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Reforma Laboral III – Depredadores y Damnificados (consenso – empresarios con su pan y sus tortas)

Es una realidad, que la Reforma Laboral tiene menos depredadores, que perdedores, que son la gran mayoría de los componentes de la sociedad española.

Han participado en el festín oficial del consenso inducido grupos muy organizados (depredadores-consensuantes), que, sin duda, han conseguido sus beneficios particulares, haciéndolos prevalecer sobre los intereses generales; a la vez, que, por una parte, los empresarios de la CEOE  (auto consensuados a porrazos)se han quedado solo con sus tortas, y, por otra parte, lo cierto es, que el pan se lo han llevado dos sindicatos, unos grupúsculos empresariales dominantes y el Gobierno de la Ministra Díaz.

¿Quiénes pierden con la Reforma Laboral aprobada por el Real Decreto-ley 32/2021, de 28 de diciembre?

Los damnificados, -no partícipes del consenso atrabiliario- que salen escaldados, son muchos, que han sido consensuados a su pesar y sin que nadie les consulte, a señalar algunos, así:

* La sociedad civil en su conjunto. La inmensa mayoría de los españoles sufrirán sus efectos perversos y más pronto que tarde.

* Los parados y el resto de inactivosque seguirán siendo tan vergonzosamente numerosos como siempre y en aumento, pues los consensuantes (Gobierno, CEOE, Sindicatos) van a lo suyo: “a sus intereses específicos”.

* Las empresas pequeñas y medianas (con sus empresarios y trabajadores) confrontadas a la fuerza con las condiciones de trabajo impuestas por las empresas dominantes y los sindicatos, que acordarán a sus espaldas convenios colectivos sectoriales inasumibles para ellas.

* La Seguridad Social  y los pensionistas, que verán disminuir los recursos del sistema de cotizaciones, a pesar del aumento de las mismas previsto, de manera, que la economía financiera de la S. S. solo se mantendrá por aumentos de las aportaciones del Estado, aunque realmente es lo mismo, pues el dinero siempre es el mismo y procede de los ciudadanos.

Lo único cierto es, que a menos cotizantes (a menos empleo) y salarios más bajos los ingresos por cotizaciones decrecerán, a la vez, que se incrementan las pensiones indexadas al IPC, aunque la Reforma y el Ministro Escrivá parecen olvidar el principio de solidaridad intergeracional.

* El sector privado que se castiga frente al sector público, al salir este último claramente beneficiado con la Reforma frente al primero.  

* La recuperación y el crecimiento económico paralizados por el mismo modelo productivo y por un marco laboral empeorado, al impulso de una normativa más rígida y excluyente.

En resumen, el empleo de calidad y productivo decrecerá o no nacerá, aumentando la desigualdad social, de forma, que el problema de España es triple: Por una parte, el paro aumentará, por otra, el empleo se resistirá a nacer en estas condiciones laborales y, finalmente, la desigualdad crecerá entre los españoles.

N.B. La Reforma Laboral aprobada, por ahora, por R. D. L., que deberá ser convalidado, tiene depredadores y damnificados, aunque el consenso impuesto y aceptado -con indisimulada complacencia- por ciertos consensuantes pueda indicar lo contrario:

Primero, porque los intereses de los consensuantes (Gobierno, Sindicatos, CEOE) no son los de los consensuados a su pesar (sociedad civil, empresarios y trabajadores mayoritarios, parados e inactivos, jóvenes, mujeres, mayores de 50 años y sectores económicos tan fundamentales, como el agrícola, el automóvil, la construcción, etc. etc.).

Segundo, porque la Reforma Laboral aprobada, no es la que España estaba necesitando, pues, la inseguridad jurídica y la desconfianza en las relaciones de trabajo han ocupado una posición dominante en nuestro mercado de trabajo, siguiendo,  a pesar de todo, el mismo modelo productivo, que desde hace muchos años garantiza un paro estructural inamovible y unas condiciones de trabajo injustas.

Tercero, porque el gasto público sigue aumentando sin control, lo que, unido a la inflación creciente, harán que la Reforma entre en un bucle sin fin, que conllevará una implicación muy negativa para la creación de empleo, deteriorando la débil igualdad existente en España.

Cuarto, porque la Reforma aprobada por R.D.L., de aplicación inmediata, por ahora y lo que caiga, supone ahondar aún más en la brecha entre el sector público y el sector privado, lo que dará lugar a desequilibrios difíciles de aguantar por la sociedad española.

Por mucho que se quiera dulcificar la reforma de cara a los fondos europeos, lo cierto es, que se trata de un arreglo de mínimos, que nos llevará: *a un aumento del paro, *a un descenso de la productividad y competitividad de nuestras empresas, *a un empleo de baja calidad y bajo rendimiento, y, *a un mercado de trabajo ineficiente e injusto en todas sus condiciones laborales.

En este caso, la equivocación sería una bendición, pero visto lo que hay, quiénes son depredadores y quiénes son damnificados, una solución beneficiosa al interés general se antoja harto complicada, máxime, porque nadie está dispuesto a un consenso verdadero, donde todas las partes (consensuantes y consensuados) estén situadas al mismo nivel de equidad, de forma, que las cesiones necesarias de cada una de ellas para el acuerdo sean equivalentes al nacer de la igualdad y de los derechos y libertades de todos, que la Constitución garantiza y consagra.

Córdoba, a 3 de enero de 2022

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Inflación – salarios (una relación difícil)

La inflación se ha instalado ya en los ciudadanos de a pie, que ven como todo sube y sube sin solución ni remedio, ya que, no hay más que ir al cualquier mercado o supermercado para comprobarlo y, además, no es un punto o dos décimas, es un aumento descontrolado del precio de todos los productos sin excepción, especialmente, los de primera necesidad que han disparado su coste al público.

El Banco de España ha expresado su preocupación porque la inflación repercuta en los salarios, cosa que habrá que entender en el sentido, de que -de que los salarios aumenten al ritmo de la inflación-, pues repercutir, lo que se dice repercutir, ya lo está haciendo, como se ha señalado, en los precios de todos los productos básicos (el disparate de la energía, se deja a un lado para no amargar a nadie), lo que implica, sí o sí, que la inflación está impactando de lleno sobre los salarios.

Las posibles medidas para ayudar a los ciudadanos de a pie pueden ser muchas, desde reducir el gasto público innecesario a medidas fiscales de todo tipo, etc. etc., de forma, que se haga menos dura a los españoles la subida vertiginosa de precios, sin embargo, el Gobierno de España, que, encima, ve como sus cuentas caen al vacío de la inoperancia, no toma medida alguna, salvo subir impuestos presumiendo de más recaudación, enfangado entre otras demencias en una “reforma laboral” con tintes de suicida.

Las noticias básicas sobre nuestra situación económica y social son extremadamente alarmantes, así, por señalar algunas:

* La recuperación se retrae día a día (ni sólida ni rápida), ahora, el B. de España cifra nuestro PIB en el 4,5%.

* La inflación se está disparando sin control.

* El gasto público aumenta sin mesura.

* La presión fiscal aumenta, por no hablar del impuesto de cotizaciones sociales del Ministro Escrivá.

* La reforma laboral que se fragua, más parece un contubernio que un acuerdo, donde todo parece trolero y engañoso para los españoles y para la U.E.

*  La situación política ha entrado en fase de -desgracia nacional-, donde todos los partidos van a lo suyo sin excepción alguna y donde parece imposible un solo Acuerdo de Estado, sin olvidar, además, que los partidos pelean entre sí mismos a degüello (P.P. Nacional contra todos los suyos, PSOE sometido a la “autoritas” personalista de su líder único, Cs. embarrándose cada vez más, VOX contra todos, U.P. desangrándose entre sí, por no hablar de PNV, ERC, Bildu, y resto de independentistas inclinados hasta la ruina final).

* Los españoles de a pie ateridos, no solo de frio, sino, también, de miedo, incertidumbre y desconfianza, mientras empiezan a administrar su ruina cuando compran lo que pueden.

* Los salarios siguen inmóviles, salvo los públicos, pues nadie se atreve a acercarse a la inflación por lo que pueda pasar, mientras los precios crecen y la pobreza apunta sus peores tallos, extendiéndose como una mancha de aceite. 

En resumen, el Banco de España puede estar tranquilo en su limbo traslúcido, es un hecho indudable que la inflación no llegará a los salarios, pero no porque no sea algo necesario, sino porque es algo imposible, de forma, que solo hay una realidad indiscutible, que la pobreza aumenta día a día, no quedando otra que apretarse el cinturón.

Así mismo, el. B. de E., ya que, realiza previsiones y advertencias, podría señalar y detallar una serie de medidas para solucionar el problema y/o paliar la situación de los españoles, que, sin ánimo de molestar, debería concretar con un orden de prioridades, así a todos nos llegaría la luz y la cordura, pero sobre todo veríamos, si existe un ápice de esperanza

La inflación se come los salarios, al menos, por dos sitios:

a). Los aumentos de precios suponen una disminución de los salarios.

b). Los aumentos de los salarios nunca alcanzan al crecimiento de la inflación.

La inflación es el impuesto de los más débiles económicamente en cualquier sociedad.

Finalmente, poner de manifiesto, como es público y notorio, que el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, acaba de ligar el crecimiento de las pensiones a la inflación, lo que posiblemente solo en este ejercicio supondrá, siendo optimistas, al menos, unos 6.000 millones extra, por lo que la pregunta es clara:

¿Podrá el Sr. Escrivá cumplir su apuesta de indexar la subida de las pensiones al IPC?

N.B. La inflación y los salarios tienen siempre una relación difícil, pero ahora es una relación imposible, de manera, que el Banco de España puede dormir tranquilo, pues es evidente, que la inflación no llegará a los salarios para elevarlos a su nivel, pero no porque no sea algo necesario, sino porque es algo imposible en las actuales circunstancias económicas y sociales.

Los españoles de a pie, como siempre, a mirar y aguantar, apretándose el cinturón, que se está quedando sin agujeros: La incertidumbre se ha apoderado de España, porque todos los españoles están convencidos del desastre, pero no ven salida alguna para ellos.

El Banco de España, saliendo del confort, debería concretar unas medidas para devolver la ilusión y la esperanza a los españoles, si es que puede o si es que existen.

Córdoba, a 18 de diciembre de 2021

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Empleo y paro III (trabajo por horas – contratos indefinidos y temporales – información veraz)

Preguntan una y otra vez sobre el paro real de España, pues parece, que muchos no se creen las cifras oficiales de empleo, que se han publicitado, así que, hay que señalar previamente unos cuantos puntos, que ayudarán a comprender donde reside la desinformación publicada por el Gobierno en el tema del paro y del empleo:

1º.- Los números del Gobierno sobre el empleo y paro no son veraces, pues están situados fuera de la realidad, al no reflejar cifras verdaderas, sino que vienen ofreciendo componendas formales dulcificadas, que confunden o esconden la magnitud del problema.

La cifras de personas sin empleo real en España producen una fortísima desazón y gran incertidumbre, no solo por sus números desconocidos realmente (añadir a los datos oficiales publicitados para acercarnos a un dato cierto: los –inactivos-, las -cifras engañosas del empleo público que disfrazan el problema-, el -trabajo por horas-, la -verdad del trabajo indefinido parcial-, los -trabajadores en ertes-, las -personas que no se computan como desempleados-, etc.), sino también, por la distribución desigual del desempleo por sectores, por regiones,  así como, por razón de edad -menores y mayores de 50 años- y de género.

2º.- La información veraz que consagra la Constitución en su artículo 20. 1., cuando dice, que se reconocen y protegen los derechos: d). A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión, es algo extraño y lejano.

No solo ahora con este Gobierno y esta Ministra de Trabajo, sino que la práctica política trolosa y falsaria viene de lejos, también, con otros gobiernos, pues todos ellos creen firmemente, que los españoles estamos en un pasmo comatoso de tontuna y que nunca se producirá una reacción de la sociedad civil, que los retire a casi todos del poder, que el pueblo soberano les ha delegado temporalmente. 

3º.- Oficialmente crece el empleo, pero curiosamente baja el PIB disminuyendo la productividad, de forma, que hay menos parados oficiales, más empleo, pero decrece la riqueza.

Como lo que no puede ser es imposible, la única conclusión razonable es que los datos de empleo oficiales están trufados con engaños y falsas realidades, ya que, si por ejemplo, se cuentan como ocupados trabajadores a tiempo parcial que prestan servicios dos horas al día según contrato o se consideran trabajadores indefinidos los que trabajan unas horas, es evidente, que las cifras de empleo y paro están fuera de la realidad, ya que, igual que se les considera a esos productores como ocupados indefinidos, también se les podría considerar como parados por horas. En definitiva, que los números oficiales de empleo y paro no se corresponden con la realidad.

4º.- La cifras que se publicitan de afiliaciones y altas en la Seguridad Social pecan del mismo defecto, ya que, el trabajador, que se da de alta o se afilia a la S. S. un par de horas o se da de baja al día siguiente, no es un productor ocupado realmente, sino que la realidad encierra una falacia de ocupación, que lógicamente se reflejará en la productividad.

5º.- La temporalidad en España no es el único verdadero problema de nuestro de nuestro mercado de trabajo, ya que, al día de hoy los contratos por horas están ocupando el espacio que la contratación temporal está abandonando, forzada por una normativa inflexible y amenazante, situándonos hoy en unos datos de trabajo a tiempo parcial (contratos indefinidos o temporales), que con seguridad ya superan cualquier cifra de contratación temporal.

Oficialmente crece el empleo, pero curiosamente baja el PIB disminuyendo la productividad, de forma, que hay menos parados oficiales, más empleo, pero decrece la productividad. Algo está fallando o algo no es verdad.

Por otro lado, “el desempleo estructural” en España que es el triple de las cifras de la U. E., se intenta difuminar en el vacío camuflándolo en otros asuntos menos urgentes, como, pueden ser entre otros, la temporalidad y las pensiones, consiguiéndose así oficialmente,  que el problema del paro estructural tremendo quede laminado para los españoles, de manera, que se oculta el número inquietante de personas inactivas reales, en un alarde de desinformación veraz contrario al mandato constitucional.

El paro estructural en España es una realidad muy negativaninguna solución pública apareceaunque lo peor para nuestro mercado de trabajo empieza a vislumbrarse a través de otros asuntos, que indican, se quiera reconocer o no, que nuestro paro estructural va a quedar abandonado por los poderes públicos:

** La inflación casi permanente se ha establecido, de forma, que el IPC se dispara y los ciudadanos ven que el crecimiento de los precios se está al alza, de manera, que las cuentas públicas empiezan a notarlo. Si las previsiones sobre la inflación se mantienen o crecen, por la razón que sea, solo por poner un ejemplo, la cotización de los títulos de deuda caerá, aunque el BCE continúe dopando el mercado con la compra de bonos, con todas las consecuencias negativas que ello conllevará.

** La recuperación predicada oficialmente no está llegando por ahora a la gente de a pie y, además, la OCDE hunde nuestro PIB al 4,5%, situándonos a la cola de Europa.

** Todos los esfuerzos y todas las propagandas oficiales están en las reformas del mercado laboral unidireccionales y de las pensiones con olvido de todo lo demás, por supuesto, con olvido manifiesto del paro estructural y sus consecuencias nocivas.

España necesita urgentemente reducir su tasa de paro estructural igualándola a la de la U.E., lo que implica aumentar la riqueza productiva y mejorar la cualificación profesional de los trabajadores de forma continua y permanente, dictando normas que acrecienten la flexibilidad propiciando un mercado de trabajo justo y equitativo, dominado por la mejora de la rentabilidad y la creación de riqueza.

N.B. En España el problema real del trabajo ahora no es solo la temporalidad, sino la producción por horas – indefinidos y temporales –, la falta de información veraz, la reducción de la productividad y la falta de flexibilidad real del mercado de trabajo.

El paro estructural en España supera cualquier magnitud razonable, pero si le unimos la deuda pública, el PIB decreciente, la inflación disparada, el déficit público, el gasto público descontrolado, la inseguridad jurídica y una recuperación renqueante, la incertidumbre que atenaza a los españoles se convertirá en una desgracia permanente, donde en primera fila estarán por mucho tiempo los millones de españoles reales en el paro.

Por otro lado, intentar solucionar el problema con el olvido es, como se está viendo, un disparate, ya que, la recuperación económica y social de España entrará en un laberinto de salida imposible.

La postura inane tancredista no da solución a ningún problema, y, en España ya vamos sobrados de actitudes de reposo público en relación con la solución del paro estructural, que solo llevan a la desesperanza y a la incertidumbre.

Córdoba, a 9 de diciembre de 2021

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.