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El “doble sombrero” en Córdoba y la ruptura del contrato de ejemplaridad – (La incompatibilidad práctica del candidato al Senado ante el 29N)

I. Planteamiento de la cuestión – (La ilusión del político omnipresente).

El anuncio y consolidación de la candidatura de Salvador Fuentes Lopera al Senado como cabeza de lista del P.P. por Córdoba -compaginando la Presidencia de la Diputación Provincial de Córdoba y su acta de concejal en el Ayuntamiento de la capital con la aspiración a un escaño en la Cámara Alta- plantea un severo debate sobre la calidad institucional y el respeto al votante de centro-derecha.

Aunque la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) no contemple una incompatibilidad de derecho estricta para simultanear la presidencia de un gobierno provincial con la condición de senador, **se genera una incompatibilidad de hecho, técnica y operativa insalvable**.

Pretender abarcar la jefatura del ejecutivo provincial (con más de 70 municipios bajo su tutela, entes en situación crítica como EMPROACSA y EPREMASA, y la red viaria provincial necesitada de gestión real) mientras se atiende la actividad parlamentaria, presupuestaria y de comisiones en Madrid representa una ficción operativa que aboca inevitablemente a la ineficacia institucional en ambos frentes.

II. Radiografía del perfil – (La quiebra de los principios de mérito, capacidad e igualdad).

El artículo 103.3 de la Constitución Española consagra los principios de mérito y capacidad para el acceso a la función pública, principios que el electorado conservador y liberal exige trasladar por extensión ética a la representación política superior.

***Al examinar la trayectoria de Salvador Fuentes Lopera, la evidencia del currículum público es indiscutible:

1.- Inexistencia de ejercicio profesional externo: Salvo por el paso por estudios universitarios no culminados con titulación superior o ejercicio profesional continuado en el sector privado, **la totalidad de su trayectoria laboral desde la década de 1990 hasta la actualidad se ha desarrollado ininterrumpidamente en el seno del aparato de partido e instituciones públicas** (concejalías en Palma del Río y Córdoba, diputación autonómica en el Parlamento de Andalucía, vicepresidencia y presidencia de la Diputación Provincial).

2.- El “político de plantilla” sin alternativa de retorno: Esta dependencia exclusiva de la política como único modus vivendi distorsiona la toma de decisiones, ya que, quien carece de un ejercicio profesional o de una plaza técnica a la que retornar en la economía real *queda sometido a la disciplina de aparato y a la necesidad de blindaje o acumulación de cargos institucionales como garantía de supervivencia personal*.

3.- La quiebra del principio de solvencia: Frente a un electorado de centro-derecha compuesto por autónomos, profesionales liberales, juristas, agricultores y empresarios que arriesgan diariamente su patrimonio en el mercado, **se ofrece como representante en la Cámara Alta un perfil de “aparato puro” que carece de la formación técnica y la especialización requeridas para fiscalizar leyes complejas o defender con rigor los presupuestos del Estado**.

III. La imposibilidad material de la duplicidad institucional.

***Compaginar la gestión diaria de la provincia con la representación en el Senado choca frontalmente con la exigencia de una administración eficaz:

<-La asfixia de la gestión provincial: La Diputación de Córdoba atraviesa un momento crítico que exige dedicación del 100% de la jornada: “La crisis del agua en la zona norte, el saneamiento de las empresas provinciales deficitarias mediante subidas de tasas a las familias y los pactos de gobernabilidad firmados con la izquierda (Izquierda Unida) para salvar los presupuestos”.

Un presidente “a tiempo parcial” que divide su semana laboral entre los Plenos del Senado en Madrid y los despachos del Palacio de la Merced delegará necesariamente el gobierno en la fontanería orgánica.

<-El uso del Senado como refugio y blindaje: La Cámara Alta se concibe constitucionalmente como una cámara de representación territorial y debate legislativo de alta altura, de forma, que convertirla en un “seguro de vida” o en una retribución suplementaria para cargos provinciales vulnera el espíritu de la institución y confirma la percepción de que el aparato utiliza las listas electorales como un reparto interno de prebendas y no como una selección de los mejores perfiles de la sociedad civil.

IV. Conclusión.  (Dictamen doctrinal).

1.- Incompatibilidad ética y funcional: La acumulación de la Presidencia de la Diputación de Córdoba y el escaño de senador por Córdoba vulnera el principio de dedicación plena a los asuntos públicos de la provincia. Nadie puede servir con la máxima exigencia a dos instituciones de primer nivel simultáneamente.

2.- El “voto nominal” como corrector democrático: La papeleta del Senado otorga al ciudadano de Córdoba la herramienta legal precisa para sancionar esta acumulación de cargos. El elector exigente de centro-derecha tiene la potestad de desmarcar las casillas de los candidatos que encarnan la inercia de aparato, reservando su apoyo a candidaturas que acrediten verdadera capacidad, rigor técnico y trayectoria profesional fuera de la política.

3.- Juicio sobre el modelo: Apoyar conscientemente este tipo de candidaturas dobles basadas en la inercia de siglas representa una complicidad voluntaria con la devaluación del mérito en la vida pública, **consolidando la política como una estructura endogámica alejada de las necesidades reales de los ciudadanos de Córdoba**.

N. B. Imagen.La incompatibilidad práctica del candidato al Senado ante el 29N.

(La imagen muestra una escena dividida: En una mitad, un político con un “doble sombrero” sostiene el peso excesivo de la Diputación de Córdoba, mientras que en la otra mitad, su figura como senador por Córdoba en Madrid aparece vacía y desconectada. Un gran reloj central muestra la imposibilidad temporal, y las balanzas institucionales están desequilibradas).

Córdoba, 5 de noviembre de 2026.

Fdo. Enrique García Montoya.

(Abogado, Inspector de Trabajo y S.S., exconcejal, exdiputado provincial y andaluz)

La trampa del voto útil – El despertar del votante exigente – (Coherencia en los mítines y pactos en los despachos)

De la ruptura del «Contrato con España» al refugio institucional en la Cámara Alta

La reciente configuración de las candidaturas electorales de cara a la próxima cita con las urnas del 29 de noviembre ha vuelto a poner de manifiesto una de las mayores patologías de la política contemporánea en España:

“El abismo insondable que separa los grandes discursos sobre el rigor, la regeneración y el mérito de la cruda realidad del tacticismo orgánico en los territorios”.

Cuando el Partido Popular concurre a unas elecciones generales exigiendo la aplicación estricta de un «Contrato con España» basado en la verdad, la contención fiscal y la batalla cultural contra la izquierda, el contraste con decisiones concretas en provincias como Córdoba resulta desconcertante. La designación de Salvador Fuentes Lopera -presidente de la Diputación Provincial de Córdoba- como cabeza de lista al Senado destapa una anomalía estructural demoledora:

“La profesionalización exclusiva en el aparato de partido y la consiguiente desconexión entre la gestión técnica y la representación institucional, dinamitando por el camino los principios de igualdad, mérito y capacidad”.

I. El perfil de “aparato puro” y la ausencia de gestión en la economía real.

La trayectoria biográfica de Salvador Fuentes se circunscribe de manera ininterrumpida al ecosistema de la política orgánica e institucional (concejal, diputado provincial, diputado autonómico y teniente de alcalde). Este perfil de “aparato puro” -que comparte similitudes estructurales con figuras del ala contraria como el ministro Óscar Puente- evidencia una peligrosa desconexión con la realidad productiva del ciudadano de a pie.

Quien jamás ha gestionado una empresa privada, no ha arriesgado un patrimonio personal ni se ha enfrentado a las tensiones del mercado laboral, tiende a concebir la administración pública no como un servicio austero y eficiente, sino como un recurso de asignación de poder y cuotas orgánicas.

***Lo anterior explica con absoluta claridad por qué en la Diputación de Córdoba se ha asumido un pragmatismo de trinchera que ha pulverizado los principios ideológicos del Partido Popular:

**Pactos presupuestarios contra natura con Izquierda Unida para comprar “paz de despacho”.

**Financiación de la agenda del adversario mediante partidas dedicadas a la memoria democrática, apertura de fosas, aumento del gasto público y subvenciones a fondo perdido para empresas públicas ruinosas.

**Opacidad y falta de auditorías de eficiencia en entes públicos deficitarios como EMPROACSA (agua) y EPREMASA (basuras), acompañadas del consiguiente incremento de tasas e impuestos al contribuyente.

II. La contradicción institucional – (De la gestión provincial al Senado).

Si el Sr. Fuentes no gestiona con rigor en la Diputación, difícilmente podrá defender a Córdoba en el Senado. La contradicción lógica es de una enorme gravedad. El Senado es, por definición constitucional, la Cámara de representación territorial donde deben defenderse con solvencia los intereses económicos, fiscales e infraestructurales de la provincia.

Si como gestor público se aplica en el Palacio de la Merced una “doble contabilidad” -plegándose a las exigencias de la izquierda a cambio de estabilidad orgánica-, malamente podrá erigirse en Madrid como el adalid de la ortodoxia fiscal y la defensa intransigente del centro-derecha. El aparato del Partido Popular está utilizando la Cámara Alta como un destino de blindaje político o refugio institucional para cargos orgánicos provinciales, alejándolos del desgaste de la gestión municipal en lugar de reservarlo para perfiles con acreditada autoridad moral y solvencia profesional fuera de la política.

III. El mito del «voto cautivo» y el desmantelamiento del voto útil.

Uno de los mayores errores de cálculo de los aparatos orgánicos en periodo electoral es dar por sentado que el elector de centro-derecha es un activo cautivo; es decir, asumir que por miedo a la izquierda o por inercia ideológica aceptará cualquier decisión de despacho y votará disciplinadamente lo que le impongan desde la cúpula.

Esa soberbia ignora una realidad incontestable: “El electorado actual está hiperinformado, es profundamente exigente y ya no concede cheques en blanco”.

***La designación de Fuentes como número uno al Senado actúa como un acelerador de la crisis de confianza por tres vías:

1.- La quiebra de la ejemplaridad: El ciudadano exige coherencia entre lo que se predica en los mítines nacionales y lo que se ejecuta en los presupuestos provinciales.

¿Cómo se puede exigir rigor presupuestario y batalla de ideas mientras en el ámbito local se pacta con la izquierda y se financia su agenda ideológica?

2.- Indefensión de los intereses cordobeses: Un representante cuya lealtad histórica ha sido la disciplina de aparato difícilmente levantará la voz en Madrid contra las directrices de su dirección nacional ni priorizará las necesidades reales de Córdoba frente a la consigna orgánica.

3.- La falacia del “voto útil sin garantías”: Se nos repite machaconamente que hay que cerrar filas y votar a ciegas, sin embargo, el verdadero voto útil no es el que blanquea el clientelismo orgánico, sino el que exige coherencia. Premiar con un puesto en las Cortes Generales a quien ha devaluado el mensaje doctrinal convierte el voto en una patente de corso, desactiva la movilización y acelera tanto la abstención reflexiva como el trasvase directo de votos hacia formaciones como VOX.

Una candidatura con estas características equivale a hacerle el trabajo al adversario, ya que, revela una prepotencia que explica por qué el Partido Popular no crece cuando debería arrasar, por qué VOX se fortalece día a día y por qué la izquierda logra mantenerse en pie cuando debería estar hundida.

Conclusión.

El caso de Córdoba pone al descubierto la peor anomalía de nuestro sistema:

“la sustitución del mérito, la capacidad y la fidelidad al ciudadano por la sumisión ciega a las estructuras orgánicas”.

Un político cuya única escuela ha sido el aparato y cuyo principal logro ha sido el apaciguamiento presupuestario a costa de mercadear con sus principios trasladará a la Cámara Alta la misma lógica de supervivencia táctica que ha demostrado en la Diputación.

Frente a quienes confunden las siglas con un salvoconducto para hacer lo contrario de lo que prometen, la verdad, el rigor y los principios se demuestran en cada tasa, en cada subvención y en cada presupuesto. Desmontar esta doble contabilidad con hechos probados es una tarea cívica indispensable.

El próximo 29N, el votante de centro-derecha tiene la palabra para recordar que la confianza ni se regala ni se negocia en los despachos.

N.B. Imágenes.La trampa del voto útil – El despertar del votante exigente – (Coherencia en los mítines y pactos en los despachos)

1ª. Imagen.

2ª. Imagen.

Córdoba, 1 de noviembre de 2026

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado. Inspector de Trabajo y S.S.

Exconcejal del Ayuntamiento de Córdoba, exdiputado provincial y exdiputado del Parlamento de Andalucía.

La trampa del «doble sombrero» – De la «paz de despacho» en Córdoba al escaño en el Senado.

La reciente publicación oficial de las candidaturas para las elecciones generales del próximo 29 de noviembre ha vuelto a poner de manifiesto una de las patologías más perniciosas de la política actual:

“el abismo insondable que separa los grandes discursos ideológicos nacionales de la cruda y contradictoria realidad del tacticismo orgánico en los territorios”.

Senado de España.

El argumentario oficial del Partido Popular pretende vendernos que compaginar la Presidencia de la Diputación de Córdoba con un puesto de máxima relevancia como cabeza de lista al Senado es la «fórmula perfecta» para llevar la voz de la provincia a Madrid. Se nos dibuja una imagen de supuesta eficacia donde el cargo provincial y el escaño en la Cámara Alta se retroalimentan.

No nos engañemos: “La realidad institucional y presupuestaria es radicalmente distinta”.

I. La insostenible disonancia (falta de acuerdo o coherencia) entre los discursos de Madrid y los pactos de Córdoba realizados en la Diputación entre I.U. y el P.P..

¿Cómo es posible encajar la lógica de la coherencia? ¿Cómo va a defender con autoridad moral en el Senado los principios de rigor fiscal, contención del gasto, mérito y combate ideológico frente a la izquierda quien en Córdoba practica exactamente lo contrario?

<-En el Palacio de la Merced (Córdoba) – Diputación Provincial del P.P. es una realidad preocupante que la gestión cotidiana se ha entregado a una suerte de pragmatismo de trinchera, porque es un hecho patente que se compran equilibrios orgánicos mediante pactos presupuestarios contra natura con Izquierda Unida, se financian partidas ideológicas de memoria democrática y apertura de fosas, se incrementan las tasas de agua y basuras a los ciudadanos y familias a través de empresas públicas como EMPROACSA y EPREMASA, y se elude auditar y explicar con rigor la eficiencia real del gasto superfluo.

<-En la Cámara Alta (Madrid) el P.P. con la candidatura de Salvador Fuentes Lopera  se pretende, que este dirigente aplauda y vote los argumentarios de firmeza y ortodoxia liberal que el Contrato con España de Alberto Núñez Feijóo abanderan a nivel nacional, metiendo en un cajón cerrado todo lo que ha practicado y practica en la provincia.

Acumular sillones y responsabilidades institucionales no multiplica el compromiso con los cordobeses, sino que *duplica la contradicción*.

II. El Senado como refugio y el peligro de la “doble contabilidad”.

El Senado es, por definición constitucional, la Cámara de representación territorial donde deben defenderse con solvencia los intereses económicos, fiscales e infraestructurales de los ciudadanos cordobeses, de forma, que la verdad y la lógica es, que no puede ni debe convertirse en un destino de blindaje político o un retiro dorado para cargos orgánicos provinciales que buscan escapar de pactos espurios en la gestión supramunicipal.

**Cuando un gestor público aplica una «doble contabilidad» -plegándose a las exigencias ideológicas de sus adversarios locales a cambio de una precaria paz de despacho-, pierde de manera automática la legitimidad para erigirse en Madrid en el defensor de una gestión que se contiene en el Contrato con España del Sr. Feijoó.

III. El despertar del votante – (El fin del cheque en blanco).

La deriva ideológica que se practica en la Diputación de Córdoba no pasa desapercibida para el electorado de centro-derecha, de manera, que asumir, desde la soberbia de los aparatos, que el votante es un activo cautivo, que acudirá a las urnas por mera inercia o por miedo a la izquierda es un error de cálculo histórico.

El ciudadano de a pie, el autónomo, el profesional y el votante exigente observan con decepción cómo se premia con un puesto en las Cortes Generales a quien ha devaluado el mensaje doctrinal  de la decencia en la provincia.

El resultado de esta desconexión ya se deja sentir en la calle: *desactivación de las bases, *abstención reflexiva y *un trasvase silencioso pero constante de apoyos hacia formaciones como VOX.

Conclusión.

El próximo 29 de noviembre, el centro-derecha cordobés se juega mucho más que unas siglas, pues se juega la credibilidad de su alternativa, y, porque el verdadero voto útil no es el que blanquea el clientelismo orgánico ni el que otorga un cheque en blanco a la contradicción, *sino el que exige rigor y coherencia de principio a fin*.

Porque si el P. P. y sus dirigentes entienden que su marca es una patente de corso para hacer en los despachos lo contrario de lo que promete en los mítines y en su Contrato por España, la política deja de ser un servicio a los ciudadanos para convertirse en una mera coartada de aparatos políticos.

Y en Córdoba, frente al conformismo del «ajo y agua», la verdad y los principios se demuestran en cada tasa, en cada subvención y en cada presupuesto.

N. B. Imagen. La trampa del «doble sombrero» – De la «paz de despacho» en Córdoba al escaño en el Senado

Córdoba, 1 de noviembre de 2026.

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado. Inspector de Trabajo y S.S.

Exconcejal del Ayuntamiento de Córdoba, exdiputado provincial y exdiputado del Parlamento de Andalucía.

El arte de premiar la incoherencia – (El P. P. de Córdoba rompe el Contrato con España)

Un análisis crítico sobre los riesgos de la desconexión entre los dirigentes y las bases del centro-derecha.

La reciente configuración de las candidaturas electorales de cara a la próxima cita con las urnas ha vuelto a poner de manifiesto una de las mayores contradicciones de la política del P. P. en el día a día:

“El abismo insondable que separa los grandes discursos sobre la decencia, el rigor y la regeneración democrática de la cruda realidad del tacticismo orgánico en los territorios, aceptando políticas de la izquierda radical en aras de la paz de los sillones”.

Cuando figuras preeminentes del partido como Cayetana Álvarez de Toledo reivindican con firmeza la centralidad de los principios, la honradez intelectual y la lealtad sin fisuras al votante del centro-derecha, el contraste con decisiones concretas en provincias como Córdoba resulta no ya chocante, *sino políticamente desconcertante*. La designación de Salvador Fuentes Lopera -presidente de la Diputación Provincial de Córdoba- como cabeza de lista del Partido Popular al Senado evidencia una peligrosa disonancia cognitiva en las estructuras del partido.

Analizamos las razones que explican por qué este tipo de decisiones desacreditan el discurso nacional, erosionan el valor del voto útil y reflejan una preocupante ceguera estratégica en un momento en que las encuestas muestran un desgaste progresivo del bloque central de la oposición.

1.- La fractura de los dos mundos – (Principios en Madrid, pragmatismo de trinchera en Córdoba).

***Existe una fractura insalvable entre dos formas de entender la política en el seno del Partido Popular:

*El plano discursivo (Madrid): Aboga por la regeneración institucional, la ejemplaridad, la reducción del gasto superfluo y la batalla ideológica sin complejos contra los postulados de la izquierda.

*El plano fáctico (Córdoba): Se sustenta en el más puro pragmatismo de supervivencia, donde la “paz de despacho“ se compra asumiendo e incluso financiando el relato del adversario (como lo atestiguan las partidas presupuestarias provinciales destinadas a memoria democrática, apertura de fosas, a la falta de auditorías en entes públicos deficitarios, etc. etc. ).

Permitir que quien ha vulnerado los compromisos básicos de austeridad y aplicación de los principios ideológicos básicos del partido salte premiado a la Cámara Alta genera una crisis de confianza inmediata en el electorado tradicional.

Se produce un mensaje contradictorio: “Se exige al ciudadano un esfuerzo de fe en un “Contrato con España” que los propios dirigentes provinciales incumplen de manera sistemática”.

2.- La trampa de la prepotencia orgánica – (El error de blindar la gestión local).

¿Cómo es posible que el aparato del partido no advierta la torpeza de esta decisión?

**La respuesta suele hallarse en los vicios tradicionales de las estructuras orgánicas provinciales y nacionales:

*El peso de la maquinaria interna frente al mérito ideológico: En muchas ocasiones, las listas electorales se confeccionan atendiendo a equilibrios de poder interno, cuotas de aparato y apaciguamiento de baronías territoriales, olvidando por completo el estado de ánimo y la sensibilidad del votante de a pie.

*La desconexión con el pulso de la calle: El votante de centro-derecha actual está hiperinformado, es exigente y no concede cheques en blanco. *Asumir que unas siglas bastan para retener la fidelidad electoral es una muestra de soberbia política*.

**Premiar con un puesto de salida al Senado a un gestor cuya labor ha estado jalonada por concesiones ideológicas a la izquierda es interpretar de manera errónea el mandato de cambio que demanda la sociedad**.

3.- El coste electoral – (Retroceso en intención de voto y fuga hacia la abstención o VOX).

Los datos demoscópicos recientes señalan un enfriamiento o retroceso leve pero constante en la intención de voto global del Partido Popular, atrapado muchas veces entre la necesidad de ensanchar su base moderada y el temor a perder perfiles ideológicos más firmes.

<-Casos como el de Córdoba actúan como un acelerador de este desgaste:

1.- Desactivación del entusiasmo: El votante desencantado no suele acudir a las urnas con ilusión, de forma, que opta por la abstención reflexiva o busca refugio en formaciones como VOX, a las que percibe como una salvaguarda más firme frente a la “melancolía” de los acuerdos de despacho.

2.- Devaluación de la marca: Cuando el votante comprueba que el rigor fiscal y la batalla cultural se quedan en meras herramientas dialécticas para los mítines, la credibilidad de la alternativa de gobierno se desploma.

Conclusión – (La urgente necesidad de alinear la teoría con la práctica).

La política no solo debe ser honesta, sino parecerlo en cada rincón donde se gestione el dinero público. Que Salvador Fuentes no haya dimitido –ni haya sido apartado por la dirección nacional ante la evidente contradicción de su gestión– *demuestra que una parte de las cúpulas sigue sin entender que los ciudadanos ya no votan por inercia*.

Si el Partido Popular desea articular una mayoría sólida y creíble para liderar el cambio en España, el primer paso inexcusable pasa por exigir coherencia interna. *Un partido que premia la incoherencia territorial está, irremediablemente, cavando el foso de su propia debilidad electoral*.

**La decencia de la que habla Álvarez de Toledo en Madrid no puede ser una excepción parlamentaria, sino la norma imperativa que rija desde el último ayuntamiento hasta el Consejo de Ministros**.

N. B. Imagen. Los riesgos de la desconexión entre los dirigentes y las bases del centro-derecha.

(Nota. Feijoó presenta su candidatura en Madrid con Cayetana Álvarez de Toledo y la Presidenta Ayuso, y, en Córdoba encabeza la lista al Senado Salvador Fuentes. Es un abismo abisal.

Las consecuencias: El P.P. se mantiene a duras penas sin crecer, VOX crece con fuerza y el PSOE asoma la cabeza y se refuerza.)

Córdoba, 29 de octubre de 2026.

Fdo.  Enrique García Montoya

Abogado. Inspector de Trabajo y S.S.

Exconcejal del Ayuntamiento de Córdoba, exdiputado provincial y exdiputado del Parlamento de Andalucía.

La paradoja del PP en Córdoba y la erosión de la confianza en el voto útil – (De la ruptura del «Contrato con España» al premio electoral)

I. La lección no aprendida – (Memoria, decepción y la quiebra de la confianza).

En una reciente reunión política con electores de centro-derecha, la conversación sobre las próximas elecciones generales dejó al descubierto una realidad indiscutible:

“Nadie tiene votantes en propiedad”.

Un contertulio, votante histórico del Partido Popular, expresaba con absoluta claridad su decisión de abstenerse o respaldar a VOX en la próxima cita electoral y, sin duda, **su argumento no nacía de la radicalidad**, sino de la desesperanza y del peso de la memoria.

En las urnas pesan la cabeza y el corazón, pero sobre todo cuentan las expectativas y los precedentes, y, es un hecho patente e indiscutible que el electorado de centro-derecha arrastra aún la amarga sensación de la etapa de Mariano Rajoy:

**La experiencia de haber otorgado una holgada mayoría absoluta para comprobar cómo las convicciones y las promesas estructurales se quedaron en la puerta del Consejo de Ministros**.

Hoy, el PP de Alberto Núñez Feijóo se enfrenta exactamente al mismo fantasma. La premisa del electorado que busca un cambio de Gobierno es cristalina: “Quieren sustituir a Pedro Sánchez, pero exigiendo garantías absolutas de lo que ocurrirá al día siguiente”.

Y en ese escenario, cuando el principal partido de la oposición demuestra temor al “qué dirá la izquierda”, el voto que se percibía como “útil” se convierte, a ojos de miles de ciudadanos, en un cheque en blanco sin garantías.

II. Córdoba como síntoma – (El «Contrato con España» roto por la vía de los hechos).

Alberto Núñez Feijóo presentó el «Contrato con España» bajo el compromiso solemne de cuatro pilares: **decir la verdad, **respetar la ley, **hacer que el esfuerzo valga la pena y preservar la unidad.

Prometió una acción política orientada a los hechos y no a la pirotecnia verbal.

Sin embargo, el valor de la palabra dada en los atriles de la capital debe revalidarse en los presupuestos y en los boletines oficiales de las instituciones territoriales, y, concretamente, en la Diputación Provincial de Córdoba, *ese contrato no solo se ha transgredido*, **sino que se ha roto formalmente por la vía de los hechos bajo la presidencia de Salvador Fuentes Lopera*.

*** Asistimos a una inaceptable doble contabilidad política:

<-La contabilidad para Génova: Discurso de austeridad, rigor fiscal, batalla ideológica y fiscalización al Gobierno central.

<-La contabilidad para Córdoba: Capitulaciones presupuestarias, concesión de la agenda ideológica y pragmatismo de conveniencia.

Para lograr la abstención de Izquierda Unida en los Presupuestos de 2026, la gestión provincial ha asumido y financiado las prioridades del adversario ideológico: “Partidas de memoria democrática y apertura de fosas dotada con 400.000 euros, un aumento desproporcionado del gasto corriente y la subida de tasas al ciudadano, a lo que se suma la cobertura económica, mediante transferencias a fondo perdido y sin la debida auditoría de eficiencia, a empresas públicas provinciales con déficit estructural como EMPROACSA (agua) y EPREMASA (basuras).

El pacto técnico para una infraestructura o un servicio hídrico sirve al ciudadano, pero el pacto que financia el relato ajeno y compra paz de despacho a costa de traicionar el mandato electoral es, sencillamente, capitulación inadmisible.

III. El premio electoral a la incoherencia y la trampa del falso pragmatismo.

Lo que hasta ayer era una seria advertencia de incoherencia local se ha convertido en una sangrante provocación electoral, pues *la confirmación de Salvador Fuentes Lopera como cabeza de lista del Partido Popular al Senado por Córdoba transforma el distanciamiento ideológico en un premio político en toda regla*.

Frente a esta deriva, la dirección nacional del Partido Popular ha optado por un silencio positivo que roza la complicidad orgánica, de forma, que en lugar de exigir disciplina programática y fiscalizar los acuerdos en las corporaciones provinciales, Génova convalida la maniobra elevando al máximo responsable de esta gestión a la Cámara Alta.

**La pregunta que se formula el electorado ante esta designación es inevitable:

¿Con qué avales se premia institucionalmente en la lista al Senado a quien ha ejercido como rompedor directo del modelo de buen gobierno y austeridad que se promete a nivel nacional?

IV. Conclusión – (Principios frente a siglas).

Si el «Contrato con España» no obliga a quienes gobiernan bajo sus siglas en las provincias ni condiciona la confección de las listas electorales, las promesas de regeneración quedan reducidas a una mera estrategia retórica para alcanzar el poder.

Un contrato que no vincula a sus propios gestores no es un contrato: “Es un eslogan de campaña”.

La designación del presidente de la Diputación como número uno al Senado abre una brecha de credibilidad que explica por sí sola la reconfiguración del mapa del centro-derecha, de manera, que por ello, quienes hoy contemplan mover su voto hacia VOX o hacia la abstención exigente no actúan a la ligera: *Buscan una salvaguarda moral y de gestión*.

Para que el voto útil no vuelva a ser un cheque en blanco, el electorado no debe conformarse con promesas de atril, sino que debe exigir tres garantías inmediatas ante la cita electoral del 29N:

1.- Rectificación programática expresa: Compromiso público de no financiar con fondos provinciales agendas ideológicas ajenas ni partidas de memoria instrumentalizadas para obtener paz presupuestaria.

2.- Auditorías externas de gestión: Fiscalización independiente inmediata de las empresas públicas provinciales (EMPROACSA y EPREMASA) antes de acometer nuevos aumentos de tasas o transferencias de saneamiento a fondo perdido.

3.- Vinculación real entre discurso y listas: Que el cumplimiento de los principios de austeridad, verdad y transparencia sea condición sine qua non para representar a la provincia en las Cortes Generales.

La verdad, el rigor y los principios se demuestran en cada subvención, en cada tasa y en cada presupuesto provincial, de forma, *que cuando las siglas se sitúan por encima de las convicciones y premian la incoherencia, **el electorado tiene toda la legitimidad para exigir garantías absolutas o buscar respuestas en quien verdaderamente asegure la firmeza del cambio**.

N.B. Imagen.  La paradoja del PP en Córdoba y la erosión de la confianza en el voto útil – ((De la ruptura del «Contrato con España» al premio electoral).

(Nota. Las consecuencias: El P.P. se mantiene sin crecer, VOX crece con fuerza y el PSOE se refuerza.)

Córdoba, 27 de octubre de 2026.

Fdo.  Enrique García Montoya

Abogado. Inspector de Trabajo y S.S.

Exconcejal del Ayuntamiento de Córdoba, exdiputado provincial y exdiputado del Parlamento de Andalucía.