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Elecciones – Desde la calle – (Preocupaciones de los cordobeses – Desconexión de la clase política)

A menudo ocurre, que las métricas macroeconómicas y los grandes titulares de los telediarios se empeñan en pintar una realidad paralela que choca frontalmente con el pulso diario de la calle. De cara a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre, los sondeos oficiales y los barómetros de opinión pública suelen estructurar las inquietudes ciudadanas en torno a grandes bloques teóricos (vivienda, empleo, sanidad), sin embargo, cuando uno pisa los barrios de Córdoba, los comercios de la capital o los municipios de la provincia, el panorama se despliega con matices mucho más crudos, directos y alejados de la retórica de los partidos.

<<Las auténticas prioridades del votante cordobés – (Sin filtros oficiales)>>

Si dejamos a un lado los argumentarios de campaña y escuchamos el auténtico sentir de los ciudadanos, las preocupaciones reales que configuran el estado de ánimo en nuestra provincia se ordenan de otra manera:

1.- Empleo real, precariedad y sueldos estancados.

Aunque las estadísticas oficiales hablen de mínimos en las listas del paro, en la calle se percibe una realidad muy distinta:

“La de la temporalidad crónica, los contratos a tiempo parcial que impiden la emancipación y unos sueldos completamente asfixiados frente a la inflación y el coste de la vida”.

Para el trabajador de la pequeña empresa, la hostelería, el comercio o el sector agrario cordobés, la promesa económica de los partidos suena lejana, de forma, que se exige una revisión profunda del modelo productivo local para que trabajar deje de ser sinónimo de vulnerabilidad.

2.- La presión migratoria y la gestión de la integración.

Este es uno de los debates más vivos en los corrillos cotidianos y de los que mayor polarización genera. Por un lado, existe una gran inquietud por la saturación de los recursos sociales de acogida y la falta de control en los flujos migratorios (incluyendo el debate sobre los menores extranjeros). Por otro, se constata la paradoja de que sectores enteros de nuestra provincia -como la recogida de la aceituna o los trabajos de campaña en el campo- dependen estructuralmente de esa mano de obra extranjera, evidenciando un modelo de inserción mal resuelto por las administraciones.

3.- El abandono de nuestras infraestructuras y la despoblación.

La provincia sufre una clara fractura a dos velocidades, ya que, mientras la capital concentra los servicios, el norte (Los Pedroches, el Valle del Guadiato) y la Campiña sufren una sangría demográfica constante, falta de oportunidades, brecha digital y graves problemas de abastecimiento de agua en periodos de sequía. A esto se suma el profundo malestar por el deterioro de la red viaria y las deficiencias históricas en el transporte público, cercanías y conexiones ferroviarias, pasando todo, además, por una necesidad del aumento de la potencia eléctrica que paraliza el desarrollo de la Provincia.

4.- Desigualdades de género y brechas socioculturales.

En los pueblos y barrios de Córdoba se observa una dualidad compleja, ya que, frente a la total incorporación académica y laboral de las nuevas generaciones, *en determinados entornos rurales o comunidades persiste una brecha profunda de inactividad femenina y exclusión de los circuitos económicos formales*, exigiendo políticas de integración y empleo que vayan más allá del titular vacío.

<<La paradoja de la gestión local – (Cuando el centro-derecha contradice a sus votantes)>>

Un factor que genera enorme perpetuidad e indignación en el electorado cordobés de centro-derecha es la brecha entre los discursos de firmeza, austeridad y rigor fiscal frente a las decisiones reales de gobierno en las instituciones locales.

Es difícil de digerir que formaciones que gobiernan –como el PP en la Diputación de Córdoba y en el Ayuntamiento– apuesten por pactos de conveniencia presupuestaria con la izquierda, cediendo partidas para apertura de fosas, memoria democrática o subvenciones a entes públicos deficitarios, **al tiempo que suben las tasas de agua y basura (vía Epremasa, Sadeco o Emacsa) y aumentan el gasto público, ofreciendo a cambio rebajas fiscales meramente testimoniales**.

Los aparatos de los partidos pecan a menudo de soberbia, confiando en que el votante tiene “memoria corta”, sin embargo, esta falta de coherencia erosiona la credibilidad de la buena gestión y alimenta tres consecuencias claras de cara al 29-N:

**La fuga de votos hacia opciones a la derecha del PP (como Vox), utilizadas como enmienda a la totalidad para exigir coherencia ideológica y fiscal.

**La abstención silenciosa del votante fiel, desencantado al ver que sus convicciones y su bolsillo se descuidan desde las propias instituciones que ayudó a levantar.

**El desgaste de la marca de rigor económico, rompiendo el pacto de confianza entre el gobernante y el contribuyente.

<<El tablero político del 29-N – (Desgaste, Vox y el giro estratégico del PP)>>

Ante este caldo de cultivo, los sondeos y la calle reflejan un movimiento complejo de cara a las urnas:

1.- El avance de Vox: Se beneficia directamente de la decepción con el “institucionalismo” y el acomodo de los grandes partidos, capitalizando el discurso de la bajada real de impuestos, la seguridad y el control migratorio.

2.- La resistencia del PSOE: Pese a los frentes abiertos por los casos de corrupción, las polémicas en vivienda o la política exterior, el partido logra mantener un suelo electoral sólido gracias al “voto del miedo” ante la posible suma con Vox y el uso defensivo de la agenda social (pensiones, ayudas, etc,).

3.- El rearme de Génova: Ante la pérdida de terreno por su flanco derecho, la dirección nacional del PP -con Alberto Núñez Feijóo a la cabeza- ha optado por un giro más combativo y sin complejos, aupando a primeras líneas de trinchera a figuras como Isabel Díaz Ayuso o Cayetana Álvarez de Toledo para arrinconar al Ejecutivo y conectar con la rabia e indignación acumulada en la calle.

En definitiva, los cordobeses acuden a la cita del 29 de noviembre con un fuerte componente de voto guiado por la economía real, el hartazgo ante el ruido político de Madrid y la exigencia de coherencia entre lo que se promete en campaña y lo que se vota en los despachos. La factura de la desconexión institucional, tarde o temprano, siempre llega a las urnas.

N.B. Imagen. Conceptual, crítica y directa que refleja visualmente esa brecha entre la realidad de los ciudadanos y la desconexión de los despachos políticos

Córdoba, 19 de octubre de 2026

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado, ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y Seguridad Social.

Exconcejal del Ayuntamiento y Exdiputado provincial de Córdoba.

Exdiputado del Parlamento de Andalucía.

Inmigración – Formación e integración – (Requisitos imprescindibles de nuestro Estado del bienestar e igualdad real ante la ley)

Me preguntan un grupo de lectores del blog sobre la situación de integración del colectivo marroquí en Córdoba y sobre si existen o se están construyendo guetos de esas personas en la Ciudad de Córdoba y en algunos pueblos de la Provincia.

He desarrollado un análisis profundo, riguroso y completo para abordar uno de los problemas más complejos, espinosos y urgentes de nuestra realidad social y política actual:

“El equilibrio entre la sostenibilidad de nuestro Estado del bienestar, la igualdad ante la ley, las profundas brechas de integración (especialmente en el colectivo de mujeres marroquíes mayores de 45 años) y la necesidad de exigir una condicionalidad real basada en la formación y el esfuerzo cívico”.

He sintetizado y consolidado todo en una versión completa, estructurada, innovadora y lista para mis lectores, concretando los puntos clave, las cifras, el análisis territorial (con especial atención a Andalucía y Córdoba) con una propuesta final sobre la premisa de,

“Primero la formación y la integración, después las ayudas; y, cumplimiento estricto de los deberes constitucionales”.

El debate sobre la inmigración, la cohesión social y la sostenibilidad de los servicios públicos en España -y de manera muy particular en territorios como Andalucía y la provincia de Córdoba- ha dejado de ser una cuestión meramente económica para convertirse en un desafío estructural de primera magnitud.

***Los datos oficiales y la realidad diaria de nuestros barrios ponen de manifiesto una disfunción cada vez más evidente:

“El desequilibrio entre la titularidad de los derechos sociales del Estado del bienestar y la asunción real de los deberes cívicos, contributivos y de integración”.

1.- Pulso de los datos – (El fenómeno sénior y la brecha de género).

Recientes informes de empleo y registros oficiales revelan una tendencia llamativa y preocupante, concretamente, que se han disparado un 188% en cinco años los ciudadanos de origen marroquí mayores de 45 años que nunca han trabajado formalmente en España (inscritos en los servicios públicos de empleo como demandantes sin empleo anterior).

<-La brecha de género: Las mujeres procedentes de Marruecos concentran el 34,5% de todas las féminas extracomunitarias de ese mismo grupo de edad que jamás han cotizado en el sistema español. De hecho, dentro del total de inscritos marroquíes mayores de 45 años sin empleo previo, las mujeres representan una abrumadora mayoría cercana al 84%.

<-¿Qué significa “sin empleo anterior”?. Técnica y administrativamente, el SEPE o el SAE clasifican así a quienes se inscriben sin historial de cotización previa en España, aunque esto no siempre denota inactividad absoluta histórica, pero evidencia una desconexión total con el mercado laboral formal reglado, relegando a muchas de estas mujeres al ámbito doméstico no remunerado o a la economía sumergida.

<-El factor de la reagrupación familiar: Una parte sustancial de este colectivo accede a la residencia legal en edades maduras a través de la reagrupación familiar, de forma, que al llegar en una etapa avanzada de la vida, se enfrentan a barreras severas:

“Desconocimiento del idioma, brecha digital, escasa cualificación homologable y roles culturales tradicionales muy arraigados que limitan su salida al espacio público y laboral”.

2.- La realidad en Andalucía y Córdoba – (Convivencia o guetos paralelos).

Si ampliamos el foco a Andalucía y, más concretamente, a la provincia de Córdoba y su capital, la teoría de los informes oficiales choca de bruces con la realidad perceptible en las calles de barrios como el Distrito Sur, Las Palmeras o en municipios de fuerte raigambre agrícola (como Lucena, Puente Genil o Palma del Río).

Mientras que los varones de este grupo sénior logran una inserción estacional más rápida en el sector primario (campañas agrícolas y peonadas del olivar), las mujeres mayores de 45 años permanecen en una profunda invisibilidad social.

***Frente a los análisis amables que niegan la existencia de fracturas territoriales, la observación directa del día a día en los barrios muestra dinámicas preocupantes:

1.- Guetos residenciales y vida endogámica: La segmentación por nivel de rentas genera concentraciones de población en calles y bloques específicos.

Cuando la barrera cultural y lingüística se prolonga, el grupo se repliega sobre sí mismo:

“Comercio endogámico, ocio en espacios propios y una desconexión casi absoluta con el vecindario autóctono”.

2.- El fantasma de la fractura europea: Muchos ciudadanos observan con inquietud que estamos replicando los errores de modelos fallidos en países de nuestro entorno (como las banlieues francesas). La duda razonable de gran parte de la sociedad es si nos estamos acercando a un punto de no retorno en la pérdida de cohesión social, con el referente cercano de las tensiones estructurales que ya se vivencian en ciudades autónomas como Ceuta.

3.- El gran dilema – (Derechos adquiridos frente a deberes contributivos).

El malestar social no surge de la llegada de población extranjera en sí, sino de la asimetría en la reciprocidad del Estado del bienestar.

Nuestro sistema de protección social se sustenta en un pacto intergeneracional e interritorial:

“Quienes pueden trabajan, cotizan y pagan impuestos para sostener los servicios públicos (sanidad, educación, pensiones y rentas mínimas) bajo el principio de que todos contribuyen en la medida de sus posibilidades”.

**Sin embargo, se percibe una quiebra de este principio cuando:

*Se accede a subvenciones, rentas mínimas de inserción o ayudas sociales municipales autonómicas utilizando la mera inscripción administrativa en las oficinas de empleo como un trámite formal, sin que vaya acompañado de una búsqueda activa real o de una contraprestación tributaria previa.

*Se asimilan con rapidez los derechos y prestaciones del Estado del bienestar, pero se descuidan o ignoran los deberes cívicos básicos:

“Aprendizaje de la lengua oficial, respeto estricto a la igualdad de género que consagra nuestra Constitución, y participación activa en los valores de la convivencia común”.

4.- Una propuesta de futuro – (Primero la formación y la integración, después las ayudas).

Ante un escenario donde la simple dureza normativa sin soluciones prácticas es estéril, y la permisividad conduce al aislamiento, la respuesta debe basarse en un principio de condicionalidad estricta y exigencia ciudadana.

<-Para proteger nuestro Estado del Bienestar y garantizar una igualdad real ante la ley, el modelo debe articularse sobre tres ejes inquebrantables:

1.- Itinerarios obligatorios de capacitación: Ninguna ayuda o subsidio no contributivo debe otorgarse como punto de partida automático. El acceso a la asistencia pública debe estar supeditado a la matriculación y aprovechamiento de itinerarios formativos vinculados: aprendizaje obligatorio del castellano, conocimiento del marco constitucional y los derechos de igualdad, y cursos de recualificación profesional.

2.- Corresponsabilidad y trabajos de utilidad social: Quien resida legalmente en nuestro país tiene la obligación de demostrar una voluntad activa de integración y colaboración en el sostenimiento y respeto de la comunidad (por ejemplo, mediante trabajos de beneficio comunitario o participación en programas de inserción).

3.- Sanción, retirada de ayudas y expulsión: La regla debe ser clara y transparente. El que no quiera formarse, rechace activamente los cauces de integración o muestre un rechazo frontal a las normas de convivencia democrática, debe perder el derecho a cualquier tipo de ayuda pública y, en última instancia, afrontar la pérdida de su permiso de residencia y su consiguiente expulsión del territorio nacional.

<<Conclusión>>

La integración no es un acto de caridad ni una opción voluntaria, sino que es una exigencia innegociable de supervivencia para nuestra democracia y nuestro Estado del bienestar. Si queremos preservar una sociedad cohesionada, segura y basada en la igualdad real ante la ley, es urgente pasar de la gestión del parche coyuntural a una política de Estado firme:

“Primero la formación, el respeto a las leyes y la integración real; después, y, como contraprestación al esfuerzo, la solidaridad del sistema”.

N. B. Imagen. Formación e integración – (requisitos imprescindibles de nuestro Estado del bienestar e igualdad real ante la ley).

Córdoba, 14 de octubre de 2026.

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado. ICA-Córdoba. – Inspector de Trabajo y Seguridad Social.

Exconcejal  Ayuntamiento y Exdiputado provincial de Córdoba.

Exdiputado del Parlamento de Andalucía.

II. CÓRDOBA – (LA PROVINCIA QUE SUSTITUYÓ LA EMANCIPACIÓN POR LA NÓMINA ESTATAL)

<-El espejismo demográfico de un territorio en cuidados paliativos->

Tesis central – (La despoblación no es un accidente, es el precio de la adicción presupuestaria).

Existe una mentira piadosa en el relato oficial cordobés:

<-La idea de que la sangría demográfica es una plaga fortuita, una especie de maldición geográfica o inevitable “España vaciada”.->

Es falso.

La despoblación vertiginosa de Córdoba y su provincia es la respuesta perfectamente racional de una juventud que detecta un ecosistema socioeconómico sin oxígeno productivo. Córdoba no se está vaciando por casualidad, sino que se está vaciando porque ha sustituido la producción por la transferencia, el riesgo por la comodidad y la innovación por la burocracia.

<-Detrás del discurso anestésico sobre “recuperación, emprendimiento y vertebración”, la realidad es inclemente:

Córdoba no es una provincia en desarrollo, es una provincia en cuidados paliativos. Se ha construido un modelo donde el Estado ya no actúa como la red de seguridad que evita la caída, sino como el respirador artificial que mantiene con vida a un paciente que ha renunciado a caminar por sí solo.

1.- Una economía anestesiada – (El éxodo juvenil financiado con gasto público).

En Córdoba, entre 340.000 y 360.000 personas perciben mensualmente una nómina, pensión, subsidio o ayuda directa financiada por las administraciones públicas:

*183.500 pensionistas (un anclaje demográfico cada vez más envejecido que actúa como soporte familiar involuntario).

*82.870 beneficiarios del Ingreso Mínimo Vital (repartidos en 26.600 hogares).

*53.000 empleados públicos (sanidad, educación, justicia, defensa y administración).

*36.000 perceptores de prestaciones por desempleo.

(Nota. 1.- Aclarar que las pensiones contributivas son un salario diferido financiado a través de cotizaciones previas, aunque en muchos casos superan lo cotizado. 2.- Aclarar que médicos, docentes, ingenieros de obras públicas, etc. son capital humano indispensable para que el sector privado pueda operar y ser productivo. 3.- Aclarar que el elevado número de pensionistas  e IMV pueden ser la consecuencia y no la causa del envejecimiento demográfico. 4.- Aclarar que sí el Estado retirara su respirador artificial sin un tejido industrial previo el resultado podría ser  el colapso del consumo interno y una aceleración de la emigración por pobreza extrema.).

***Frente a esta colosal arquitectura del sustento estatal, el sector privado cordobés apenas suma entre 245.000 y 255.000 ocupados (de los cuales 54.000 son autónomos atrapados en la micro-supervivencia).

<-La métrica del colapso: Por cada 100 trabajadores del sector privado, el sistema debe sostener a más de 140 perceptores de rentas públicas.

(Nota. Aclarar, que aquí se corren riesgos de doble contabilización si no se depuran con cuidado las bases de datos.).

Cuando el generador de riqueza privada es minoritario y está asfixiado a impuestos y trabas, la consecuencia demográfica es matemática: “El talento joven cualificado emigra”.

Los jóvenes cordobeses entienden rápidamente el mensaje del entorno: “O consigues una plaza fija en el Estado, o dependes de un subsidio, o te subes a un tren a Madrid, Málaga o al extranjero.

La despoblación es la válvula de escape de un modelo que ha fijado al Estado como techo del crecimiento en lugar de como suelo de protección.

(Nota. Aclarar que la despoblación tiene otras causas como la aglomeración humana, la falta de infraestructuras de transporte secundario, la dinámica de precios agrícolas globales, etc.)-

2.- El chivo expiatorio – (La coartada moral contra el extranjero).

Cada cierto tiempo, la mediocridad del debate político local necesita una coartada cómoda para no mirar al espejo: “la población inmigrante”. Se la acusa demagógicamente de colapsar las ayudas sociales y agotar las arcas públicas.

<-Las cifras destruyen esa trampa ideológica:

*El 92,5% de los perceptores de fondos públicos en Córdoba son españoles (328.500 personas).

*En las pensiones contributivas y el empleo público, los extranjeros representan apenas un 2% a 3%.

*En las prestaciones de último recurso (IMV, subsidios), su presencia oscila entre el 12% y el 20%.

<-La adicción a la nómina estatal no es un virus importado: “Es un rasgo estructural, cultural y endógeno del modelo cordobés”. Usar al extranjero como chivo expiatorio solo sirve para evitar la pregunta incómoda y verdaderamente provocadora:

¿Por qué la sociedad cordobesa es incapaz de crear empresas privadas capaces de pagar salarios altos, retener talento y generar empleo de valor añadido?

3.- El rostro femenino de la trampa y la deuda no pagada.

La dependencia pública cordobesa tiene un marcado sesgo de género: “Las mujeres representan el 55% de los perceptores globales de nóminas y ayudas públicas. En la sanidad y educación representan el 57% de las plantillas.

**Pero la estadística desgarradora está en la exclusión: “2 de cada 3 titulares del IMV son mujeres, muchas al frente de hogares monomarentales”.

**Más aún: en Córdoba existen unas 1.500 personas mayores de 44 años sin un solo día de contrato registrado en los servicios de empleo, de las cuales más del 75% son mujeres que dedicaron su vida entera al trabajo de cuidados y hogar no remunerado. Aquí el Estado no es un benefactor generoso, porque  llega tarde y en forma de limosna para pagar la factura aplazada de una economía provincial que sobrevivió gracias al trabajo invisible e impagado de miles de mujeres.

4.- La jaula de cristal – (El Estado como único horizonte).

Cuando la Administración pública asume simultáneamente el papel de principal empleador, pagador de pensiones, financiado de subsidios, proveedor de servicios y refugio de emergencia, se produce la atrofia del espíritu emprendedor:

<La meta social hegemónica pasa de ser crear, arriesgar e innovar a opositar, esperar y resistir.

<La provincia confunde la estabilidad con la anestesia. Una nómina pública garantiza la hipoteca, pero no produce tecnología, ni patentes, ni exportaciones.

<Un subsidio alivia la pobreza inmediata, pero prolonga la parálisis generacional.

El riesgo real de Córdoba es que se ha acostumbrado a sobrevivir sin crecer, aceptando la despoblación como un mal menor siempre que las transferencias del Estado central y autonómico sigan llegando puntuales a principios de mes.

5.- Provocación para el futuro – (De la provincia administrada a la provincia emancipada).

Una sociedad donde casi la mitad de la población vive conectada directamente al cordón umbilical de las cuentas públicas posee un margen de soberanía ridículo, de forma, que mientras el debate continúe atrapado en batallas estériles (pensionistas contra jóvenes, funcionarios contra autónomos, autóctonos contra inmigrantes), las casas del centro histórico y de los pueblos de la provincia seguirán cerrando sus persianas definitivamente.

**Córdoba no necesita más comisiones institucionales contra la despoblación ni más propaganda sobre el emprendimiento redactada por burocráticos que jamás han contratado a nadie, ya que lo que necesita es un choque de emancipación:

1.- Reorientar el gasto pasivo a inversión en capital riesgo: Menos subsidio a la inercia y más coinversión en agroindustria tecnológica, logística avanzada y transición energética.

2.- Choque de desregulación y exención fiscal inicial: Liberar de cargas administrativas y fiscales a los autónomos y microempresas durante sus primeros tres años de vida.

3.- Alineación educativa implacable: Formación profesional y universitaria conectada de forma vinculante con las demandas del mercado global, terminando con la exportación sistemática de titulados.

4.- Cultura de la responsabilidad: Romper el estigma del fracaso empresarial y prestigiar al creador de empleo privado frente a la sacralización de la plaza pública.

<<Conclusión>>

La verdadera justicia social no consiste en ensanchar permanentemente la cola de los perceptores de subsidios, sino en destruir la necesidad de hacer cola. Una provincia protegida es deseable, pero una provincia que solo puede sobrevivir bajo protección continua es un territorio que ha renunciado a su futuro y ha aceptado su propia despoblación con resignación presupuestaria.

(Nota. Aclarar que sin una demanda solvente previa, infraestructuras adecuadas y redes de transferencia tecnológica consolidadas, la exención fiscal a microempresas de baja productividad, sin dar solución al problema estructural de empleo de alto valor añadido.).

N.B. Imagen. Córdoba administrada a Córdoba emancipada.

Córdoba, 11 de agosto de 2026.

Fdo. Enrique García Montoya.

Exconcejal de Córdoba Ciudad. Exdiputado Provincial.

Exdiputado y Exsecretario del Parlamento de Andalucía.

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Radiografía de Córdoba – (El paro baja y la gente se va)

Las cifras de empleo en Córdoba parecen, a primera vista, una buena noticia, porque la tasa de paro ha bajado. Los titulares oficiales lo celebran, aunque hay una pregunta importante, que nadie formula, concretamente: 

¿el paro baja porque se crea empleo, o porque los cordobeses se están marchando?

La respuesta es la segunda, y eso, desgraciadamente, no es una recuperación, sino una hemorragia silenciosa.

<<El paro oficial vs. El paro real>>

La EPA del cuarto trimestre de 2025 sitúa el desempleo en Córdoba en el 17,04%, unas 65.300 personas y la verdad es que suena muy bien, pero podría sonar peor, porque el dato real del desempleo es bastante más grave.

**Hay principalmente dos grupos que quedan fuera de esa cifra y explican lo que decimos, así:

*Los fijos discontinuos: Es verdad, que tienen contrato, pero la realidad es que trabajan poco tiempo y, curiosamente, el SEPE no los cuenta como parados, pero nadie los ve.

*El paro invisible: Personas que llevan años buscando empleo sin éxito y han dejado de intentarlo, de manera, que cómo no buscan, no “cuentan” en las cifras oficiales, aunque realmente están y existen.

**Solo sumando ambos grupos, la tasa de paro real asciende al 21,5%. 

Uno de cada cinco cordobeses en edad de trabajar no trabaja, de manera, que  esa es la verdad sin filtros.

<<El truco del denominador>>

Entonces, ¿por qué baja el paro oficial si no hay una gran explosión de empleo industrial?

La respuesta es matemática y es, desgraciadamente, brutal.

**La población activa de Córdoba ha descendido (oficialmente) un 1,1% en el último año. Cuando el denominador de la fracción se achica, el porcentaje mejora, aunque no haya mejorado nada en el numerador.

**Es el “efecto denominador” y en Córdoba opera a pleno rendimiento por dos razones:

*La fuga de talento: Los jóvenes de 18 a 30 años se van a Málaga, a Madrid, al extranjero.

Al salir del censo cordobés, dejan de ser parados aquí y desaparecen de las listas oficiales. La estadística local mejora, pero la Provincia pierde, pues los más dotados y mejor preparados se van y se quedan los de peor cualificación y más baja productividad.

*El vaciamiento rural: “En comarcas como Los Pedroches o el Guadiato, el paro no baja porque hayan abierto fábricas, sino que baja porque los vecinos se han ido”.

<<Han tirado la toalla – (11.400 Personas)>>

Hay un dato que debería preocuparnos, ya que, 11.400 cordobeses están en inactividad por puro desánimo. No buscan empleo porque han dejado de creer que existe para ellos.

**Este grupo tiene rostro:

*El 62% son mujeres, abandonadas por un mercado que no concilia y una precariedad que no dignifica.

*Casi la mitad son mayores de 50 años, trabajadores que el sistema etiqueta como “obsoletos irrecuperables” y descarta sin contemplaciones.

*Un 12% son jóvenes que no estudian ni buscan porque el salario ofrecido no cubre, en muchas ocasiones, ni el autobús para ir a trabajar.

No son estadísticas, son vecinos de Córdoba a los que el mercado laboral ha expulsado.

<<El problema de fondo – (La productividad).

Córdoba produce 64.880 € de valor por trabajador, un 12% menos que la media nacional.

**El desglose por sectores es revelador:

SectorVAB por trabajadorDiagnóstico
Industria (Lucena y Provincia)71.200 €Competitiva a nivel europeo
Servicios (Turismo y Comercio)48.500 €Estacional y frágil
Agricultura32.400 €En estado crítico

(Nota. El problema no es que el cordobés trabaje poco, sino que el problema es, que las estructuras empresariales -atomizadas en micropymes, con inversión en I+D casi inexistente- no le permiten rendir al nivel de sus capacidades reales.

<<El SMI de 2026 – (Solución vs. veneno)>>

La subida del Salario Mínimo a 1.221 € es justa en su intención, pero en una economía tan frágil como la cordobesa actúa como un arma de doble filo, así:

<-En el campo, acelera una mecanización forzada o directamente el abandono de cultivos.

<-En el comercio, obliga a reducir jornadas para compensar el incremento de costes de Seguridad Social.

<-En el tejido de micro-pymes, el riesgo es más serio, ya que, cuando el coste de ser legal es insoportable, algunos optan por la economía sumergida. No por vocación, sino por supervivencia.

<<Una Provincia que adelgaza por ambos lados>>

El diagnóstico final no admite rodeos ni disimulos, ya que,  el mercado laboral de Córdoba se contrae por arriba -menos activos- y por abajo -más inactivos por desánimo-.

La bajada del paro en Córdoba no es un signo de prosperidad, sino que es la realidad de una Provincia que pierde lo más valioso que tiene: “Su gente”.

Córdoba no puede resignarse a ser una provincia de pensiones y subsidios, de forma, que necesita políticas que reestructuren a fondo el sistema vigente y que vayan más allá del dato conciliador de la EPA, y, *que incentiven la productividad, *que anclen a los jóvenes y *que recuperen a los descartados.

N.B. El empleo en Córdoba como siempre mal, pues nadie quiere enfrentar el problema real, limitándose todas las Instituciones (Estado, CC.AA., Diputación y Ayuntamientos), a gastar dinero público en la creación de puestos de trabajo en todas sus estructuras internas y en empresas públicas innecesarias y/o ruinosas, cuando, además, muchos de esos puestos no se corresponden con una necesidad real, sino con la idea de colocar afines políticos, familiares y amigos,

Una provincia que exporta su talento para maquillar una estadística, no está avanzando, simplemente, está envejeciendo.

Córdoba, 28 de febrero de 2026.

Enrique García Montoya-

Abogado ICA-Córdoba . Inspector de Trabajo y S.S.

Presidente de Córdoba Abierta -ACOA-.

Córdoba – Un laberinto laboral (Un bucle permanente)

Córdoba se encuentra como siempre en una encrucijada, porque a inicios de 2026 los datos nos devuelven la misma una imagen permanente, concretamente, *una economía que pivota sobre sectores inestables y *una brecha social que se ensancha, razón por la que cabe necesariamente una pregunta:

¿Es Córdoba una ciudad de oportunidades (un lugar donde la mayoría de las personas tiene condiciones reales para desarrollar su vida con dignidad y progresar) o una “casa-museo gestionada y mantenida por la administración pública”?

1.- Análisis – (Una economía de bajo valor añadido).

El modelo actual socio-laboral de Córdoba se basa en la agricultura, la hostelería y la pequeña industria, lo que genera una “correlación perversa”, porque:

<-Las empresas no demandan alta cualificación a sus trabajadores, porque sus procesos son simples.

<-El talento local emigra al no encontrar puestos dónde desarrollar sus cualidades profesionales, acordes con su progreso personal y dónde dominan los salarios bajos y las condiciones laborales precarias.

<-Para completar lo dicho, dejar claro, que sin talento las tecnológicas no se instalan.

Es un bucle permanente de precariedad.

2.- Una Ciudad dual (Sector Público vs. Privado).

Córdoba es hoy una sociedad a dos velocidades, de forma, que la diferencia no es solo salarial, es de “seguridad vital”, donde  conviven dos realidades sociales y económicas muy diferentes y cada vez más separadas: “Una parte muy próspera y globalizada y otra empobrecida y excluida”.

**Cuadro comparativo:

FactorSector PúblicoSector Privado
Salario Medio2.800,eur. – 3.000,eur.1.400,eur. – 1.600,eur.
EstabilidadAlta (Plaza)Alta rotación (Campañas)
EfectoMotor del consumoSupervivencia estacional

(Nota. Esta brecha convierte al empleo público en la única vía de ascenso social, drenando y agotando la iniciativa privada).

3.- El drama de los  <-Invisibles->.

Más allá del problema del paro, “el dato alarmante es la población inactiva”, porque el <-efecto desánimo-> ha calado en mayores de 45 años, mujeres y jóvenes sin formación que, simplemente, han dejado de buscar empleo cansados y desanimados.

(Nota importante. Córdoba pierde unos 2.300 habitantes al año por el efecto despoblación y la falta de oportunidades, por lo que hay menos gente buscando empleo y explica, también, porque baja la cifra de paro, siendo, así mismo, la causa de la falta de dinamismo en su futuro económico).

4.- La Base Logística (BLET) – (Solución o espejismo).

La BLET es la gran esperanza, pero conlleva un riesgo jurídico-económico, porque si no recualificamos rápido a nuestra población en IA, robótica y mejora de técnicas productivas , los puestos de calidad los ocupará personal foráneo, de forma, que Córdoba se quedaría, una vez más, con los servicios auxiliares de bajo valor (ej. limpieza y seguridad).

<<Propuestas para romper el bucle negativo – (Estratégica fiscal selectiva)>>

**Como herramienta de ingeniería social, la fiscalidad en 2026 para Córdoba debe ser “quirúrgica”:

A.- Incentivos al talento (I+D+i).

-Deducciones por empresas Startups (innovación y tecnología), aprovechando el 50% de deducción en Andalucía para inversiones en empresas locales.

-Andalucía TRADE, movilizando fondos para que la pequeña industria innove y se automatice, mejorando su productividad, y, así poder pagar mejores salarios.

B.- Choque contra la Inactividad.

-Bonificaciones progresivas, de forma, que no se dará una ayuda fija por contratar, sino bonificar el 100% de la cuota si la empresa paga por encima del SMI, es decir, que pagar más sea fiscalmente rentable.

-Deducción por recualificación, eliminando el miedo a contratar mayores de 45 años o mujeres, al permitir deducir el 50% del salario durante los primeros 6 meses de adaptación.

C.- El Ayuntamiento como Motor.

El IBI y la Tasa de Veladores ayudan, pero no crean empleo de calidad, así que, se necesita:  

<-Cláusulas Sociales, de forma, que en las licitaciones públicas, por ejemplo, puntúe más la empresa que pague un 15% o un 20% por encima del convenio.

<<Conclusión>>

Córdoba no puede seguir siendo un lugar consagrado únicamente a las musas y al turismo, razón por la que se necesita “una reestructuración completa” de su composición social y económica, pasando de la subvención pasiva al crédito fiscal activo.

(Nota. Solo elevando la cualificación y exigiendo excelencia salarial evitaremos convertirnos en una periferia laboralmente excluida).

N. B. Córdoba hoy es un laberinto laboral permanente sin salida, de forma, que hay que salir del bucle interminable, *reestructurando el mercado del trabajo en busca de la productividad y del empleo de calidad, *mejorando las bases salariales y *atrayendo empresas de alto nivel, que pagando mejor y con condiciones de trabajo atractivas atraigan el talento.

Córdoba, 25 de enero de 2026.

Fdo. Enrique García Montoya.

 Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

 Presidente de Córdoba Abierta -(ACOA)-.