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Una historia de aventuras estudiantiles en Córdoba – (La realidad de la vivienda – consejos y recomendaciones)

Llevo mucho tiempo recibiendo consultas y preguntas sobre el problema de las viviendas para estudiantes, sobre todo de abuelos que quieren ayudar a sus nietos/as, así que, después, de pensarlo mucho voy a tratar de esclarecer este asunto con un informe-guía, que pretende ser claro y de alto nivel informativo.

Estudiar en Córdoba siempre ha tenido un aura bohemia y accesible, sin embargo, detrás de la postal de la Mezquita y el encanto de sus patios, se esconde una realidad cada vez más agobiante para miles de universitarios y sus familias:

“Encontrar un alojamiento digno y asequible se ha convertido en una carrera de obstáculos”.

Tras analizar a fondo la situación actual del mercado inmobiliario y las políticas públicas (o la falta de ellas) hago y presento un diagnóstico real y sin filtros de lo que supone buscar piso de estudiantes en Córdoba en pleno 2026.

1.- El espejismo de las ayudas y el mito de la residencia pública.

El problema de la vivienda estudiantil en Córdoba ha dejado de ser una simple cuestión de oferta y demanda para convertirse en un riesgo real de exclusión educativa, ya que, si no tienes dinero para un piso, el derecho a estudiar peligra.

**Las administraciones públicas miran hacia otro lado mientras fragmentan las soluciones en un laberinto burocrático. ¿El resultado?

<-La trampa de la beca estatal: El Ministerio fija la ayuda de residencia en 2.700 euros. Las matemáticas no engañan: a 300€/mes por una habitación durante 9 meses, la beca se esfuma solo en el alquiler. ¿Quién paga la luz, el agua, la fianza, la comida o el transporte?

<-Ayudas que inflan precios: Inyectar bonos al alquiler (como el Bono Joven o las ayudas municipales de VIMCORSA) sin aumentar el número de viviendas disponibles tiene un efecto negativo, pues el mercado lo absorbe y los propietarios suben los precios.

<-La oferta pública es una gota en el océano, de forma, que hablar de plazas residenciales públicas es casi un mito. La Residencia Lucano (226 plazas) o el Colegio Mayor La Asunción (290 plazas) son del todo insuficientes para la masa de estudiantes desplazados.

<-La élite de las residencias privadas: Si no consigues plaza pública, la alternativa privada exige desembolsar entre 680€ y 915€ mensuales, un coste prohibitivo (más de 3.800€ de diferencia al año respecto a un piso) que transforma un problema de vivienda en una barrera de clase social.

2.- Radiografía inmobiliaria – (¿Dónde vivir y a qué precio?).

El mercado ha sufrido una transformación desproporcionada, ya que, una habitación que en 2021 costaba 195€, hoy oscila entre los 250€ y 350€ mensuales, empujada por la falta de oferta y la voracidad del alquiler turístico en las zonas céntricas.

La búsqueda de piso y la estrategia debe basarse en la facultad y en el presupuesto disponible.

***La guía táctica por barrios:

<-Ciudad Jardín, que, quizás, sea el comodín universitario – (260€ – 320€).

El barrio estudiante por excelencia con muchos pisos antiguos (muchos sin ascensor ni buen aislamiento), pero con una ubicación táctica insuperable, de manera, que es ideal si compartes piso con amigos de distintas carreras:

*A 5-10 min a pie de la Estación de Renfe (vital para ir al Campus de Rabanales).

*A 10-15 min a pie del Campus Menéndez Pidal (Medicina/Enfermería).

*A 20-26 min a pie a la Facultad de Derecho.  

<-Centro / Vial Norte (300€ – 350€+).

Pisos más grandes, reformados y con mejores calidades constructivas. Excelente conexión de transporte, pero la presión turística hace que los precios sean los más altos.

<-Poniente / Zoco (280€ – 330€).

Zonas modernas, seguras y con urbanizaciones que a menudo incluyen zonas comunes. Es la zona “premium” y más demandada para los estudiantes del campus biosanitario (<-Menéndez Pidal).

<-Santa Rosa / Levante (220€ – 270€).

Opciones más económicas en barrios residenciales tradicionales. El hándicap: la conectividad es baja o media. Se depende de los autobuses de Aucorsa y de hacer transbordos para llegar a los campus principales.

3.- La letra pequeña – (Contratos, trampas y el “palo” inicial).

El mercado de estudiantes se rige por contratos de “uso distinto de vivienda” (temporada). Esto desprotege al inquilino frente a la vivienda habitual y esconde prácticas que se deben conocer antes de firmar:

*Te echan en verano: Los contratos duran 10-11 meses. En julio/agosto debes irte para que el propietario haga caja alquilándolo a turistas o para evitar que generes derechos de larga estancia.

*Responsabilidad solidaria: Si alquiláis el piso completo entre varios, sois responsables de todo. Si un compañero deja de pagar, los demás tendréis que asumir su parte.

*El desembolso inicial es perjudicial: Para entrar a un piso necesitarás pagar de golpe:

<<*1 o 2 meses de fianza legal (se flexibiliza a 1 mes a veces). *El mes corriente por adelantado. *Los honorarios de la inmobiliaria (1 mensualidad + IVA), que en contratos de temporada sí se los siguen cobrando al arrendatario.>>

4.- Consejos de supervivencia (y seguridad).

1.- El reloj corre en Mayo: No esperar a agosto, ya que, el periodo crítico para reservar pisos de 3-4 habitaciones a buen precio empieza entre mayo y junio.

2.- Exige climatización: Córdoba en septiembre y mayo/junio es un horno. Un piso sin buen aire acondicionado te destrozará el rendimiento y el descanso.

3.- Cuidado con los fraudes: Jamás se debe hacer una transferencia para “reservar” una habitación sin haber visto la vivienda, sin comprobar la identidad del arrendador y sin un documento que lo avale.

4.- Zonas a evitar: Aunque Córdoba es muy segura, para el perfil universitario nocturno se desaconsejan zonas de alta vulnerabilidad social como el Distrito Sur o barriadas periféricas lejanas sin transporte, como Villarrubia o Las Palmeras.

<<Conclusión – (Se necesita valentía política).

La solución a la crisis de vivienda estudiantil en Córdoba no pasa por dar un par de cheques de 250 euros para que los propietarios los absorban subiendo el alquiler.

**Se requiere intervención real: “Construir un parque público de residencias a precios vinculados a la renta, ceder suelo universitario, crear una ventanilla única que acabe con la burocracia y establecer convenios estrictos con propietarios privados”.

Hasta que las administraciones y la UCO no asuman que el alojamiento es el pilar base del derecho a estudiar, las familias seguirán librando esta batalla en solitario.

El consejo final: “*Paciencia, *empezad a buscar pronto y *revisad cada cláusula del contrato*.

N. B. Imagen. Guía de vivienda para estudiantes en Córdoba – (Barrios, precios, movilidad y consejos prácticos)

(Nota. Infografía clara, descriptiva, innovadora y crítica con la gestión de las administraciones públicas sobre el problema de la vivienda estudiantil en Córdoba.)

Córdoba, 4 de octubre de 2026.

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado. ICA-Córdoba. – Inspector de Trabajo y Seguridad Social.

Exconcejal  Ayuntamiento y Exdiputado provincial de Córdoba. Exdiputado del Parlamento de Andalucía.

ANDALUCÍA – (ASIMETRÍA COMO PROBLEMA ESTRUCTURAL)(Desequilibrios territoriales, déficits estructurales y agenda de reequilibrio)

Hablar de un único “problema principal” en una comunidad autónoma tan extensa, heterogénea y compleja como Andalucía conduce inevitablemente a una simplificación estéril. Sin embargo, del análisis conjunto de sus indicadores económicos y de las demandas sociales emerge con nitidez una cuestión vertebradora: 

-“la persistencia de una asimetría estructural interna”.

Andalucía presenta en la actualidad un dinamismo económico apreciable, con tasas de crecimiento superiores a la media nacional en determinados periodos. No obstante, este avance macroeconómico convive con desequilibrios históricos que limitan la traslación efectiva del progreso a amplias capas de la población. En consecuencia, el verdadero criterio de evaluación de la acción pública no debe centrarse en magnitudes agregadas como el PIB, sino en la capacidad de reducir dichas brechas internas.

I. Retos estructurales prioritarios.

La realidad cotidiana de la ciudadanía andaluza se articula en torno a tres grandes ámbitos de tensión que requieren intervención pública sostenida:

1.- Empleo: entre la cantidad y la calidad.

Pese a la mejora relativa de las cifras de paro, Andalucía mantiene niveles de desempleo estructural significativamente superiores a la media nacional. A ello se añade un patrón productivo fuertemente condicionado por la estacionalidad (turismo y campañas agrícolas), así como por niveles salariales inferiores. El problema, por tanto, no es exclusivamente la creación de empleo, sino su estabilidad, cualificación y capacidad de generar movilidad social.

2.- Vivienda y coste de vida.

El acceso a la vivienda se ha consolidado como el principal factor de preocupación social, especialmente en áreas metropolitanas como Málaga y Sevilla. El desacoplamiento entre la evolución de los precios inmobiliarios y los salarios ha generado una barrera de entrada prácticamente insalvable para amplios sectores, en particular para la población joven, intensificando procesos de desplazamiento residencial y presión sobre la periferia urbana.

3.- Agua, energía y sector primario.

La vulnerabilidad del sistema productivo andaluz frente a la sequía y al cambio climático pone de manifiesto la necesidad de una modernización profunda de las infraestructuras hídricas y energéticas. El sector primario, pilar económico y social, requiere no solo inversiones estructurales, sino también instrumentos fiscales que mitiguen la volatilidad productiva. A ello se suma un déficit en infraestructuras energéticas que condiciona el desarrollo industrial y urbanístico.

II. La fractura territorial – (una Andalucía a dos velocidades).

La idea de una Andalucía homogénea carece de base empírica. La comunidad se configura, en realidad, como un espacio profundamente dual, donde coexisten dinámicas divergentes:

1,. Litoral dinámico frente a interior rezagado.

El eje litoral y metropolitano (especialmente Málaga-Sevilla, con nodos en Cádiz, Huelva y Almería) concentra inversión, innovación y actividad económica. En contraste, amplias zonas del interior -Jaén, Córdoba o el interior granadino- presentan una dependencia excesiva del sector primario y una insuficiente diversificación productiva, lo que favorece la fuga de talento.

2.- Desequilibrio demográfico.

Aunque Andalucía no experimenta un declive poblacional global, sí existe una distribución profundamente desigual. Las áreas costeras y urbanas sufren sobrecarga demográfica, mientras que los municipios del interior entran en dinámicas de despoblación progresiva. La pérdida de servicios esenciales (sanidad, educación, banca, etc.) actúa como factor acelerador de este proceso.

3. Brecha de renta y desigualdad urbana.

Las desigualdades territoriales se reproducen a escala intraurbana. Andalucía alberga algunos de los barrios con menor renta per cápita del país, evidenciando una fractura social persistente entre áreas dinámicas y periferias vulnerables, donde el desempleo estructural y el fracaso escolar tienden a cronificarse.

III.- Limitaciones del enfoque político actual.

La persistencia de estos desequilibrios no puede entenderse sin atender a los incentivos del propio sistema institucional:

<-La concentración del peso electoral en áreas urbanas y litorales favorece decisiones de inversión con retorno político inmediato.

<-Existe una tendencia a reforzar territorios ya dinámicos frente a intervenir en zonas estructuralmente rezagadas, donde los resultados son más inciertos y a largo plazo.

<-La planificación estratégica adolece, con frecuencia, de falta de ejecución efectiva:

“Diagnósticos rigurosos sin dotación presupuestaria suficiente, sin calendarios vinculantes y sin mecanismos de evaluación”.

IV.- Hacia una agenda de reequilibrio territorial.

Superar la asimetría andaluza exige una estrategia sostenida, coherente y evaluable, articulada, al menos, en torno a cuatro ejes:

1.- Diversificación económica del interior.

Implantar incentivos fiscales diferenciados y estables que favorezcan la implantación empresarial en zonas con declive demográfico, acompañados de la creación de suelo industrial y de infraestructuras adecuadas.

2.- Descentralización institucional.

Redistribuir organismos públicos, centros de decisión y estructuras administrativas fuera de los principales núcleos urbanos, favoreciendo la fijación de población cualificada en el territorio.

3.- Red de transporte integrada.

Priorizar un modelo de conectividad interna que permita la movilidad funcional sin necesidad de desplazamientos definitivos, mediante el refuerzo del transporte de media distancia y cercanías.

4.- Garantía de servicios públicos y políticas de vivienda.

Asegurar la igualdad efectiva en el acceso a sanidad y educación con independencia del lugar de residencia, junto con políticas de vivienda que incluyan promoción pública, mecanismos de acceso y regulación del impacto de usos turísticos.

<<Conclusión>>

La cohesión territorial no constituye un objetivo accesorio, sino un requisito esencial para la efectividad del principio de igualdad. Mientras la acción pública continúe guiándose por indicadores agregados y resultados inmediatos, los desequilibrios internos tenderán a perpetuarse.

El verdadero reto para Andalucía no es únicamente crecer, sino crecer de manera equilibrada. Ello exige una transición desde políticas reactivas o asistenciales hacia una estrategia estructural orientada a la equidad territorial y la sostenibilidad a largo plazo.

N.B. Imagen. Asimetría.

Córdoba, 15 de junio de 2026.

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado ICA-Córdoba.

Inspector de Trabajo y S.S.

Un techo de lona – (Parques-dormitorio en Córdoba)

Lo que comenzó como una anomalía en los márgenes de las grandes capitales se ha consolidado en este mayo de 2026 como la imagen más cruda de una fractura social sin precedentes. La proliferación de tiendas de campaña en nuestros espacios verdes no es un problema de estética ni de orden público: “Es el síntoma de un sistema habitacional colapsado”.

1.- Un paisaje de la nueva precariedad.

La estampa de hileras de tiendas en el centro de Madrid, Barcelona o Palma ya no es noticia, sino que se ha convertido en una costumbre, aunque, quizás, lo más desgraciado es que el perfil del <-sinhogarismo ha mutado->.

Ya no hablamos únicamente de exclusión severa, sino que estamos ante una <-expulsión sistémica-> de ciudadanos que, hasta hace poco, eran el motor de la ciudad: “Trabajadores con contrato, jóvenes y familias monoparentales que han sido expulsados del mercado de alquiler formal”.

<<Una explicación>>

***Los motores del problema:

*Desajuste renta-salario, ya que, es una estimación cierta, que sobre un 45% de la población destina más de la mitad de su sueldo solo a pagar el alquiler.

*Red pública en mínimos, ya que, España solo tiene un 2-3% de vivienda social, frente al 15% de nuestros vecinos europeos.

*Financiarización, porque la vivienda ha dejado de ser un hogar para convertirse en un activo financiero de fondos de inversión.

<<El caso de Córdoba  – (Desplazamiento invisible)>>

En nuestra ciudad, la crisis de 2026 adopta una forma distinta pero igualmente dolorosa, ya que, aquí, la emergencia no siempre acampa bajo los focos del centro histórico, sino que se esconde en los márgenes del río y en la periferia, en un ejercicio de supervivencia silenciosa.

<<El mercado cordobés en cifras críticas>>

*Precios récord: El alquiler ha subido un 7,9% interanual, superando los 9€/m².

*Presión turística: El Distrito Centro y el Campo de la Verdad se han vaciado de vecinos para llenarse de maletas.

*Zonas tensionadas: Barrios como Ciudad Jardín, El Zoco o Poniente sufren subidas de hasta el 20%.

<<La Geografía de la emergencia en Córdoba>>

La necesidad se ha desplazado hacia los puntos de menor vigilancia, pero mayor riesgo:

1.- La Ribera crítica: Los asentamientos en el Camino de Carbonell y el Camino de la Barca son hoy puntos críticos de riesgo por inundabilidad. Decenas de personas viven allí en tiendas y estructuras precarias.

2.- Pernocta urbana: El Parque de Miraflores, la Asomadilla y el Parque de “Las Setas” sirven de refugio nocturno para familias desplazadas que buscan la seguridad de la sombra.

3.- Polígonos como “barrios dormitorio”: En Chinales y La Torrecilla, la vivienda se ha trasladado al asfalto. Furgonetas y autocaravanas se alinean en las calles, habitadas por trabajadores cuyos salarios son devorados por la inflación.

<<Conclusión – (Derecho o lujo)>>

La respuesta institucional, como el plan de VIMCORSA para construir 948 viviendas, es una carrera de fondo contra un incendio que requiere soluciones inmediatas.

La aparición de una tienda de campaña en un parque es el último grito de auxilio de un ciudadano al que se le ha negado el derecho a la ciudad.

N.B.  Imagen. Tiendas de campaña, coches, caravanas y chabolas.

Mientras la vivienda siga siendo tratada como un activo de inversión y no como la base de la dignidad humana, los parques de Córdoba y de toda España seguirán siendo el último y precario refugio de una sociedad que trabaja, pero no tiene dónde dormir.

Córdoba, a 5 de mayo de 2026.

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado. ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

IV. Inflación – Córdoba rural – (Vivir en el pueblo es más caro – Escudo Fiscal contra la inflación)

Vivir en la Subbética o en Los Pedroches tiene una calidad de vida envidiable, pero en este 2026 nos enfrentamos a una paradoja, porque producir lo que comemos es cada vez más difícil para quienes cuidan la tierra. La inflación no afecta igual a un vecino de la capital que a uno de Alcaracejos o Iznájar.

Es una realidad triste y perversa que el mundo rural cordobés sufre una presión extra y cómo nuevas medidas fiscales pueden ser el “respiro” que muchas familias necesitan.

1.- Un reto – (Cuando las cuentas no salen).

El sector primario en Córdoba está atrapado en lo que llamamos el <-efecto tijera->. Imaginen unas tijeras abriéndose: “La hoja de arriba son los costes (piensos, fertilizantes, gasoil agrícola) que no paran de subir; y, la hoja de abajo es el precio al que el ganadero vende su producto, que sube mucho más despacio o se estanca”.

A esto se suma el “impuesto a la distancia”, ya que, en nuestros pueblos, el coche no es un capricho, sino que es la única forma de ir al médico o al banco, de manera, que cada subida del combustible castiga más al habitante rural que al urbano.

2.- El “Escudo fiscal”- (Oxígeno para los pueblos).

Ante esta situación, la fiscalidad se ha convertido en la herramienta más rápida para equilibrar la balanza. Este año, la Junta de Andalucía ha reforzado deducciones clave para quienes residen en municipios con riesgo de despoblación (actualmente 37 en nuestra provincia).

**Natalidad – Bonus y duplicidad.

Para frenar el invierno demográfico, la deducción por nacimiento o adopción en zonas rurales sube de los 200 € habituales a los 400 €.

<-La novedad: En 2026 se ha eliminado el límite de renta en estos municipios. Es una ayuda universal porque el coste de criar a un hijo en el pueblo es un reto para todos.

**Vivienda – (Facilitar el arraigo).

La inflación ha disparado el precio de los materiales, frenando la reforma de cortijos y casas antiguas, de manera, que para compensarlo:

<-ITP reducido al 3,5%: Para jóvenes menores de 35 años que compren su vivienda habitual en el pueblo. Es un ahorro de miles de euros frente al tipo general.

<-Alquiler rural: Se amplían los límites de deducción hasta los 600 € (900 € en caso de discapacidad).

**Deducciones contra los gastos cotidianos.

Hay ayudas directas en el IRPF para gastos que la inflación ha vuelto críticos:

<-Gastos Veterinarios: Un apoyo vital en el entorno rural, donde los animales son parte esencial del hogar.-

<-Celiaquía y deporte: Se reconoce el sobrecoste de acceder a productos especiales y se fomenta el uso de instalaciones deportivas locales.

3.- Más que un ahorro – (Una economía fuerte).

Estas medidas tienen una “letra pequeña” muy positiva, pues  para aplicarlas es necesario pedir factura, lo que incentiva que los profesionales de nuestros pueblos (veterinarios, albañiles, monitores) operen dentro del sistema, fortaleciendo el tejido económico de Córdoba.

** Municipios beneficiados (37). Localidades como Añora, Belmez, Fuente-Tójar o Zuheros ya pueden aplicar estas ventajas. No es solo una cuestión de ahorro, es una apuesta por que vivir en el pueblo siga siendo una opción viable y atractiva para los jóvenes.

N.B. Imagen. Córdoba rural. Inflación.

La situación de la Córdoba rural es el reflejo de un problema global que requiere inversión, pero sobre todo, una reestructuración de la vida rural.

Córdoba, 23 de marzo de 2026.

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado. ICA-Córdoba – Inspector de Trabajo y S. S.

Presidente. Córdoba Abierta -ACOA-.

II. La inflación en Córdoba (El -impuesto invisible- que vacía nuestros bolsillos)

Muchos me habéis preguntado cómo nos afecta realmente la subida de precios en el día a día, así que os digo, que más allá de las frías cifras oficiales, la inflación actúa como un impuesto silencioso, de forma, que drena nuestro poder adquisitivo sin necesidad de que se aprueben nuevas leyes en el BOE.

1.- El Estado – (El gran beneficiado de la subida de precios).

La inflación no solo encarece la cesta de la compra, sino que, también, altera nuestro sistema fiscal de forma automática, así:

<-La “Rémora Fiscal” (IRPF): Si un sueldo sube un poco para compensar la inflación, pero los tramos del impuesto no se ajustan (deflactación), se salta a un tramo superior, de forma, que al final, se paga un porcentaje mayor de impuestos aunque nuestra capacidad de compra sea la misma o menor.

<-IVA en cadena: Al subir el precio de un producto, el IVA (que es un porcentaje fijo) recauda más euros por la misma unidad y el Estado ingresa más a costa de nuestro consumo básico.

<-El alivio de la Deuda Pública: Como gran deudor, al Estado le conviene la inflación, ya que, sus ingresos fiscales suben, pero el valor real de su deuda antigua disminuye.

2.- La paradoja de Córdoba – (Récords de visitas y bolsillos ajustados).

Nuestra provincia vive una realidad económica particular marcada por el campo y el turismo, de manera, que a pesar de ser una potencia olivarera y turística, los cordobeses sufrimos una presión asfixiante, así:

*El Sector Primario está bajo mínimos: El encarecimiento del gasoil y los fertilizantes asfixia a nuestros agricultores en el Valle de los Pedroches y la campiña, frenando, además,  cualquier intento de modernización y aplicación de tecnología innovadora.

*Vivienda al límite: En barrios como Zoco, Poniente o Vistalegre, la vivienda usada ha subido más de un 10,5%, y, además, los alquileres están en máximos históricos, dificultando el acceso a la vivienda a los más jóvenes.

*El coste del turismo tiene u doble efecto, ya que, aunque los Patios y nuestra gastronomía baten récords de ingresos, a la vez, acelera la inflación en el Casco Histórico, encareciendo la vida para los residentes locales.

3.- La brecha – (IPC oficial vs. Realidad cordobesa).

Aunque el dato oficial de marzo de 2026 se sitúa en torno al 2,2%, la “inflación de supervivencia” (lo que de verdad duele) es muy distinta:

CategoríaDato Oficial (IPC)Realidad Estimada en Córdoba
General2,2% – 2,3%5% – 6% (Básicos)
Vivienda / AlquilerIncluido en general7,9% – 10,5% (Hasta 20% en zonas)
Alimentación3,4%15% – 20% en productos clave
HosteleríaIncluido5,9%

<<Conclusión – (Una presión que no cesa)>>

Técnicamente, el IPC puede parecer moderado, pero en la microeconomía cordobesa -la del aceite, la luz y el alquiler- el coste de mantener el nivel de vida es sensiblemente superior a lo que dicen las estadísticas oficiales.

Mientras no se deflacten las tarifas de los impuestos para ajustarlas a la realidad, el ciudadano seguirá pagando la factura de una crisis que se siente, sobre todo, en el bolsillo de quienes no tienen vivienda en propiedad o dependen de nuestro castigado sector primario.

N.B. Inflación en Córdoba – Visión crítica – Imagen explicativa.

(Nota. La inflación real, que grava lo más necesario, es oficialmente un misterio, aunque los cordobeses la sienten en sus bolsillos creciendo día a  día).

Córdoba, 15 de marzo de 2026.

Fdo. Enrique García Montoya.

 Abogado. ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S.S.

Presidente – Córdoba Abierta – ACOA.

P. D. (Nota complementaria. España depende claramente del exterior para cubrir sus necesidades energéticas y, por ello, es uno de los países europeos más expuestos a la escasez de energía.

El impacto no sería únicamente energético, porque se trasladaría con rapidez a la inflación (alimentos, transporte), al empleo, a las hipotecas, y. en general, al conjunto del tejido empresarial porque cuando la energía se encarece de forma brusca, casi ningún sector queda al margen.

Muchas empresas industriales -desde la química hasta la metalurgia- son intensivas en energía, por lo que el aumento del precio del petróleo y del gas dispara sus costes de producción. Algo similar ocurre en la agricultura, porque la fabricación y el transporte de fertilizantes dependen en gran medida de estos recursos energéticos, lo que eleva los costes para agricultores y ganaderos.

El encarecimiento señalado terminará trasladándose al precio de los alimentos y, en última instancia, a la cesta de la compra de los hogares. Córdoba, donde el gasto en alimentación representa una parte relevante del presupuesto familiar -especialmente para los hogares con menores ingresos-, el impacto social será considerable.)