Un grupo de lectores me plantea una pregunta sobre algo que sucede casi a diario, que ocurre, cuando un político con poder público emite una opinión escrita o hablada y dice después que es una opinión personal.
Todo viene por las “opiniones personales” dice él y su partido del Sr. González Pons expuestas conscientemente por escrito en un medio escrito de difusión, que acumula cargos públicos y poder público, de forma, que es eurodiputado y portavoz del Partido Popular Europeo (PPE) y vicepresidente del Grupo, siendo a nivel nacional vicesecretario de Asuntos Institucionales e Internacionales del Partido Popular. Es decir, mantiene tantos cargos públicos, que hacen difícil entender, que cuando escribe un artículo en un medio de difusión, sus opiniones puedan ser consideras opiniones personales, despegadas de su enorme poder público.
Eso es lo que dice él y la cúpula de poder del P. P., aunque para cualquier persona de la calle esa diferencia y dualidad del Sr. González Pons le parezca increíble, aunque más increíble es, que, a pesar del grave daño que ha hecho a España al insultar al Presidente de EE.UU. de América, siga en todos sus puestos públicos y no asuma responsabilidad alguna, siendo, además, el mayor desatino que el P. P. no le haya pedido responsabilidad alguna, empezando por una rectificación y/o pidiéndole alguna dimisión de alguno de sus muchos cargos, aunque, tampoco estaría mal un comunicado oficial del P.P. diciendo que rechazan las declaraciones insultantes del Sr. González Pons multi-cargos públicos.
Cualquier español tiene pleno derecho a la libertad expresión, pero dado el daño enorme que las declaraciones escritas del Sr. González Pons desde su púlpito público, que pagamos todos, han causado y causarán a España y a los españoles, y, que es incalculable, pues situarse a nivel internacional como líder de antitrumpismo junto con el Presidente del Gobierno Sr. Sánchez es un sinsentido y un disparate mayúsculo, pues no tiene nada que ganar, salvo su soberbia personal y un ego descontrolado. En cambio, por el contrario desde su púlpito público ha dañado los intereses de España, los de los españoles y los de su partido político, haciéndole un roto tremendo al Presidente Feijóo, que con colaboradores como el Sr. G. Pons no necesita enemigos.
Lo que ha hecho el Sr. multi – cargos del P. P. Sr. G. Pons desde su púlpito, que pagamos todos, es una “boutade”, que como dice la RAE es una “intervención pretendidamente ingeniosa, destinada por lo común a impresionar”.
Planteada la cuestión de los lectores, es un hecho casi diario, que políticos henchidos y/o colmados de poder abusan del mismo subidos a un “pulpito popular costeado por todos” y desde allí dicen auténticas barbaridades sin que asuman responsabilidad alguna y sin que les pase nada, de forma, que el caso atrabiliario del Sr. G. Pons es solo un ejemplo de lo que no debería de ser, porque, además, es un mal contagioso, pues no hay más que ver a un Fiscal General del Estado llamando “prevaricador” a un Juez Instructor del T. S. para comprender lo que está pasando en España diariamente sin que pase nada de nada.
Los púlpitos públicos siguen en el mismo lugar con abuso constante de poder y los ciudadanos de a pie abochornados y desesperanzados.
En este caso, responder a mis lectores se me hace muy cuesta arriba, pues simplemente no se que decir, salvo, que me parece “un abuso de poder inaceptable”, que debe ser erradicado de inmediato, de manera, que el hablador del púlpito debe asumir sus excesos de poder y marcharse a cuidar manadas de lobos, ya que, cualquier otra cosa es destruir nuestro Estado Social y Democrático de Derecho de la C. E. de 1978.
La igualdad ante la ley de los españoles, la democracia, el Estado de Derecho y todos nuestros derechos y libertades con actuaciones al estilo perverso del Sr. G. Pons pasan a la cuneta y solo queda el hablador irresponsable disfrutando de su poder, mientras los españoles quedamos chapoteando en su fango fatuo.
El Estado de Derecho constitucional sigue sufriendo un deterioro continuo en nuestra democracia, así que, nuestro sistema de derechos y libertades está en grave riesgo si no conseguimos echar a todos los habladores del púlpito público.
No caben ni escusas ni pretextos, la única solución es echarlos.
Solo una sociedad civil sublevada pacíficamente podrá lograr que se produzca un cambio real de lo que está pasando, volviendo al imperio de la ley, a la democracia plena y al Estado Social y Democrático de Derecho consagrado en la C. E. de 1978.
La Asociación Córdoba Abierta -ACOA- ha nacido para defender a los cordobeses, de forma, que, “votar es responsabilidad y si seguimos votando a políticos mentirosos es porque queremos, ya que, ahora todos sabemos lo que hay”, cuando, además, hay otra forma de hacer política en libertad, que se puede votar.
En eso estamos en ACOA.
N.B. Las *opiniones personales* desde púlpitos públicos realizadas con políticos irresponsables con poder, que dañan los intereses de España y perjudican gravemente a los españoles de a pie, son un abuso de poder, se mire como se mire, que deberían tener consecuencias políticas para sus autores, pues cuando menos son innecesarias y siempre dañinas para el interés general.
Sublevación pacífica y, desde luego, “nunca más con nuestro voto”.
Córdoba, a 5 de febrero de 2025
Fdo. Enrique García Montoya
Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.
