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Córdoba y el lujo de la extinción – (Viaje cómodo hacia la cultura de la nada)

Hay un silencio nuevo que se está instalando en nuestras calles y no es el silencio de la calma dominical, sino el de un invierno demográfico, que ha dejado de ser una advertencia de los sociólogos para convertirse en una realidad palpable. Por primera vez en la historia de la humanidad, la tasa global de natalidad ha perforado el suelo del reemplazo poblacional (ese necesario 2,1 hijos por mujer). Pero no miraremos a las estadísticas mundiales, sino que miraremos a Córdoba.

Nuestra ciudad y nuestra provincia se están convirtiendo en el laboratorio perfecto de una transición sin precedentes: “El paso de una sociedad orientada a la vida comunitaria y al futuro, a una especie de «boutique» del presente, diseñada para individuos hiperconectados, pero vitalmente aislados”. Dos ejemplos recientes ilustran de forma cruda y casi poética, este desplome hacia lo que ya podemos bautizar como la cultura de la natalidad cero.

1.- Prohibido el paso al futuro – (El triunfo del ‘Adults Only’).

Hasta hace poco, la exclusión por motivos de edad nos habría parecido una anomalía discriminatoria, pero hoy, es un producto de lujo. La proliferación en Córdoba de hoteles y alojamientos turísticos Adults Only -(Solo Adultos)- es el síntoma de un mercado que ha olido el cambio de paradigma.

Se nos vende bajo la etiqueta de la “tranquilidad y el relax”. El relato comercial es impecable: “Parejas sin hijos que buscan huir del dinamismo infantil. Sin embargo, detrás de esta oferta se esconde un impacto cultural profundo y aterrador. Estamos mercantilizando la exclusión de la infancia.

Al adaptar el sector turístico y de servicios a este nicho, normalizamos espacios segregados. La infancia desaparece del espacio público y del entorno de ocio, convirtiéndose en una especie de “molestia” que el consumidor premium paga por no tener que soportar.

El problema no es el hotel, ya que, el problema es el mensaje. La cultura del Adults Only retroalimenta un modelo de consumo donde la máxima aspiración es la flexibilidad individual ininterrumpida. Si un niño es un estorbo para unas vacaciones, es fácil deducir por qué se convierte en un inasumible “gasto y pérdida de libertad” para el proyecto vital.

2.- Amor en diferido y facturas separadas – (La dictadura del modelo ‘Single’).

Si el turismo expulsa a los niños del ocio, el nuevo urbanismo afectivo los expulsa del hogar. El segundo gran ejemplo de esta deriva es la consolidación de la “pareja single” o el modelo Living Apart Together (LAT).

Hablamos de relaciones afectivas estables donde la premisa innegociable es “contigo, pero no en mi casa”.

Hemos aplicado la lógica de la prevención de riesgos laborales y financieros al amor. Ante el terror al divorcio, al litigio patrimonial y a la pérdida de autonomía, la sociedad ha inventado una cohabitación fantasma. Se mantienen dos viviendas, dos facturas de luz, dos hipotecas. Se blindan los patrimonios y se maximiza el ocio individual.

***Pero las matemáticas y la biología no perdonan. Este modelo es una máquina de triturar la fecundidad.

*Logística imposible: La ausencia de un techo común volatiliza la economía de escala necesaria para criar a un hijo, ya que, al duplicar los gastos estructurales, la capacidad financiera para afrontar la paternidad se esfuma.

*El secuestro de la fertilidad: La ventana biológica más óptima (de los 25 a los 38 años) se consume en un bucle de consolidación laboral y mantenimiento de esta “independencia de seguridad”. Cuando se quiere dar el paso, a menudo el reloj biológico ya ha dictado sentencia.

<<La factura que nadie quiere pagar>>

Como Inspector de Trabajo y Seguridad Social, y desde la perspectiva que me dio el servicio público en la provincia y en el Parlamento, veo las costuras de este modelo a punto de reventar.

El espejismo del hiper-individualismo tiene un coste demoledor a nivel local.

**La presión inmobiliaria en Córdoba muta: “Sube el precio de los pisos de 1 o 2 dormitorios, expulsando a las pocas familias numerosas que quedan”.

Las aulas escolares se enfrentan a un inevitable cierre o reagrupación, mientras los equipamientos urbanos corren para reconvertirse en centros de atención a la tercera edad.

<<El estado del bienestar – (Un mantenimiento imposible)>>

Nuestro sistema fiscal y de pensiones se diseñó bajo el dogma de la solidaridad intergeneracional y la familia como colchón de contingencias. Una sociedad compuesta por “nodos individuales”, aislados en sus pisos de diseño y sus hoteles sin niños, es una sociedad económicamente suicida a medio plazo.

Estamos caminando hacia el precipicio demográfico convencidos de que estamos entrando en una zona VIP. Córdoba no puede conformarse con ser un hermoso museo habitado por turistas sin cargas y locales solitarios. Es hora de dejar de aplaudir la autonomía estéril y preguntarnos si el precio de nuestra comodidad actual es, sencillamente, nuestra propia desaparición.

N. B. Imagen. Córdoba y el lujo de la extinción – La imagen actúa como una dura metáfora visual.

Córdoba, 7 de septiembre de 2026

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado ICA-Córdoba – Inspector de Trabajo y S.S.

Exconcejal y Exdiputado provincial de Córdoba.

Exdiputado del Parlamento de Andalucía.

ANDALUCÍA – (ASIMETRÍA COMO PROBLEMA ESTRUCTURAL)(Desequilibrios territoriales, déficits estructurales y agenda de reequilibrio)

Hablar de un único “problema principal” en una comunidad autónoma tan extensa, heterogénea y compleja como Andalucía conduce inevitablemente a una simplificación estéril. Sin embargo, del análisis conjunto de sus indicadores económicos y de las demandas sociales emerge con nitidez una cuestión vertebradora: 

-“la persistencia de una asimetría estructural interna”.

Andalucía presenta en la actualidad un dinamismo económico apreciable, con tasas de crecimiento superiores a la media nacional en determinados periodos. No obstante, este avance macroeconómico convive con desequilibrios históricos que limitan la traslación efectiva del progreso a amplias capas de la población. En consecuencia, el verdadero criterio de evaluación de la acción pública no debe centrarse en magnitudes agregadas como el PIB, sino en la capacidad de reducir dichas brechas internas.

I. Retos estructurales prioritarios.

La realidad cotidiana de la ciudadanía andaluza se articula en torno a tres grandes ámbitos de tensión que requieren intervención pública sostenida:

1.- Empleo: entre la cantidad y la calidad.

Pese a la mejora relativa de las cifras de paro, Andalucía mantiene niveles de desempleo estructural significativamente superiores a la media nacional. A ello se añade un patrón productivo fuertemente condicionado por la estacionalidad (turismo y campañas agrícolas), así como por niveles salariales inferiores. El problema, por tanto, no es exclusivamente la creación de empleo, sino su estabilidad, cualificación y capacidad de generar movilidad social.

2.- Vivienda y coste de vida.

El acceso a la vivienda se ha consolidado como el principal factor de preocupación social, especialmente en áreas metropolitanas como Málaga y Sevilla. El desacoplamiento entre la evolución de los precios inmobiliarios y los salarios ha generado una barrera de entrada prácticamente insalvable para amplios sectores, en particular para la población joven, intensificando procesos de desplazamiento residencial y presión sobre la periferia urbana.

3.- Agua, energía y sector primario.

La vulnerabilidad del sistema productivo andaluz frente a la sequía y al cambio climático pone de manifiesto la necesidad de una modernización profunda de las infraestructuras hídricas y energéticas. El sector primario, pilar económico y social, requiere no solo inversiones estructurales, sino también instrumentos fiscales que mitiguen la volatilidad productiva. A ello se suma un déficit en infraestructuras energéticas que condiciona el desarrollo industrial y urbanístico.

II. La fractura territorial – (una Andalucía a dos velocidades).

La idea de una Andalucía homogénea carece de base empírica. La comunidad se configura, en realidad, como un espacio profundamente dual, donde coexisten dinámicas divergentes:

1,. Litoral dinámico frente a interior rezagado.

El eje litoral y metropolitano (especialmente Málaga-Sevilla, con nodos en Cádiz, Huelva y Almería) concentra inversión, innovación y actividad económica. En contraste, amplias zonas del interior -Jaén, Córdoba o el interior granadino- presentan una dependencia excesiva del sector primario y una insuficiente diversificación productiva, lo que favorece la fuga de talento.

2.- Desequilibrio demográfico.

Aunque Andalucía no experimenta un declive poblacional global, sí existe una distribución profundamente desigual. Las áreas costeras y urbanas sufren sobrecarga demográfica, mientras que los municipios del interior entran en dinámicas de despoblación progresiva. La pérdida de servicios esenciales (sanidad, educación, banca, etc.) actúa como factor acelerador de este proceso.

3. Brecha de renta y desigualdad urbana.

Las desigualdades territoriales se reproducen a escala intraurbana. Andalucía alberga algunos de los barrios con menor renta per cápita del país, evidenciando una fractura social persistente entre áreas dinámicas y periferias vulnerables, donde el desempleo estructural y el fracaso escolar tienden a cronificarse.

III.- Limitaciones del enfoque político actual.

La persistencia de estos desequilibrios no puede entenderse sin atender a los incentivos del propio sistema institucional:

<-La concentración del peso electoral en áreas urbanas y litorales favorece decisiones de inversión con retorno político inmediato.

<-Existe una tendencia a reforzar territorios ya dinámicos frente a intervenir en zonas estructuralmente rezagadas, donde los resultados son más inciertos y a largo plazo.

<-La planificación estratégica adolece, con frecuencia, de falta de ejecución efectiva:

“Diagnósticos rigurosos sin dotación presupuestaria suficiente, sin calendarios vinculantes y sin mecanismos de evaluación”.

IV.- Hacia una agenda de reequilibrio territorial.

Superar la asimetría andaluza exige una estrategia sostenida, coherente y evaluable, articulada, al menos, en torno a cuatro ejes:

1.- Diversificación económica del interior.

Implantar incentivos fiscales diferenciados y estables que favorezcan la implantación empresarial en zonas con declive demográfico, acompañados de la creación de suelo industrial y de infraestructuras adecuadas.

2.- Descentralización institucional.

Redistribuir organismos públicos, centros de decisión y estructuras administrativas fuera de los principales núcleos urbanos, favoreciendo la fijación de población cualificada en el territorio.

3.- Red de transporte integrada.

Priorizar un modelo de conectividad interna que permita la movilidad funcional sin necesidad de desplazamientos definitivos, mediante el refuerzo del transporte de media distancia y cercanías.

4.- Garantía de servicios públicos y políticas de vivienda.

Asegurar la igualdad efectiva en el acceso a sanidad y educación con independencia del lugar de residencia, junto con políticas de vivienda que incluyan promoción pública, mecanismos de acceso y regulación del impacto de usos turísticos.

<<Conclusión>>

La cohesión territorial no constituye un objetivo accesorio, sino un requisito esencial para la efectividad del principio de igualdad. Mientras la acción pública continúe guiándose por indicadores agregados y resultados inmediatos, los desequilibrios internos tenderán a perpetuarse.

El verdadero reto para Andalucía no es únicamente crecer, sino crecer de manera equilibrada. Ello exige una transición desde políticas reactivas o asistenciales hacia una estrategia estructural orientada a la equidad territorial y la sostenibilidad a largo plazo.

N.B. Imagen. Asimetría.

Córdoba, 15 de junio de 2026.

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado ICA-Córdoba.

Inspector de Trabajo y S.S.

Radiografía del sueldo cordobés – (mileurismo – inmigración)

Si el panorama salarial en España ya es complejo -con tres de cada diez asalariados atrapados en la franja de los 11.000 a los 20.000 euros brutos anuales-, en Córdoba la cuerda se tensa todavía más.¡, porque nuestra estructura económica, históricamente ligada al sector servicios, a las campañas agrícolas y al minifundismo empresarial, cronifica una realidad:

“Somos una de las provincias con los salarios medios más bajos del país”.

A partir de los últimos datos consolidados de la Agencia Tributaria y el INE (con todas las advertencias sobre su verdad real), analizamos las tripas del mercado laboral cordobés, sus brechas y los factores que explican por qué el sueldo más frecuente apenas roza el umbral de la supervivencia.

1.- Cuadro general – (Córdoba vs. España).

Mientras la media nacional se sitúa en torno a los 29.500 € brutos anuales (un dato muy inflado por los sueldos altos de Madrid o el País Vasco), las retribuciones reales en Córdoba juegan en otra liga. Un trabajador cordobés percibe, de media, unos 4.600 € menos al año que la media nacional, moviéndose en una horquilla provincial de entre 17.500 y 19.400 € anuales.

Gran parte de la población asalariada se encuentra pegada al Salario Mínimo Interprofesional (SMI), pero no todo el territorio se comporta igual, ya que, existe una marcada diferencia entre el centro urbano y la mayoría de los municipios de la provincia:

Ámbito TerritorialSalario Medio Anual (Bruto)Perfil del Mercado Laboral
Córdoba Capital21.663 €Concentra el sector público, servicios avanzados y comercio central.
Provincia (Media)17.509 €Alta dependencia de campañas agrícolas y microempresas. Precarización en municipios pequeños.

2.- Los motores – (Abismo público-privado y el minifundismo).

La convivencia entre el empleo público y el privado define de manera directa los ingresos de la provincia, ya que, mientras el sector privado soporta el grueso del empleo en condiciones de alta fragmentación, el sector público actúa como un auténtico “colchón” de estabilidad, así:

<-El Sector Privado (sobre 210.000 trabajadores): Representa el 80,3% de los asalariados, pero su salario medio estimado se queda en unos discretos 15.200 € al año, aproximadamente.

<-El Sector Público (sobre 51.522 trabajadores): Supone el 19,7% del empleo. Su salario medio supera los 26.500 € al año, impulsado por la Junta de Andalucía (sanidad y educación), que absorbe más del 61% de este bloque.

<-El problema estructural de la empresa cordobesa: En Córdoba hay registradas unas 28.500 empresas, pero el 52% no tiene asalariados (autónomos puros) y el 35% tiene entre 1 y 5 trabajadores. Las empresas de más de 20 empleados apenas representan el 3% del tejido. Sin tamaño ni músculo financiero, la capacidad de ofrecer sueldos altos es mínima.

3.- Sectores, brechas y el factor de la inmigración.

Para entender por qué el sueldo más frecuente se estanca y no despega, hay que mirar los sectores que concentran la mano de obra y cómo influyen las variables de género y nacionalidad.

**El mapa sectorial de la precariedad.

*Comercio y Hostelería: Es el gran motor de empleo (más de 70.000 trabajadores), pero el salario medio apenas llega a los 13.575 € anuales debido a la temporalidad estructural y al abuso de las jornadas parciales o fijos-discontinuos.

*Construcción: Se alinea con la media nacional sectorial, rondando los 16.585 €.

*Industria: Es el oasis del sector privado, con el mejor pago de la provincia (19.962 €), pero su peso en el empleo total sigue siendo minoritario.

**La brecha de género y la brecha de nacionalidad.

La estadística vuelve a sangrar al cruzar las variables demográficas: los hombres promedian 19.243 € frente a los 15.555 € de las mujeres (una diferencia de casi 3.700 € anuales). Esto se debe a que las mujeres asumen mayoritariamente las jornadas parciales en los sectores de comercio y cuidados.

**Sin embargo, el verdadero “suelo del suelo” lo sufre la población trabajadora de origen extranjero, que actúa como el soporte invisible de la economía provincial:

1.- Exclusión del refugio público: Al tener un acceso residual al sector público (por barreras de nacionalidad o retrasos en la convalidación de títulos), los inmigrantes dependen al 100% del precario sector privado.

2.- Sub-mileurismo en el campo y el hogar: Su presencia se concentra de forma forzosa en la agricultura intensiva y las campañas de recogida de la provincia, así como en el sector doméstico. Al estar sujetos a la alta discontinuidad de las campañas y a la parcialidad severa, sus ingresos reales caen habitualmente por debajo del SMI.

4..-  La paradoja de la productividad cordobesa.

La incorporación de la mano de obra inmigrante genera en el tejido de microempresas cordobesas un efecto contradictorio:

<-Rentabilidad sin modernización: La facilidad para cubrir puestos de baja cualificación a costes laborales mínimos permite que la hostelería o la agricultura sigan siendo rentables a corto plazo. No obstante, esto desincentiva la inversión en tecnología, digitalización y capital físico, cronificando la baja productividad por empleado.

<-El tapón de la cualificación: Existe un preocupante fenómeno de sobrecualificación en el segmento extranjero. Profesionales cualificados en sus países de origen terminan ejerciendo tareas de limpieza o recogida agrícola debido a la lentitud burocrática en la homologación de perfiles, perdiendo un talento que podría aportar un alto valor añadido a la provincia.

5.- Una ventana a la esperanza – (El efecto BLET).

Aun que tenemos una esperanza, ya que, todo el diagnóstico no es inmovilismo. El gran factor corrector a corto y medio plazo para la economía local tiene nombre propio: la futura Base Logística del Ejército de Tierra (BLET).

Este proyecto requerirá inicialmente unos 1.600 puestos de trabajo directos. Excluyendo el personal militar, unos 1.200 serán empleos civiles de alta cualificación (ingenierías, áreas tecnológicas y digitalización avanzada). Este hito tiene el potencial de inyectar en el mercado privado local puestos de alto valor que, por fin, rompan el techo de cristal de la franja de los 11.000-20.000 euros.

<<Conclusión>>.

Es un hecho indudable, que la inflación y el coste de la vida siguen presionando al alza, pero la estructura del mercado laboral mantiene a la mayoría de los trabajadores cordobeses encasillados en el <-mileurismo estable-> o el -sub-mileurismo- de subsistencia. La sostenibilidad del modelo actual descansa, en gran medida, sobre la flexibilidad de la fuerza de trabajo inmigrante y la estabilidad del funcionario. Si Córdoba quiere dejar de liderar los vagones de cola de la estadística salarial, *la estrategia no solo debe pasar por atraer proyectos tecnológicos como la BLET; *exige también ganar tamaño empresarial, *industrializar la provincia y dignificar salarialmente los sectores esenciales que hoy sostienen nuestra economía desde la sombra.

N. B. Imagen. Dicotomía oculta. La realidad se ve y se siente.

Córdoba, 3 de junio de 2026.

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

El bolsillo cordobés – (el supermercado quema y la política silba)

Hay una extraña disonancia cognitiva cuando se camina por Córdoba en este mayo de 2026, ya que, si afinas el oído en la cola de una pescadería de Ciudad Jardín o en cualquier mercado de barrio, el monotema es incontestable: “La asfixia económica diaria”. El precio de la vida se ha vuelto intratable.

Sin embargo, si abres los periódicos o sintonizas las tertulias políticas, la inflación parece un fantasma de segunda fila, eclipsado sistemáticamente por las listas de espera sanitarias.

¿Por qué el dolor del bolsillo no monopoliza el debate público? ¿Qué se nos escapa entre la verdad de la calle y el despiste de las instituciones?

1.- La radiografía del coste de la vida – (Datos vs. Percepción).

Los datos oficiales del IPC en España muestran una ligera moderación, situándose justo por encima del 3,2% interanual (un tímido descenso frente al 3,4% previo), pero la macroestadística oficial es un consuelo de tontos para el cordobés medio por dos matices alarmantes:

*La inflación subyacente (clavada por encima del 2,8%): Al excluir energía y alimentos frescos, demuestra que el encarecimiento se ha quedado “pegado” al tejido estructural, de forma, que ya no es una crisis temporal, sino una es una costra permanente.

*La cesta de la compra: Aunque la luz dé un respiro estacional, los alimentos básicos en los supermercados de Córdoba (aceite, fruta, carne, etc.) acumulan subidas que superan el 10% en el último año.

No es una percepción aislada. El último barómetro del CENTRA (el CIS andaluz) lo deja claro: <- 6 de cada 10 andaluces afirman que el coste de la vida ha subido “mucho”, y la pérdida de poder adquisitivo ya es el principal problema personal para la mayoría de los cordobeses, sobrepasando la salud a nivel de calle->.

2.- La paradoja – (la Sanidad titula a nivel oficial  y la inflación parece silente).

Si llenar el carro es diario y obligatorio, y ponerse enfermo es una eventualidad, de forma que la pregunta es obligada:

¿por qué la sanidad pública devora los titulares mientras la inflación se sufre en un respetuoso silencio?

***Tres factores lo explican:

*El “efecto competencia y jurisdicción” (¿A quién le tiro la piedra?): El ciudadano es pragmático. Sabe que el precio del aceite de oliva no se decide en el Palacio de San Telmo. La inflación responde a tensiones internacionales -como el enquistado conflicto en Irán- o a Fráncfort, de manera, que castigarla en urnas locales se siente como gritarle a una nube.

La Sanidad, en cambio, tiene un dueño claro: “La Junta de Andalucía”. Si el Hospital Reina Sofía se colapsa, el cordobés o el andaluz saben perfectamente a qué ventanilla ir a reclamar.

*Lo “gestionable” frente a lo “existencial”: Ante la subida de precios, el ciudadano retiene un pequeño margen de maniobra: cambia de marcas, busca ofertas o recorta en ocio. Es una batalla diaria, pero gestionable. Sin embargo, nadie puede gestionar por su cuenta una operación de corazón si el sistema público falla. El miedo al desamparo sanitario moviliza mucho más que el encarecimiento del kilo de pescado.

*El ruido” contra el sufrimiento atomizado: La crisis sanitaria cuenta con altavoces potentes (sindicatos, Mareas Blancas) capaces de colapsar el centro de Córdoba. La inflación es un sufrimiento atomizado. No hay una “Marea Blanca de Consumidores” manifestándose los domingos en las Tendillas. Es un malestar silencioso que se mastica en la intimidad del hogar.

La inflación nos quita el dinero; la sanidad nos quita el sueño.

3.- El truco de trilero entre el discurso y el recibo).

En este escenario, la estrategia del Partido Popular se ha centrado en vender a bombo y platillo su “bajada de impuestos” como el bálsamo definitivo contra la inflación, bajo el mantra liberal de que “el dinero está mejor en el bolsillo del ciudadano”.

Sin embargo, en Córdoba capital y su provincia, esta premisa choca frontalmente con la cruda realidad de los recibos ordinarios, destapando una evidente falta de coherencia. Los estrategas juegan con una tramposa “arquitectura del despiste”: “Separar conceptualmente lo que se firma en Sevilla de lo que se paga en los ayuntamientos”.

Lo que el PP promociona (Macropolítica en el BOJA)Lo que el cordobés paga (Micropolítica en el banco)
• Bajada del tramo autonómico del IRPF.• El “basurazo” de Sadeco.
• Bonificación de Sucesiones y Donaciones.• La subida de las tarifas de Emacsa.
• Supresión del canon autonómico del agua.• El incremento de tasas de agua y basura en la Diputación (Emproacsa y Epremasa) para sostener estructuras deficitarias.
• El encarecimiento encubierto de la vivienda a través de tasas locales.

El riesgo de esta estrategia es evidente: “El bolsillo del ciudadano carece de formación académica en derecho financiero”. Al cordobés le da exactamente igual si el dinero se lo detrae la Junta mediante un impuesto o el Ayuntamiento mediante una tasa pública; el resultado neto es que le queda menos presupuesto para ir al supermercado. Prometer un alivio fiscal histórico mientras el recibo de la basura y el agua experimenta una subida técnica severa, es un tiro en la línea de flotación de la credibilidad popular.

4.- El peligro de la desafección – ( Los cordobeses no son tontos).

Los partidos suelen confiar ciegamente en la fragmentación de la culpa (achacar el agua a la sequía o la basura a la ley estatal de residuos) y en la fidelidad del voto ideológico. Esperan que el pequeño desahogo en la declaración anual de la renta tape el goteo constante y mensual de las tasas locales.

Pero subestimar el tejido social de Córdoba -históricamente observador y analítico- es un error de cálculo peligroso. La disonancia entre el relato macroeconómico y la realidad del cajero automático no suele traducirse en amnesia, sino en un silencioso resentimiento que puede manifestarse de dos formas:

<-El voto de castigo: Un trasvase de electorado hacia opciones más radicales a la derecha (como VOX) o el rearme de las fuerzas de izquierda, que ya utilizan estas subidas locales como bandera electoral.

<-La abstención por hartazgo: El peligroso crecimiento del “todos son iguales”, alimentado por la constatación de que las promesas fiscales se diluyen cuando las empresas públicas municipales necesitan recaudación.

<<Conclusión>>

Lo que hoy vivimos en Córdoba no es una alucinación estadística, es una crisis de coherencia. El modelo andaluz de bajos impuestos que vende la Junta tropieza en los ayuntamientos y en la Diputación con la necesidad puramente matemática de cuadrar las cuentas locales superlativas a costa del ciudadano.

A las puertas del verano, con un clima cordobés que disparará el consumo eléctrico para refrigeración y con la persistente volatilidad de los mercados energéticos, la presión sobre las familias va a arder. La verdad se defiende en la caja del supermercado y la mentira se disfraza en los discursos de campaña. Y el flanco más débil del gobierno local sigue estando, precisamente, en la insalvable distancia que separa el discurso del recibo.

N. B. Imagen. Asfixia económica diaria.

Córdoba, a 28 de mayo de 2026.

Fdo. Enrique García Montoya. (Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S.S.)

Córdoba Rural – (Invierno demográfico vs. Renacimiento internacional)

El fenómeno de la despoblación en la Provincia de Córdoba, a menudo etiquetado bajo el paraguas de la “España Vaciada“, es una realidad de contrastes, ya que, mientras la capital resiste, nuestras comarcas rurales libran una batalla silenciosa por su sostenibilidad.

Las claves y las luces de esperanza que surgen en algunos rincones de nuestra tierra cordobesa, así:

1.- Análisis – (Siempre invierno).

La zona rural cordobesa enfrenta lo que los expertos llaman un saldo vegetativo negativo, porque mueren más personas de las que nacen, aunque el problema va más allá de los simples números, así:

<-Pirámide invertida: En zonas como el Alto Guadiato o Los Pedroches, el envejecimiento es extremo, ya que, hay muchos mayores y muy pocos niños.

<-Natalidad en “cero“: En los años más críticos, algunos municipios pequeños han registrado cero nacimientos.

<-La brecha de género: Existe una “masculinización” del campo porque las mujeres jóvenes emigran más hacia las ciudades buscando oportunidades, lo que frena el relevo generacional.

2.-  Dos Córdobas – (El Norte vs. El Sur).

No toda la provincia sufre el problema por igual, aunque en este año 2026, la brecha entre comarcas es más evidente que nunca:

**El Norte – (Situación crítica).

En los Pedroches y el Guadiato hablamos de “desierto humano”, pues con densidades de apenas 16 hab./km², pueblos como Torrecampo ya han bajado de los 1.000 habitantes, y otros como Conquista apenas llegan a los 400.

**El Sur y la Subbética – Resilientes – (Zonas capaces de afrontar situaciones difíciles, adaptarse a ellas y salir fortalecidas de la experiencia.)

Aquí la historia es distinta, ya que, ciudades medias como Puente Genil (casi 30.000 hab.) o Lucena (43.410 hab.) actúan como diques de contención gracias a su potente industria del vino, el aceite y el frío industrial.

CaracterísticaZona Norte (Pedroches/Guadiato)Campiña Sur / Subbética
DensidadMuy Baja (16 hab/km²)Alta (>90 hab/km²)
Modelo EconómicoGanadería y minería residualAgroindustria y servicios
Población JovenEscasa (emigración alta)Retención moderada

3.- Un “Oasis” Internacional – (Iznájar y Rute).

Frente al abandono del norte, la Subbética ha encontrado un salvavidas inesperado: “El turismo residencial extranjero”.

**Municipios como Iznájar han logrado que el 10% de su población sea internacional (británicos, holandeses, alemanes).

**Puntos de atracción:

1.- El “Lago de Andalucía” (Pantano de Iznajar): Un imán visual y recreativo único.

2.- El diseminado: La rehabilitación de antiguos cortijos y lagares en las aldeas ha evitado que el paisaje se degrade.

3.- Autenticidad: No buscan una “burbuja”, sino integrarse en la recogida de aceituna y en las tradiciones locales.

4.- Soluciones y Programas de Acogida.

**El futuro no está escrito de forma, que en el año 2026 varias iniciativas buscan cambiar la narrativa rural:

<-Fibra Óptica al 100%: Un plan ambicioso para que en 2027 hasta el último rincón de Córdoba tenga conexión de alta velocidad, facilitando el teletrabajo.

<-Beneficios Fiscales: Municipios como Almedinilla, Carcabuey o Belmez ofrecen deducciones en el IRPF por nacimiento o compra de vivienda.

<-El Modelo OFRI (Iznájar): Una oficina específica para ayudar a los nuevos residentes extranjeros con trámites y burocracia.

<-Puntos Vuela: Centros de competencia digital en pueblos como Villanueva del Duque para asesorar a nuevos pobladores.

<<Conclusión>>

El mundo rural de Córdoba no es uniforme, ya que, mientras el Norte lucha por su propia existencia, el Sur gestiona su crecimiento. La llegada de la fibra óptica y el interés internacional demuestran que vivir en un pueblo es hoy una opción moderna y viable, siempre que existan los servicios básicos (médicos, colegios) para sostenerla.

N. B. IMAGEN –  MUNDO RURAL – CÓRDOBA

La situación de Córdoba es el reflejo de un problema global que requiere inversión, pero sobre todo, un cambio de mentalidad sobre lo que significa la vida rural hoy.

Córdoba, 20 de marzo de 2026.

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado. ICA-Córdoba – Inspector de Trabajo y S. S.

Presidente. Córdoba Abierta -ACOA-.