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Desempleo – la realidad y la mentira (fijos discontinuos – a tiempo parcial)

Preguntan unos lectores sobre como está ahora el problema del paro, ya que, han oído, visto y leído, que estamos mejorando y que el número de contratos indefinidos ha crecido exponencialmente por la última reforma laboral.

Sigo pensando que uno de los problemas más acuciantes de España es el desempleo (en Andalucía la situación es aun peor), de forma, que señalo unas premisas a cualquier comentario:

1º.- Es necesaria una información veraz sobre la situación real del paro en España y de las medidas que se están aplicando por los poderes públicos (Gobierno Central y CC. AA.).

La información veraz, que garantiza como derecho la Constitución Española (art. 20. 1. d)., en este asunto del empleo y del paro es esencial, si se quiere encontrar solución a nuestro mercado de trabajo.

Es un hecho patente que falta una información veraz sobre este desgraciado asunto.

2º.- Las cifras que se publicitan por el M. de Trabajo, por el M. de Seguridad Social, etc. (por el Gobierno), por las CC. AA., por la CEOE, por los Sindicatos y otros organismos -públicos y privados- son casi siempre inexactos y engañosos, pecando de un exceso de optimismo y de autocomplacencia.

Sentado lo anterior, es una realidad, que la situación está empeorando día a día, ya que, el mercado de trabajo, además, se está precarizando, se mire como se mire.

Se dice, por cielo mar y aire, que hay más contratos indefinidos que nunca, lo que simplemente es una trola, que distorsiona la realidad,  pues, el número de contratos indefinidos <fijos-discontinuos> y <por horas> -contratos a tiempo parcial- se ha disparado, de forma, que se cuentan como indefinidos contratos de naturaleza real temporal y contratos por horas de todo tipo y color; aunque, es evidente, que esos contratos indefinidos inclasificables encierran un engaño de raíz, pues realmente son contratos precarios, que se caracterizan por salarios bajos y pobres y con unas condiciones de trabajo de mínima calidad, que esconden, además, una bajísima productividad y una bajísima cualificación profesional.

Todo lo dicho, implica desde una visión de las cuentas de la  Seguridad Social y su financiación, que esos contratos contribuyen al mantenimiento de la misma con cantidades exiguas e insuficientes.

Conclusiones:

**Es una realidad perversa, que el crecimiento en la contratación indefinida sigue teniendo un componente temporal y precario, lo que implica, que la realidad presenta otra cara de los datos oficiales del Gobierno, razón por la que, es evidente, que falta a raudales -información veraz-, y, así no hay manera de diseñar una estructura nueva del mercado de trabajo en España.

**El empleo de calidad, productivo e indefinido está decreciendo, a la vez, que aumenta la precariedad preñada de condiciones de trabajo bajo mínimos, tanto económicas como de política social justa.

**El paro está aumentando sin solución, en base a la no adopción de medidas contra la inflación y al estancamiento de la economía en un proceso de estanflación.

**La reforma laboral aprobada caseramente y otras medidas, que incentivan el aumento  del desempleo, están creando un clima de destrucción del mercado de trabajo, mientras el gasto público improductivo, en aumento constante, está agotando los recursos que deberían ir dirigidos a políticas de creación y mantenimiento de puestos de trabajo. 

N.B.  El paro, ahora, además, en aumento, es uno de los grandes problemas irresueltos de España, quizás, por ello, la  falta de -información veraz- al respecto es algo preocupante en extremo, de forma, que es imposible sin conocer realmente la realidad reformar de raíz nuestro mercado de trabajo, adoptando medidas urgentes, que mejoren la productividad y sea posible crear empleo estable, duradero y de calidad en todos los sentidos.

La cifra de inactivos en crecimiento continuo es un indicador siniestro, que los poderes públicos (Gobierno Central y CC. AA.) parecen que han olvidado, cuando se trata de un colectivo que precisa de toda clase de atenciones y políticas asistenciales.

Todos los poderes públicos parapetados ahora en la guerra y en la inflación, entre otras cosas, han decidido ponerse de perfil e ignorar la realidad del desempleo, optando por la inacción completa en el tema del paro, vendiendo por todos los medios de comunicación que la reforma laboral es un remedio milagroso, cuando la verdad es que las reformas del mercado de trabajo de las Sñrsª. Báñez y Díaz son más de lo mismo.

Córdoba, a 5 de abril de 2022

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Inactivos – incapacitados permanentes sociales – parados (falta de Información veraz)

La información veraz que garantiza como derecho la Constitución Española (art. 20. 1. d)., en este asunto del empleo y del paro es esencial, si se quiere encontrar solución a nuestro mercado de trabajo.

**Los datos oficiales sobre empleo y paro se ofrecen distorsionados y fuera de la realidad, así, se publicita:

1º.- Que el número de desempleados cayó en 11.394 personas en febrero, quedando el total de parados en 3.111.684.

Por sectores, el paro bajó en servicios, con 11.238 desempleados menos; en construcción, con 7.199 parados menos y en industria en 2.625 personas; mientras que subió en agricultura y entre el colectivo sin empleo anterior.

Según los datos facilitados por el Ministerio de Trabajo, en febrero se firmaron 316.841 contratos de carácter indefinido.

2º.- La afiliación según informa el Ministerio de Seguridad Social e Inclusión volvió a crecer en febrero con 67.111 empleos más en términos medios hasta los 19.694.272 afiliados.

Por sexo, el paro femenino bajó en 816 personas en relación al mes de enero, hasta 1.840.647; mientras que el masculino bajó en 10.578 personas hasta un total de 1.271.037.

**La realidad presenta otra cara, ya que, suben los trabajadores inactivos y los parados de larga duración.

1º.- Los datos que ha publicado el I. N. E. son diferentes y preocupantes, ya que, las cifras del mercado de trabajo incluyen el desglose del número de personas que están laboralmente -inactivas, sumando un total de 16,5 millones de personas, según la media anual de la Encuesta de Población Activa (EPA) de 2021.

Depurando los datos absolutos, ya que, aquí se cuentan  estudiantes, los jubilados, incapacitados permanentes de la S. S., etc.,  el INE dice en su epígrafe -otros- (que abarca a todas aquellas personas que están fuera del mercado de trabajo sin saberse ¿por qué?), ya que, son inactivos desubicados al desconocerse el motivo de su salida del ámbito laboral, explicándose solo en la decepción o el hartazgo que puede originar la ausencia de cualquier perspectiva de trabajo, que ahora alcanza oficialmente la cifra de 446.700 trabajadores en esta situación; aunque la realidad es mucho más dura, ya que, su número, contando los que llamo incapacitados permanentes sociales, estaría en los tres millones de personas.  

2º.- Otra cifra preocupantes son los parados de larga duración. En 2021 España tenía a 927.500 personas clasificadas como trabajadores desempleados que llevan dos años o más buscando un empleo. A esta cifra hay que sumarle otros 707.300 parados que han buscado empleo por un periodo de entre 12 y 23 meses, además, de otros 515.600 con menos de un año, pero más de un semestre en esta situación.

3ª.- La reforma laboral, se quiera admitir o no, ha disparado el empleo temporal disfrazado o dopado como indefinido.

Hay tres veces más contratos fijos-discontinuos que antes de la pandemia, la reforma laboral ha disparado los contratos fijos discontinuos, una fórmula a través de la cual se pretende canalizar parte del empleo temporal hacia el indefinido. En concreto, en febrero el Ministerio de Trabajo registró 47.588 contratos fijos discontinuos, representando un 15% del total de los contratos indefinidos (316.841), significando que estos contratos han triplicado su nivel, incrementando su entidad en el empleo indefinido.

Se puede decir, sin temor a error, que parte del empleo indefinido discontinuo es empleo precario, a añadir a la precariedad anterior los contratos por horas o tiempo parcial que se califican como indefinidos.  

Es un hechos patente, que el crecimiento en la contratación indefinida sigue teniendo, en realidad, un componente temporal y precario, lo que implica con todo lo dicho, que la realidad presenta otra cara de los datos oficiales del Gobierno, razón por la que, es evidente, que falta a raudales -información veraz- y así no hay manera de diseñar una estructura nueva del mercado de trabajo en España.

N.B.  El paro es uno de los grandes problemas irresueltos de España, quizás, por ello, la  falta de -información veraz- al respecto es algo preocupante en extremo, pues no solo se trata de demasiados parados e inactivos, sino que, es imposible sin conocer realmente la realidad reformar de raíz nuestro mercado de trabajo, adoptando medidas urgentes, que mejoren la productividad y sea posible crear empleo estable, duradero y de calidad en todos los sentidos.

La falta de información veraz es uno de los extremos más deplorables del paro y de la inactividad real, siendo, sin duda, una vergüenza social y política.

Lo desesperante y desalentador es que ningún poder público, pasado o presente, ha adoptado ninguna medida al respecto, que es una de las causas por las que estoy en completo desacuerdo con las reformas del mercado de trabajo de las Sñrsª. Báñez y Díaz, porque solo son más de lo mismo.

Córdoba, a 6 de marzo de 2022

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Incapacitados permanentes sociales (parados – inactivos – abandonados)

Me preguntan que segmento de desempleados está en peor situación y respondo sin pensarlo: “los incapacitados permanentes sociales”.

La cifra de I. P. S. sobrepasa en España los tres millones de personas.

Estas personas son aquellas, que han abandonado la búsqueda de trabajo y empleo porque han perdido toda esperanza, ubicándose en el colectivo amplísimo de inactivos, a las que hay que sumar todas aquellas personas que aún siguen luchado por encontrar empleo, pero que saben que nunca lo van a encontrar.

Quizás, un ejemplo aclare el concepto: Un trabajador de cualquier pueblo de Andalucía con 50 o más años que ha perdido su trabajo por cualquier causa y que se pone a buscar trabajo y comprueba que es imposible ponerse a trabajar, porque en su pueblo hay mucho paro, porque el trabajo que le ofrecen es de bajísima calidad en todos los sentidos, porque necesita una recualificación profesional que está fuera de su alcance y algunos porque más.

Transcurridos los años del paro a los que tenía derecho, se encuentra con que sigue en paro, que carece de ingresos salvo las pocas ayudas que recibe y que le es imposible encontrar un trabajo a pesar de todos sus esfuerzos, pasando así a engrosar la cifra de los que llamo incapacitados permanentes sociales.

Estos trabajadores han caído en el olvido, pasando a formar parte de una legión invisible social y políticamente.

El nombre surgió al llevar un asunto de incapacidad permanente, reclamando ante el Juzgado de lo Social una incapacidad total para su profesión habitual, que al trabajador que asistía como abogado, le había sido denegada por la Seguridad Social.

En la defensa del trabajador una de mis alegaciones fue, que el trabajador le era imposible encontrar trabajo con la lesión que sufría no solo por ella misma, sino, también, porque la tasa de paro del pueblo superaba el 35%, porque ninguna empresa de la zona ofertaba un trabajo que pudiera cubrir el productor y algunos porque más, que llevaban a la conclusión de que nunca encontraría trabajo. En este caso el Juzgado de lo Social estimó, que existía un supuesto de incapacidad permanente para la profesión habitual del trabajador, citando entre las causas en que basaba su sentencia toda la problemática del paro y del empleo en la zona, que razonablemente impedían al trabajador encontrar empleo. La sentencia no fue recurrida por la Seguridad Social, haciéndose firme con todos su efectos en favor del productor.

Entonces, acepté, sin dudarlo, la denominación de -trabajadores permanentes sociales- para ese amplísimo colectivo de personas, a las que circunstancias sociales como las señaladas (no las únicas) imposibilitan que surja un puesto de trabajo posible para esa persona.

Creo, haber contestado razonablemente a mi lector, aunque, sin duda, cabría una exposición más amplia, pero para una respuesta rápida y limitada por espacio, entiendo que puede ser suficiente.

N.B. Es conocida mi opinión, de que el paro es uno de los grandes problemas olvidados de España (de Andalucía por supuesto), quizás, por ello, el tema de los que llamo Incapacitados Permanentes Sociales me preocupa en extremo, pues no solo son parados e inactivos, sino que, además, están abandonados.

En mi opinión el extremo más deplorable del paro y una vergüenza social y política.

Lo peor de todo, es que ningún poder público pasado o presente, ha adoptado ninguna medida al respecto para proteger y asistir a este amplio colectivo de personas, la prueba del nueve negativa está, en que ni la Reforma Laboral del Sr. Rajoy y su Ministra Srª. Báñez (tan injustamente alabada) se ocupó del asunto, y, que, curiosamente, la nueva Reforma Laboral de la Ministra de Trabajo, Srª. Yolanda Díaz, tampoco ha cubierto a este colectivo de trabajadores olvidados, que es una de las causas por las que estoy en completo desacuerdo con ambas reformas.

Córdoba, a 12 de febrero de 2022

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

P. D. Dedicado a mi nieto que hoy cumple dos años y se llama Gonzalo, que en Córdoba es algo que imprime carácter.

Reforma Laboral III – Depredadores y Damnificados (consenso – empresarios con su pan y sus tortas)

Es una realidad, que la Reforma Laboral tiene menos depredadores, que perdedores, que son la gran mayoría de los componentes de la sociedad española.

Han participado en el festín oficial del consenso inducido grupos muy organizados (depredadores-consensuantes), que, sin duda, han conseguido sus beneficios particulares, haciéndolos prevalecer sobre los intereses generales; a la vez, que, por una parte, los empresarios de la CEOE  (auto consensuados a porrazos)se han quedado solo con sus tortas, y, por otra parte, lo cierto es, que el pan se lo han llevado dos sindicatos, unos grupúsculos empresariales dominantes y el Gobierno de la Ministra Díaz.

¿Quiénes pierden con la Reforma Laboral aprobada por el Real Decreto-ley 32/2021, de 28 de diciembre?

Los damnificados, -no partícipes del consenso atrabiliario- que salen escaldados, son muchos, que han sido consensuados a su pesar y sin que nadie les consulte, a señalar algunos, así:

* La sociedad civil en su conjunto. La inmensa mayoría de los españoles sufrirán sus efectos perversos y más pronto que tarde.

* Los parados y el resto de inactivosque seguirán siendo tan vergonzosamente numerosos como siempre y en aumento, pues los consensuantes (Gobierno, CEOE, Sindicatos) van a lo suyo: “a sus intereses específicos”.

* Las empresas pequeñas y medianas (con sus empresarios y trabajadores) confrontadas a la fuerza con las condiciones de trabajo impuestas por las empresas dominantes y los sindicatos, que acordarán a sus espaldas convenios colectivos sectoriales inasumibles para ellas.

* La Seguridad Social  y los pensionistas, que verán disminuir los recursos del sistema de cotizaciones, a pesar del aumento de las mismas previsto, de manera, que la economía financiera de la S. S. solo se mantendrá por aumentos de las aportaciones del Estado, aunque realmente es lo mismo, pues el dinero siempre es el mismo y procede de los ciudadanos.

Lo único cierto es, que a menos cotizantes (a menos empleo) y salarios más bajos los ingresos por cotizaciones decrecerán, a la vez, que se incrementan las pensiones indexadas al IPC, aunque la Reforma y el Ministro Escrivá parecen olvidar el principio de solidaridad intergeracional.

* El sector privado que se castiga frente al sector público, al salir este último claramente beneficiado con la Reforma frente al primero.  

* La recuperación y el crecimiento económico paralizados por el mismo modelo productivo y por un marco laboral empeorado, al impulso de una normativa más rígida y excluyente.

En resumen, el empleo de calidad y productivo decrecerá o no nacerá, aumentando la desigualdad social, de forma, que el problema de España es triple: Por una parte, el paro aumentará, por otra, el empleo se resistirá a nacer en estas condiciones laborales y, finalmente, la desigualdad crecerá entre los españoles.

N.B. La Reforma Laboral aprobada, por ahora, por R. D. L., que deberá ser convalidado, tiene depredadores y damnificados, aunque el consenso impuesto y aceptado -con indisimulada complacencia- por ciertos consensuantes pueda indicar lo contrario:

Primero, porque los intereses de los consensuantes (Gobierno, Sindicatos, CEOE) no son los de los consensuados a su pesar (sociedad civil, empresarios y trabajadores mayoritarios, parados e inactivos, jóvenes, mujeres, mayores de 50 años y sectores económicos tan fundamentales, como el agrícola, el automóvil, la construcción, etc. etc.).

Segundo, porque la Reforma Laboral aprobada, no es la que España estaba necesitando, pues, la inseguridad jurídica y la desconfianza en las relaciones de trabajo han ocupado una posición dominante en nuestro mercado de trabajo, siguiendo,  a pesar de todo, el mismo modelo productivo, que desde hace muchos años garantiza un paro estructural inamovible y unas condiciones de trabajo injustas.

Tercero, porque el gasto público sigue aumentando sin control, lo que, unido a la inflación creciente, harán que la Reforma entre en un bucle sin fin, que conllevará una implicación muy negativa para la creación de empleo, deteriorando la débil igualdad existente en España.

Cuarto, porque la Reforma aprobada por R.D.L., de aplicación inmediata, por ahora y lo que caiga, supone ahondar aún más en la brecha entre el sector público y el sector privado, lo que dará lugar a desequilibrios difíciles de aguantar por la sociedad española.

Por mucho que se quiera dulcificar la reforma de cara a los fondos europeos, lo cierto es, que se trata de un arreglo de mínimos, que nos llevará: *a un aumento del paro, *a un descenso de la productividad y competitividad de nuestras empresas, *a un empleo de baja calidad y bajo rendimiento, y, *a un mercado de trabajo ineficiente e injusto en todas sus condiciones laborales.

En este caso, la equivocación sería una bendición, pero visto lo que hay, quiénes son depredadores y quiénes son damnificados, una solución beneficiosa al interés general se antoja harto complicada, máxime, porque nadie está dispuesto a un consenso verdadero, donde todas las partes (consensuantes y consensuados) estén situadas al mismo nivel de equidad, de forma, que las cesiones necesarias de cada una de ellas para el acuerdo sean equivalentes al nacer de la igualdad y de los derechos y libertades de todos, que la Constitución garantiza y consagra.

Córdoba, a 3 de enero de 2022

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Pensiones – inflación (lo que no puede ser, es imposible)

El Ministro de S. S.y demás competencias, Sr. Escrivá, ha conseguido cuadrar un círculo imaginario, revalorizando las pensiones al ligarlas al IPC, vendiendo tamaño engaño como si hubiera descubierto la piedra filosofal para todos los jubilados de cara a las urnas, aunque, la inflación creciente, entre otras cosas negativas para las pensiones, ya le ha dicho que su apuesta es imposible y que, además, tiene a toda Europa en contra, pues la S. S. en España ya era insostenible y, ahora, con su medida estrella preñada de trolerismo, ha conseguido meternos en un bucle perverso de ruina.

Partiendo de la realidad, que nadie pone en duda, de que el Estado Español no tiene medios económicos para sostener nuestra Seguridad Social, intentar alargar la agonía del sistema actual, aún quemándose en ello, solo sería posible si se reducen las pensiones, se aumenta el impuesto de las cotizaciones sociales y se cubren las necesidades del sistema con aportaciones crecientes del Tesoro Público, que, dicho sea de paso, habrá que detraer de otros sitios o de otras necesidades sociales, a la vez, que se sube la presión fiscal un poco más cada día, hasta el estallido final.

Por mucho que se quiera enredar y sostener un engaño masivo por el Gobierno y el Ministro Escrivá, la realidad es la que es, es decir, muy dura, ya que, nuestro sistema de S. S. no es sostenible ya, por no hablar del futuro, porque entre otras cosas negativas para el sistema la población española, que ya es vieja, cada día lo será más al aumentar nuestra esperanza de vida.

Como se ha dicho, el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, acaba de ligar el crecimiento de las pensiones a la inflación, lo que posiblemente solo en este ejercicio supondrá un gasto extra, difícilmente evaluable, pero sin la menor duda muy elevado, porque nadie sabe al día de hoy hasta donde llegará la inflación con todas las perspectivas negativas que se ven, como pueden ser los precios de la energía, etc. etc., que, entre otras cosas,  harán, que el Sr. Escrivá no pueda cumplir su apuesta de indexar la subida de las pensiones al IPC.

La inflación creciente hará imposible mantener las pensiones a su nivel de exigencia social, porque, se mire como se mire, será imposible indexar las pensiones futuras al IPC y porque Europa ha dicho claramente, que nuestro sistema de S. S. es insostenible y, además, excesivamente generoso con las pensiones.

La inflación es el impuesto de los más débiles económicamente en cualquier sociedad, siendo los pensionistas unos más de esos débiles.

Nuestro sistema de S. S. financieramente está en la -UCI-, de manera, que, si no se toman medidas serias y con rapidez, el agujero será tan enorme, que no se podrá salir de él, lo que implica, necesariamente, que hay que empezar a procurar a los españoles “información veraz” (art. 20 C. E.) sobre las pensiones y su realidad, a la vez, que se toman medidas urgentes de todo tipo hasta conseguir estabilizar las necesidades ineludibles del sistema, que, sin duda, pasan en primer lugar por hacerlo posible.

Lo dicho, significa, que todo el dinero del que dispone el Estado, hay que empezar a distribuirlo equitativamente, estableciendo un orden de prioridades, que debe ser explicado exhaustivamente a los españoles, pues el Plan debe ser aceptado socialmente, dando paso a un pacto de estado, aunque nadie debe llamarse a engaño, ya que, la aplicación del Plan conllevará asumir sacrificios y renuncias para todos, al ser una realidad, que siendo más pobres todos deberemos apretarnos el cinturón, empezando, por supuesto, por una reducción extrema del gasto público innecesario e improductivo social y económicamente.

Finalmente, dejar claro, que iniciar una recuperación sólida y eficaz es algo irrenunciable, lo que significa, que todas las normas coercitivas y limitativas de derechos y libertades deban ser erradicadas, pues sin una política abierta que mejore la productividad, dirigida a aumentar la confianza interior y exterior y a crear un mercado de trabajo ágil y seguro, solo existirá, como ocurre ahora, incertidumbre y parálisis social y económica.

N.B. La inflación, junto con el resto de nuestras carenciaseconómicas y sociales (paro, deuda, déficit público, desigualdad, recuperación retraída, inseguridad jurídica, baja productividad, gasto público desnortado, etc.), nos han colocado en una situación muy delicada para sostener el sistema de S. S., de la que solo podemos salir con el esfuerzo y sacrificio de todos, pero una cosa debe quedar clara, que los poderes públicos (todos) deben dar ejemplo de esfuerzo y sacrificio, estando siempre al principio de la fila, empujando e informando a los españoles de forma inmediata, completa y permanente con la verdad.

A la S. S. en España le hace falta, que nuestra economía gane en competitividad, cosa que solo se consigue con aumentos de la productividad, para así, controlar la inflación y crear empleo estable y duradero, pero sin flexibilidad en el mercado de trabajo, con excesivo rigor normativo y sin seguridad jurídica será imposible alcanzar ese objetivo, porque lo que no puede ser, no puede ser.

Así mismo, estamos lejos de Europa y de la U. E. en el asunto de las pensiones y de la salud financiera del resto de los sistemas de S. S., pero, además, tenemos una tasa de paro estructural perversa, que arrastramos casi desde siempre, sin que se adopten medidas eficaces de mejora de nuestro mercado laboral, permaneciendo anclados en una normativa laboral sumergida en la falta de flexibilidad, donde antes de crear un puesto de trabajo hay que determinar cuanto costará el despido o la extinción del contrato, cosa que está por encima de la productividad del trabajador a contratar, que queda relegada a la última fila y, así, no puede desarrollarse un mercado de trabajo competitivo, que permita crear empleo, reducir el paro y financiar adecuadamente un modelo de S. S. viable y con futuro.

Córdoba, a 20 de diciembre de 2021

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.