Tag Archives: falsa

Córdoba y la paradoja del bienestar – (La trampa del dinero público)

Quien visita Córdoba durante su mayo festivo asiste a un espectáculo desconcertante. Ver las casetas de la feria llenas, los patios desbordantes y un ambiente de celebración absoluta choca frontalmente con los fríos datos macroeconómicos: Nos encontramos ante una de las provincias con mayor despoblación de la región y, simultáneamente, la segunda con más paro de toda España.

¿Cómo es posible que este equilibrio se sostenga sin que la provincia, su capital y sus pueblos no salten socialmente por los aires?

La respuesta a esta paradoja no se reduce a un solo factor, sino a una compleja red de contrapesos económicos, dinámicas de resistencia social y, fundamentalmente, a un modelo de dependencia pública tan profundo que define tanto nuestra estabilidad diaria como nuestro estancamiento estructural.

<<Los amortiguadores – Por qué no explota Córdoba>>

El aparente bienestar que se respira en las calles durante las épocas de esplendor responde a mecanismos muy arraigados en la sociedad cordobesa:

1.- La economía sumergida y la estacionalidad: Una parte sustancial de la actividad económica no computa en las estadísticas oficiales. El sector agrícola (olivar, dehesa, campiña) funciona mediante campañas que los trabajadores alternan con periodos de subsidio por desempleo (como el PER). En paralelo, la hostelería vive su temporada de oro en primavera, ya que, el mayo cordobés inyecta una liquidez inmediata a través de contratos temporales y peonadas extras que las familias, que en gran medida, reinvierten en la propia fiesta.

2.- La red familiar como institución económica: Los lazos familiares actúan como el verdadero colchón de la provincia. La solidaridad intergeneracional permite que las pensiones de los mayores o los sueldos fijos de los funcionarios sostengan a hijos y nietos desempleados, a lo que, sin duda, hay que sumar a un alto índice de vivienda en propiedad (heredada o compartida), lo que reduce drásticamente el coste de la supervivencia básica en comparación con las grandes metrópolis.

3.- La cultura del ahorro para el disfrute: El mayo festivo no se percibe en Córdoba como un lujo superfluo, sino como una válvula de escape psicológica y un derecho cultural. Se dice, no sé si con razón, que muchas familias economizan al máximo durante el invierno con el único fin de reservar un fondo para estas fechas  a lo que se añade, el acceso democrático a la fiesta (patios gratuitos y casetas de feria mayoritariamente públicas) lo que permite la participación colectiva sin necesidad de desembolsos prohibitivos.

4.- La ilusión de la concentración demográfica: Aunque el norte de la provincia (Los Pedroches, el Guadiato) y las áreas rurales sufren una despoblación sangrienta, la capital y los municipios mayores (Lucena, Puente Genil, Montilla) retienen su dinamismo. Es por eso, que en mayo, la convergencia de toda la provincia en la capital genera la falsa sensación de que allí no falta nadie.

<<La radiografía real – (Una provincia subsidiada).

Sin embargo, es un hecho patente, que más allá de la resiliencia social y la informalidad laboral, el verdadero pilar que sostiene la economía cordobesa es el flujo de dinero público, . Si ampliamos el concepto de sector público más allá de los funcionarios tradicionales e incluimos a toda la población cuyos ingresos principales provienen de las arcas del Estado, las cifras desvelan un escenario perturbador.

Oficialmente, sobre una población total de unos 770.000 habitantes, la radiografía de la dependencia pública en Córdoba se distribuye de la siguiente manera:

*Pensionistas (contributivas y no contributivas): La cifra se puede fijar prudentemente en  185.300 personas., lo que implica que el envejecimiento demográfico hace que casi una de cada cuatro personas en la provincia sea pensionista.

*Empleados públicos: Unos 51.500 trabajadores repartidos entre la administración local, autonómica y estatal. (Un cálculo más realista se situaría la cifra por encima de las 200.000 personas).

*Parados con prestación y subsidios (incluido PER/PROFEA): Unas 53.800 personas con cobertura de desempleo o ayudas asistenciales.

*Ingreso Mínimo Vital (IMV) y rentas de integración: Unos 25.500 beneficiarios.

**El indicador definitivo es demoledor: Una cifra superior a 350.500 cordobeses reciben su principal ingreso mensual directamente de los presupuestos públicos. Esto equivale aproximadamente al 42,5% de la población total, una proporción que se dispara y roza las dos terceras partes si filtramos el análisis únicamente hacia la población adulta que se encuentra en edad o disposición de percibir ingresos.

<<Las consecuencias de la trampa pública – (A la cola)>>

Esta colosal dependencia presupuestaria funciona como un excelente escudo contra la miseria extrema, pero actúa al mismo tiempo como un cepo para el desarrollo, ya que, este modelo condena a Córdoba a estar persistentemente en el vagón de cola debido a varias debilidades estructurales:

*Una ratio de sostenibilidad al límite: En una economía equilibrada se requiere una base sólida de cotizantes privados. En Córdoba, la relación es crítica: <Apenas existen 1,9 trabajadores ocupados por cada pensionista, una cifra notablemente inferior a la media nacional>.

*El dinero público como “suelo” y no como “motor”: “Las pensiones, subsidios y rentas mínimas se destinan casi íntegramente al consumo básico diario y al comercio local”. Es un capital que estabiliza el día a día, pero que no genera valor añadido, no patenta, no innova ni se reinvierte en la creación de tejido industrial autónomo.

*El “efecto imán” – Debilidad privada: Al carecer de grandes industrias y corporaciones multinacionales que ofrezcan salarios competitivos, el talento cordobés se canaliza de forma masiva hacia el sector  público (oposiciones, contratos públicos, etc.), siendo un hecho perverso que los mejor preparados emigran y/o dedican su tiempo y sus mejores años productivos al estudio de temarios públicos en lugar de emprender, lo que conlleva  que el sector privado queda sin innovación, hipertrofiado en sectores de baja productividad (hostelería y agricultura estacional) y compuesto casi exclusivamente por microempresas y autónomos sin posibilidades financieras.

La comparación con provincias vecinas evidencia la brecha: “Mientras que en territorios como Málaga la dependencia del dinero público cae al 29% gracias al empuje de la inversión extranjera, el turismo tecnológico y la iniciativa privada, Córdoba ha convertido al trabajo público en su única estructura sólida.

<<El horizonte de cambio>>

Existe, no obstante, un punto de inflexión en el futuro cercano, concretamente, la implantación de la Base Logística del Ejército de Tierra (BLET) General de Ejército Javier Varela, ya que, aunque se trata de una inversión de origen público, su verdadero valor estratégico radica en su capacidad para actuar como un imán para empresas privadas de alta tecnología, inteligencia artificial, robótica y mantenimiento industrial. Representa, posiblemente, la oportunidad histórica más clara que ha tenido Córdoba para diversificar su tejido productivo.

Mientras esa posible transición se consolida, la realidad de la provincia sigue atrapada en una dolorosa contradicción. *Una tierra que fía su estabilidad económica al Boletín Oficial del Estado y al de la Junta de Andalucía, a la Diputación y a los Ayuntamientos estará siempre blindada contra el colapso absoluto, pero permanecerá presa bajo un techo de cristal que le impide competir con economías dinámicas*.

Mientras la principal fuente de sustento de casi la mitad de sus habitantes dependa de las transferencias del Estado y del dinero público, y, no de la riqueza que produce su propia población, revertir la despoblación y el desempleo estructural seguirá siendo una tarea de enorme envergadura, que hasta la fecha nadie ha querido transformar, por lo que seguiremos a la cola y paralizados.

N. B. Imagen. Córdoba dual.

Córdoba, 24 de mayo de 2026.

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado. ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Falsa producción – Diputación de Córdoba (Fingir que se hace lo que no se hace)

Según la RAE fingir o simular es dar existencia ideal a lo que realmente no la tiene.

En la Diputación de Córdoba gobernada por el P. P. y por su Presidente Sr. Fuentes Lopera eso es lo que está ocurriendo, de manera, que dicen que hacen cosas, pero la realidad es que no hacen casi nada en beneficio de los ciudadanos cordobeses.

Veamos algunas cosas, que demuestran que el Partido Popular en la Diputación no hace nada real en beneficio de los cordobeses, de forma, que lo que hacen es “pura apariencia de movimiento inútil”, así:

** Tienen el mayor Presupuesto consolidado de la historia de la Diputación Provincial de Córdoba, pero a actividades reales que beneficien a los cordobeses no llegan ni al 5% del mismo, así:

1º.- A gastos reales de personal dedican más del 60% de su Presupuesto.

2º.- A sus Empresas Públicas ruinosas dedican una cantidad de dinero desconocida realmente, aunque, por ejemplo a Emproacsa (aguas) en el último año le han puesto a la “veréa” para sanearla más de 50.000 millones de euros, a la vez, que han realizado una subida desproporcionada de la tasa del agua, que pagarán todos los cordobeses, aunque lo verdaderamente atrabiliario es que el asunto del agua sigue sin resolverse, mientras el Presidente reparte abrazos por doquier y dice en boca falsa que lo tiene todo contralado, cuando los resultados no aparecen por parte alguna.

(Nota. Me explico, la frase “hablar con boca falsa” hace referencia a una forma de hablar en la que alguien no expresa sinceramente lo que piensa o siente, sino que dice lo que no es verdadero o lo que realmente no piensa, generalmente para complacer a los demás, manipular la situación o aparentar algo que no es.).

3º.- A los problemas reales de Córdoba, como puede ser el empleo dedican una cantidad ridícula del Presupuesto, que directamente tiene una partida ridícula en comparación con la importancia del asunto-problema.

4º.- Han aceptado el muro socialista abrazándolo sin pudor, siendo una prueba de que no quieren cambiar realmente nada y que todo siga igual, que por ejemplo, “siguen la política socialista de tener cautivos a los Ayuntamiento a través de hacerles anticipos”, que se pagan con préstamos bancarios y que conllevan a que esas corporaciones locales se gastan lo que no tienen y que tendrán que devolver con intereses, aumentando su deuda y su déficit.

4º.- A la obras de infraestructura provinciales necesarias dedican cantidades ridículas del Presupuesto, mientras que en publicidad y propaganda directa y/o indirectamente se están gastando más de lo que invierten.

5º.- Lo dicho es más que suficiente para explicar lo que digo, que solo hacen apariencia de movimiento con abandono del beneficio real de los cordobeses.

** En el plano político lo que está haciendo el P. P. en la Diputación de Córdoba es un erial vacío y yermo; dicho de otra forma, es una tierra o un campo sin cultivar ni labrar, donde las promesas electorales del Partido Popular no solo han sido olvidadas, sino que se sigue una línea continuista de aumento del gatos público, subida de tasas e impuestos y olvido completo de las ideas y principios del centro derecha, apartándose sin pudor a los cordobeses que les han votado.

Llegados aquí, exponer más casos es innecesario, ya que, los ejemplos se multiplican en toda la Corporación Provincial y toda la Provincia de Córdoba en una espiral perversa de traición a sus votantes, además, sin excusa ni explicación alguna, lo que dice muy poco de la fiabilidad del Gobierno Provincial y del respeto a la Constitución cuyo día celebramos en estas fechas.

Si alguien no cree lo que digo, que mire a su alrededor y, sin duda, quedará noqueado y apabullado de tanta falacia e incumplimientos de los principios e ideas de los que los hemos votado.

Visto lo visto, solo cabe ya una sublevación pacífica de los cordobeses para restaurar el valor justicia, y, en ese camino necesario asociaciones y colectivos como “Córdoba Abierta ACOA” serán los instrumentos de defensa para conseguir justicia para todos nosotros.

N.B.  La falsa producción en los poderes públicos, tal como se hace en la Diputación de Córdoba, es fingir, que se hace lo que no se hace.

En resumen, es engañar a la gran mayoría de los cordobeses.

Córdoba, a 5 de diciembre de 2024.

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado. ICA – Córdoba. Cd. 1316.