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La Ciudad Perdida de Almanzor (Madinat al-Zahira)

<<El Misterio Enterrado>>

Continuando nuestras aventuras arqueológicas por Córdoba junto a los nietos preguntones (Gonzalo y Ángela), hoy exploraremos uno de los mayores misterios que encierra Córdoba:

“La ciudad perdida de Almanzor, Madinat al-Zahira -la “Ciudad Resplandeciente”-, que según la leyenda fue tragada por la tierra y cuyo tesoro permanece escondido en bóvedas subterráneas colapsadas bajo el río Guadalquivir y los campos de cultivo que la rodean”.

El destino ha sido cruel y desigual: *Mientras que Madinat al-Zahra, la ciudad del Califa, permanece visible y se restaura gradualmente, constituyendo uno de los principales atractivos arqueológicos de Córdoba, *Madinat al-Zahira -la ciudad del hombre fuerte que gobernaba en realidad- se mantiene como uno de los mayores misterios sin resolver de la arqueología española. Esta opacidad histórica está íntimamente ligada a la mala fama que rodea a su constructor: “El dictador amirí Almanzor, cuya memoria fue borrada intencionadamente de la tierra”.

<<La Historia: Almanzor, “El Victorioso”>>

Es un hecho histórico bien documentado que Almanzor (Al-Mansur), cuyo nombre significa “el Victorioso”, no era el Califa, sino el Hayib <primer ministro o chamberlán> del califa Hisham II. Sin embargo, en la práctica política y militar, Almanzor era el dictador militar absoluto de al-Ándalus a finales del siglo X.

El califa Hisham II se convirtió en poco más que una sombra encerrada en los muros de Madinat al-Zahra, gobernando únicamente de nombre, mientras un ejército de servidores y cortesanos, bajo la supervisión estricta del hayib, se dedicaban a mantener su inoperancia total. No obstante, Almanzor mantuvo escrupulosamente el respeto absoluto hacia la legitimidad omeya del califa, y su obra de gobierno respetó siempre este principio fundamental.

Sin embargo, para consolidar su poder y alejarse del control de la administración omeya, Almanzor decidió construir su propia ciudad capital. Así, si los califas disponían de Madinat al-Zahra (“La Ciudad Brillante”), él se construiría Madinat al-Zahira (“La Ciudad Resplandeciente”), su propio centro de poder administrativo y militar.

<<La Ciudad>>

<-Fundación y Ubicación Estratégica.

Según las fuentes históricas andalusíes, la construcción de Madinat al-Zahira comenzó alrededor del año 978 d.C. y se ejecutó, como todo lo que Almanzor emprendía, con una rapidez extraordinaria.

Como estratega brillante, Almanzor situó su ciudad al este de Córdoba, a orillas del río Guadalquivir -en contraste directo con Madinat al-Zahra, que se ubicaba al oeste-. Esta ubicación oriental le permitía controlar el acceso a la ciudad desde los caminos que conducían a Sevilla y Toledo, proporcionándole ventajas defensivas y comerciales cruciales.

<-Una Verdadera Ciudad del Poder.

A diferencia de Madinat al-Zahra, que era fundamentalmente un complejo palatino de recreo y representación, Almanzor no construyó una ciudad-palacio, sino que trasladó allí todo el poder ejecutivo del estado: *los archivos estatales, *la tesorería califal, *la ceca (fábrica de moneda), *los cuarteles de su ejército mercenario compuesto por guerreros bereberes y esclavos, *su residencia personal, y las residencias de los altos funcionarios.

Las crónicas históricas la describen como una ciudad de jardines inmensos, palacios lujosos y un sistema de seguridad impenetrable, que durante aproximadamente treinta años fue el verdadero centro del poder político y militar de Occidente, superando en influencia real a la propia capital califal.

<<La Demolición – La Condena Histórica>>

<-El Colapso del Orden.

El misterio de su desaparición no se debe al paso inexorable del tiempo, sino a la furia y las venganzas humanas. Tras la muerte de Almanzor en el año 1002 y la de su hijo Sanchuelo en 1009, estalló la Fitna -la guerra civil- en Córdoba, desgarrando el tejido político y social.

<-La Destrucción Sistemática.

El pueblo cordobés y los opositores a la dinastía de Almanzor odiaban profundamente lo que esa ciudad representaba: “La usurpación del poder califal y la humillación del legítimo califa omeya”. En el año 1009, cuando el régimen de Almanzor colapsó, la multitud y las tropas rebeldes asaltaron Madinat al-Zahira en un acto de destrucción sin precedentes.

No se limitaron al saqueo, sino que la desmantelaron piedra a piedra. Fue un acto de condena histórica de la memoria: “Los materiales fueron robados sistemáticamente, los muros derribados, y el sitio fue arrasado hasta los cimientos para que no quedara el menor rastro de la <soberbia de Almanzor>. La ciudad fue eliminada del mapa no por la naturaleza, sino por la voluntad de sus contemporáneos”.

<<El misterio. ¿Dónde está madinat al-zahira?>>

<-La Búsqueda Arqueológica.

A pesar de los numerosos intentos con tecnología moderna <georradar, fotografía aérea, satélite y prospecciones arqueológicas>, la ubicación exacta de Madinat al-Zahira sigue siendo desconocida. Este misterio sostenido durante más de mil años atrae cada vez más a arqueólogos e historiadores que ven en su descubrimiento uno de los hallazgos más importantes de la arqueología medieval.

<-Teorías sobre la Ubicación.

Los arqueólogos e historiadores señalan varias zonas potenciales en la margen derecha del Guadalquivir, al este del casco histórico de Córdoba:

1.- El Meandro del Río Guadalquivir.

Algunos investigadores creen que una crecida catastrófica del Guadalquivir en época medieval, o posibles cambios en el curso del río, pudieron sepultar o erosionar significativamente los restos que quedaban tras el saqueo de la ciudad. Las aguas del río podrían haber arrastrado y dispersado los materiales arqueológicos.

2. Polígono Industrial de las Quemadas y Rabanales.

Se han encontrado restos dispersos en estas zonas -fragmentos de cerámica, materiales constructivos- pero nada concluyente que indique la ubicación de una ciudad palatina completa. Los hallazgos sugieren actividad medieval, pero no la capital que buscamos.

3. Parque Cruz Conde y Alrededores.

Esta zona ha sido también objeto de especulación arqueológica, aunque las prospecciones no han confirmado teorías sólidas.

4. La Teoría de la Dispersión. La Más Probable.

Quizás esta sea la interpretación más acertada y, paradójicamente, la más desalentadora para la arqueología tradicional. La destrucción fue tan sistemática, tan completa y tan vengativa que las piedras, mármoles y materiales de construcción de Madinat al-Zahira fueron probablemente dispersados y reutilizados en toda la región. Los componentes de la ciudad resplandeciente pudieron ser reaprovechados en casas antiguas de Córdoba, iglesias fernandinas posteriores, muros de fincas rurales, y otras construcciones medievales y modernas.

De ser así, la “Ciudad Resplandeciente” no fue simplemente enterrada, sino devorada de raíz, sus materiales absorbidos por la geografía urbana y rural de Córdoba, haciendo prácticamente imposible hallarla como una unidad arqueológica coherente.

<<La Opacidad de la Historia: Un Contraste Revelador>>

Madinat al-Zahira representa la opacidad más impenetrable de la historia cordobesa:

AspectoMadinat al-Zahra (Oeste)Madinat al-Zahira (Este)
ConstrucciónPalacio del Califa legítimoCiudad del dictador militar
SimbolismoLegitimidad califal, luz y culturaPoder militar absoluto y eficiencia
DestinoEn ruinas, pero visible y restaurableDemolida y desaparecida
Estatus ActualAtracción arqueológica importanteMisterio arqueológico sin resolver
Memoria HistóricaPreservada y honradaBorrada intencionadamente

Almanzor, a quien la historia ha tratado frecuentemente resaltando su faceta negativa, fue olvidado deliberadamente, desapareciendo no solo su ciudad, sino prácticamente el rastro de sus indudables proezas y méritos históricos.

<<Los “Tesoros” de la Ciudad Desaparecida>>

Aunque hoy no existen salas visitables llenas de oro y plata, las crónicas históricas contemporáneas describen una riqueza inmensa que rivalizaba, e incluso superaba en funcionalidad, con la del propio Califa.

<-Arquitectura y Riqueza Material.

El Palacio de Almanzor se describe en las fuentes como una estructura monumental construida en tiempo récord, capaz de rivalizar con los palacios más famosos del mundo medieval. El dictador trasladó allí toda la administración del estado: la Ceca (casa de la moneda) y los archivos oficiales, haciendo de Madinat al-Zahira el verdadero corazón administrativo de al-Ándalus.

Las crónicas árabes hablan de un lujo desmedido: puertas de oro y ébano, jardines extensos que se comparaban con los del Paraíso, y mármoles traídos desde toda la cuenca del Mediterráneo. El Tesoro del Estado fue concentrado allí, acumulado gracias a las numerosas y victoriosas campañas militares (aceifas) que Almanzor dirigió contra los reinos cristianos del norte de la Península.

<-Tesoro Intelectual y Militar.

La Armería y los Cuarteles albergaban las tropas de élite de Almanzor y arsenales masivos que mantenían su poder militar incuestionable. La ciudad era un bastión prácticamente inexpugnable.

Aunque Almanzor es conocido por su faceta guerrera, incluyendo su decisión de purgar ciertos libros “heréticos” de la biblioteca de su predecesor Al-Hakam II, su corte en Madinat al-Zahira también fue un foco de actividad cultural que atrajo a poetas, cronistas y eruditos que buscaban su favor y protección.

N. B. Su descubrimiento verdadero sería el hallazgo arqueológico más importante del siglo en España, comparable solo a encontrar una segunda Alhambra enterrada bajo el suelo cordobés. Las nuevas tecnologías de prospección arqueológica, el análisis de sedimentos y las crónicas históricas aún guardadas en archivos olvidados quizás, algún día, devuelvan a la luz la Ciudad Resplandeciente de Almanzor, permitiendo que la historia complete su narrativa sobre este hombre extraordinario y controvertido que, durante treinta años, fue el verdadero dueño del Occidente medieval.

Hasta entonces, Madinat al-Zahira permanece como el mayor misterio enterrado de Córdoba, esperando pacientemente a que arqueólogos del futuro desentrañen sus secretos y devuelvan a su constructor, aunque sea tardíamente, su legítimo lugar en la historia.

Córdoba, 14 de diciembre de 2025

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado (ICA-Córdoba). Inspector de Trabajo y Seguridad Social.

Presidente, Córdoba Abierta (ACOA).

II. San Rafael y Córdoba (Una Visión Romana)

Quiero completar la anterior Historia de San Rafael con la historia de los Patronos de Córdoba y sus raíces romanas, que explica ¿por qué? en los “Triunfos” figuran San Acisclo y Santa Victoria.

<<Córdoba, 24 de octubre de 2025>>

En la historia de Córdoba, la figura de San Rafael Arcángel se entrelaza con la herencia romana de Corduba, antigua capital de la Bética, a través de las apariciones milagrosas de 1578 que confirmaron las reliquias de los mártires San Acisclo y Santa Victoria.

Este acontecimiento, arraigado en la identidad cristiana de la ciudad, conecta la fe moderna con el pasado romano, simbolizando una continuidad histórica que define a Córdoba.

<<Corduba – Patria de mártires romanos>>

Fundada en el siglo II a.C., Corduba fue un centro político y cultural del Imperio Romano, hogar de Séneca y del icónico Puente Romano (siglo I a.C.).

Durante la persecución de Diocleciano (303-313 d.C.), la ciudad fue escenario del martirio de San Acisclo y Santa Victoria, hermanos de familia noble convertidos al cristianismo. Arrestados por negarse a sacrificar a los dioses paganos, fueron torturados y decapitados cerca del río Guadalquivir, posiblemente en el área del Puente Romano. Sus cuerpos, según la tradición, fueron arrojados al río, pero recuperados milagrosamente por los cristianos. En el siglo IV, tras el Edicto de Milán (313), se erigió una basílica en su honor (hoy iglesia de San Pedro), consolidándolos como patronos de Córdoba en la era visigoda.

<<Las apariciones de San Rafael (1578)>>

En 1575, durante obras en la iglesia de San Pedro, se descubrieron reliquias que se sospechaba eran de mártires romanos. En 1578, el sacerdote Andrés de las Roelas recibió cinco visiones de San Rafael Arcángel en este templo paleocristiano. *En la primera, el arcángel, con atuendo de peregrino (bastón, pez y calabaza, inspirado en el Libro de Tobías), reveló que las reliquias eran de San Acisclo y Santa Victoria, ejecutados en el siglo IV.

<<San Rafael y el legado romano>>

La confirmación de las reliquias por San Rafael une la fe del siglo XVI con la memoria de Corduba.

La iglesia de San Pedro, construida sobre un sitio paleocristiano, y, el Puente Romano, donde se erigió un Triunfo de San Rafael en 1651, evocan el lugar del martirio de Acisclo y Victoria.

Estos monumentos simbolizan la protección del arcángel sobre la herencia romana-cristiana. El <-Triunfo-> junto a la Mezquita-Catedral (1765-1782), con figuras de los mártires, refuerza esta conexión, integrando a San Rafael como guardián de la historia cordobesa.

<<Influencia y legado>>

Las apariciones de 1578 inspiraron una devoción duradera. En 1650, la Santa Sede aprobó la fiesta de San Rafael (24 de octubre), un privilegio único para Córdoba. La Hermandad de San Rafael, fundada en 1655, y la iglesia del Juramento (1732) perpetúan su culto.

Hoy, más de 20 “triunfos” del arcángel adornan la ciudad, con Acisclo y Victoria como patronos oficiales, recordando la Córdoba romana.

<<Conclusión>>

San Rafael, mediante sus apariciones en 1578, no solo autentificó las reliquias de San Acisclo y Santa Victoria, sino que consolidó un puente espiritual entre la Corduba romana y la Córdoba moderna.

Su juramento como custodio y los monumentos que lo honran, desde el Puente Romano hasta la iglesia de San Pedro, hacen de Córdoba una ciudad donde la historia romana y la devoción cristiana se entrelazan.

N.B. Más historias de Córdoba para mis nietos preguntones Gonzalo y Ángela.

Seguiremos poco  a poco conociendo Córdoba y sus historias y leyendas.

Córdoba, 24 de octubre de 2025.

Enrique García Montoya.

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S.S.

Asociación Córdoba Abierta (ACOA) – Presidente

Historias de San Rafael

A mis nietos Gonzalo y Ángela seguro que les gustara esta historia de San Rafael.

Córdoba tiene una devoción profunda por el Arcángel San Rafael, conocido como el “Custodio de la Ciudad”, así que, os contaré una de las historias más veneradas, que se remonta al siglo XVI y explica por qué los cordobeses le tenemos tanta devoción. Es una tradición arraigada en la fe popular y reconocida por la Iglesia.

La Aparición durante la Peste de 1578.

En el año 1577, Córdoba fue destrozada por una terrible epidemia de peste que diezmó a la población. En medio de la desesperación, el sacerdote Andrés de las Roelas, párroco de la iglesia de San Pedro, se dedicaba a rezar intensamente por la salvación de la ciudad. Una noche, mientras rezaba en el coro de la iglesia, se le apareció una figura luminosa en las nubes: el Arcángel San Rafael.

Al principio, el Párroco Roelas pensó que eran ilusiones causadas por el agotamiento, pero las apariciones continuaron en cuatro ocasiones más, en las que el arcángel le revelaba que él era el enviado de Dios para proteger Córdoba. Finalmente, en la madrugada del 7 de mayo de 1578, en la quinta y última visión, San Rafael se presentó con solemnidad y le dijo:

“Yo te juro, por Jesucristo Crucificado, que soy Rafael, ángel a quien Dios tiene puesto por guarda de esta ciudad”.

Tras este <-Juramento-> (que da nombre a la Iglesia del Juramento en Córdoba), la peste comenzó a remitir milagrosamente. La ciudad se salvó con daños mínimos, y los cordobeses atribuyeron el fin de la epidemia a la intercesión del arcángel. Como agradecimiento, se hicieron numerosas esculturas y altares en su honor, conocidos como Triunfos de San Rafael,  que son monumentos clásicos con columnas y estatuas del arcángel que se encuentran en plazas, calles y puentes por toda la ciudad (hay más de una docena, como la del Puente Romano).

Esta devoción tiene raíces aún más antiguas. Ya en 1275, durante otra epidemia, San Rafael se apareció al fraile Simón de Sousa, pidiendo que se colocara su imagen en la torre de la Mezquita-Catedral para detener el contagio. Y en 1575, ayudó a autenticar las reliquias de los Santos Mártires cordobeses descubiertas en San Pedro.

Tradiciones actuales.

Hoy, el 24 de octubre se celebra el Día de San Rafael en Córdoba (una fecha solo de Córdoba, ya que, la fiesta de los arcángeles se unificó en el 29 de septiembre para el resto del mundo). Es una tradición salir al campo a cocinar un perol (un guiso de arroz compartido con amigos y familia, acompañado de pastel cordobés), visitar la Iglesia del Juramento y honrar las estatuas del Custodio.

N.B. Esta historia seguro que mis dos nietos preguntones no la conocen, así que os la dejo con todo mi cariño y seguiremos contando historias.

Córdoba, 24 de octubre de 2025.

Enrique García Montoya.

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Historias de Córdoba (Desconocidas y olvidadas)

Mi nieto Gonzalo y mi nieta Ángela no se cansan nunca de preguntar sobre cosas de Córdoba, así que, les dedico este pequeño artículo lleno de cariño hacia quienes son incansables preguntones.

Córdoba está repleta de historias poco conocidas que merecen ser más divulgadas, muchas de ellas envueltas en misterio, leyenda y curiosidades que van más allá de los típicos tópicos turísticos.

<<Curiosidades y rincones olvidados>>

Córdoba fue uno de los principales focos culturales del mundo y conserva muchas curiosidades, como la existencia de antiguos molinos de agua en el Guadalquivir, la mezcla única de estilos arquitectónicos de la Mezquita-Catedral (incluyendo el Mihrab orientado al sur y no a la Meca), así como pasajes ocultos y lugares como la Calleja de la Hoguera o la Casa de las Bulas, repletos de secretos históricos.

<<El túnel secreto de la Mezquita>>

Una de las historias menos conocidas sostiene que existe un túnel subterráneo que conectaba la ciudad palatina de Medina Azahara con la Mezquita de Córdoba. Hay registros de otro pasadizo llamado Sabat, reservado al califa para realizar sus rezos sin ser visto, lo que añade un aura de secretismo a la arquitectura monumental cordobesa.

<<Lugares históricos poco visitados>>

Aquí tenéis algunos lugares históricos menos visitados de Córdoba y las historias que los acompañan, perfectos para quienes como vosotros buscan conocer toda la ciudad más allá de sus monumentos más famosos y nunca se cansan de preguntar e investigar.

1.- Arco de la Media Luna y la Calleja de la Hoguera.

Junto a la estatua de Averroes, el Arco de la Media Luna da paso a uno de los enclaves más desconocidos, la pequeña Plaza de la Luna, escenario silencioso y callado de Córdoba. El entorno tiene una fuente dedicada al dios Pan y una columna con la Virgen de la Luna, que es un rincón para desaparecer sintiendo cómo el agua cuenta relatos antiguos.

2.- Cuesta de Peromato – (El crimen del doctor).

Este pasaje, el más empinado de Córdoba, recorre el antiguo graderío del teatro romano. La leyenda cuenta que el doctor Pedro Mato, tras descubrir la infidelidad de su esposa, la ahorcó con una toalla. El crimen generó una copla popular, y, hoy la cuesta, con sus 45 escalones de piedra, guarda los secretos de un drama que marcó el barrio y la ciudad.

La Cuesta de Peromato o Cuesta de Pedro Mato en Córdoba ciudad es una calle empinada situada en el casco histórico, reconocida por su pendiente, sus leyendas y su importancia urbanística. Se ubica cerca de la Puerta de Almodóvar y conecta zonas emblemáticas de la Judería y el entorno de la muralla occidental.

3.- Capilla de San Bartolomé – (Arte y misterio mudéjar).

Dentro de la Facultad de Filosofía y Letras, esta capilla es un ejemplo espectacular del arte mudéjar, con zócalos alicatados, bóveda gótica y azulejos nazaríes. La capilla se construyó con materiales reciclados y quedó inacabada en el siglo XIV. Su belleza y el silencio que la envuelve, todavía sorprende a los visitantes que la descubren.

4.- Casa de las Cabezas y la leyenda de los Infantes de Lara.

Esta casa-museo medieval fue prisión y escenario de la venganza contra los siete Infantes de Lara en el siglo X. El misterio y la tragedia de la familia Gustioz, cuya leyenda aún se cuenta en Córdoba, se siente en los patios y estancias de la casa solariega, hoy abierta al público.

5.- Torre de la Calahorra: Mirador y museo de culturas.

Situada al final del Puente Romano, la Torre de la Calahorra suele pasar desapercibida. Dentro, el museo narra la convivencia de cristianos, musulmanes y judíos en la Córdoba medieval. Desde su mirador se obtiene una de las vistas más completas de la ciudad.

(Nota. Estos lugares no solo hablan de la historia menos conocida de Córdoba, sino que guardan relatos y misterios que merecen ser explorados y compartidos.).

N.B. Las Historias de Córdoba desconocidas y olvidadas, que os he contado,  os servirán para ir saciando vuestra curiosidad, que espero no perdáis nunca, pues es la mejor manera de ampliar vuestros conocimientos.

Córdoba, 10 de octubre de 2025.

Enrique García Montoya.

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Asociación Córdoba Abierta -ACOA-. Presidente.

Los Tercios Españoles – Gonzalo – Granada – él no va más)

Durante 150 años los “Tercios”, quizás, la mejor infantería del mundo, permanecieron invictos realizando gestas increíbles, de manera, que, recuerdo las historias de mi madre sobre la fuerza militar que fundó y desarrolló Gonzalo Fernández de Córdoba -El Gran Capitán-.

 Ahora, tengo un nieto que se llama Gonzalo, cosa que en Córdoba es uno de los mayores elegios que se pueden hacer y que, como le digo, eso “obliga a mucho”.

Según se dice, el origen de los “Tercios” se produjo en Granada durante su conquista por los Reyes Católicos, allí, el alférez de la Reina Isabel, Gonzalo Fernández de Córdoba, junto con otros, crearon la guerra de guerrillas, que junto con grandes innovaciones guerreras hicieron nacer el ejército moderno, lleno de rapidez y movilidad, y, con un código de honor que fue el primero de los suyos.

Durante muchos años ese ejército fue “lo mejor que podía existir”, tal como decía al inicio “él no va más”, porque no solo tenía valientes y temibles soldados, sino, también, tuvo unos jefes o capitanes de una grandeza, que difícilmente se repite en la historia: Gonzalo Fernández de Córdoba, D. Juan de Austria, el Duque de Alba, etc. etc.

Mi madre me contaba, que en la historia solo habían existido unas unidades de ejercito comparables, que eran, las falanges macedonias de Filipo y Alejando Magno y las legiones romanas, de manera, que sus historias hay que mirarlas al trasluz, porque yo era un niño y ella una enamorada de la Grecia antigua y de la cultura romana.

Todas estas historias se las cuento, como hacía mi madre conmigo,  a mi nieto Gonzalo y a mi nieta Ángela, que son una especie de esponjas, que absorben cualquier conocimiento y siempre quieren más, y, es la manera, que tengo heredada de combatir la leyenda negra de esta gran Nación que es España, que (a pesar de lo que está cayendo ahora) hace unos años fue capaz de redactar y aprobar por una mayoría absoluta nuestra Constitución en 1978, que aún disfrutamos y nos ha dado el período de paz más largo y desconocido de nuestra historia.

El espíritu y la grandeza de leyenda de los Tercios Españoles perduran y siguen presentes en nuestra Nación-España.

N.B. Estoy convencido, que ese espíritu de los Tercios Españoles protege la Constitución de 1978 y recuerdo, a los que ahora quieren romper España, empezando por los que quieren anular por la puerta de atrás la Carta Magna, que nunca fueron vencidos.

Córdoba, a 31 de enero de 2024

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado ICA-Córdoba. Cdo. 1316. Inspector de Trabajo y S.S.