Algunos lectores me reprochan que no escribo ni hablo de las pensiones y de la Seguridad Social, siendo como soy Inspector de Trabajo y S. S., cosa que es cierta, pero en mí defensa o descargo les digo desde ahora, que no lo hago porque estoy avergonzado y desesperanzado con lo que está pasando.
Ayer en el Congreso se dio por los diputados (todos de todos) un espectáculo escandaloso, ya que, todos han justificado sus desacuerdos sobre las pensiones diciendo frases insultantes de unos contra otros, de forma, que los pensionistas se han quedado en el limbo de la nada y rehenes de si mismos, a través de una espiral maligna de despropósitos partidistas y de un Gobierno situado en un universo paralelo ajeno a cualquier responsabilidad.
Como no se aprobó nada de nada, la situación de las pensiones ha quedado en “espera” -stand by- y los españoles con cara de atontados, poniendo de manifiesto que no entienden nada.
Es la verdad, eso es lo que ocurre, nadie entiende nada, aunque hay una cosa peor, que es seguir adormecidos mientras nos ejecutan a cámara lenta, ya que, como dice el refrán popular, “no hay peor ciego que el que no quiere ver”.
Autodefensa y rebelión pacífica de la sociedad civil.
La soluciones a la Seguridad Social -pensiones incluidas- son claras, aunque admito, que pueden ser dolorosas si las reformas no se hacen bien y rápidamente.
Las pensiones se están pagando, en gran medida, con los impuestos de los españoles y con deuda pública, porque solo con las cotizaciones no llegamos ni al principio, lo que a mí no me parece mal, pues si para algo pagamos impuestos y nos endeudamos, que sea para algo que beneficia al bien común. Al fin o al cabo la Caja del Estado es la misma, de forma, que ya está bien de hablar de las cuentas y deudas de la Seguridad Social como algo ajeno a las cuentas del Estado.
Dicho lo dicho con todas las prevenciones posibles, entiendo que lo que habría que hacer son varias cosas previas, así:
1º.- Presentar a los españoles unas cuentas reales de la Seguridad Social, de forma clara que entendiéramos todos, que no es otra cosa, que llevar a cabo una información veraz, tal como consagra el art. 20 de la C. E.
2º.- Como el Estado está en la ruina (*ver solo la deuda pública y el déficit*), y, siendo la S. S. que es un apartado del mismo, vistas las posibles oportunidades económicas, hay que destinar el gasto público a necesidades reales (por ejemplo, pensiones), eliminado todo gasto público innecesario e improductivo social o económicamente (empresas públicas improductivas, chiringuitos ideológicos, gastos superfluos destinados a la nada, gastos políticos dedicados a colocar amiguetes y asesores varios, y, así un largo etc. etc.), en todos los niveles de la administración del Estado -*central, autonómico, provincial y/o local*-.
( Nota: Solo como ejemplos sangrantes de gasto público inútil: Tranvía de Jaén; recogida de basura neumática en Córdoba; aeropuertos en dique seco; empresas públicas con gasto despilfarrador, que solo producen perdidas; observatorios públicos innecesarios; chiringuitos sostenidos con dinero públicos, que solo tienen gastos de personal; y, así casi hasta el infinito en todos los niveles políticos del Estado. ).
Una pregunta: ¿Hay alguien que no conozca un caso como los citados?
3º.- Una vez, que sepamos cual es nuestra realidad económica, incluida la deuda con su ingente pago de intereses, hay que destinar a nuestro dinero a mejorar el bien común, bienes entre los que se encuentran la S. S. y los pensionistas.
4º.- Exigir responsabilidades de todo tipo a los responsables de cualquier mala administración. Lo que pasa ahora en España, de que cualquier administrador de lo público, que dilapida inútilmente nuestro dinero y se va sin asumir ninguna responsabilidad, es algo simplemente inaceptable.
En resumen, hay buscar con sentido común de una buena administración el interés general de los españoles, desterrando la corrupción sea cual sea, como puede ser una mala y derrochadora administración de lo público, lo que es algo necesario e imprescindible en España, si queremos mantener una S. S. posible y justa en todos los sentidos.
Lo que digo, sin la menor duda, se pude hacer, solo hay que fijarse como fin el bien común de todos los españoles.
La Asociación Córdoba Abierta -ACOA- ha nacido para defender, entre otras cosas, la libertad y la igualdad de los españoles y de todos los cordobeses y eso pasa por llevar a buen término un gasto público solo en lo necesario, desterrando el derroche y la mala administración, buscando solo el interés general de los españoles dentro de máxima igualdad.
Eso es ACOA.
N.B. Parapetarse tras los pensionistas es cruel y corrupto, así que basta ya de combates perversos sobre pensiones, ómnibus, tranvías y trenes, pues lo que hay que lograr es el bien común.
Frente a los incumplimientos políticos están la democracia, el estado de derecho y nuestros derechos y libertades, y, que, en caso necesario, se sostienen con la autodefensa y la rebelión ciudadana.
Córdoba, a 24 de enero de 2025
Fdo. Enrique García Montoya
Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.
