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Impuestos – subidas – Plan de Reformas U. E. (gasto público – sector privado – empleo y paro)

El Gobierno de España siguiendo la estela del resto de naciones de la U. E., Europa y resto del mundo, se ha puesto como objetivo ante U. E. subir los impuestos casi 79.000 millones, como mínimo, aumento que recaerán irremediablemente sobre las clases medias y bajas.

La Ministra de Hacienda, Dñª. María Jesús Montero dijo el pasado año: Se lo voy a decir con mucha claridad: Este Gobierno no va a subir los impuestos a la clase media ni a la clase trabajadora.

Parece que va a ser que no; es decir, todo lo contrario.

Las subidas fiscales recaerán en las rentas medias y bajas para intentar cuadrar unas cuentas públicas -quebradas, o al borde de ello-, que presentan un déficit de más del 11% -50% estructural-, con una deuda pública que supera el 120% del Producto Interior Bruto (PIB).

El Plan de Reformas enviado a Bruselas (que el Gobierno ha presentado varias veces sin cuantificar), promete a Bruselas una subida histórica de los impuestos a las clases medias y trabajadoras para contrarrestar el desastre de sus cuentas, así subirán y/o nacerán los siguientes impuestos:

IRPF.

Sucesiones y patrimonio. 

Peajes autovías. 

Diésel. 

IVA. 

Cotizaciones sociales.

Tasa Google y Tasa Tobin.

Gravámenes a plusvalías ficticias (renta y municipales)

Es cierto, que el Gobierno Central del Presidente Sánchez podría haber optado por otra solución para cuadrar las cuentas del Estado, que sería eliminar y reducir un gasto público disparatado, que tenemos y soportamos, aunque parece que no van por ahí los tiros. Se trataría, como han hecho otros países, de eliminar el gasto innecesario e improductivo y administrarse con arreglo a las normas de ortodoxia más elementales; dicho de otra forma, se trataría simplemente de administrarse bien, como se dice tradicionalmente, como un buen padre de familia.

Sin embargo, se ha optado por todo lo contrario, más gasto público sin control alguno, alza fiscal indiscriminada para paliar unas cuentas públicas insostenibles, además, España será el único país del entorno que sube impuestos en plena crisis.

Solo un ejemplo de los despropósitos: En España se han destruido en el sector privado 500.000 empleos (manejando solo datos oficiales, que todos sabemos dopados) y se han creado 136.700 empleos en el sector público, además, en el sector privado sus empleados han sufrido una baja en sus retribuciones superior al 22%, mientras el sector público no solo no ha reducido sus retribuciones en nada, sino que, además, aumenta las mismas en los PGE un 0,9%. En definitiva, un dislate increíble y disparatado.

El Gobierno ha aprobado unos Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2021 con la mayor cifra de gasto alcanzada hasta la fecha: 456.073 millones; de forma, que si el gasto público se redujera solo un 15% tendríamos 68.410,9 millones de euros más, lo que supone una cantidad parecida a lo que se ha prometido a Bruselas recaudar de más por impuestos. Las cifras de gasto superan por mucho los 379.000 millones del 2020, lo que supone 77.073 millones más.

El trallazo fiscal a los españoles va a ser de “mírame y no te menees”, aunque lo que más llama la atención del Plan de Reformas de España para Bruselas, es el misterio que le rodea, ya que, para Europa se presenta una subida del esfuerzo fiscal en España de casi 79.000 millones, aunque a los españoles solo se les trasmite silencio oprobioso, donde falta como siempre información veraz, habiéndose presentado el Plan al día siguiente del 4 de mayo, lo que de por sí ya implica un delito de ocultación de manera perversa.

El argumento del Gobierno acerca de que sus subidas de impuestos sólo afectan a una minoría, ha quedado en almoneda y no se lo cree nadie, ya que, serán las clases medias y bajas las que soportarán el impuestazo.

La tasa Google, aprobada de forma unilateral de Europa, es un ejemplo claro de lo que no se debe hacer, porque, poder se puede, ya que, sin medir sus efectos negativos es evidente que se ha hecho.

Cuando hablamos y hablamos de recuperación, es pegarse un tiro en el pie, empezar por imponer unas reformas impositivas desacertadas en el momento más contraindicado, máxime, cuando todos los países del entorno van en otra dirección, de manera, que es como el pre suicida, que va en dirección contraria y dice: “hay que ver cuanta gente va equivocada”.

La reducción del gasto público eliminando los gastos innecesarios e improductivos, a la vez, que se realiza una administración rigurosa y controlada, es la única opción aceptable en estos momentos de ruina, sin olvidar las reformas estructurales profundas, que permitan regenerar nuestro tejido productivo y llevar nuestro mercado laboral a la senda de su reconversión creando empleo.

La Constitución dice, entre otras cosas, que no deben caer en el olvido:

Artículo 31. 1.   Todos contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad que, en ningún caso, tendrá alcance confiscatorio. 2. El gasto público realizará una asignación equitativa de los recursos públicos, y su programación y ejecución responderán a los criterios de eficiencia y economía.

Artículo 33. 1. Se reconoce el derecho a la propiedad privada y a la herencia. 3. Nadie podrá ser privado de sus bienes y derechos sino por causa justificada de utilidad pública o interés social, mediante la correspondiente indemnización y de conformidad con lo dispuesto por las leyes.

N.B.  Las subidas de impuestos indiscriminadas conllevarán más destrucciones de empleo y un aumento del paro, aunque lo peor es la doble cara, que subyace en la información, de forma, que en Bruselas se dice, y, se ofrece una cosa, mientras en España se oculta o se disfraza el golpe impositivo, a la vez, que crece sin control un gasto público ineficiente y disparatado.

La desconfianza de los españoles en salir de la ruina y empezar la recuperación está bajo cero, ya que, las actuaciones de los poderes públicos se sospechan realizadas en abuso de derecho.

Establecer e imponer un sistema tributario injusto dañando la igualdad de los españoles y con tintes confiscatorios, es contra la Ley, y, si al mismo tiempo, se impone una política de gasto público apartada de la equidad y alejada de los criterios de eficiencia y economía, se está contra la ley, y, si a la vez, se ataca el derecho a la propiedad privada y a la herencia con impuestos abusivos, se está vulnerando la Ley.

Si los impuestos pasan a ser confiscatorios, impidiendo la recuperación, mientras crece desbocado el gasto público, se estará vulnerando la Constitución y empobreciendo a los españoles.

Córdoba, a 10 de mayo de 2021

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

II. Sector Público y Sector Privado (desigualdad y discriminación – 4 millones de paro registrado)

El muro que ya hay levantado entre el sector público y el sector privado se acrecienta, existiendo dos mundos paralelos desiguales, donde las diferencias son cada vez mayores en todos los sentidos, de manera, que se están produciendo faltas de equidad entre los dos mundos, de los que nacen dos sociedades desiguales: donde unala pública, no nota la crisis y mantiene su nivel de vida e incluso lo acrecienta, mientras, la otra, la privada, se va hundiendo en la pobreza y la ruina, sin que se vean, al menos, indicios de que se intenta reconstruir la igualdad.

La nota discriminatoria más importante, resideen que los poderes públicos forman parte de una de esas sociedades, y, de ninguna forma, por lo que se ve, están dispuestos a bajarse sus privilegios y sus retribuciones sagradas para favorecer a la otra parte camino de la ruina y, además, la privadasi seguimos este camino en dirección contrariaestá en riesgo de desaparecer, al menos, tal y como ha venido siendo hasta ahora, que ha proporcionado muchos años de prosperidad, libertad y bienestar a sus ciudadanos.

*** España ya ha superado la cifra de empleados públicos de la democracia, mientras el sector privado decrece en todos los sentidos, siendo cada vez más pobre y de menor entidad económica y social. A título de ejemplo, un dato, el número de asalariados del sector público ha alcanzado en el cuarto trimestre 2020, la cifra de 3.379.100 de personas con nómina a cargo del contribuyente.

Por lo dicho, veamos otros datos significativos de la EPA-4T-2020que pueden llevar a comprender la magnitud de problema y la necesidad imperiosa de hacer frente al asuntoque se quiera admitir o no, es de todos, así:

** INE – 4T – 2020.  En un añoel número total de empleados públicos ha crecido en 125.800 personasfrente al descenso del número de asalariados privados de 730.400 personas.

En un solo ejercicio oficialmenteel número de trabajadores al servicio de las administraciones (tanto funcionarios como personal laboral o temporales) ha crecido casi un 4%. Concretamente un 3,86%. Esto contrastacon el desplome en el número de asalariados del sector privadoque se ha hundido un 5,37%, según las cifras que pone de relieve el INE.

** Encuesta de Población Activa – Trimestre 4/2020. (miles)

Ocupados:             19.344,3.

Parados:                 13.719,8.

Tasa de actividad:  58,19%.

Tasa de paro:         16,13%.

Inactivos:              16.571.4.

Empleados públicos:  3.379.1

* En el último año la población activa se ha reducido en 94.700 personas.

* España finalizó el año con una subida del paro de 527.900 personas, un 16,5% más que en 2019, hasta alcanzar la cifra de los 3.719.800 desempleados

*  Así las cosas, si a los 3.719.800 parados oficiales les sumamos los inactivos y los sometidos a ERTE, la destrucción real del mercado de trabajo (solo sector privado), queda reflejado en una cifra ruinosa. (Paro, además, dopado con 125.000 empleados públicos más).

* El Gobierno (con gasto descontrolado) cerró el año con 3.379.100 individuos, con nómina a cargo del contribuyente.

– La Administración central tiene 554.800 empleados en la actualidad. Es decir, ha crecido en 20.000 personas.

– Las comunidades autónomas han aumentado su plantilla en casi 100.000 personas en 2020, llegando en el cuarto trimestre de 2020 a 1,94 millones de personas. Han crecido en 92.000 trabajadores más.

– En las entidades locales han llegado a 667.200 empleados, creciendo en 2.500 trabajadores más.

– Las empresas públicas han aumentado la plantilla en 11.200 personas, de forma, que ahora tienen a 172.700 empleados.

***   Paro registrado y paro real.

El paro registrado ha superado al cierre de febrero la cifra de los cuatro millones de personas. En concreto, 4.008.789 trabajadores están registrados en las oficinas públicas de empleo, 44.436 más que en enero.

A finales de febrero, los afectados ERTEs se fueron hasta 900.000 personas, frente a los 740.000 trabajadores registrados un mes antes.

Es un hecho no discutido, que todo el paro, los ertes, el subempleo, los inactivos, etc. afectan exclusivamente al sector privado, lo que significa, que la desigualdad aumenta sin barreras de control. (Desgraciadamente, estamos ya en cifra real de paro de los 7 millones de personas).

Además, el sector productivo privado español es cada vez más pequeño y sostiene a un Estado cada vez más grande, que sólo sabe gastar, subvencionar y aniquilar la riqueza, por ciertocada vez más difícil de generar y en descenso, como lo prueba la caída del PIB al 11%.

*** Desde otra perspectiva, la IGAE (Intervención General Administración del Estado – Ministerio de Hacienda), en su Inventario de unidades públicas clasificadas dentro del sector Administraciones Públicas (S.13), dice lo siguiente:

Subsector Administración Central (S.1311): recoge la totalidad de las unidades públicas no de mercado controladas por el Estado, incluyendo la propia Administración General del Estado.

Subsector Administración Regional (S.1312): comprende las unidades públicas no de mercado controladas por la Administración General de cada una de las diecisiete Comunidades Autónomas, identificando para cada unidad la Comunidad Autónoma que ejerce el control.

Subsector Administración Local (S.1313): incluye las corporaciones locales propiamente dichas (identificadas como Administración General) así como, en su caso, las unidades públicas no de mercado controladas por aquéllas.

Subsector Fondos de la Seguridad Social (S.1314), incluye las unidades públicas que gestionan cotizaciones y prestaciones sociales.

Datos por subsector:

Subsector Administración Central (S.1311): 317 unidades.

Subsector Administración Regional (S.1312): 1.314 unidades.

Subsector Administración Local (S.1313): 15.191 unidades.

Subsector Fondos de la Seguridad Social (S.1314): 29 unidades.

Total, de unidades públicas: 16.851.

*** Lo dicho, pone de manifiesto y reflejaque el Sector Público aumenta día a díavampirizando sin tregua al Sector Privado, razón por la que, las diferencias y los desequilibrios están creando sociedades desiguales, donde la equidad está desapareciendo.

Para terminar, es un imposibleque menos de un tercio de la población de un País sostenga y mantenga a los otros dos tercios y que el gasto público esté descontrolado, de forma, que cuando se agoten las posibilidades de la deuda, los fondos de recuperación de la U. E. se gasten (si llegan) y la recaudación del Estado decrezca, si no se recupera la productividad y se igualan las dos sociedades resultantes deshaciendo la desigualdad y recuperando las diferencias entre ellas, España entrará en fase de quiebra sin remedio.

N.B.  Es una realidad, que España no puede recuperarse y progresar sin que el Sector Público y el Sector Privado estén embridados, de manera, que no existan mundos paralelos y sociedades desiguales, existiendo desigualdad y discriminación por pertenecer a uno u otro sector, como desgraciadamente está ocurriendo, donde lo público se convierte en la sociedad hegemónica postergando y sometiendo al sector privado.

Los datos expuestos, los razonamientos realizados y las conclusiones obtenidas, son realidades incuestionables, se miren como se miren, ya que, frente a la evidencia no caben interpretaciones oscurasque siempre apuntan a intereses privativos ideologizadosopuestos al bien común y general de las sociedades democráticas.

Sin control del gasto público solo puede existir desigualdad y discriminación entre los españoles, de forma, que, además, el Estado puede entrar en quiebra y las consecuencias serán desastrosas para la sociedad española.

Destacar, que Andalucía desafortunadamente tiene uno de los niveles más elevados de paro y subempleo (36,3%), aunque si miramos las tasas de desempleo de jóvenes, mayores de 50 años y mujeres la situación es terrible, ya que superamos todo lo imaginable (42%).

En Córdoba en febrero subió el paro en 1.754 personas, en la provincia había el mes pasado 83.265 desempleados (11.482 más que hace un año), un 2,15% más que en enero, de forma, que si se mira la comparativa anual hay una subida del desempleo de un 16%.

Córdoba, a 2 de marzo de 2021

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Gasto público – deuda – tipos negativos – una mentira (hechizados por BCE)

El gasto público en España se viene pagando, en gran medida, acudiendo a la deuda, de forma, que a pesar de los Fondos de Recuperación de la U. E. (cuando lleguen), el peso de la deuda en la financiación del tremendo gasto público será muy importante e irrenunciable por ahora. No hay más que ver el gasto de la Seguridad Social (pensiones, etc.) y el resto del gasto público para comprender, que ni con los ingresos del Estado por impuestos, ni con los fondos europeos, será posible prescindir del dinero procedente de la deuda que seguirá aumentando, ya que, el Gobierno de España no está por la labor de realizar ajustes estructurales en el gasto público, no hay más que seguir la deriva de nuestro gasto en aumento constante e improductivo para comprender hacia donde irá nuestra deuda.

El BCE, además, ha ido asumiendo parte de esa deuda en claro aumento, de manera, que más pronto que tarde llegará a su tope, y, no quedará otra, que acudir a los mercados a colocar nuestra deuda, que mientras los tipos de interés sean negativos no habrá problemas, pero si los inversores pierden la confianza y los intereses suben la situación será muy complicada.

Parece oficialmente, que España ha terminado 2020 con una deuda pública del 120% del PIB o muy superior (ya que domina la opacidad casi absoluta), un déficit fiscal por encima del 11% y una desaceleración económica sobre el 12% del PIB, pero, curiosamente, se habla por los “mentideros” de la magia del BCE al dopar la deuda pública y diciendo, además, que es sostenible, aunque la verdad es que todo se mantiene por la falacia de los tipos negativos, de los que los ciudadanos de a pie están excluidos.

El Gobierno de España pueden emitir deuda pública hasta un cierto listón, de manera que, más allá de ese límite real, las consecuencias serán un incumplimiento total o un incumplimiento parcial en forma de inflación.

En España si la deuda sirve para generar crecimiento y productividad el camino sería aceptable, ya que, solo si los fondos recaudados a través de la deuda emitida se invierten en proyectos de infraestructura con rendimiento real la solución llegará, pero si el dinero se gasta solo en apoyo de políticas sociales subsidiadas sin productividad, el incumplimiento se alcanzará más pronto que tarde.

Desgraciadamente, el Gobierno de España no va a poner en marcha programas de ajustes y austeridad por su coste político, que no quiere asumir, (no hay más que examinar los Presupuestos del Estado aprobados), mientras que, tampoco, podrá aumentar la recaudación con más impuestos de manera suficiente, aunque siempre podrá no pagar la deuda, algo casi descartable por ahora, razón por la que, sin duda, dado el rumbo de nuestro gasto aparecerá la inflación, porque se habrán alcanzado los límites de la deuda que podemos pagar.

Que conste, que no tomo una postura pesimista, al contrario, creo, que se quieren tomas medidas de control del gasto público, como las anunciadas en relación con la S. S., sin embargo, temo que serán insuficientes, aunque por ahora aguantaremos con los fondos europeos de recuperación, pero si no restablecemos nuestro sistema productivo y reestructuramos el gasto hacia la inversión productiva y hacia la rentabilidad, el límite de nuestra deuda está más cerca que lejos.

N. B.  La deuda empujada por el gasto improductivo, aunque sigan por ahora los tipos negativos, llegará a un límite insoportable, y, la mentira dopada del BCE se romperá en un hechizo real de posibles impagos en cualquiera de sus formas.

Si continuamos el camino marcado en los Presupuestos aprobados, es una realidad, que vamos abocados a un terreno perverso, ya que, que los fondos de recuperación de la U. E. solo cubrirán un tercio de nuestras necesidades de gasto, los ingresos del Estado (aunque se suban impuestos, en estos momentos de ruina una política desacertada) serán insuficientes y la deuda llegará a su límite de no retorno.

La magia del BCE dopando la deuda pública no puede ser para siempre, digan lo que digan, máximo dos años, después vendrá la realidad si no cambiamos el rumbo, sin olvidar, que los ciudadanos no perciben en su día a día las ventajas de los tipos negativos de interés, que solo llega con claridad a los poderes públicos y sus allegados financieros.

Solo existe una solución aceptable, reestructurar el gasto público hacia la inversión y la productividad, realizando todos los ajustes que sean necesarios, pero siempre con respeto a nuestros derechos y libertades constituciones, con igualdad social y sin que exista discriminación en ningún colectivo y/o territorio.

Córdoba, a 4 de enero de 2021

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Una nueva moneda: EL ZENDAL = 7 Eres (un bitcoin público)

El nacimiento de una moneda, puede ser una buena o una mala noticia, pero cuando esa nueva moneda de medida de valor es consecuencia de un movimiento popular, la cosa cambia y se convierte, sin duda, en una medida de valor original y extraordinaria, así:

Un bitcoin vale aproximadamente 15.601,35 euros.

Un zendal vale unos 100 millones de euros públicos.

Un  ere vale sobre siete zendales, tirando para abajo.

Hay que reconocer, que los Twitteros ha creado una moneda virtual única, pero que todos comprenden, ya que, por ejemplo, decir que el ahorro en las mascarillas sin el iva del 21% equivale a 16 zendales y que RTVE costará 11 zendales en 2021, es algo fantástico en su descripción, que, sin explicación alguna, comprenden todos los españoles sin problema alguno, porque con una comparación elemental el gasto público queda retratado. Es decir, si algo le sobra al zendal es claridad en la comprensión popular de su valor.

El zendal popular va a tener un gran éxito entre los españoles, incluso en Europa, para computar el gasto público, ya que es fácil de contar, ocupa menos espacio y se comprende de inmediato. Por poner un ejemplo inmediato: España parece que va a recibir de la U. E. de los Fondos de Recuperación 170.000 millones de euros, que hechos zendales son mucho más manejables, ya que serían 1.700 millones de zendales.

El zendal (nace porque el Hospital de Pandemias de Madrid, -que es una malísima noticia para algunos vocingleros-, ha tenido un costo de 100 millones de euros públicos), puede servir para calcular y comparar el gasto público determinando de inmediato; es decir, si ese gasto público con el dinero de todos es conveniente y necesario para los ciudadanos, que, además, comprenderán rápidamente si tienen gobernantes sensatos y eficaces, o, por el contrario, esos representantes públicos son ineficaces y manirrotos, tirando su dinero como pólvora ajena.

Si se compara el costo de una embajada catalana en China con un zendal, todos los españoles comprenderán de inmediato, si el gasto público ha sido correcto y si sus impuestos están siendo gastados de forma prudente y acertada. Es cierto, que siempre habrá disidentes, que estimen que la embajada es más importante que un pabellón del hospital de pandemias. Sin embargo, eso no es lo importante, ya que, lo verdaderamente esencial es, que los ciudadanos comprenderán de inmediato el gasto realizado y podrán votar en consecuencia.

N.B. El nacimiento de una nueva moneda popular siempre es una buena noticia, pues introduce claridad de conceptos entre los ciudadanos, máxime, cuando, como ocurre con EL ZENDAL, su valor se funde con la comprensión inmediata de la realidad y de la eficacia del gasto público por el pueblo llano, ya que, conlleva siempre una comparación clarificadora de ese gasto público de todos y para todos.

A la vez, siguiendo el criterio de procurar información veraz a los españoles, es ejemplo cierto de información verdadera permanente e inmediata para todos, pudiendo ayudar a clarificar la utilidad del gasto público realizado en beneficio del bien común o no.

Por otro lado, los poderes públicos siempre sabrán que son fiscalizados directamente por el pueblo en sus gastos, de forma, que tendrán más cuidado en la justificación de esos importes.

Córdoba, a 4 de diciembre de 2020

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Desempleo – costes – gasto público (medidas estructurales y reducción del gasto)

Me preguntan, varios de los leen mis artículos, la cuantía que supondrá pagar las futuras prestaciones de desempleo, y, si habrá dinero para cubrir dichas partidas junto con los demás gastos del Estado en asuntos sociales, pensiones de la S. S. y, también, los gastos del coste de personal de los trabajadores públicos.

Es bastante complicado fijar esas cantidades, pues variarán mucho según sea la velocidad de la recuperación económica, y, sobre la cuestión de si habrá dinero, ocurre lo mismo, pero todo dependerá de si llegan las ayudas de la U. E. en cuantía suficiente y en condiciones adecuadas, así como, su rapidez de llegada y su flexibilidad; es más, previendo lo que viene, el Presidente Sánchez ha dicho, que, si hay que pedir el rescate, lo hará sin problema alguno.

Vengo diciendo, que es un hecho cierto, qué si extrapolamos el número de inactivos conocido de 16.525.900 (EPA-1T-2020), haciendo una media ponderada con otras cifras conocidas de desempleo, y, sumando la previsión negativa de autónomos desaparecidos, más los erte-ere definitivos, el número de parados real a finales de 2020 puede estar situado en torno a 9.000.000 de personas, cifra representativa de un desastre económico y social tremendo y, que, además, no sabemos su duración, aunque la recuperación será más lenta de lo que, en principio, se esperaba.

Como claro indicio de lo dicho, la Comisión Europea ha avisado, que la tasa de paro en España se disparará tras el fin de los erte, de forma, que podría llegar a alcanzar un 25%, y, por otro lado, que calcula una contracción del PIB de España hasta el 10,9% en el año 2020. La Comisión Europea estima, por tanto, que la cifra de paro podría crecer exponencialmente una vez finalicen en el mes de septiembre los expedientes de regulación temporal de empleo, a lo que hay que sumar, que calcula, que hasta dentro de dos años no se recuperarán los niveles previos al covid-19.

En un cálculo prudente, se puede decir, que la pandemia dejará vacías las finanzas públicas del Estado al descontrolarse el gasto público, y, que el Tesoro puede perder de 15.000 a 20.000 euros por cada trabajador en paro. Todo ello, implica, que el Gobierno dejará de recaudar muchos impuestos y, además, deberá pagar muchas prestaciones de desempleo: Por un lado, Hacienda podría dejar de recaudar por impuestos sobre 8.000 millones de euros menos; y, por otro lado, el Servicio Estatal de Empleo deberá hacer frente a unos 15.000 euros al año para pagar la prestación de desempleo de cada trabajador, llegando a pagar la suma de 16.000 millones de euros por el choque del coronavirus en la economía.

En esta situación extrema, lo que España necesita, sin remedio, es controlar todo gasto improductivo con reformas profundas sobre todos los sectores de la economía pública y privada, de forma directa o indirecta, ya que, sin reformas estructurales que garanticen la viabilidad económica con una mejor eficiencia y la creación de empleo, no habrá solución posible, con la seguridad, de que cualquier demora nos causará un daño tremendo en la recuperación y la retardará.

Junto con las reformas estructurales y la eliminación de todo gasto improductivo, es necesaria, al menos, durante un año una bajada de impuestos como han hecho otros países europeos, ya que necesitamos crecer con fuerza y de forma continuada para arrancar la recuperación con la máxima fuerza y mantenerla en el medio y largo plazo.

N. B. No queda otra, que cubrir las prestaciones de desempleo y sus costes, realizando una reducción del gasto público improductivo con medidas estructurales, bajando, a la vez, temporalmente los impuestos para lograr una arrancada potente y con fuerza, sin olvidar, que también, tenemos que continuar luchando contra la pandemia, razón por la que será necesaria la colaboración de toda la sociedad civil, y, que todos sin exclusiones cumplamos todas y cada una de las medidas de prevención para evitar lo rebrotes, por lo que, también, será necesaria una información veraz, permanente e inmediata a los españoles.

Córdoba, a 9 de julio de 2020

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.