arma de doble filo, así:
<-En el campo, acelera una mecanización forzada o directamente el abandono de cultivos.
<-En el comercio, obliga a reducir jornadas para compensar el incremento de costes de Seguridad Social.
<-En el tejido de micro-pymes, el riesgo es más serio, ya que, cuando el coste de ser legal es insoportable, algunos optan por la economía sumergida. No por vocación, sino por supervivencia.
<<Una Provincia que adelgaza por ambos lados>>
El diagnóstico final no admite rodeos ni disimulos, ya que, el mercado laboral de Córdoba se contrae por arriba -menos activos- y por abajo -más inactivos por desánimo-.
La bajada del paro en Córdoba no es un signo de prosperidad, sino que es la realidad de una Provincia que pierde lo más valioso que tiene: “Su gente”.
Córdoba no puede resignarse a ser una provincia de pensiones y subsidios, de forma, que necesita políticas que reestructuren a fondo el sistema vigente y que vayan más allá del dato conciliador de la EPA, y, *que incentiven la productividad, *que anclen a los jóvenes y *que recuperen a los descartados.
N.B. El empleo en Córdoba como siempre mal, pues nadie quiere enfrentar el problema real, limitándose todas las Instituciones (Estado, CC.AA., Diputación y Ayuntamientos), a gastar dinero público en la creación de puestos de trabajo en todas sus estructuras internas y en empresas públicas innecesarias y/o ruinosas, cuando, además, muchos de esos puestos no se corresponden con una necesidad real, sino con la idea de colocar afines políticos, familiares y amigos,
Una provincia que exporta su talento para maquillar una estadística, no está avanzando, simplemente, está envejeciendo.
Córdoba, 28 de febrero de 2026.
Enrique García Montoya-
Abogado ICA-Córdoba . Inspector de Trabajo y S.S.
Presidente de Córdoba Abierta -ACOA-.

