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Empleo y paro III (trabajo por horas – contratos indefinidos y temporales – información veraz)

Preguntan una y otra vez sobre el paro real de España, pues parece, que muchos no se creen las cifras oficiales de empleo, que se han publicitado, así que, hay que señalar previamente unos cuantos puntos, que ayudarán a comprender donde reside la desinformación publicada por el Gobierno en el tema del paro y del empleo:

1º.- Los números del Gobierno sobre el empleo y paro no son veraces, pues están situados fuera de la realidad, al no reflejar cifras verdaderas, sino que vienen ofreciendo componendas formales dulcificadas, que confunden o esconden la magnitud del problema.

La cifras de personas sin empleo real en España producen una fortísima desazón y gran incertidumbre, no solo por sus números desconocidos realmente (añadir a los datos oficiales publicitados para acercarnos a un dato cierto: los –inactivos-, las -cifras engañosas del empleo público que disfrazan el problema-, el -trabajo por horas-, la -verdad del trabajo indefinido parcial-, los -trabajadores en ertes-, las -personas que no se computan como desempleados-, etc.), sino también, por la distribución desigual del desempleo por sectores, por regiones,  así como, por razón de edad -menores y mayores de 50 años- y de género.

2º.- La información veraz que consagra la Constitución en su artículo 20. 1., cuando dice, que se reconocen y protegen los derechos: d). A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión, es algo extraño y lejano.

No solo ahora con este Gobierno y esta Ministra de Trabajo, sino que la práctica política trolosa y falsaria viene de lejos, también, con otros gobiernos, pues todos ellos creen firmemente, que los españoles estamos en un pasmo comatoso de tontuna y que nunca se producirá una reacción de la sociedad civil, que los retire a casi todos del poder, que el pueblo soberano les ha delegado temporalmente. 

3º.- Oficialmente crece el empleo, pero curiosamente baja el PIB disminuyendo la productividad, de forma, que hay menos parados oficiales, más empleo, pero decrece la riqueza.

Como lo que no puede ser es imposible, la única conclusión razonable es que los datos de empleo oficiales están trufados con engaños y falsas realidades, ya que, si por ejemplo, se cuentan como ocupados trabajadores a tiempo parcial que prestan servicios dos horas al día según contrato o se consideran trabajadores indefinidos los que trabajan unas horas, es evidente, que las cifras de empleo y paro están fuera de la realidad, ya que, igual que se les considera a esos productores como ocupados indefinidos, también se les podría considerar como parados por horas. En definitiva, que los números oficiales de empleo y paro no se corresponden con la realidad.

4º.- La cifras que se publicitan de afiliaciones y altas en la Seguridad Social pecan del mismo defecto, ya que, el trabajador, que se da de alta o se afilia a la S. S. un par de horas o se da de baja al día siguiente, no es un productor ocupado realmente, sino que la realidad encierra una falacia de ocupación, que lógicamente se reflejará en la productividad.

5º.- La temporalidad en España no es el único verdadero problema de nuestro de nuestro mercado de trabajo, ya que, al día de hoy los contratos por horas están ocupando el espacio que la contratación temporal está abandonando, forzada por una normativa inflexible y amenazante, situándonos hoy en unos datos de trabajo a tiempo parcial (contratos indefinidos o temporales), que con seguridad ya superan cualquier cifra de contratación temporal.

Oficialmente crece el empleo, pero curiosamente baja el PIB disminuyendo la productividad, de forma, que hay menos parados oficiales, más empleo, pero decrece la productividad. Algo está fallando o algo no es verdad.

Por otro lado, “el desempleo estructural” en España que es el triple de las cifras de la U. E., se intenta difuminar en el vacío camuflándolo en otros asuntos menos urgentes, como, pueden ser entre otros, la temporalidad y las pensiones, consiguiéndose así oficialmente,  que el problema del paro estructural tremendo quede laminado para los españoles, de manera, que se oculta el número inquietante de personas inactivas reales, en un alarde de desinformación veraz contrario al mandato constitucional.

El paro estructural en España es una realidad muy negativaninguna solución pública apareceaunque lo peor para nuestro mercado de trabajo empieza a vislumbrarse a través de otros asuntos, que indican, se quiera reconocer o no, que nuestro paro estructural va a quedar abandonado por los poderes públicos:

** La inflación casi permanente se ha establecido, de forma, que el IPC se dispara y los ciudadanos ven que el crecimiento de los precios se está al alza, de manera, que las cuentas públicas empiezan a notarlo. Si las previsiones sobre la inflación se mantienen o crecen, por la razón que sea, solo por poner un ejemplo, la cotización de los títulos de deuda caerá, aunque el BCE continúe dopando el mercado con la compra de bonos, con todas las consecuencias negativas que ello conllevará.

** La recuperación predicada oficialmente no está llegando por ahora a la gente de a pie y, además, la OCDE hunde nuestro PIB al 4,5%, situándonos a la cola de Europa.

** Todos los esfuerzos y todas las propagandas oficiales están en las reformas del mercado laboral unidireccionales y de las pensiones con olvido de todo lo demás, por supuesto, con olvido manifiesto del paro estructural y sus consecuencias nocivas.

España necesita urgentemente reducir su tasa de paro estructural igualándola a la de la U.E., lo que implica aumentar la riqueza productiva y mejorar la cualificación profesional de los trabajadores de forma continua y permanente, dictando normas que acrecienten la flexibilidad propiciando un mercado de trabajo justo y equitativo, dominado por la mejora de la rentabilidad y la creación de riqueza.

N.B. En España el problema real del trabajo ahora no es solo la temporalidad, sino la producción por horas – indefinidos y temporales –, la falta de información veraz, la reducción de la productividad y la falta de flexibilidad real del mercado de trabajo.

El paro estructural en España supera cualquier magnitud razonable, pero si le unimos la deuda pública, el PIB decreciente, la inflación disparada, el déficit público, el gasto público descontrolado, la inseguridad jurídica y una recuperación renqueante, la incertidumbre que atenaza a los españoles se convertirá en una desgracia permanente, donde en primera fila estarán por mucho tiempo los millones de españoles reales en el paro.

Por otro lado, intentar solucionar el problema con el olvido es, como se está viendo, un disparate, ya que, la recuperación económica y social de España entrará en un laberinto de salida imposible.

La postura inane tancredista no da solución a ningún problema, y, en España ya vamos sobrados de actitudes de reposo público en relación con la solución del paro estructural, que solo llevan a la desesperanza y a la incertidumbre.

Córdoba, a 9 de diciembre de 2021

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Empleo y paro II (deuda – inflación – déficit público – PIB – inseguridad e incertidumbre)

En estos días de incertidumbre e inseguridad jurídica “el desempleo estructural” parece olvidado por los poderes públicos, difuminándose en el vacío, preterido por otros asuntos menos urgentes, como, pueden ser entre otros, las pensiones y la reforma laboral, que están consiguiendo, que el problema del paro quede laminado para los españoles, de manera, que se oculta el número inquietante de personas inactivas y en paro.

El número de personas sin empleo real en España es aterrador, no solo por sus cifras, desconocidas realmente (ver, los –inactivos- y las -cifras engañosas del empleo público que disfrazan el problema-, etc.), sino también, por la distribución desigual del mismo por sectores, por regiones, por razón de edad -menores y mayores de 50 años- y de género.

El paro estructural en España es una realidad muy negativa, que, además, habiéndose adoptado por los poderes públicos una actitud tancredista hacia la inanidad, ninguna solución aparece, aunque lo peor para nuestro desempleo empieza a vislumbrarse a través de otros asuntos, que indican, se quiera reconocer o no, que nuestro paro estructural va a quedar abandonado por los poderes públicos, que tendrían la responsabilidad indudable de afrontarlo y combatirlo, de forma, que ahora conviene detallar una serie de asuntos preocupantes, que distorsionarán aún más el mercado de trabajo y enquistarán nuestro paro estructural aún más si cabe, así:

** La deuda pública ha marcado un nuevo máximo histórico en septiembre y alcanza el 122,1% del PIB.

Es un hecho indiscutible, que sin planes de política fiscal fiables vamos hacia una crisis de deuda pública, máxime, por el efecto de choque que puede tener para España el final de las compras de emergencia de bonos en abril de 2022, debido al descontrol del déficit, pues, ya se da por descontado es que no se prorrogará el Programa de Compras de Emergencia Pandémica (PEPP), cuando venza en marzo.

La cuestión es clara, si el BCE deja de comprar a España todas las emisiones de deuda, como viene haciendo, el Estado tendrá que colocarlas en el mercado, y, por los fuertes desequilibrios de nuestra economía y la negativa del Gobierno a tomar medidas para reducirlos, lo normal es, que los vayan a invertir exijan una prima de riesgo cada vez más alta, lo que disparará los costes financieros del Estado, agravándose el déficit con lo que iríamos hacia crisis de deuda:   Con una prima de riesgo por encima de 600 puntos básicos España puede caer al abismo de la expulsión de la U. M. y fuera del euro.

Es un hecho, que los precios de la deuda están en máximos por las compras realizadas por el BCE, lo que quiere decir, también, que su rendimiento está en mínimos casi desconocidos y ello conlleva que una gran cantidad de bonos europeos tiene rendimientos negativos; es decir, que el comprador recibirá menos dinero de lo que invierte, lo que supone algo perverso en la política monetaria actual, sin olvidar, que esos rendimientos negativos incluyen la expectativa de una inflación nula o negativa.

La política del BCE con tipos de interés a cero, se quiera aceptar o no, tiene fecha de caducidad, de manera, que, en algunos Estados Miembros (no solo los frugales), como Alemania, se empiezan a ver movimientos de subida de los tipos de interés y la consiguiente inflación, hecho que tendrá consecuencias negativas en los países fuertemente endeudados.

** La inflación se ha salido de madre, de forma, que el IPC se dispara hasta el 5,6% en noviembre, la tasa más alta desde hace muchos años.  Los ciudadanos ven ya, que la inflación está empezando a mostrar su fea cara y, sin duda, tendrá su impacto en los tipos de interés de mercado, por lo que las cuentas públicas empezarán a notarlo.

Si las previsiones sobre la inflación se mantienen o crecen, por la razón que sea, la cotización de los títulos de deuda caería. Es decir, sus rendimientos aumentarían, aunque el BCE continuara dopando el mercado con la compra de bonos.

** El descontrol del déficit publico es algo incontenible, de forma, que con un crecimiento del gasto grandioso difícilmente se cuadrarán los gastos con los ingresos del Estado, lo que lleva a una política continuada de endeudamiento y hasta donde se llegue llegó.

** Los Fondos de Europa tardan más de la cuenta y cuanto mayor sea la tardanza mayor será la condicionalidad exigida por Bruselas y nuestros socios cada vez más frugales.

A su vez, lo Fondos la U. E. no viene todos a la vez ni sin condiciones, de forma, que la cuestión no solo está en recibirlos, sino también como gastarlos, de forma, que ayuden a la recuperación y no provoquen rechazos ni vetos en Europa.

** La recuperación se está ralentizando y no está llegando por ahora a la gente de a pie. La OCDE hunde nuestro PIB al 4,5%, situándonos a la cola de Europa.

** Los Ertes son un instrumento fallido y agotado en su actual configuración, si no van acompañado de medidas coyunturales inmediatas y eficaces, especialmente, a través de ayudas directas a las empresas solventes y/o recuperables.

Así mismo, es un hecho real que las empresas insolventes y zombis se multiplican agazapadas en préstamos ICO y en regulaciones de empleo ficticias, que camuflan empleos inexistentes.

El B. E. calcula, que actualmente el 40% de los negocios españoles arrastra problemas para cubrir sus gastos, mientras que más de un 14% ha alcanzado la insolvencia.

** Todos los esfuerzos y toda la propaganda están en las reformas del mercado laboral unidireccionales y de las pensiones con olvido de todo lo demás, por supuesto, con olvido manifiesto del paro y sus consecuencias perversas.

El número real de desempleados estructurales se sitúa ya en una cifra desconocida de millones de personas, y, además, la cifra de paro se distribuye de forma irregular por las CC. AA. y entre ellas mismas territorialmente, a la vez, que existen colectivos de trabajadores donde el desempleo es una verdadera tragedia: Jóvenes, mayores de 50 años y mujeres.

El asunto crucial para todos los españoles que es el desempleo y su tremenda tasa, casi innombrable, está desaparecido de la discusión pública, especialmente, de todos los poderes públicos con algunas exiguas excepciones.

España necesita urgentemente reducir su tasa de paro igualándola a la de la U.E., lo que implica la adopción de medidas eficaces para aumentar la riqueza productiva, mejorar la cualificación profesional de los trabajadores de forma continua y permanente, dictar normas que acrecienten la flexibilidad y mejoren todas las condiciones de trabajo, no solo los salarios, y, en definitiva, crear un marco de empleo que propicie un mercado de trabajo justo y equitativo, dominado por la mejora de la rentabilidad y la creación de riqueza.

N.B. El paro estructural en España supera cualquier magnitud razonable, pero si le unimos la deuda, el PIB decreciente, la inflación disparada, el déficit público, el gasto público descontrolado, la inseguridad jurídica y una recuperación renqueante, la incertidumbre que atenaza a los españoles se convertirá en una desgracia permanente, donde en primera fila estarán por mucho tiempo los millones de españoles en el paro.

Por otro lado, intentar solucionar el problema con el olvido es, como se está viendo, un disparate,  pero si, además, se disparan todos los demás asuntos enunciados, el desastre será insostenible, ya que, la recuperación económica y social de España entrará en un laberinto de salida imposible.

La postura inane tancredista no da solución a ningún problema, y, en España ya vamos sobrados de actitudes de quietud extrema, que solo llevan a la desesperanza.

Córdoba, a 1 de diciembre de 2021

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.