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Pensiones – inflación (lo que no puede ser, es imposible)

El Ministro de S. S.y demás competencias, Sr. Escrivá, ha conseguido cuadrar un círculo imaginario, revalorizando las pensiones al ligarlas al IPC, vendiendo tamaño engaño como si hubiera descubierto la piedra filosofal para todos los jubilados de cara a las urnas, aunque, la inflación creciente, entre otras cosas negativas para las pensiones, ya le ha dicho que su apuesta es imposible y que, además, tiene a toda Europa en contra, pues la S. S. en España ya era insostenible y, ahora, con su medida estrella preñada de trolerismo, ha conseguido meternos en un bucle perverso de ruina.

Partiendo de la realidad, que nadie pone en duda, de que el Estado Español no tiene medios económicos para sostener nuestra Seguridad Social, intentar alargar la agonía del sistema actual, aún quemándose en ello, solo sería posible si se reducen las pensiones, se aumenta el impuesto de las cotizaciones sociales y se cubren las necesidades del sistema con aportaciones crecientes del Tesoro Público, que, dicho sea de paso, habrá que detraer de otros sitios o de otras necesidades sociales, a la vez, que se sube la presión fiscal un poco más cada día, hasta el estallido final.

Por mucho que se quiera enredar y sostener un engaño masivo por el Gobierno y el Ministro Escrivá, la realidad es la que es, es decir, muy dura, ya que, nuestro sistema de S. S. no es sostenible ya, por no hablar del futuro, porque entre otras cosas negativas para el sistema la población española, que ya es vieja, cada día lo será más al aumentar nuestra esperanza de vida.

Como se ha dicho, el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, acaba de ligar el crecimiento de las pensiones a la inflación, lo que posiblemente solo en este ejercicio supondrá un gasto extra, difícilmente evaluable, pero sin la menor duda muy elevado, porque nadie sabe al día de hoy hasta donde llegará la inflación con todas las perspectivas negativas que se ven, como pueden ser los precios de la energía, etc. etc., que, entre otras cosas,  harán, que el Sr. Escrivá no pueda cumplir su apuesta de indexar la subida de las pensiones al IPC.

La inflación creciente hará imposible mantener las pensiones a su nivel de exigencia social, porque, se mire como se mire, será imposible indexar las pensiones futuras al IPC y porque Europa ha dicho claramente, que nuestro sistema de S. S. es insostenible y, además, excesivamente generoso con las pensiones.

La inflación es el impuesto de los más débiles económicamente en cualquier sociedad, siendo los pensionistas unos más de esos débiles.

Nuestro sistema de S. S. financieramente está en la -UCI-, de manera, que, si no se toman medidas serias y con rapidez, el agujero será tan enorme, que no se podrá salir de él, lo que implica, necesariamente, que hay que empezar a procurar a los españoles “información veraz” (art. 20 C. E.) sobre las pensiones y su realidad, a la vez, que se toman medidas urgentes de todo tipo hasta conseguir estabilizar las necesidades ineludibles del sistema, que, sin duda, pasan en primer lugar por hacerlo posible.

Lo dicho, significa, que todo el dinero del que dispone el Estado, hay que empezar a distribuirlo equitativamente, estableciendo un orden de prioridades, que debe ser explicado exhaustivamente a los españoles, pues el Plan debe ser aceptado socialmente, dando paso a un pacto de estado, aunque nadie debe llamarse a engaño, ya que, la aplicación del Plan conllevará asumir sacrificios y renuncias para todos, al ser una realidad, que siendo más pobres todos deberemos apretarnos el cinturón, empezando, por supuesto, por una reducción extrema del gasto público innecesario e improductivo social y económicamente.

Finalmente, dejar claro, que iniciar una recuperación sólida y eficaz es algo irrenunciable, lo que significa, que todas las normas coercitivas y limitativas de derechos y libertades deban ser erradicadas, pues sin una política abierta que mejore la productividad, dirigida a aumentar la confianza interior y exterior y a crear un mercado de trabajo ágil y seguro, solo existirá, como ocurre ahora, incertidumbre y parálisis social y económica.

N.B. La inflación, junto con el resto de nuestras carenciaseconómicas y sociales (paro, deuda, déficit público, desigualdad, recuperación retraída, inseguridad jurídica, baja productividad, gasto público desnortado, etc.), nos han colocado en una situación muy delicada para sostener el sistema de S. S., de la que solo podemos salir con el esfuerzo y sacrificio de todos, pero una cosa debe quedar clara, que los poderes públicos (todos) deben dar ejemplo de esfuerzo y sacrificio, estando siempre al principio de la fila, empujando e informando a los españoles de forma inmediata, completa y permanente con la verdad.

A la S. S. en España le hace falta, que nuestra economía gane en competitividad, cosa que solo se consigue con aumentos de la productividad, para así, controlar la inflación y crear empleo estable y duradero, pero sin flexibilidad en el mercado de trabajo, con excesivo rigor normativo y sin seguridad jurídica será imposible alcanzar ese objetivo, porque lo que no puede ser, no puede ser.

Así mismo, estamos lejos de Europa y de la U. E. en el asunto de las pensiones y de la salud financiera del resto de los sistemas de S. S., pero, además, tenemos una tasa de paro estructural perversa, que arrastramos casi desde siempre, sin que se adopten medidas eficaces de mejora de nuestro mercado laboral, permaneciendo anclados en una normativa laboral sumergida en la falta de flexibilidad, donde antes de crear un puesto de trabajo hay que determinar cuanto costará el despido o la extinción del contrato, cosa que está por encima de la productividad del trabajador a contratar, que queda relegada a la última fila y, así, no puede desarrollarse un mercado de trabajo competitivo, que permita crear empleo, reducir el paro y financiar adecuadamente un modelo de S. S. viable y con futuro.

Córdoba, a 20 de diciembre de 2021

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Empleo y paro III (trabajo por horas – contratos indefinidos y temporales – información veraz)

Preguntan una y otra vez sobre el paro real de España, pues parece, que muchos no se creen las cifras oficiales de empleo, que se han publicitado, así que, hay que señalar previamente unos cuantos puntos, que ayudarán a comprender donde reside la desinformación publicada por el Gobierno en el tema del paro y del empleo:

1º.- Los números del Gobierno sobre el empleo y paro no son veraces, pues están situados fuera de la realidad, al no reflejar cifras verdaderas, sino que vienen ofreciendo componendas formales dulcificadas, que confunden o esconden la magnitud del problema.

La cifras de personas sin empleo real en España producen una fortísima desazón y gran incertidumbre, no solo por sus números desconocidos realmente (añadir a los datos oficiales publicitados para acercarnos a un dato cierto: los –inactivos-, las -cifras engañosas del empleo público que disfrazan el problema-, el -trabajo por horas-, la -verdad del trabajo indefinido parcial-, los -trabajadores en ertes-, las -personas que no se computan como desempleados-, etc.), sino también, por la distribución desigual del desempleo por sectores, por regiones,  así como, por razón de edad -menores y mayores de 50 años- y de género.

2º.- La información veraz que consagra la Constitución en su artículo 20. 1., cuando dice, que se reconocen y protegen los derechos: d). A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión, es algo extraño y lejano.

No solo ahora con este Gobierno y esta Ministra de Trabajo, sino que la práctica política trolosa y falsaria viene de lejos, también, con otros gobiernos, pues todos ellos creen firmemente, que los españoles estamos en un pasmo comatoso de tontuna y que nunca se producirá una reacción de la sociedad civil, que los retire a casi todos del poder, que el pueblo soberano les ha delegado temporalmente. 

3º.- Oficialmente crece el empleo, pero curiosamente baja el PIB disminuyendo la productividad, de forma, que hay menos parados oficiales, más empleo, pero decrece la riqueza.

Como lo que no puede ser es imposible, la única conclusión razonable es que los datos de empleo oficiales están trufados con engaños y falsas realidades, ya que, si por ejemplo, se cuentan como ocupados trabajadores a tiempo parcial que prestan servicios dos horas al día según contrato o se consideran trabajadores indefinidos los que trabajan unas horas, es evidente, que las cifras de empleo y paro están fuera de la realidad, ya que, igual que se les considera a esos productores como ocupados indefinidos, también se les podría considerar como parados por horas. En definitiva, que los números oficiales de empleo y paro no se corresponden con la realidad.

4º.- La cifras que se publicitan de afiliaciones y altas en la Seguridad Social pecan del mismo defecto, ya que, el trabajador, que se da de alta o se afilia a la S. S. un par de horas o se da de baja al día siguiente, no es un productor ocupado realmente, sino que la realidad encierra una falacia de ocupación, que lógicamente se reflejará en la productividad.

5º.- La temporalidad en España no es el único verdadero problema de nuestro de nuestro mercado de trabajo, ya que, al día de hoy los contratos por horas están ocupando el espacio que la contratación temporal está abandonando, forzada por una normativa inflexible y amenazante, situándonos hoy en unos datos de trabajo a tiempo parcial (contratos indefinidos o temporales), que con seguridad ya superan cualquier cifra de contratación temporal.

Oficialmente crece el empleo, pero curiosamente baja el PIB disminuyendo la productividad, de forma, que hay menos parados oficiales, más empleo, pero decrece la productividad. Algo está fallando o algo no es verdad.

Por otro lado, “el desempleo estructural” en España que es el triple de las cifras de la U. E., se intenta difuminar en el vacío camuflándolo en otros asuntos menos urgentes, como, pueden ser entre otros, la temporalidad y las pensiones, consiguiéndose así oficialmente,  que el problema del paro estructural tremendo quede laminado para los españoles, de manera, que se oculta el número inquietante de personas inactivas reales, en un alarde de desinformación veraz contrario al mandato constitucional.

El paro estructural en España es una realidad muy negativaninguna solución pública apareceaunque lo peor para nuestro mercado de trabajo empieza a vislumbrarse a través de otros asuntos, que indican, se quiera reconocer o no, que nuestro paro estructural va a quedar abandonado por los poderes públicos:

** La inflación casi permanente se ha establecido, de forma, que el IPC se dispara y los ciudadanos ven que el crecimiento de los precios se está al alza, de manera, que las cuentas públicas empiezan a notarlo. Si las previsiones sobre la inflación se mantienen o crecen, por la razón que sea, solo por poner un ejemplo, la cotización de los títulos de deuda caerá, aunque el BCE continúe dopando el mercado con la compra de bonos, con todas las consecuencias negativas que ello conllevará.

** La recuperación predicada oficialmente no está llegando por ahora a la gente de a pie y, además, la OCDE hunde nuestro PIB al 4,5%, situándonos a la cola de Europa.

** Todos los esfuerzos y todas las propagandas oficiales están en las reformas del mercado laboral unidireccionales y de las pensiones con olvido de todo lo demás, por supuesto, con olvido manifiesto del paro estructural y sus consecuencias nocivas.

España necesita urgentemente reducir su tasa de paro estructural igualándola a la de la U.E., lo que implica aumentar la riqueza productiva y mejorar la cualificación profesional de los trabajadores de forma continua y permanente, dictando normas que acrecienten la flexibilidad propiciando un mercado de trabajo justo y equitativo, dominado por la mejora de la rentabilidad y la creación de riqueza.

N.B. En España el problema real del trabajo ahora no es solo la temporalidad, sino la producción por horas – indefinidos y temporales –, la falta de información veraz, la reducción de la productividad y la falta de flexibilidad real del mercado de trabajo.

El paro estructural en España supera cualquier magnitud razonable, pero si le unimos la deuda pública, el PIB decreciente, la inflación disparada, el déficit público, el gasto público descontrolado, la inseguridad jurídica y una recuperación renqueante, la incertidumbre que atenaza a los españoles se convertirá en una desgracia permanente, donde en primera fila estarán por mucho tiempo los millones de españoles reales en el paro.

Por otro lado, intentar solucionar el problema con el olvido es, como se está viendo, un disparate, ya que, la recuperación económica y social de España entrará en un laberinto de salida imposible.

La postura inane tancredista no da solución a ningún problema, y, en España ya vamos sobrados de actitudes de reposo público en relación con la solución del paro estructural, que solo llevan a la desesperanza y a la incertidumbre.

Córdoba, a 9 de diciembre de 2021

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Pensiones – Reforma Laboral – S. S. (verdades y mentiras)

Señalo algunos hechos patentes en este vidrioso asunto, opacado y oscuro de principio a fin, así:

* Al parecer, existe un extenso documento firmado por el comisario europeo de Economía, Paolo Gentiloni, y la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, donde figura según la U. E. que, a finales de 2022, España deberá llevar término la reforma de las pensiones, poniendo en vigor –el ajuste del periodo de cómputo, aumentándolo para calcular las pensiones de jubilación-.

* Es una realidad incuestionable la ampliación de periodo de cotización para calcular la cuantía de las pensiones, aunque el Ministro Sr. Escrivá pretende obviarlo y ocultarlo en la  “nube” y “en el lado oscuro de internet”, y, por lo que se ve con poco éxito.

* Así mismo, es verdad, que cualquier aumento del tiempo de cálculo de las pensiones supondrá aminorar la pensión de casi todos los futuros jubilados.

* Es conocido, que ahora para calcular las pensiones se utilizan los últimos 25 años cotizados de la vida laboral del trabajador. Aunque el Acuerdo con la U. E. parece que no concreta, a cuántos años más se va a extender la cotización, todos los tambores anuncian que se llegará a los 35 años.

Dicho lo anterior, los españoles merecemos, que en este asunto se realice por los poderes públicos (por todos, sin exclusión) una información veraz, tal como garantiza el art. 20 de la Constitución de 1978, que establece: << 1.  Se reconocen y protegen los derechos: d). A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión.

2.      El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa >>.

Es algo evidente, que lo dicho no se cumple ni por asomo, de manera, que, si se quiere reformar las pensiones, realizar una reforma laboral, cuadrar las cuentas de la S. S. y, así, un largo etc. de problemas irresueltos, propongo que se adopten de inmediato una serie de medidas:

1ª.- Que se realice una información veraz a los españoles, inmediata, completa y permanente.

2ª.-, Que por los poderes públicos se aclare la situación económica del Estado para sostener el sistema de pensiones y demás, prestaciones de la S. S., dejando a un lado las medias verdades, las mentiras y los engaños. Los españoles tenemos que conocer las posibilidades económicas reales del Estado, para así, poder decidir sobre cualquier reforma del sistema de pensiones. De seguir hablando -de reformas inexplicadas-, -de gastos impropios-, -de las cuentas de la S. S. como algo ajeno a las cuentas del Estado- y -de otras entelequias engañosas., solo conseguiremos alcanzar una ruina estruendosa, antes o después.

3ª.- No queda otra, que presentar un plan serio, cuantificado de principio a fin y con ofertas concretas, sometiéndolo a la aprobación de los españoles, dejando al lado cualquier excusa, pues la Constitución es muy clara cuando dice, que la soberanía reside en el Pueblo.

4ª.- Es necesario un pacto de estado en estos asuntos de las pensiones, de la reforma laboral y de las cuentas públicas, sin descartar, la posibilidad de realizar un referéndum sobre los mismos.

5ª.- Es algo que nadie discute, que las pensiones tal y como están concebidas son imposibles de sostener, aunque es cierto, que se puede seguir como hasta ahora en la ensoñación engañosa y hasta donde se llegue se llegó. Lo único malo es que el final desastroso, si no arreglamos el problema, cada vez está más cerca y con peores soluciones si se alarga la agonía.

Se mire como se mire, la verdad es solo una, la diga Agamenón o su porquero, de forma, que los engaños, la ocultación y las mentiras tienen las patas cortas.

Si hay que hacer sacrificios los españoles deben conocerlo con claridad, entre otras cosas, porque ya han demostrado, que son responsables hasta el máximo extremo.

N.B. Reitero una verdad absoluta, que, en materia de pensiones, reforma Laboral y S. S. las mentiras y los engaños están bajo mínimos, de manera, que solo a través de la verdad y de la información veraz, con la necesaria participación de todos, se puede encontrar y aplicar una solución real, que, además, sea aceptada por una gran mayoría de españoles.

Los españoles vemos declaraciones de la U. E., del Gobierno, del Ministro de S. S., Sr. Escrivá, de los partidos políticos, de los representantes sindicales y patronales, entrando en la incertidumbre y en la desconfianza, pues soluciones se apuntan pocas y la participación social en la toma de decisiones, simplemente, no existe.

Si los poderes públicos solo continúan con todo tipo de engaños y exprimiendo a los ciudadanos en su patrimonio, los españoles viviremos atrapados por la injusticia y de la inseguridad jurídica, derivadas del nulo respeto a la ley demostrado por esos poderes a la Constitución.

Finalmente, poner de manifiesto, que la recuperación en España se estanca contrayéndose el PIB y la economía real no funciona para los ciudadanos de a pie.

Córdoba, a 12 de noviembre de 2021

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Productividad – empleo (flexibilidad – recualificación permanente – innovación)

A modo de introducción un comentario: El paro en España (en Andalucía es aterrador), aunque se intenta disfrazar, es un asunto sin resolver, pero que lo más extraño es que a los poderes públicos parece que no les afecta.

Cuando se publican datos sobre el desempleo, simplemente, se eliminan colectivos parados del conteo, a la vez, que se crea empleo público innecesario por improductivo para minorar las cifras de parados, de manera, que los datos publicitados oficialmente no reflejan la realidad, sino que son una fantasía montada para aparentar una situación paralela alejada del problema. Así, se han hechos públicos datos sobre el desempleo, que minoran el número de personas en esa situación, pero indudablemente es una realidad distorsionada, ya que, si a las cifras publicitadas oficialmente le sumamos el empleo público innecesario y los parados reales no contabilizados, cualquier cifra publicada se debería incrementar, al menos, en un millón de personas.

En España sin incrementar la productividad en todos los sentidos será imposible crear empleo estable y de calidad, ya que, sin una producción eficiente y rentable cualquier unidad productiva está abocada a la desaparición o a una situación de parálisis económica.

Según la Real Academia Española (RAE) -la productividad-: Es un concepto que describe la capacidad o el nivel de producción por unidad de superficies de tierras cultivadas, de trabajo o de equipos industriales.

Para la economía de la unidad productiva se entiende, que es el vínculo que existe entre lo que se ha producido y los medios que se han empleado para conseguirlo (mano de obra, materiales, energía, etc.), de forma, que la productividad está unida a la eficiencia y al tiempo, ya que, cuanto menor sea el tiempo invertido en conseguir el producto deseado, mayor será la cualidad y la calidad productiva del sistema.

Algunos de los aspectos necesarios que no deben olvidarse, si se quiere construir una empresa rentable son: <<-la calidad-, -la producción-, -la eficiencia-, -la innovación-, -la tecnología- y -los nuevos métodos de trabajo-, a los que hoy día hay que unir sin remedio la cualificación permanente de los trabajadores>>.

La crisis pandémica está demostrando, que está cambiando la forma de trabajar, dirigiéndose la actividad de la unidad productiva hacia una realidad diferente, regida por normas de actuación indispensables, así:

* Flexibilidad.

* Certidumbre, confianza y seguridad jurídica. 

* Acuerdos crecientes entre empresa y trabajador y donde los empleos independientes se imponen tanto para la unidad productiva como para el productor.

* Las normativas rígidas impuestas unilateralmente están abocadas a su inaplicación, pues la norma real es la productividad y la competitividad.

* El teletrabajo se impone progresivamente, pero se está demostrando que es necesaria una interrelación dentro de la empresa, de forma, que las situaciones de presencia y de trabajo a distancia de mesclen buscando la excelencia.

Sin embargo, es algo evidente, que no todos los trabajos son adecuados para el teletrabajo o el trabajo más flexible, pues hay que contar con las preferencias de los trabajadores y la interdependencia de tareas. En entornos de trabajo muy híbridos habrá que cuestionarse muchas cosas para alcanzar la coordinación de tareas, la gestión de equipos y sin que nadie de la empresa se quede atrás, ofreciendo a todos igualdad de oportunidades.  

* La cualificación permanente de los trabajadores se presenta, como algo ineludible e imprescindible para la creación de empleo estable y a jornada completa, ya que, solo saldrán adelante los puestos de trabajo realmente productivos, lo que exige formación permanente tanto para la empresa como para el trabajador.   

* La adopción de la tecnología digital y la automatización se muestran como algo imprescindible para aumentar la agilidad general de la unidad productiva.

*  Hay que luchar contra los embates del proteccionismo y de los sistemas impositivos impeditivos, pues esos procesos aumentarán los costes globales y reducirán la competitividad.

*** En definitiva, impulsar la productividad es el objetivo, de forma, que el aumento de esta variable en estos años será una necesidad para cualquier empresa, lo que conlleva a la necesidad de permitir mayor flexibilidad, sin olvidar, que hay sectores que han salido fortalecidos, pero otros, como pueden ser la hostelería, el turismo y también la energía, se han paralizado en parte e incluso han desaparecido, lo que implica, que hay que combatir todos los extremos que impidan la innovación y la productividad en el futuro, ya que, por ejemplo, las grandes concentraciones de sectores emergentes pueden dañarlas; a la vez, que determinadas implicaciones sociales y políticas, como pueden ser *la disminución del nivel educacional, *la imposición de políticas fiscales equivocadas y excesivas, y, *los escándalos como los del Congreso y el Tribunal Supremo enfrentados, pueden presionar la productividad laboral dañándola.

N.B. Es un hecho patente, que la productividad y el empleo conllevan -flexibilidad-, -recualificación permanente- e -innovación-, a la vez, que exigen +información veraz, +respeto a la ley, +confianza y +que desaparezcan la incertidumbre y la inseguridad jurídica.

La verdad y la información permanente son las bases de una productividad continua, que lleve a España a la senda de la recuperación social y económica, que permita avanzar hacia soluciones eficaces, ya que, nada sólido puede nacer del engaño que siempre impedirá prosperar.

En resumen, si continuamos sumidos en la incertidumbre y en la inseguridad jurídica, derivadas de la falta de igualdad, de libertad informada en la verdad y del escaso o nulo respeto a la ley por los poderes públicos, la productividad será imposible de lograr y con ella desaparecerá la única solución que tenemos para mitigar el desempleo, porque, además, si no es así, perderemos los cimientos de nuestro Estado Social y Democrático de Derecho consagrado en la Constitución.

¿Algún español de a pie sabe lo que está pasando en España?

Pues, -eso-.

Córdoba, a 20 de octubre de 2021

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Incertidumbre – inseguridad jurídica – pérdida de confianza (información veraz y participación social en las decisiones)

La incertidumbre supone inseguridad, inquietud, desasosiego, duda, indecisión, vacilación, recelo, sospecha, siendo, por tanto, lo contrario de tranquilidad, de confianza o de certeza, lo que crea, y, se manifiesta en inquietud. La incertidumbre proviene de la falta o escasez de conocimientos, es pues, la duda permanente por la falta de información veraz y la insuficiencia de las razones o pruebas en las que se puede fundar una actuación razonable, implicando falta de conocimiento seguro y claro. Dicho de otra forma, la incertidumbre se refiere a anomalías epistémicas, que implican información imperfecta o desconocida.

Es un hecho indudable, que la incertidumbre siempre va a estar presente en la vida de las personas, sin embargo, el exceso de incertidumbre conlleva, que, casi siempre, el ciudadano paraliza su actividad en espera de que la situación sea más clara y confiable.

En España es una realidad indiscutible, que reina la incertidumbre a todos los niveles (político, social, económico y sanitario), de manera, que se quiera admitir o no, aparece la inseguridad, la inquietud, la duda, la indecisión, el recelo y la sospecha entre todos los ciudadanos (con reflejo interior y exterior) con todas sus consecuencias nocivas, así:

* Político.

Lo que está ocurriendo en nuestro País a este nivel, es algo escatológico (significando excrementos y suciedades y en el lenguaje del pueblo grosería e indecencia), cosa que nadie pone en duda, donde todos contra todos, se olvidan de la pandemia, de la ruina, del paro, del gasto descontrolado, etc., llegando a un punto, que los españoles solo sienten “una gran incertidumbre”, que lógicamente les paraliza en todos los sentidos.

Los ejemplos son tantos que eximen de cualquier relación de ellos, aunque las consecuencias presentes para todos sin nicivas y perversas:

* Social.

La sociedad española está dividida y enfrentada, de manera, que existen brechas diferenciales abismales, así: Sector público y Sector Privado; diferencias entre CC. AA. políticas, económicas y sanitarias; distorsiones en el paro, donde existen grandísimas desigualdades por territorios, sectores económicos y productivo, colectivos de jóvenes, mujeres y mayores de 50 años; desigualdades en el gasto público entre zonas y personas; desconfianza creciente a nivel internacional hacia España; y, así, una larguísima lista de diferencias inasumibles, cuando debería reinar la igualdad y las semejanzas en la sociedad española.

Volvemos a lo mismo, los españoles solo sienten “una gran incertidumbre”, que lógicamente les provoca inseguridad y les impide tomar decisiones fundadas, llevando a desigualdades y consecuencias nocivas y perversas a nivel social.

* Económico.

El B. de España ya difiere los efectos de una posible recuperación a 2022, además, las ayudas a las empresas son una miseria y el dinero del rescate de la U. E. está en almoneda (pendiente de los votos y los vetos), y, si a lo dicho, le sumamos el desmadre político a nivel estatal, regional y local, es una realidad que la economía se está destrozando, aumentado, también, las diferencias por CC. AA y por sectores económicos, creándose una desigualdad insoportable (las empresas de turismo y el sector servicios hechos picadlo, mientras, otros sectores como el digital, el tecnológico o el energético crecen y aumentan sus beneficios).

Las consecuencias económicas de la pandemia nos están llevando a un campo desconocido, lleno de incertidumbre e inseguridad, obligando a las empresas a redimensionar sus estructuras, quitando y transformando medios personales y materiales, en su intento de adaptarse al contexto operativo y a la realidad económica.

Los fondos europeos de recuperación para España, cuando lleguen, si llega, ayudarán, pero sin un cambio estructural profundo y rápido de nuestra economía no habrá soluciones adecuadas, de manera, que urge una unidad de actuación de todos para transformar nuestro tejido productivo, sin olvidar, que no pueden seguir subsistiendo los desequilibrios existentes en territorios y en sectores productivos.

De nuevo estamos en lo mismo, los españoles no pueden asimilar tanta “incertidumbre” e inseguridad jurídica, que, además, se refleja en la desconfianza que los inversores internacionales sienten en España.

* Sanitario.

En España en el tema de la vacunación, por la desidia de la U. E. y de nuestro Gobierno, vamos retasados varios meses, lo que nos costará miles de contagios y muchas muertes más, además, de sus nefastos efectos negativos en la economía en general.

Países como Chile, Israel, Reino Unido, EE. UU., tienen un nivel de vacunación elevadísimo, mientras España y otros países de la Unión, no es que llevamos retraso, es que estamos abandonados por unos gobernantes inanes e irresponsables.

A este nivel los españoles perciben una “incertidumbre” y “una inseguridad” persistente, que se plasma en desconfianza interior y exterior paralizándose todo.

*** Si a todo lo expuesto, le añadimos la falta de información veraz a los españoles y la falta de participación social en las decisiones, con clara vulneración de nuestros derechos y libertades constitucionales, la situación solo es “incertidumbre, inseguridad jurídica y una desconfianza creciente, que lo paralizan todo, llevándonos a la ruina política, social, económica y sanitaria.

Sin olvidar, que en Europa – U. E. las ayudas de todo tipo se difieren, llevando a cabo los poderes ejecutivos de la Unión una política inane, ineficaz, lenta e irresponsable en muchos asuntos, como, los temas de los fondos de recuperación y en las vacunas, con retrasos inasumibles e inexplicables, solo respondidos con un estruendoso silencio intolerable.

N.B. Es una realidad, que la incertidumbre, la inseguridad jurídica y la pérdida de confianza generan incertidumbre y lo paralizan todo, además, si a ello se une la falta de una información veraz inmediata y completa a los ciudadanos y la falta de participación social en la toma de decisiones, el resultado solo puede ser uno: La ruina política, social, económica y sanitaria.

Los ciudadanos no pueden ser rehenes cautivos de sus propios gobernantes, y, que, además, los lleven a una ignorancia opaca y vidriosa, sin que, a mayor inri, los poderes públicos de la U. E. y de España, tampoco, explique nada ni respondan de verdad por tantos errores inexcusables, solo un silencio estruendoso y estremecedor. 

Córdoba, a 26 de marzo de 2021

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.