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Basura neumática – Un error municipal irreparable (Se llama abuso, desconfianza, inseguridad jurídica, irresponsabilidad e incapacidad del Gobierno del Ayuntamiento)

Me preguntan unos lectores, que si tengo algo que decir sobre la recogida neumática de basura fallida e irresponsable, de forma, que intentaré exponer mi opinión sobre un tema, que, sinceramente, apesta.

Primero expondré algunas consideraciones previas, que son una base para poder explicar lo que es algo más que un error con el dinero público de los ciudadanos, pues el problema no solo afecta a los vecinos directamente implicados, sino a todos los cordobeses, así:

1.1.- Creo que lo primero que debería haber hecho el Ayuntamiento y su Gobierno es ofrecer a los cordobeses una información veraz y completa del costo total del desaguisado, desglosándolo y explicándolo detalladamente.

1.2.- Lo segundo que debería haber hecho hace tiempo el Ayuntamiento y su Gobierno es tener un plan concreto para solucionar el problema neumático de la ciudad.

1.3.- Lo tercero que debería hacer el Ayuntamiento y su Gobierno es explicar a los cordobeses, cuanto nos va a costar arreglar la recogida fallida neumática de la basura.

1.4.- Lo cuarto sería sentarse a hablar en serio con todos los afectados y, sí o sí, llegar a un acuerdo razonable con los afectados directos, que debe pasar por reintegrarle todos los costes realizados, sean los que sean.

En segundo lugar, como ocurre, casi siempre, el Ayuntamiento y su Gobierno de mayoría absoluta del P. P. ha optando por el dontancredismo rajoniano, es decir, a ver si escampa, ya que, decir públicamente por su portavoz, como todo argumento,  “que tienen una estrategia jurídica”, no solo es pegarse un tiro en el pie, sino, también, reírse de los cordobeses con la máxima holgura y sin recato alguno. Además, si se añade por dicho portavoz, que “es un asunto de defensa de los intereses generales” y que “no vamos a retransmitirlo en público”, se está acumulando a un proceder prepotente mentira tras mentira.

Que conste, que el asunto vine del Gobierno anterior, destacando cuando el concejal de Urbanismo y portavoz Salvador Fuentes dijo y prometió públicamente, que el gobierno municipal se sentaría a llegar a un acuerdo con los afectados, pero claro, una cosa es prometer y otra dar el trigo. Ahora, con mayoría absoluta la idea de negociar de facto ha pasado a los hechos consumados del no y al disparate de la estrategia jurídica ignota.

Los votantes engañados, que somos todos, no solo los afectados directamente, a callar sumisos y cautivos, aunque pronto llegará el momento de votar, y, ya sabemos lo que hay:

Mentiras e irresponsabilidad de los gobernantes municipales.

La Asociación Córdoba Abierta -ACOA- ha nacido para defender a los cordobeses, y,  lo que hay está demostrado que no sirve para nada, de forma, que si hay otra política posible y necesaria habrá que votarla como sistema de autodefensa, pues si no estamos perdidos. 

Eso es ACOA.

N.B. La recogida de basura neumática es mucho más que un error municipal irreparable, pues no existe voluntad de reparar el daño, y, dicho de otra forma, eso llama abuso, desconfianza, inseguridad jurídica, irresponsabilidad e incapacidad del Gobierno del Ayuntamiento.

Soluciones hay, lo que no hay es voluntad política de solucionar el problema, porque el Gobierno Municipal está convencido de que son inmunes a cualquier castigo.

Solo la autodefensa y la rebelión ciudadana llevada a las urnas solucionará en problema.

Córdoba, a 14 de enero de 2025

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Ayuntamiento de Córdoba – III – Una propuesta para las elecciones (quitar el Impuesto de Plusvalía)

El impuesto municipal que grava el incremento del valor de los terrenos, también conocido como Plusvalía Municipal, es un gravamen injusto y discriminatorio, de manera, que hay que reducirlo a la nada o eliminarlo de raíz.

Saldrán, sin duda, los defensores de los ciudadanos de a pie (esos que pagan la Plusvalía) saldrán desde sus tribunas públicas diciendo que hay que defender los servicios públicos sin dar jamás un paso atrás, pues no hay nada más sagrado que el pago de impuestos aunque sea a costa de machacar al Pueblo Soberano, pues hay que costear esos servicios sean los que sean y cuesten lo que cuesten.

La premisa inicial señalada, en si misma, es un sin sentido, si no se ponen límites y condiciones a ese gasto público, por la simple razón de que todo gasto realizado por una Administración Pública, sea la que sea, debe ser dirigido a servir al Pueblo, de forma, que el gasto público innecesario, dilapidador e improductivo debe quedar erradicado, máxime, cuando, además, nadie explica a los ciudadanos el origen del dinero que se destina a ese gasto público superfluo y suntuario, especialmente, ahora, que la inflación descontrolada y el crecimiento de la pobreza se están apoderando del ciudadano de a pie.

Como hablamos del Impuesto de Plusvalía Municipal, pondré sobre la mesa de la discusión un caso conocido por todos y paradigma de todo los malo de un gasto público: “El tranvía de Jaén”.

Que hay muchos más casos, por supuesto, pero con el señalado es más que suficiente para explicar a pie de calle, lo que es un gasto inadmisible, mientras los ciudadanos pagan a sus ayuntamientos impuestos duplicados y discriminatorios, que rompen la igualdad y penalizan a los ahorradores.

Solo con las viviendas poner de relieve que se pagan impuestos sin cesar y sin explicación alguna, así se grava al ciudadano:

*Cuando compra.

*Cuando mantiene su propiedad con el IBI, el acceso a su cochera, el Impuesto de Patrimonio.

*El valor catastral base del impuesto de fija arbitrariamente por el Catastro Urbano en un alarde de trilerismo político, económico y financiero, que nace de una imposición dura e inapelable.

Dicho de otra forma, hay que pagar el correspondiente IBI en base a un valor catastral que pertenece al mundo de la materia oscura del universo, hay que pagar después por aparcar el coche en el garaje, pues hay que pagar el derecho de acceso a la plaza de cochera, sufre continuas subidas del valor de su vivienda o local al albur de unos criterios desconocidos por el Catastro, pero siempre en aumento, además, sin explicaciones de los gobernantes sobre cómo se gastan el dinero público.

*Cuando vende paga de nuevo por duplicado: Plusvalía Municipal e incremento del valor de la vivienda en el IRPF.

(Tanto en un caso como en otro, además, el sistema de cálculo es arbitrario y se basa en pretendidos aumentos de valor nacidos de la ficción y de un afán recaudador discriminatorio e injusto).

Es solidario contribuir al coste de los servicios públicos necesarios, pero una cosa es eso y otra esquilmar al ciudadano que se esfuerza y ahorra para sufragar gasto público superfluo e innecesario, que gobernantes irresponsables dilapidan sin control y total impunidad, pues en último caso siempre está el indulto, al aceptarse por los justificantes de cualquier gasto público, “que en sí mismo todo él es pura justicia distributiva”, que nadie puede discutir.

Aceptado sin discusión alguna, que es necesario en una sociedad civilizada y democrática nacida de un Estado Social y Democrático de Derecho, que es justo pagar impuestos para crear y mantener servicios públicos necesarios, en base a la Constitución, se puede defender, que los impuestos deben ser justos y deben ir dirigidos a mantener servicios públicos necesarios dignos y de la máxima calidad posible, de manera, que nunca los gobernantes acometan gastos superfluos, innecesarios e injustificados.

**Hablando de la plusvalía municipal la realidad es que se trata de un impuesto injusto, confiscatorio y discriminatorio, que borra de un plumazo el art. 14 de la C. E. que garantiza la igualdad de todos los españoles.

La traca final viene cuando venden la finca y el ciudadano pagador se ve abocado a abonar una doble plusvalía a la Hacienda Nacional y Local.

Lo peor de todo, es que no se puede discutir con la Administración Tributaria la existencia del impuesto, sino todo lo más su cálculo la mayoría de las veces fijado de forma arbitraria, pues la regla es simple: “paga y después recurre contra las Haciendas Públicas preñadas de abogados, que pagamos todos los ciudadanos y que nunca jamás dan razón ni clemencia algún a al ciudadano recurrente”. En resumen, una alegría enorme, que seguramente conllevará, además, costas judiciales.

El Tribunal Constitucional en una conocida Sentencia de Pleno ha declarado inconstitucionales y nulos determinados artículos de la L. H.H. Locales que regulan la forma de cálculo de las plusvalías municipales, sin embargo, el Pueblo Soberano del que emanan los poderes del Estado se ha llevado una alegría efímera e irreal, la realidad injusta es tan disparatada, que todos los poderes públicos sin exclusión han llegado a la conclusión de que no se devuelva nada, admitiéndose que una ley nula de pleno derecho (contra todo respeto a la ley conocida y principios aceptados por cualquier Estado de Derecho) sigua produciendo efectos, que según la C. E. no ha tenido nunca.

N.B. Propongo eliminar completamente el impuesto de plusvalía municipal por injusto y discriminatorio, procediendo a la vez, a eliminar todo tipo de gasto innecesario y prescindible para cuadrar las cuentas municipales, como pueden los siguientes gastos: Subvenciones a los Grupos Políticos del Ayuntamiento, salarios y sueldos de asesores, gastos y dietas de viajes que no sean absolutamente necesarios, eliminar cualquier contratación que pueda ser realizada por el personal del Ayuntamiento sea laboral o funcionario, reducir la estructura de espacios y tiempos a lo estrictamente necesario, aumentar la productividad personal y material del Ayuntamiento, etc. etc. y, así, hasta conseguir una Corporación Local con el mínimo coste personal y material.

Hay que defender los impuestos justos y que van dirigidos a mantener servicios públicos necesarios dignos y de la máxima calidad posible, sin embargo, nunca los gobernantes deben acometer con esos impuestos gastos superfluos, innecesarios e injustificados, ya que, cualquier gasto público perteneciente a la ficción y alejado de la realidad del pueblo que lo paga es una tropelía.

Córdoba, a 13 de septiembre de 2022

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.