Tag Archives: sistema

Lección de historia – España – el Imperio (sistema productivo – cambio estructural)

Siempre he dicho, que el gran problema de España es el tremendo desempleo estructural, que venimos manteniendo desde hace muchos años, pero está claro que no es el único, ni, además, ningún Gobierno ha afrontado con rigor las reformas estructurales y profundas necesarias para que podamos salir del problema.

Durante años, quizás, demasiados, se ha venido defendiendo un sistema productivo basado en el turismo, pero, que, como ha demostrado la pandemia del coronavirus, tenía los pies de barro, además, ha propiciado un mercado laboral con poco valor productivo, que conlleva salarios bajos y temporales.

En definitiva, no queda otra, que transformar nuestro sistema económico buscando mayor valor productivo, que permita elevar los salarios atrayendo inversión extranjera, pues está muy claro, que siempre habrá algún país más barato, que vuelque la ola del turismo.

Tenemos un personal productivo adecuado y preparado, pero que está fuera o dedicado a labores poco productivas, aunque, quizás, ahora, con la crisis de la pandemia podamos girar hacia arriba y empezar a reconstruir España.

Las ayudas de Europa, que la mitad habrá que devolver, pueden ser la palanca para llegar a un sistema productivo diferente, sólido, sostenible y con mayor valor añadido, pero, no debemos engañarnos, la aplicación de esos recursos debe ser eficaz, diferenciada hacia los sectores con mayor valor añadido y rápida; si no lo hacemos así, estaremos abocados al desastre.

Hay cosas que son elementales y no podemos olvidar, así:

1.- La inversión extranjera es imprescindible, y, aquí tenemos una pequeña ventaja, ya que, de la misma forma, que creamos un mercado del turismo, podemos atraer al inversor extranjero, y, sus empresas podrán crear puestos de trabajo productivos con mayor valor añadido y mejores salarios en todos los sentidos.

2.-  Necesitamos que atraer fondos privados, que creen empleos de calidad y que se queden de forma estable.

Es un hecho, que no podemos vivir solo del dinero público (fondos europeos, por poner un ejemplo), necesitamos dinero del sector privado, que venga, además, con avances tecnológicos, con trabajadores cualificados, que no solo produzcan, sino que, también, nos comuniquen y nos inculquen sus experiencias y sus conocimientos.

3.- Es otro hecho cierto, que debemos mantener una protección social suficiente, pero, igualmente, es cierto, que no podemos proteger a todo el mundo. Debemos saber a quién tenemos que proteger y a quién no, ya que, en un mundo globalizado, si proteges a todo el mundo innecesariamente pierdes competitividad, yendo al furgón de cola.

4.- El Estado no está para competir con el sector privado, está para apoyar e ir a la par con él, quizás, para corregir defectos estructurales del mercado, pero no para subsidiarlo todo hasta que se acaben los fondos.

5.- La pandemia ha dejado en evidencia, que tenemos un sistema productivo insostenible, se mire como se mire, y, que hay que transformarlo para sobrevivir.

6.- Solo como un ejemplo de todo lo dicho: “El sueldo de los funcionarios y las pensiones las podemos subir hasta un límite, pero una economía improductiva tiene los días contados”, y, nos ocurrirá como en otros lugares -solo citar, Grecia-, ya que, las malas decisiones se pagan siempre, de forma, que puede ser, que no las soporte el actual pensionista, pero sí tendrán que pagarlas su hijo y los funcionarios futuros.

*** Por otro lado, la Historia de España nos puede servir de ejemplo, aprovechado lo bueno y desechando lo malo.

Es un hecho, que el Imperio Europeo arruinó a España, además, todos nuestros recursos americanos y propios se gastaron en sectores improductivos expansivos para consolidar unos territorios, que nos aportaron casi nada, perdiéndose la oportunidad de invertir esa riqueza en España.

Se podrá discutir, si fue así fielmente o no, pero lo que no se puede discutir, es que la inversión fue equivocada y que después pagamos de sobra las consecuencias.

Ahora, tenemos una nueva oportunidad, si la aprovechamos bien y cambiamos nuestro modelo productivo hacia otro más competitivo y eficaz con la ayuda de Europa. Es evidente, que se puede hacer, pero hay que olvidar las fantasías, sean conscientes o inconscientes, como puede ser un gasto público desnortado, dirigido a la subvención social totalitaria, ya que, eso es hoy día imposible en un mundo globalizado y sumamente competitivo, de forma, que su consecuencia solo puede ser la ruina.

Así mismo, el paro en España es una desgracia terrible, no solo por su propia entidad que supera cualquier tasa aceptable, sino porque, se trata de una situación estructural devenida sin soluciones de muchos años, además, distribuida de manera desigual por sectores productivos, territorios y colectivos de trabajadores.

Solo hay que fijarse en algunos datos del desempleo (-de sobra conocidos y citados, que son innecesarios de repetir-), por ejemplo, de Madrid y de Andalucía, para comprender el problema abismal que tenemos, no solo por las tasas de paro diferenciales, sino por su distribución entre colectivos de trabajadores, como pueden ser, personas jóvenes menores de 25 años, mujeres y/o trabajadores mayores de 50 años y por su distribución territorial y sectorial.

N.B. El sistema productivo en España precisa de una reforma estructural profunda, y, la historia nos ha dado una lección magistral, que no conviene desaprovechar, de forma, que ahora, por la pandemia y por los Fondos de Recuperación, tenemos una oportunidad de iniciar un nuevo camino hacia la competitividad y la productividad.

De acuerdo con lo expuesto, si nos equivocamos de dirección, la sociedad presente y todas las generaciones futuras difícilmente nos lo perdonaran.

España no podrá soportar por más tiempo sin soluciones inmediatas y eficaces, la tasa destructiva para la sociedad de desempleo estructural, que mantenemos desde hace tantos años y agravándose, pues, está muy claro, que el Estado español, diga lo que diga el Gobierno, será imposible, que nos tenga a todos subsidiados y asistidos, manteniendo para siempre un gasto público desnortado e insoportable para la riqueza real de nuestro País.

Córdoba, a 9 de diciembre de 2020

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Sanidad y U.E. – Infraestructuras caducas y personal sanitario infradotado (un sistema a reforzar con inversiones y saneamiento laboral)

Todos los Gobiernos (incluidas todas las CC. AA.) han repetido una y otra vez durante años, que “tenemos el mejor sistema sanitario público del mundo y, además, universal”.

El control sanitario de la pandemia del coronavirus ha venido a demostrar desgraciadamente, que la realidad era muy diferente de la propaganda oficial, aun teniendo en cuenta y descontando la incapacidad multiprobada del mando único illaresco del Ministerio de Sanidad.

Se ha producido un fallo generalizado del sistema sanitario a nivel nacional, que dicho con brevedad ha colapsado, se quiera reconocer o no. Las pruebas son muchas y reiteradas del fracaso del que se decía, era el mejor sistema sanitario público del mundo mundial, así: Hospitales colapsados en todos sus servicios, por no poner el dedo en las UCIs., tanto en lo personal como en la dotación de medios; falta absoluta de material preventivo para el personal; desequilibrios territoriales manifiestos; defectos graves de coordinación nacional, etc. etc.

Esos hechos generalizados en todo el País, han impedido la atención sanitaria a toda la población necesitada durante meses de epidemia, de manera, que muchas personas, especialmente mayores, han fallecido en sus domicilios y en residencias como moscas y, además, abandonados en soledad.

Se quiera ver o no esa ha sido la dura realidad, de forma, que al día de hoy nadie sabe cuantas son las personas fallecidas fuera del “cómputo oficial”, que todos sabemos inveraz, ni cuantos son los sanitarios infectados por faltas de medidas de protección colectivas e individuales.

Puede parecer, que nadie se ha enterado del problema sanitario ocurrido en España y que todos los españoles somos tontos de remate, pues las mentiras del mando único encadenadas sin fin han sido interminables, incluso al día de hoy, cuando el Sr. Simón ha dicho, que no se recomendaba el uso de mascarillas porque no había.

Estoy convencido, que los españoles se han enterado perfectamente del asunto sanitario y de todos los desaguisados que hemos sufrido la población en general, protegida por el mejor sistema sanitario universal del mundo.

Por otro lado, parece que la Comisión Europea, también se ha enterado, recomendando a España mejorar la capacidad y solidez de su sistema sanitario, ya que la pandemia del coronavirus ha puesto de relieve problemas estructurales de falta de inversiones en infraestructuras y de defectos en la contratación y condiciones laborales de los trabajadores.

A pesar de todo, la U. E. reconoce que el sistema sanitario español se ha comportado bien, si se tiene en cuenta su bajo nivel de inversiones en el contexto europeo, aunque se ha demostrado sus debilidades ante una situación de “shocks”, a la vez, que señala diferencias regionales en cuanto al gasto, medios y recursos físicos y personal, poniendo de manifiesto defectos de coordinación entre los distintos gobiernos de la nación, que han restado efectividad al sistema.

En resumen, tenemos un sistema sanitario, que ha aguantado a medias, aunque hemos dejado atrás a una parte muy vulnerable de la población (mayores e incapacitados), razón por la necesitamos mejorar en todas las inversiones de infraestructura y en la dotación de medios personales, reequilibrando, además, todos los territorios y el nivel de protección general de todas las personas, consiguiendo un plano de igualdad real.

N.B. El sistema sanitario ha soportado una presión inusual, demostrando un nivel de infraestructuras caduco y una dotación de personal insuficiente, sin olvidar los graves desequilibrios territoriales y la efectividad de una coordinación nacional eficaz, de forma, que tenemos que mejorar la resiliencia del sistema, saneando todas las vulnerabilidades que se han puesto de relieve con la pandemia.

Córdoba, a 21 de mayo de 2020

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Deuda Pública (1º. T.) y salarios (II) (todos contentos con las elecciones y sus resultados, pero dentro del sistema con subvenciones para todos irrenunciables)

**   La deuda del conjunto de las administraciones públicas (1º. T.), según el Protocolo de Déficit Excesivo (PDE) y activos financieros frente a Administraciones Públicas, se coloca en 1 046 192 –  billones de euros, lo que supone 12.344 millones de euros más que en el último trimestre del año anterior, con lo que ya está en el  98% del PIB (Banco de España).

En términos interanuales, la deuda pública aumentó, en el primer trimestre, un 5,05%, mientras que en relación con el trimestre anterior, supuso un avance del 1,19%.

Del total de la deuda pública en manos de las administraciones públicas: A la Administración Central le corresponde el 86,7% (907.218 millones de euros), a las CC. AA. el 22,9% de la deuda total (240.411 millones) y a las corporaciones locales el 3,66% (38.302 millones). La Seguridad Social tiene el 1,6% de la deuda (17.190 millones).

** Como decíamos ayer, lo que no podemos hacer, de ninguna manera, es otra reforma laboral del mismo contenido que la anterior y que salarios ya muy bajos disminuyan más. El límite está fijado muy alto, de forma, que resulta evidente,  que el FMI y el Banco de España se equivocan, salvo en la reducción del gasto público y en la reducción del déficit. Llevar a cabo la propuesta del FMI de subir el IVA, abaratar el despido y copago sanitario o la misma del Banco de España que reclama otra reforma laboral, recortes de gasto y subidas en el IVA e impuestos especiales, me parece, además, de injusta para la gran mayoría de los españoles, un disparate social y económico.

Los españoles ya no pueden más y su nivel de indignación se ha puesto de manifiesto en las dos últimas elecciones celebradas, pero que nadie crea, que la cólera generalizada de la población española ha llegado a término, aún falta la traca final, esa que se llevará por delante a todos los partidos enraizados en cúpulas inaccesibles al desaliento, que funcionan de manera unipersonal del ordeno y mando, y, que parece que no se enteran de nada.

**  Según el último Barómetro del CIS en España hay 4.556.980,6 personas que no tienen ningún ingreso,  concretamente el 19,9 por ciento de los activos  22.899.400.

Por otro lado, el paro registrado según el Ministerio de Empleo se sitúa en 4.215.031 personas y según la última EPA (1T)  señalaba que 5.444.600 trabajadores declaraban estar desempleados.

Finalmente, señalar que cada español debe por la deuda pública más de 22.400 euros, habiendo crecido la deuda durante el gobierno de Mariano Rajoy en más de 300.000 millones, una media de más de 250 millones de euros al día y como decíamos, al inicio, la deuda ha aumentado, solo, en el  último trimestre en 12.344 millones de euros.

N.B. Con una situación como la descrita, a quien se le ocurre, en sus cabales, pedir más recortes, más impuestos, más copagos, más reformas laborales, etc. Cuando lo que hay que hacer es reducir drásticamente la deuda, el gasto público y meter en vereda, de verdad, el déficit público.

Aunque esto que señalamos, solo es en plano económico, pues existe un vacío moral y de principios en la élite gobernante, que resulta imposible comprender que no se den cuenta, que la sociedad española ha llegado al límite de su capacidad de aguante. Las últimas elecciones y sus resultados han puesto de manifiesto algo determinante (se quiera aceptar o no), de manera que lo cambiamos todo hacia un sistema más justo en todos los sentidos o vamos al desastre (sistema electoral, partidos y su financiación, corrupción, subvenciones públicas inaceptables, gastos incontrolados e inservibles a la sociedad, sistema impositivo que ha destruido a la clase media y la ha empobrecido, privilegios políticos como aforamientos generalizados, etc.).

Córdoba, a 13 de junio de 2015

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.