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Paro en Andalucía – una historia interminable (problemas, reformas y participación social)

El desempleo en Andalucía es la historia interminable de un problema irresuelto, de carácter permanente, con el que convivimos, al parecer, sin esperanza de solución, de manera, que señalaré los puntos principales de esa problemática, que tenemos enquistada:

* Activos. 3.591.910.

* Parados. 985.179.

* Inactivos. 2.797,100.

* Inactivos que no buscan trabajo. 88.450.m.

* Parados que no han trabajado nunca. En Andalucía su número asciende, aproximadamente, a 118.200 personas, que supone un 12% de parados en Andalucía.

* Parados de larga duración en número de 377,4.m en Andalucía y, de estos, 210.4.m son mayores de 50 años

Además, en Andalucía hay 36.3.m personas mayores de 45 años, que no han trabajado nunca.

* Subocupados. Son los trabajadores, que prestan servicios menos de 35 horas semanales por causas involuntarias y están dispuestos a trabajar más horas. En Andalucía un 11,8% de trabajadores están subocupados, de manera, que, aunque quieren y están disponibles para trabajar más horas, no encuentran dónde hacerlo.

* Falta de formación y cualificación de los trabajadores.  Sin duda, uno de los mayores fallos de nuestro sistema de empleo, de manera, que hay que orientar y capacitar al colectivo de personas desempleadas para incrementar sus posibilidades de inserción en el mercado laboral.  

*** Visto de otra manera, los parados andaluces reconocidos que no encontrarán empleo (mayores de 55 + inactivos) serán unas 212.400 personas, que, si le sumamos un mínimo de 51.880 de parados de 45 a 54 años en las mismas condiciones, la cifra de parados que nunca encontraran empleo asciende a 264.280 personas, que son incapacitados permanentes sociales (paro estructural mínimo y permanente), lo que supone un 29,58% del paro total de Andalucía.

Por otro lado, la tasa de desempleo se distribuye de forma desigual por territorios y sectores, de manera, que las diferencias se presentan como algo irresoluble, porque no se adoptan medidas estructurales y rápidas, que impidan, que la epidemia laboral se extienda cada vez más y con mayor profundidad, convirtiéndose sin remedio en una enfermedad crónica y larvada de nuestro mercado de trabajo.

En Andalucía hay zonas y sectores, como ocurre en toda la extensa zona del Campo de Gibraltar, en los sectores turísticos dependientes de la hostelería y los servicios y en los colectivos jóvenes dependientes de la contratación temporal, donde existe, se quiera ver o no, una realidad desgraciada de proporciones desconocidas, que, además, conlleva efectos colaterales perversos como la droga, el tráfico ilegal, la prostitución y la pérdida de un capital humano imprescindible para su reactivación económica.

Las desigualdades llegan a ser preocupantes en los distintos territorios y en las distintas actividades del sector productivo, ya que, las zonas más afectadas por el turismo, la hostelería y todo el sector servicios soportan un desempleo mayor, unas condiciones de trabajo más temporales y precarias y unas diferencias salariales significativas.

Solo como medida de comparación y en aras de comprender el enorme problema de Andalucía, cito la tasa de paro de dos pueblos grandes de Andalucía (sobre 35.000 a 45.000 habitantes):

La Línea de la Concepción – (Cádiz) = 38,99%.

El Ejido – (Almería) = 17,75%.

La diferencia habla por sí misma.

*** El número total de parados reales en Andalucía (paro registrado + ertes + inactivos) podría aumentar exponencialmente, si no se toman medidas urgentes, pudiendo llegar a 1.525,6 (miles) desempleados, con una tremenda incidencia en los jóvenes, en los mayores de 50 años y en las mujeres, además, agravará el problema, el hecho de que ese paro está distribuido desigualmente por sectores económicos y zonas de Andalucía.

Hay que recordar, que Andalucía tiene una población de 8,4 millones de habitantes, que se distribuyen a lo largo de 87.597 km2, con una densidad de población de 95,8 hab/km2, siendo Andalucía la CC. AA. más poblada de España y la segunda más extensa.

El paro en Andalucía podría alcanzar una tasa general del 42,50%, así mismo, la economía podría descender hasta un 19,5%, como consecuencia de la crisis del coronavirus y la estructura desigual de su tejido productivo.

Hasta la fecha, con lo que está cayendo, nadie ha elaborado un plan de reconstrucción del mercado laboral con reformas estructurales profundas adaptadas al territorio, de eliminación del gasto improductivo estéril y de redistribución de los gastos e inversiones necesarias con equidad territorial y sectores productivos, tratando de igualar a los desiguales.

En Andalucía se ven, además, de lo dicho, una serie de asuntos problemáticos, que afectan su tasa de paro, así que, veamos varios de ellos:

1.- Nuestra población tiene una demografía envejecida día a día, hecho que resulta una realidad muy difícil de contrarrestar.

2.- Rebrotes de la pandemia que hay que controlar a todos los niveles, acelerando la vacunación. Es evidente, que, además, hay que implicar a los andaluces en la toma de decisiones, con una información veraz e inmediata.

3.- La economía andaluza, basada en el sector servicios, ha vuelto a caer, sin que el Gobierno andaluz en el marco de sus competencias, haya adoptado medidas eficaces. La economía andaluza vuelve a estar parada y con todos sus sectores productivos esenciales en situación de espera (stand-by), previéndose una caída de nuestro PIB perversa.

4.- La inversión extranjera, esencial para nosotros, se ha reducido en Andalucía a nivel bajo cero y solo queda una solución viable, que el Gobierno de la Junta en el marco de sus competencias, cree las condiciones favorables para que esa inversión, que está esperando y retraída, vuelva a nuestra tierra. En definitiva, restablecer la confianza y la seguridad jurídica.

5.- El empleo privado ha caído en picado, mientras que en sector público ha crecido, lo que conlleva graves desigualdades y la necesidad de restablecer necesariamente el equilibrio entre ambos sectores. Todo el impacto del paro en la crisis se lo ha llevado el sector privado.

6.- Por si faltara algo, en Andalucía los ciudadanos estamos desinformados y arruinados, amenazándonos el Gobierno Central, además, con que habrá subidas de impuestos nacionales y otros nuevos de la U. E., de forma, que es hora de que alguien explique, qué está pasando realmente y en qué situación nos encontramos.

Finalmente, repetir que en Andalucía el desempleo es un problema esencial, extremadamente espinoso, complicado y gravísimo, y, no se puede dejar solo al arbitrio de la suerte, se han de tomar ya medidas estructurales de reforma del mercado de trabajo adecuándolo a la realidad de nuestra tierra, y, de reestructuración profunda de nuestra economía, buscando siempre la máxima productividad y el máximo equilibrio territorial y sectorial, fortaleciendo la formación continuada y adaptada de los trabajadores a las nuevas realidades de la economía.

El tema de la formación es fundamental para atajar la destrucción de empleo, ya que, el 99% de los empleos destruidos en 2020 era de media o baja cualificación, de manera, que la formación de los trabajadores en la nueva realidad del mercado laboral es de vital importancia, si se quiere crear empleo estable y sólido.

N.B. El paro en Andalucía es una historia interminable de fracasos, problemas y falta de reformas, con una participación social anulada y desconocida, de forma, que Andalucía tiene un problema tremendo, que el Gobierno de la Junta y el Gobierno Central siempre han ignorado, aunque, sin la menor duda, es unasunto extremadamente espinoso, complicado y gravísimo.

Así mismo, es un hecho, que en Andalucía los ciudadanos estamos desinformados y arruinadosamenazándonos el Gobierno Central, además, con que habrá subidas de impuestos nacionales y otros nuevos de la U. E., de forma, que es hora de que alguien nos explique, qué está pasando realmente, en qué situación nos encontramos, qué vamos a recibir de Europa y cuando, y, qué sacrificios tendremos que afrontar para superar esta situación extrema.

Hay que tomar ya medidas estructurales de reforma, adecuándolas a la realidad de nuestra tierra, y, de recomposición profunda de nuestra economía, realizándose,de una vez,un plan eficaz de formación y cualificación de los trabajadores hacia la nueva realidad del sector productivo, a la vez, que se adoptan las prevenciones necesarias para controlar los rebrotes de la pandemia, pero todo ello, solo puede ser fruto de un trabajo colectivo de todos los andaluces.

Es una realidad incuestionable, que no es momento ni hora para la inacción esperando un maná inexistente, así que, no queda otra, entre todos, que parar la destrucción económica de nuestro tejido productivo y detener el crecimiento ininterrumpido del desempleo en Andalucía.

Es un hecho indudable, que, si seguimos en la inoperancia autodestructiva, en Andalucía el desempleo aumentará hasta cotas insostenibles y sus consecuencias ruinosas nos llegarán a todos.

Córdoba, a 14 de abril de 2021

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Lección de historia – España – el Imperio (sistema productivo – cambio estructural)

Siempre he dicho, que el gran problema de España es el tremendo desempleo estructural, que venimos manteniendo desde hace muchos años, pero está claro que no es el único, ni, además, ningún Gobierno ha afrontado con rigor las reformas estructurales y profundas necesarias para que podamos salir del problema.

Durante años, quizás, demasiados, se ha venido defendiendo un sistema productivo basado en el turismo, pero, que, como ha demostrado la pandemia del coronavirus, tenía los pies de barro, además, ha propiciado un mercado laboral con poco valor productivo, que conlleva salarios bajos y temporales.

En definitiva, no queda otra, que transformar nuestro sistema económico buscando mayor valor productivo, que permita elevar los salarios atrayendo inversión extranjera, pues está muy claro, que siempre habrá algún país más barato, que vuelque la ola del turismo.

Tenemos un personal productivo adecuado y preparado, pero que está fuera o dedicado a labores poco productivas, aunque, quizás, ahora, con la crisis de la pandemia podamos girar hacia arriba y empezar a reconstruir España.

Las ayudas de Europa, que la mitad habrá que devolver, pueden ser la palanca para llegar a un sistema productivo diferente, sólido, sostenible y con mayor valor añadido, pero, no debemos engañarnos, la aplicación de esos recursos debe ser eficaz, diferenciada hacia los sectores con mayor valor añadido y rápida; si no lo hacemos así, estaremos abocados al desastre.

Hay cosas que son elementales y no podemos olvidar, así:

1.- La inversión extranjera es imprescindible, y, aquí tenemos una pequeña ventaja, ya que, de la misma forma, que creamos un mercado del turismo, podemos atraer al inversor extranjero, y, sus empresas podrán crear puestos de trabajo productivos con mayor valor añadido y mejores salarios en todos los sentidos.

2.-  Necesitamos que atraer fondos privados, que creen empleos de calidad y que se queden de forma estable.

Es un hecho, que no podemos vivir solo del dinero público (fondos europeos, por poner un ejemplo), necesitamos dinero del sector privado, que venga, además, con avances tecnológicos, con trabajadores cualificados, que no solo produzcan, sino que, también, nos comuniquen y nos inculquen sus experiencias y sus conocimientos.

3.- Es otro hecho cierto, que debemos mantener una protección social suficiente, pero, igualmente, es cierto, que no podemos proteger a todo el mundo. Debemos saber a quién tenemos que proteger y a quién no, ya que, en un mundo globalizado, si proteges a todo el mundo innecesariamente pierdes competitividad, yendo al furgón de cola.

4.- El Estado no está para competir con el sector privado, está para apoyar e ir a la par con él, quizás, para corregir defectos estructurales del mercado, pero no para subsidiarlo todo hasta que se acaben los fondos.

5.- La pandemia ha dejado en evidencia, que tenemos un sistema productivo insostenible, se mire como se mire, y, que hay que transformarlo para sobrevivir.

6.- Solo como un ejemplo de todo lo dicho: “El sueldo de los funcionarios y las pensiones las podemos subir hasta un límite, pero una economía improductiva tiene los días contados”, y, nos ocurrirá como en otros lugares -solo citar, Grecia-, ya que, las malas decisiones se pagan siempre, de forma, que puede ser, que no las soporte el actual pensionista, pero sí tendrán que pagarlas su hijo y los funcionarios futuros.

*** Por otro lado, la Historia de España nos puede servir de ejemplo, aprovechado lo bueno y desechando lo malo.

Es un hecho, que el Imperio Europeo arruinó a España, además, todos nuestros recursos americanos y propios se gastaron en sectores improductivos expansivos para consolidar unos territorios, que nos aportaron casi nada, perdiéndose la oportunidad de invertir esa riqueza en España.

Se podrá discutir, si fue así fielmente o no, pero lo que no se puede discutir, es que la inversión fue equivocada y que después pagamos de sobra las consecuencias.

Ahora, tenemos una nueva oportunidad, si la aprovechamos bien y cambiamos nuestro modelo productivo hacia otro más competitivo y eficaz con la ayuda de Europa. Es evidente, que se puede hacer, pero hay que olvidar las fantasías, sean conscientes o inconscientes, como puede ser un gasto público desnortado, dirigido a la subvención social totalitaria, ya que, eso es hoy día imposible en un mundo globalizado y sumamente competitivo, de forma, que su consecuencia solo puede ser la ruina.

Así mismo, el paro en España es una desgracia terrible, no solo por su propia entidad que supera cualquier tasa aceptable, sino porque, se trata de una situación estructural devenida sin soluciones de muchos años, además, distribuida de manera desigual por sectores productivos, territorios y colectivos de trabajadores.

Solo hay que fijarse en algunos datos del desempleo (-de sobra conocidos y citados, que son innecesarios de repetir-), por ejemplo, de Madrid y de Andalucía, para comprender el problema abismal que tenemos, no solo por las tasas de paro diferenciales, sino por su distribución entre colectivos de trabajadores, como pueden ser, personas jóvenes menores de 25 años, mujeres y/o trabajadores mayores de 50 años y por su distribución territorial y sectorial.

N.B. El sistema productivo en España precisa de una reforma estructural profunda, y, la historia nos ha dado una lección magistral, que no conviene desaprovechar, de forma, que ahora, por la pandemia y por los Fondos de Recuperación, tenemos una oportunidad de iniciar un nuevo camino hacia la competitividad y la productividad.

De acuerdo con lo expuesto, si nos equivocamos de dirección, la sociedad presente y todas las generaciones futuras difícilmente nos lo perdonaran.

España no podrá soportar por más tiempo sin soluciones inmediatas y eficaces, la tasa destructiva para la sociedad de desempleo estructural, que mantenemos desde hace tantos años y agravándose, pues, está muy claro, que el Estado español, diga lo que diga el Gobierno, será imposible, que nos tenga a todos subsidiados y asistidos, manteniendo para siempre un gasto público desnortado e insoportable para la riqueza real de nuestro País.

Córdoba, a 9 de diciembre de 2020

Fdo. Enrique García Montoya

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.