Córdoba sufre un agravio histórico:
“Se le roba el agua y ahora la potencia eléctrica necesaria para desarrollarse”.
El Gobierno de la Nación ha impuesto sin diálogo una planificación que relega las infraestructuras esenciales para la electrificación del Norte de la provincia, condenando a miles de cordobeses al aislamiento energético y al freno del progreso industrial.
1.- Un déficit eléctrico que estrangula el desarrollo.
La capacidad de suministro en la Zona Norte -Los Pedroches, Guadiato y áreas rurales- es insuficiente para atender proyectos industriales y garantizar servicios básicos. Los apagones reiterados y la lentitud en su recuperación evidencian la fragilidad de la red eléctrica cordobesa. Esta carencia bloquea inversiones, empleo y bienestar.
2.- Las causas del retraso.
*Inversión y planificación insuficientes: El refuerzo del sistema norte -línea Lancha-Peñarroya-Maguilla y mallado Badajoz-Córdoba- lleva años aplazado. Otras provincias andaluzas han sido priorizadas.
*Asignación presupuestaria irrelevante: Córdoba solo recibe 17 millones del plan nacional energético, una cantidad ridícula frente a las necesidades reales.
*Desigualdad territorial acumulada: La falta de infraestructuras limita la lucha contra la despoblación y la implantación industrial.
*Débil presión política: Pese a avances recientes, los plazos siguen difusos y la ejecución, diferida.
3.- Proyectos prometidos… para después de 2030-
Aunque el plan 2025-2030 incluye la ansiada conexión Lancha-Peñarroya-Maguilla y el aumento de potencia a 400 kV, gran parte de las obras sigue aplazada <más allá de 2030>.
La Junta ha aportado 15 millones y reclama celeridad, pero el Gobierno mantiene en el aire la ejecución real de los proyectos críticos.
4.- Consecuencias económicas y sociales.
El aplazamiento condena a Córdoba a una posición de inferioridad:
**Paraliza la llegada de industrias, centros logísticos y proyectos renovables.
**Impide ampliar polígonos y frena el desarrollo urbano y rural.
**Aumenta el riesgo de despoblación y pobreza energética en las comarcas norteñas.
**Resta competitividad al sector agrícola, ganadero y manufacturero por falta de energía fiable.
5.- Sectores más golpeados.
Industria, logística, agricultura y servicios locales son los principales damnificados. La falta de electricidad estable impide modernizar procesos, adoptar electromovilidad o desarrollar plataformas logísticas competitivas.
El déficit eléctrico encarece costes, reduce productividad y margina a Córdoba del mapa energético andaluz.
6.- Llamamiento ciudadano.
La llamada “jugarreta hidroeléctrica” es la expresión de una injusticia planificada. Se niega a Córdoba la energía que produce y los recursos que le pertenecen, así que, todos a una o nos hunden para siempre.
N.B. La jugarreta canalla hidroeléctrica a Córdoba es la historia de un despropósito, que deja sin agua y sin potencia eléctrica a Córdoba, así que, cordobeses o nos levantamos o nos sacrifican en el altar de la ignominia.
Córdoba, 12 de octubre de 2025.
Enrique García Montoya.
Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.
Asociación Córdoba Abierta -ACOA-. Presidente.
