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Reforma Laboral II – el mismo modelo productivo (R. D. L. acongojado – empresarios despreciados – empleo difícil)

Para empezar unas aclaraciones:

** Otra alternativa al modelo productivo trancredista de la Exministra Bañez, que subsiste con la Reforma de la Ministra Díaz, es posible y necesaria.

** La Reforma Laboral por R. D. L. de la Ministra Díaz hará la creación de empleo difícil por su coste, incompensado o descompensado para la empresa.

** Sin cambio del modelo productivo, que posibilite aumentos de la productividad y competitividad en beneficio de la empresa y del trabajador, la Reforma light impuesta es un bluff (un farol).

** La Reforma Díaz va contra las empresas, ya que, endurece y restringe las condiciones de contratación y de despido, cuando estamos en el mundo de la flexibilidad laboral y de la competitividad.

** El paro será el único sacrificio real ofrecido en el altar de la Reforma Laboral, porque habrá que ver cuántos puestos de trabajo se destruyen y cuantos se crean, que no sean en el sector público.

** La Reforma camufla la dualidad laboral al convertir los empleos temporales de toda la vida en indefinidos, con la fórmula de una figura jurídica desagregada de su realidad, que son los trabajadores fijos continuos y cuya única verdad son los Fondos Europeos.

** Las indemnizaciones por despidos subirán, porque en las mismas se computará toda la antigüedad y no sólo el período real trabajado.

** Una de las cosas positivas de la reforma reside en los contratos de formación, un medio para que las empresas y los trabajadores mejoren a sus exigencias la cualificación profesional.

** La inflación olvidada será una losa para la calidad y la precariedad laborales.

** La regresión normativa impuesta en materia de los convenios es uno de los puntos más negativos de la Reforma, pues respetar ciertos acuerdos sectoriales, como pueden ser la ultraactividad y los salarios, en muchos casos será una merma de la productividad y de la   competitividad, dañándose, sin duda, la recuperación.

** En el mayestático Preámbulo del R. D. L. se evidencian faltas de referencias a las reformas para generar empleo y hacer más competitivas a las empresas.

Es un hecho indiscutible, que, si las empresas no mejoran su productividad y ganan más dinero, no van a poder pagar mejor a sus empleados.

Por otro lado, es evidente, que la recuperación va muy lenta, y si los incentivos que tienen las empresas son: *una subida de las cotizaciones (para sufragar las pensiones), *la llegada de impuestos verdes o medioambientales y *una inflación descontrolada; la cosa pinta mal.

**Ha sido una negociación empresarial poco equitativa y desigual, con los de la CEOE a la defensiva y rendidos al empezar, posición que aún podrá empeorar en el Congreso con la negociación con unos socios imposibles, pero, advertidos todos, que el consenso empresarial ya está dado y sin vuelta atrás.

Hechas estas aclaraciones, la Reforma Díaz, heredera de la anterior Ministra Bañez del Sr. Presidente Rajoy, es una ocasión perdida, ya que, los males de raíz del sistema permanecen e incluso en ciertos casos se acrecientan, de manera, que cuando existía una posibilidad de modernizar nuestro modelo productivo, llenándolo de flexibilidad, de mejoras de la productividad y de la competitividad, se ha optado por dar un salto al vacío de la nada, para que todo quede igual, aunque, dañando aún más el sistema, lo que impedirá reducir el paro y mejorar de verdad las condiciones de trabajo de los productores españoles, en aras, además, de una política excluyente y autoritaria, a base de sanciones e imposiciones normativas contrarias a la lógica y la razón.

Es algo patente, que las consecuencias de la Reforma light “consensuada” serán muy negativas para nuestro mercado laboral en todos los sentidos, así:

* El paro aumentará, pero lo peor será, que el daño estructural de ese desempleo se consolidará, volviéndose difícilmente reversible.

* El modelo productivo quedará inmóvil, haciéndose una crisálida impenetrable, que impedirá su modernización y su adaptación a los nuevos modelos digitales, permaneciendo en el pozo de un sector servicios empobrecido, que nuca manejaremos ni dependerá de nosotros mismos, mientras quedamos obligados a comprar la mayoría de los bienes industriales y toda la tecnología necesaria para su mantenimiento, que tampoco nunca dependerá de nosotros.

* Las empresas mantendrán una productividad baja, que les impedirá ser competitivas y mejorar las condiciones de todo tipo de sus trabajadores, no solo los salarios.

* La mejora permanente de la cualificación de los trabajadores será una fantasía, quedado inmersos en su bucle perverso de baja rentabilidad, bajos salarios y bajas condiciones de trabajo aceptables.

* Los poderes públicos seguirán utilizando las debilidades del sistema sin rubor, mientras sancionan a empresas y trabajadores que pisan la raya del sistema establecido.

Por ejemplo y para todos: ¿quién no conoce trabajos de médicos en la sanidad pública contratados por dos horas los sábados y festivos, así como, guardias contratadas por las noches y cosas parecidas de abusos públicos?

En resumen, la reforma de la Ministra Bañez y la Reforma de la Ministra Díaz son la cara y la cruz de una misma moneda, porque, simplemente, son más de lo mismo, cuándo, además, el cambio del modelo del mercado laboral es posible y realizable, permitiendo a la vez, que las condiciones de trabajo de los españoles sean mejores y sin que sea necesario limitar los derechos y libertades consagrado/as en la Constitución.

N.B. La Reforma Laboral aprobada por R. D. L. no es la que España estaba necesitando, de manera, que, ahora mismo, domina la inseguridad jurídica y la desconfianza en las relaciones de trabajo, ya que, la nueva Reforma consensuada, con imposiciones, es una continuación del despropósito de la Reforma Bañez, tan injustamente agasajada, pues seguimos con el mismo modelo productivo, que consagra el paro estructural y unas condiciones de trabajo injustas, cuando otro modelo más equitativo y justo es posible y realizable, además, sin limitar derechos y libertades constitucionales.

Se ha perdido una ocasión de oro, que será difícil de recuperar.

Córdoba, a 1 de enero de 2022

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Reforma Laboral – Comentario crítico al compás (Don Tancredo – CEOE – no pudo ser peor)

Veníamos de una reforma laboral perversa (a sus resultados de precariedad y desempleo estructural me remito), realizada por un Presidente tancredista, que solo se distinguió por machacar a impuestos a sus propios votantes y, a la vez, aprobar una “amnistía fiscal” que favoreció a todos los defraudadores profesionales de la Nación, sin conseguir recaudar más que una miseria en términos totales. (El T. C. la declaró nula).

Lo curioso del asunto es que esa “Reforma” sigue teniendo -buena prensa- en general, tanto que ahora se considera buenísimo que,  la misma se mantenga en sus términos básicos, cuando si algo ha dañado de forma casi irremediable el mercado de trabajo de España (su productividad, su competitividad, su creación de empleo estable y de calidad {temporalidad, parcialidad, trabajo por horas y pobreza salarial}, conllevando un abandono del tremendo problema de nuestro País que es el paro -coyuntural y estructural-, etc.) ha sido y es esa reforma inane y desalentadora; que, ahora, permanece y se acrecienta aun más con la que llaman ahora los voceros -Reforma light-, que se ha publicado hoy (30/12/21) en el BOE, según el Real Decreto-ley 32/2021, de 28 de diciembre, de medidas urgentes para la reforma laboral, la garantía de la estabilidad en el empleo y la transformación del mercado de trabajo.

En otras palabras, más de lo mismo, otra vuelta de tuerca, a los empresarios pequeños, a las condiciones de flexibilidad necesarias de nuestras normas laborales (ultraactividad, temporalidad desubicada, como en el sector agrícola, en la construcción y en otros sectores más, etc. etc.), a la productividad de las empresas, a la creación de empleo de calidad y a la lucha contra el paro y otros despropósitos, con la anterior Reforma (tan injustamente agasajada) y con esta nueva tan consensuada [de manera, que ahora salen beneficiados, además, de un Gobierno  ideologizado, las grandes empresas, los empresarios instalados en la cumbre de la CEOE, los sindicatos sin trabajadores de a pie y un sector público cada vez más privilegiado en detrimento del privado, al que se le acaba de clavar un rejón de muerte,] y, cuando, sus efectos nocivos se verán pronto en el aumento del paro.

Ni la reforma de la Ministra tancredista (asesora de la CEOE) era buena para los trabajadores españoles, pues sus efectos nocivos los hemos padecido todos, sin que haya disminuido el desempleo estructural en España en términos reales y sin que las condiciones laborales de los trabajadores (precariedad, temporalidad extrema, salarios por los suelos, etc., etc.) hayan mejorado en nada esencial, ni esta Reforma consensuada bajo la trola y la amenaza, suponen una solución adecuada y eficaz para nuestro mercado laboral, ya que, esta última no arregla nada esencial e impedirá la agilidad necesaria para crear empleo estable y seguro, lo que implica, que seguiremos con tasas de desempleo tremendas y sin solución.

La conclusión en palabras del Sr. de la CEOE es, que todo podría haber sido mucho peor o que lo que se ha firmado es un mal menor.

Seguimos teniendo un sistema legal, que conlleva ser la Nación con el paro más alto de Europa, un desempleo joven y de género disparatado, una economía con los peores datos en términos de crecimiento, de déficit público, de deuda y uno de los menos favorables en lo que respecta a la inflación, de manera, que el que no se consuela es porque no quiere: “Otra oportunidad al vacío de la nada”.

El aspecto positivo que se vende, como humo de pajas, de evitar males mayores, es una ofensa a los españoles, pues en los tiempos en que estamos, no es momento de apoyar experimentos y cambios, que no avancen en la flexibilidad, ni de reordenación malvada de la temporalidad, ni de la reinstauración de la ultraactividad, pues eso son pasos hacia atrás, que producen incertidumbre, desconfianza (interna y externa) e inseguridad jurídica.  

Como estamos en estas, que les pregunten, por ejemplo, a los agricultores y a las pequeñas empresas, que supongo deben estar contento/as, ya que, a cambio de unos límites a la temporalidad inciertos han conseguido un collar estrecho y ahogadizo, apretado a la vez por las Sñrªs. Báñez y Díaz, aunque, se estima por muchos, que podía ser peor con el trasfondo de Europa, *se puede no estar de acuerdo con esa falsa verdad*.

(Nota: De la construcción y la conversión de sus contratos de obra o servicios en indefinidos en un plazo, según parece, de seis meses, mejor es no hablar, además, *todo el R. D. L. encuentra su apoyo en un régimen reforzado a base de sanciones*).

En conclusión, así no.

España necesita una reforma de raíz, que lleve a una solución definitiva, que no es esta reforma consensuada en falso.

N.B. La Reforma Laboral aprobada y publicada hoy por R. D. L. (como no podía ser de otra forma),  no es la que España estaba necesitando, de manera, que, ahora mismo, domina la confusión, la inseguridad jurídica y la incertidumbre, ya que, la nueva Reforma consensuada con imposiciones, nos pone de nuevo a la deriva.

En España hace falta, que la economía gane en competitividad, cosa que solo se consigue con aumentos de la productividad, para así, controlar la inflación y crear empleo estable y duradero, pero, ahora mismo, estamos contra rumbo de Europa y de la U. E. aprobando una normativa laboral rígida, que impide recuperar la economía.

La Exposición de Motivos del R. D. L. de la Reforma Laboral produce sonrojo y anticipa su contenido torcido e injusto contrario a la razón.

Córdoba, a 30 de diciembre de 2021

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Confusión – inseguridad jurídica – incertidumbre (Reforma Laboral – información veraz)

La Reforma Laboral en España trufada de mentiras y verdades se ha impuesto, porque todos querían una “mentira disfrazada de verdad” antes que una verdad desnuda, que es la que la Constitución Española de 1978 consagra en su art. 20, al establecer que es un derecho fundamental -la información veraz-.

En España ahora con la reforma, que se dice consensuada, reina la confusión, la inseguridad jurídica y la incertidumbre, pues la mentira disfrazada de verdad, es que nadie conoce el contenido concreto de las medidas aprobadas-consensuadas y mucho menos cuales serán sus efectos en nuestro mercado de trabajo.   

El derecho a una “información veraz” ha sido sustituido por un consenso oprobioso, donde domina la desconfianza entre todos y para todos y donde se están ocurriendo cosas tremendas por su propia peligrosidad, así:

* El Sr. Garamendi, Presidente de la CEOE, dice que el Congreso no podrá tocar una sola coma, lo que, en si mismo, es un disparate inconstitucional, pues, simplemente, se está cargando la democracia en España, que se basa en la representación del Pueblo Soberano en sus dos cámaras Congreso y Senado.

* Nadie sabe de verdad cual es el contenido real de la Reforma Laboral consensuada y aprobada, ni nadie conoce sus posibles efectos en el mercado de trabajo español, razón por la que, como en otros casos, se impone la inseguridad jurídica, la incertidumbre y la desconfianza. Es decir, tenemos un mercado de trabajo que es un campo de minas, tanto para los trabajadores como para los empresarios, de forma, que ante esa situación de desconfianza dentro y fuera de España solo se vislumbra parálisis y estancamiento.

* El paro de todo tipo (coyuntural y estructural) que es el gran problema de España, no solo no se reducirá, sino que aumentará o, como mínimo, se enquistará indefinidamente, pues nadie creará un puesto de trabajo permanente sin mejoras claras en la productividad, que permitan empresas competitivas, lo que exige seguridad normativa, certidumbre, flexibilidad y libertad de contratación, pues dejarlo todo en manos de los jueces y tribunales es algo cercano al suicidio de nuestro mercado laboral.

Por si faltara algo, la inflación creciente ha puesto la puntilla a una Reforma Laboral desconocida, porque, se mire como se mire, es tiempo de liberar los mercados, no de consensuarlos en la imposición ideológica,  y porque Europa ha dicho claramente, que nuestra economía está parada, que es lo última de la fila y que nuestros indicadores (deuda, déficit, sistema de Seguridad Social, gasto público improductivo, IPC, PIB, desempleo, impuestos crecientes, etc.) están bajo mínimos.

Iniciar una recuperación sólida real es algo imprescindible, lo que significa, que todas las normas limitativas de derechos y libertades deban ser erradicadas, pues sin una política abierta que mejore la productividad, dirigida a aumentar la confianza interior y exterior y a crear un mercado de trabajo ágil y seguro, solo existirá, como ocurre ahora, incertidumbre y parálisis social y económica.

N.B. En España, ahora mismo, domina la confusión, la inseguridad jurídica y la incertidumbre, ya que, la Reforma Laboral consensuada con imposiciones está trufada de mentiras y verdades, porque todos los interesados querían una “mentira disfrazada de verdad” antes que una verdad desnuda, que es la que la Constitución Española de 1978 consagra en su art. 20, al establecer que es un derecho fundamental “la información veraz”.

En España hace falta, que nuestra economía gane en competitividad, cosa que solo se consigue con aumentos de la productividad, para así, controlar la inflación y crear empleo estable y duradero, pero sin flexibilidad en el mercado de trabajo, con excesivo rigor normativo y sin seguridad jurídica será imposible alcanzar ese objetivo.

(Solo un ejemplo, además, de la Reforma Laboral:

-Ley 20/2021, de 28 de diciembre, de medidas urgentes para la reducción de la temporalidad en el empleo público.

-Ley 21/2021, de 28 de diciembre, de garantía del poder adquisitivo de las pensiones y de otras medidas de refuerzo de la sostenibilidad financiera y social del sistema público de pensiones.

-Ley 22/2021, de 28 de diciembre, de Presupuestos Generales del Estado para el año 2022).

Así mismo, estamos alejándonos de Europa y de la U. E., sumergiéndonos más en una normativa laboral rígida, y, así, no puede  desarrollarse un mercado de trabajo competitivo, que permita crear empleo, reducir el paro y recuperar un crecimiento económico sostenido.

Córdoba, a 29 de diciembre de 2021

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Pensiones – inflación (lo que no puede ser, es imposible)

El Ministro de S. S.y demás competencias, Sr. Escrivá, ha conseguido cuadrar un círculo imaginario, revalorizando las pensiones al ligarlas al IPC, vendiendo tamaño engaño como si hubiera descubierto la piedra filosofal para todos los jubilados de cara a las urnas, aunque, la inflación creciente, entre otras cosas negativas para las pensiones, ya le ha dicho que su apuesta es imposible y que, además, tiene a toda Europa en contra, pues la S. S. en España ya era insostenible y, ahora, con su medida estrella preñada de trolerismo, ha conseguido meternos en un bucle perverso de ruina.

Partiendo de la realidad, que nadie pone en duda, de que el Estado Español no tiene medios económicos para sostener nuestra Seguridad Social, intentar alargar la agonía del sistema actual, aún quemándose en ello, solo sería posible si se reducen las pensiones, se aumenta el impuesto de las cotizaciones sociales y se cubren las necesidades del sistema con aportaciones crecientes del Tesoro Público, que, dicho sea de paso, habrá que detraer de otros sitios o de otras necesidades sociales, a la vez, que se sube la presión fiscal un poco más cada día, hasta el estallido final.

Por mucho que se quiera enredar y sostener un engaño masivo por el Gobierno y el Ministro Escrivá, la realidad es la que es, es decir, muy dura, ya que, nuestro sistema de S. S. no es sostenible ya, por no hablar del futuro, porque entre otras cosas negativas para el sistema la población española, que ya es vieja, cada día lo será más al aumentar nuestra esperanza de vida.

Como se ha dicho, el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, acaba de ligar el crecimiento de las pensiones a la inflación, lo que posiblemente solo en este ejercicio supondrá un gasto extra, difícilmente evaluable, pero sin la menor duda muy elevado, porque nadie sabe al día de hoy hasta donde llegará la inflación con todas las perspectivas negativas que se ven, como pueden ser los precios de la energía, etc. etc., que, entre otras cosas,  harán, que “el Sr. Escrivá no pueda cumplir su apuesta de indexar la subida de las pensiones al IPC”.

La inflación creciente hará imposible mantener las pensiones a su nivel de exigencia social, porque, se mire como se mire, será imposible indexar las pensiones futuras al IPC y porque Europa ha dicho claramente, que nuestro sistema de S. S. es insostenible y, además, excesivamente generoso con las pensiones.

La inflación es el impuesto de los más débiles económicamente en cualquier sociedad, siendo los pensionistas unos más de esos débiles.

Nuestro sistema de S. S. financieramente está en la -UCI-, de manera, que, si no se toman medidas serias y con rapidez, el agujero será tan enorme, que no se podrá salir de él, lo que implica, necesariamente, que hay que empezar a procurar a los españoles “información veraz” (art. 20 C. E.) sobre las pensiones y su realidad, a la vez, que se toman medidas urgentes de todo tipo hasta conseguir estabilizar las necesidades ineludibles del sistema, que, sin duda, pasan en primer lugar por hacerlo posible.

Lo dicho, significa, que todo el dinero del que dispone el Estado, hay que empezar a distribuirlo equitativamente, estableciendo un orden de prioridades, que debe ser explicado exhaustivamente a los españoles, pues el Plan debe ser aceptado socialmente, dando paso a un pacto de estado, aunque nadie debe llamarse a engaño, ya que, la aplicación del Plan conllevará asumir sacrificios y renuncias para todos, al ser una realidad, que siendo más pobres todos deberemos apretarnos el cinturón, empezando, por supuesto, por una reducción extrema del gasto público innecesario e improductivo social y económicamente.

Finalmente, dejar claro, que iniciar una recuperación sólida y eficaz es algo irrenunciable, lo que significa, que todas las normas coercitivas y limitativas de derechos y libertades deban ser erradicadas, pues sin una política abierta que mejore la productividad, dirigida a aumentar la confianza interior y exterior y a crear un mercado de trabajo ágil y seguro, solo existirá, como ocurre ahora, incertidumbre y parálisis social y económica.

N.B. La inflación, junto con el resto de nuestras carenciaseconómicas y sociales (paro, deuda, déficit público, desigualdad, recuperación retraída, inseguridad jurídica, baja productividad, gasto público desnortado, etc.), nos han colocado en una situación muy delicada para sostener el sistema de S. S., de la que solo podemos salir con el esfuerzo y sacrificio de todos, pero una cosa debe quedar clara, que los poderes públicos (todos) deben dar ejemplo de esfuerzo y sacrificio, estando siempre al principio de la fila, empujando e informando a los españoles de forma inmediata, completa y permanente con la verdad.

A la S. S. en España le hace falta, que nuestra economía gane en competitividad, cosa que solo se consigue con aumentos de la productividad, para así, controlar la inflación y crear empleo estable y duradero, pero sin flexibilidad en el mercado de trabajo, con excesivo rigor normativo y sin seguridad jurídica será imposible alcanzar ese objetivo, porque lo que no puede ser, no puede ser.

Así mismo, estamos lejos de Europa y de la U. E. en el asunto de las pensiones y de la salud financiera del resto de los sistemas de S. S., pero, además, tenemos una tasa de paro estructural perversa, que arrastramos casi desde siempre, sin que se adopten medidas eficaces de mejora de nuestro mercado laboral, permaneciendo anclados en una normativa laboral sumergida en la falta de flexibilidad, donde antes de crear un puesto de trabajo hay que determinar cuanto costará el despido o la extinción del contrato, cosa que está por encima de la productividad del trabajador a contratar, que queda relegada a la última fila y, así, no puede desarrollarse un mercado de trabajo competitivo, que permita crear empleo, reducir el paro y financiar adecuadamente un modelo de S. S. viable y con futuro.

Córdoba, a 20 de diciembre de 2021

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Empleo y paro III (trabajo por horas – contratos indefinidos y temporales – información veraz)

Preguntan una y otra vez sobre el paro real de España, pues parece, que muchos no se creen las cifras oficiales de empleo, que se han publicitado, así que, hay que señalar previamente unos cuantos puntos, que ayudarán a comprender donde reside la desinformación publicada por el Gobierno en el tema del paro y del empleo:

1º.- Los números del Gobierno sobre el empleo y paro no son veraces, pues están situados fuera de la realidad, al no reflejar cifras verdaderas, sino que vienen ofreciendo componendas formales dulcificadas, que confunden o esconden la magnitud del problema.

La cifras de personas sin empleo real en España producen una fortísima desazón y gran incertidumbre, no solo por sus números desconocidos realmente (añadir a los datos oficiales publicitados para acercarnos a un dato cierto: los –inactivos-, las -cifras engañosas del empleo público que disfrazan el problema-, el -trabajo por horas-, la -verdad del trabajo indefinido parcial-, los -trabajadores en ertes-, las -personas que no se computan como desempleados-, etc.), sino también, por la distribución desigual del desempleo por sectores, por regiones,  así como, por razón de edad -menores y mayores de 50 años- y de género.

2º.- La información veraz que consagra la Constitución en su artículo 20. 1., cuando dice, “que se reconocen y protegen los derechos: d). A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión”, es algo extraño y lejano.

No solo ahora con este Gobierno y esta Ministra de Trabajo, sino que la práctica política trolosa y falsaria viene de lejos, también, con otros gobiernos, pues todos ellos creen firmemente, que los españoles estamos en un pasmo comatoso de tontuna y que nunca se producirá una reacción de la sociedad civil, que los retire a casi todos del poder, que el pueblo soberano les ha delegado temporalmente. 

3º.- Oficialmente crece el empleo, pero curiosamente baja el PIB disminuyendo la productividad, de forma, que hay menos parados oficiales, más empleo, pero decrece la riqueza.

Como lo que no puede ser es imposible, la única conclusión razonable es que los datos de empleo oficiales están trufados con engaños y falsas realidades, ya que, si por ejemplo, se cuentan como ocupados trabajadores a tiempo parcial que prestan servicios dos horas al día según contrato o se consideran trabajadores indefinidos los que trabajan unas horas, es evidente, que las cifras de empleo y paro están fuera de la realidad, ya que, igual que se les considera a esos productores como ocupados indefinidos, también se les podría considerar como parados por horas. En definitiva, que los números oficiales de empleo y paro no se corresponden con la realidad.

4º.- La cifras que se publicitan de afiliaciones y altas en la Seguridad Social pecan del mismo defecto, ya que, el trabajador, que se da de alta o se afilia a la S. S. un par de horas o se da de baja al día siguiente, no es un productor ocupado realmente, sino que la realidad encierra una falacia de ocupación, que lógicamente se reflejará en la productividad.

5º.- La temporalidad en España no es el único verdadero problema de nuestro de nuestro mercado de trabajo, ya que, al día de hoy los contratos por horas están ocupando el espacio que la contratación temporal está abandonando, forzada por una normativa inflexible y amenazante, situándonos hoy en unos datos de trabajo a tiempo parcial (contratos indefinidos o temporales), que con seguridad ya superan cualquier cifra de contratación temporal.

Oficialmente crece el empleo, pero curiosamente baja el PIB disminuyendo la productividad, de forma, que hay menos parados oficiales, más empleo, pero decrece la productividad. Algo está fallando o algo no es verdad.

Por otro lado, “el desempleo estructural” en España que es el triple de las cifras de la U. E., se intenta difuminar en el vacío camuflándolo en otros asuntos menos urgentes, como, pueden ser entre otros, la temporalidad y las pensiones, consiguiéndose así oficialmente,  que el problema del paro estructural tremendo quede laminado para los españoles, de manera, que se oculta el número inquietante de personas inactivas reales, en un alarde de desinformación veraz contrario al mandato constitucional.

El paro estructural en España es una realidad muy negativa y ninguna solución pública aparece, aunque lo peor para nuestro mercado de trabajo empieza a vislumbrarse a través de otros asuntos, que indican, se quiera reconocer o no, que nuestro paro estructural va a quedar abandonado por los poderes públicos:

** La inflación casi permanente se ha establecido, de forma, que el IPC se dispara y los ciudadanos ven que el crecimiento de los precios se está al alza, de manera, que las cuentas públicas empiezan a notarlo. Si las previsiones sobre la inflación se mantienen o crecen, por la razón que sea, solo por poner un ejemplo, la cotización de los títulos de deuda caerá, aunque el BCE continúe dopando el mercado con la compra de bonos, con todas las consecuencias negativas que ello conllevará.

** La recuperación predicada oficialmente no está llegando por ahora a la gente de a pie y, además, la OCDE hunde nuestro PIB al 4,5%, situándonos a la cola de Europa.

** Todos los esfuerzos y todas las propagandas oficiales están en las reformas del mercado laboral unidireccionales y de las pensiones con olvido de todo lo demás, por supuesto, con olvido manifiesto del paro estructural y sus consecuencias nocivas.

España necesita urgentemente reducir su tasa de paro estructural igualándola a la de la U.E., lo que implica aumentar la riqueza productiva y mejorar la cualificación profesional de los trabajadores de forma continua y permanente, dictando normas que acrecienten la flexibilidad propiciando un mercado de trabajo justo y equitativo, dominado por la mejora de la rentabilidad y la creación de riqueza.

N.B. En España el problema real del trabajo ahora no es solo la temporalidad, sino la producción por horas – indefinidos y temporales –, la falta de información veraz, la reducción de la productividad y la falta de flexibilidad real del mercado de trabajo.

El paro estructural en España supera cualquier magnitud razonable, pero si le unimos la deuda pública, el PIB decreciente, la inflación disparada, el déficit público, el gasto público descontrolado, la inseguridad jurídica y una recuperación renqueante, la incertidumbre que atenaza a los españoles se convertirá en una desgracia permanente, donde en primera fila estarán por mucho tiempo los millones de españoles reales en el paro.

Por otro lado, intentar solucionar el problema con el olvido es, como se está viendo, un disparate, ya que, la recuperación económica y social de España entrará en un laberinto de salida imposible.

La postura inane tancredista no da solución a ningún problema, y, en España ya vamos sobrados de actitudes de reposo público en relación con la solución del paro estructural, que solo llevan a la desesperanza y a la incertidumbre.

Córdoba, a 9 de diciembre de 2021

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.