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Basura neumática II – Una estrategia (Abuso e incapacidad del Gobierno del Ayuntamiento)

A la vista de mi artículo del otro día, los lectores me recriminan, que no explique que es “la estrategia jurídica del Ayuntamiento”, así que para empezar les diré, que no tengo ni idea, pero me malicio (espero que no), que consistirá en echar sobre los ciudadanos afectados (que reclaman indignados que les devuelvan todos su gastos neumático), todo su equipo jurídico que pagamos todos los cordobeses con el fin de amendrentarlos para que desistan de sus justas reclamaciones.

En este asunto la primera estrategia del Ayuntamiento debería ser señalar a los responsables, sean quienes sean, cuantificar el daño al dinero público y al interés general, y, exigir responsabilidades a los todos los implicados en este asunto neumático de basuras.

Aquí vale cualquier cosa, menos sentarse a hablar y conseguir un acuerdo justo y razonable para todos, pues no solo han perdido los afectados directos, sino que todos los cordobeses capitalinos hemos perdido algo y mucho más con una operación pública, que ha resultado un desastre económico y social del que nadie responderá ni reconocerá el desaguisado.

Este asunto neumático es como el caso del tranvía de Jaén que nunca ha funcionado, donde el dinero público se ha dilapidado y donde nadie responde ni reconoce el mínimo error, y, por supuesto, de reintegrar el dinero público gastado al compas de un error, de una negligencia y/o de un gasto público dilapidado conscientemente de su maldad, nada de nada. El dinero público ha desaparecido, se ha malgastado y nadie responde. Es una vergüenza que pagamos todos los ciudadanos con nuestro impuestos.

Volviendo al despropósito de la “estrategia jurídica publicitada” por el Portavoz del Ayuntamiento, lo menos que se le puede exigir, es que nos explique a todos los cordobeses *en qué consistirá esa estrategia, *cuanto no va a costar a los cordobeses (-además, de todo el dinero público neumático malgastado inútilmente-) la broma jurídica y *cuáles serán los resultados y beneficios para los cordobeses.

Ya sé, que me dirán que tengo más moral que el alcoyano, pero en mi descargo, les diré, que la esperanza es lo último que se pierde, de forma, que si al final es un engaño más para eso están las urnas, llenándolas de votos liberadores de engaños inexplicados.

 Los cordobese engañados somos todos, de manera, que ha llegado la hora de que callar es complicidad, y, como pronto habrá que votar, ya sabemos lo que hay.

Abusos engaños y gasto manirroto del dinero de todos por gobernantes municipales irresponsables.

La Asociación Córdoba Abierta -ACOA- ha nacido para defender a los cordobeses, y, está más que claro, que otra política es posible y necesaria, pues aunque estamos casi perdidos, debemos reforzar autodefensa y votar la opción política que nos garantice, que sus promesas se cumplen, pues si no estamos perdidos. 

Eso es ACOA.

N.B. Labasura neumática ha dado a luz a una estrategia jurídica ignota y presumiblemente perversa, que es un abuso y demuestra la incapacidad del Gobierno del Ayuntamiento.

En este asunto la primera estrategia debería ser *señalar a los responsables, sean quienes sean, *cuantificar el daño al dinero público y al interés general, y, *exigir responsabilidades a los todos los implicados en este asunto neumático de basuras.

Aunque me temo, que solo la autodefensa y la rebelión ciudadana llevadas a las urnas solucionará el problema.

Córdoba, a 17 de enero de 2025

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Amnistía VI – Impunidad política y sus gestores (La Diputación de Córdoba sirve de ejemplo)

Es un hecho patente, que “Quien permite la injusticia. Quien permite la impunidad. Participa en ella”.

Cuando un político malgasta el dinero público, que debe cuidar, ocurre que no pasa nada, sea cual sea el importe del despilfarro, ocurriendo lo mismo cuando comente cualquiera otra ilegalidad, pues bien, eso es impunidad e injusticia, y, cuando los políticos que mandan no hacen nada para recuperar el dinero malgastado ni exigen responsabilidad alguna a esos políticos y gestores, están concediendo una “amnistía”.

El ciudadano de a pie cuando le ponen una multa está obligado a pagarla y si no lo hace se le persigue por tierra, mar y aire, con embargo de cuentas, etc.. Si hablamos de Hacienda y sus métodos coercitivos la situación diaria es demoledora, conque olvides una simple declaración formal multa y recargo.

La Constitución dice que el poder procede el pueblo, pero se ha impuesto un ejercicio de ese poder espurio y perverso contra el ciudadano de a pie y un ejercicio, también, perverso, pero en sentido contrario, cuando son políticos los que realizan actos injustos gastando lo que no deben y/o incumpliendo la ley con plena impunidad.

Los casos de malgasto del dinero público de todos sin consecuencia alguna para el político despilfarrador son incontables, quizás porque, como se dice “perro no muerde a perro”, así que citaré algunos penosos e indignantes, así:

**El tranvía fantasma de Jaén.

**La recogida neumática de basuras en Córdoba.

**Aeropuertos construidos sin aviones.

**Etc. etc.  (Sobra citar más casos, pues los ejemplos están a la vista de todos).

Ocurre, qué en la Diputación de Córdoba gobernada por el P. P., su Presidente (digital) Sr. Fuentes se empodera cubriendo irregularidades económicas de todo tipo y color, concediendo amnistía e impunidad a políticos y gestores de la anterior Corporación provincial,, así:

 *Convalida con una ordenanza una fiscalidad provincial contra ley, según ha dejado claro la Cámara de Cuentas de Andalucía sobre el ICHL – Diputación en su Informe de 2020 y sobre el Ayuntamiento de Peñarroya-Pueblo Nuevo de 2019, apoyándose en informes y dictámenes procedentes del muro socialista, sin exigir y decretar la necesidad de una auditoría independiente realizada por profesionales libres e independientes.

*Salva Empresas Públicas con el dinero de todos los cordobeses, eliminando, así mismo, cualquier responsabilidad de políticos y gestores socialistas concediéndoles amnistía del dinero público evaporado en una gestión de malgasto del dinero de todos, sin exigir, además, ninguna devolución.

Ni siquiera ha reclamado la existencia de pólizas de seguro para cubrir responsabilidades de gestión.

*Negación reiterada a una auditoría independiente de las cuentas de la Diputación, basándose en exclusiva en las personas que sostienen el muro socialista, negándose, incluso, a solicitar un Informe a la Cámara de Cuentas de Andalucía y a pedir a las Diputaciones de Málaga, Sevilla o Huelva in informe de cómo se han adaptado en su fiscalidad a la Ley 40/2015- LRSP en su art. 49.

*Aceptar sin un pero el gasto del dinero público de la Diputación en políticas socialistas incumplidas y en promesas contraídas de los anteriores políticos y gestores socialistas, de manera, que paga y paga en aras de su tranquilidad.

A destacar, que mientras El Presidente Sánchez va tomando una a una cualquier institución de la Nación (ahora, ha sido la Agencia EFE), el Presidente Sr. Fuentes concilia sin pudor con los adversarios, a la vez, que lanza Decretos contra los que hemos votado al P. P.

Por todo lo dicho, hay que impulsar un cambio, de forma, que el movimiento cívico contra la amnistía y la gracia del perdón (política, económica, administrativa y legal) hacia los perdedores de las elecciones municipales, debe dar un paso adelante, y más allá de siglas y de deseos personales abandonando todo confort, avanzando en la creación de una asociación o como se la quiera llamar con vocación de cambio en Córdoba y Provincia activa, en defensa de la Constitución y de una España unida de ciudadanos libres e iguales.

La acción cívica organizada y la oposición política responsable tienen el deber de corregir desviaciones de poder y cambios de rumbo de lo que se ha votado, de forma, qué si el que manda, como ocurre en la Diputación de Córdoba ha virado buscando solo su conveniencia personal, olvidando las promeses del P. P., sepa, y, sepan los que le han elegido digitalmente, que la oposición verdadera defensora de la libertad, de la igualdad y del estado de derechos está en la calle organizada y viva.

La dimisión del Presidente digital del P.P. de la Diputación llegara.

N.B.  La amnistía y la impunidad política y sus gestores de la anterior Corporación realizada, día a día, por el Sr. Fuentes en la Diputación de Córdoba es un ejemplo de estulticia política.

La acción cívica no callará y reclamará en cualquier frente sus derechos fundamentales, de forma, que ni un paso atrás en defensa de la libertad.

Córdoba, a 11 de diciembre de 2023

Fdo. Enrique García Montoya

(Concejal y Diputado Provincial en la legislatura local 1983-1987 de Alianza Popular y Portavoz del Grupo Provincial de A. P.).

Abogado ICA-Córdoba. Cdo. 1316. Inspector de Trabajo y S. S. -en excedencia-.

Ayuntamiento de Córdoba – III – Una propuesta para las elecciones (quitar el Impuesto de Plusvalía)

El impuesto municipal que grava el incremento del valor de los terrenos, también conocido como Plusvalía Municipal, es un gravamen injusto y discriminatorio, de manera, que hay que reducirlo a la nada o eliminarlo de raíz.

Saldrán, sin duda, los defensores de los ciudadanos de a pie (esos que pagan la Plusvalía) saldrán desde sus tribunas públicas diciendo que hay que defender los servicios públicos sin dar jamás un paso atrás, pues no hay nada más sagrado que el pago de impuestos aunque sea a costa de machacar al Pueblo Soberano, pues hay que costear esos servicios sean los que sean y cuesten lo que cuesten.

La premisa inicial señalada, en si misma, es un sin sentido, si no se ponen límites y condiciones a ese gasto público, por la simple razón de que todo gasto realizado por una Administración Pública, sea la que sea, debe ser dirigido a servir al Pueblo, de forma, que el gasto público innecesario, dilapidador e improductivo debe quedar erradicado, máxime, cuando, además, nadie explica a los ciudadanos el origen del dinero que se destina a ese gasto público superfluo y suntuario, especialmente, ahora, que la inflación descontrolada y el crecimiento de la pobreza se están apoderando del ciudadano de a pie.

Como hablamos del Impuesto de Plusvalía Municipal, pondré sobre la mesa de la discusión un caso conocido por todos y paradigma de todo los malo de un gasto público: “El tranvía de Jaén”.

Que hay muchos más casos, por supuesto, pero con el señalado es más que suficiente para explicar a pie de calle, lo que es un gasto inadmisible, mientras los ciudadanos pagan a sus ayuntamientos impuestos duplicados y discriminatorios, que rompen la igualdad y penalizan a los ahorradores.

Solo con las viviendas poner de relieve que se pagan impuestos sin cesar y sin explicación alguna, así se grava al ciudadano:

*Cuando compra.

*Cuando mantiene su propiedad con el IBI, el acceso a su cochera, el Impuesto de Patrimonio.

*El valor catastral base del impuesto de fija arbitrariamente por el Catastro Urbano en un alarde de trilerismo político, económico y financiero, que nace de una imposición dura e inapelable.

Dicho de otra forma, hay que pagar el correspondiente IBI en base a un valor catastral que pertenece al mundo de la materia oscura del universo, hay que pagar después por aparcar el coche en el garaje, pues hay que pagar el derecho de acceso a la plaza de cochera, sufre continuas subidas del valor de su vivienda o local al albur de unos criterios desconocidos por el Catastro, pero siempre en aumento, además, sin explicaciones de los gobernantes sobre cómo se gastan el dinero público.

*Cuando vende paga de nuevo por duplicado: Plusvalía Municipal e incremento del valor de la vivienda en el IRPF.

(Tanto en un caso como en otro, además, el sistema de cálculo es arbitrario y se basa en pretendidos aumentos de valor nacidos de la ficción y de un afán recaudador discriminatorio e injusto).

Es solidario contribuir al coste de los servicios públicos necesarios, pero una cosa es eso y otra esquilmar al ciudadano que se esfuerza y ahorra para sufragar gasto público superfluo e innecesario, que gobernantes irresponsables dilapidan sin control y total impunidad, pues en último caso siempre está el indulto, al aceptarse por los justificantes de cualquier gasto público, “que en sí mismo todo él es pura justicia distributiva”, que nadie puede discutir.

Aceptado sin discusión alguna, que es necesario en una sociedad civilizada y democrática nacida de un Estado Social y Democrático de Derecho, que es justo pagar impuestos para crear y mantener servicios públicos necesarios, en base a la Constitución, se puede defender, que los impuestos deben ser justos y deben ir dirigidos a mantener servicios públicos necesarios dignos y de la máxima calidad posible, de manera, que nunca los gobernantes acometan gastos superfluos, innecesarios e injustificados.

**Hablando de la plusvalía municipal la realidad es que se trata de un impuesto injusto, confiscatorio y discriminatorio, que borra de un plumazo el art. 14 de la C. E. que garantiza la igualdad de todos los españoles.

La traca final viene cuando venden la finca y el ciudadano pagador se ve abocado a abonar una doble plusvalía a la Hacienda Nacional y Local.

Lo peor de todo, es que no se puede discutir con la Administración Tributaria la existencia del impuesto, sino todo lo más su cálculo la mayoría de las veces fijado de forma arbitraria, pues la regla es simple: “paga y después recurre contra las Haciendas Públicas preñadas de abogados, que pagamos todos los ciudadanos y que nunca jamás dan razón ni clemencia algún a al ciudadano recurrente”. En resumen, una alegría enorme, que seguramente conllevará, además, costas judiciales.

El Tribunal Constitucional en una conocida Sentencia de Pleno ha declarado inconstitucionales y nulos determinados artículos de la L. H.H. Locales que regulan la forma de cálculo de las plusvalías municipales, sin embargo, el Pueblo Soberano del que emanan los poderes del Estado se ha llevado una alegría efímera e irreal, la realidad injusta es tan disparatada, que todos los poderes públicos sin exclusión han llegado a la conclusión de que no se devuelva nada, admitiéndose que una ley nula de pleno derecho (contra todo respeto a la ley conocida y principios aceptados por cualquier Estado de Derecho) sigua produciendo efectos, que según la C. E. no ha tenido nunca.

N.B. Propongo eliminar completamente el impuesto de plusvalía municipal por injusto y discriminatorio, procediendo a la vez, a eliminar todo tipo de gasto innecesario y prescindible para cuadrar las cuentas municipales, como pueden los siguientes gastos: Subvenciones a los Grupos Políticos del Ayuntamiento, salarios y sueldos de asesores, gastos y dietas de viajes que no sean absolutamente necesarios, eliminar cualquier contratación que pueda ser realizada por el personal del Ayuntamiento sea laboral o funcionario, reducir la estructura de espacios y tiempos a lo estrictamente necesario, aumentar la productividad personal y material del Ayuntamiento, etc. etc. y, así, hasta conseguir una Corporación Local con el mínimo coste personal y material.

Hay que defender los impuestos justos y que van dirigidos a mantener servicios públicos necesarios dignos y de la máxima calidad posible, sin embargo, nunca los gobernantes deben acometer con esos impuestos gastos superfluos, innecesarios e injustificados, ya que, cualquier gasto público perteneciente a la ficción y alejado de la realidad del pueblo que lo paga es una tropelía.

Córdoba, a 13 de septiembre de 2022

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.