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Cesta vacía vs. urna llena – (La paradoja)

1.- El espejismo de la moderación.

Resulta exasperante, por no decir provocador, observar la brecha entre la estadística oficial y el ticket del supermercado, ya que, mientras los titulares nacionales celebran un IPC del 3,2% como una victoria de la moderación, el cordobés medio se enfrenta a una inflación subyacente del 2,8%, que se ha vuelto estructural. (Datos oficiales que se apartan de la realidad más dura y elevada).

No es una cifra, es un residuo, pues el aceite, la carne y las frutas -el núcleo de nuestra dieta- no entienden de supuestos <-respiros energéticos-> cuando arrastran subidas superiores al 10%.

En Córdoba, la inflación no es solo un dato macroeconómico, sino que es un invitado indeseable, que se sienta a la mesa cada día.

2.- La sanidad solapa y oculta el hambre real.

La pregunta es obligada: Si llenar la nevera es un disgusto diario,

¿por qué la Sanidad monopoliza el debate electoral del 17 de mayo?

**La respuesta reside en una calculada y distorsionada distribución de la culpa:

<-La competencia como escudo: El votante tiende a exonerar a la Junta de Andalucía de la subida de los precios (atribuyéndola a Madrid, Fráncfort o al conflicto en Irán), mientras que percibe el Hospital Reina Sofía como una responsabilidad directa y exclusiva de Sevilla.

<-Miedo existencial vs. Gestión diaria: “La inflación se <gestiona> penosamente cambiando de marca o recortando ocio”, pero un fallo en el sistema sanitario, en cambio, se percibe como una amenaza vital sin alternativa privada para la mayoría.

El miedo a la desprotección siempre moviliza más que la pérdida de poder adquisitivo.

<-La visibilidad del conflicto: Mientras que el encarecimiento de la vida es un sufrimiento silencioso y atomizado en cada hogar, las listas de espera tienen portavoces, mareas blancas y titulares, de forma, que lo que no se manifiesta políticamente -no existe-.

3.- Arquitectura del <despiste> y el riesgo del PP en Córdoba.

Se señala un punto crítico: “La estrategia de bajada de impuestos del Partido Popular y su colisión con la realidad local”.

***Aquí entramos en el terreno de la verdad y la mentira administrativa.

***Existe un <-trilerismo dialéctico-> muy marcado:

1.- La macropolítica (El Gancho): Se promociona la bajada del IRPF o la eliminación de Sucesiones en el BOJA para construir una marca de <alivio fiscal>.

2.- La microfalla (El Recibo): Simultáneamente, el ciudadano cordobés recibe el “basurazo” de Sadeco y de Epremasa, la subida de tarifas en Emacsa y el incremento de tasas en la Diputación (Emproacsa y Epremasa) para sostener estructuras que, a menudo, son para siempre ineficientes, siendo un sumidero de dinero público.

3.- La realidad: Se promete que <el dinero está mejor en el bolsillo del ciudadano, mientras se le retira ese mismo dinero mediante tasas municipales y provinciales, de manera, que no se trata solo de una contradicción técnica, sino que es un error de cálculo político. El bolsillo no entiende de competencias administrativas, solo de saldo disponible.

4.- El votante cordobés – (Desmemoria o Resignación). Los partidos suelen confiar en que la ideología pesará más que el recibo de la basura. Sin embargo, en un escenario de fatiga económica extrema, subestimar la memoria del elector es un error muy grave.

La disonancia entre lo que se dice en San Telmo (Sevilla) y lo que se ejecuta en el Ayuntamiento de Córdoba o en la Diputación alimenta dos fenómenos peligrosos para el statu quo:

*La fuga hacia los extremos: Votantes que buscan en la estridencia la solución a la incoherencia.

*La desafección: El convencimiento de que la política es un ejercicio de semántica donde “impuesto” y “tasa” son solo dos nombres distintos para el mismo empobrecimiento.

<<Conclusión>> La inflación en Córdoba ha pasado de ser una mala noticia a un ruido de fondo crónico, pero que sea silenciosa no significa que no sea una desgracia, que afectará en las urnas. La verdadera batalla del 17 de mayo no se librará solo en los hospitales, sino en esa disonancia cognitiva de quien escucha hablar de <-bajadas de impuestos->, mientras hace malabarismos para pagar el agua y la luz.

La verdad se mide en capacidad de ahorro y la mentira en folletos electorales.

N. B. Imagen. La verdad y la mentira.

Córdoba, a 9 de mayo de 2026.

Fdo. Enrique García Mpntoya,

Abogado. ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Un techo de lona – (Parques-dormitorio en Córdoba)

Lo que comenzó como una anomalía en los márgenes de las grandes capitales se ha consolidado en este mayo de 2026 como la imagen más cruda de una fractura social sin precedentes. La proliferación de tiendas de campaña en nuestros espacios verdes no es un problema de estética ni de orden público: “Es el síntoma de un sistema habitacional colapsado”.

1.- Un paisaje de la nueva precariedad.

La estampa de hileras de tiendas en el centro de Madrid, Barcelona o Palma ya no es noticia, sino que se ha convertido en una costumbre, aunque, quizás, lo más desgraciado es que el perfil del <-sinhogarismo ha mutado->.

Ya no hablamos únicamente de exclusión severa, sino que estamos ante una <-expulsión sistémica-> de ciudadanos que, hasta hace poco, eran el motor de la ciudad: “Trabajadores con contrato, jóvenes y familias monoparentales que han sido expulsados del mercado de alquiler formal”.

<<Una explicación>>

***Los motores del problema:

*Desajuste renta-salario, ya que, es una estimación cierta, que sobre un 45% de la población destina más de la mitad de su sueldo solo a pagar el alquiler.

*Red pública en mínimos, ya que, España solo tiene un 2-3% de vivienda social, frente al 15% de nuestros vecinos europeos.

*Financiarización, porque la vivienda ha dejado de ser un hogar para convertirse en un activo financiero de fondos de inversión.

<<El caso de Córdoba  – (Desplazamiento invisible)>>

En nuestra ciudad, la crisis de 2026 adopta una forma distinta pero igualmente dolorosa, ya que, aquí, la emergencia no siempre acampa bajo los focos del centro histórico, sino que se esconde en los márgenes del río y en la periferia, en un ejercicio de supervivencia silenciosa.

<<El mercado cordobés en cifras críticas>>

*Precios récord: El alquiler ha subido un 7,9% interanual, superando los 9€/m².

*Presión turística: El Distrito Centro y el Campo de la Verdad se han vaciado de vecinos para llenarse de maletas.

*Zonas tensionadas: Barrios como Ciudad Jardín, El Zoco o Poniente sufren subidas de hasta el 20%.

<<La Geografía de la emergencia en Córdoba>>

La necesidad se ha desplazado hacia los puntos de menor vigilancia, pero mayor riesgo:

1.- La Ribera crítica: Los asentamientos en el Camino de Carbonell y el Camino de la Barca son hoy puntos críticos de riesgo por inundabilidad. Decenas de personas viven allí en tiendas y estructuras precarias.

2.- Pernocta urbana: El Parque de Miraflores, la Asomadilla y el Parque de “Las Setas” sirven de refugio nocturno para familias desplazadas que buscan la seguridad de la sombra.

3.- Polígonos como “barrios dormitorio”: En Chinales y La Torrecilla, la vivienda se ha trasladado al asfalto. Furgonetas y autocaravanas se alinean en las calles, habitadas por trabajadores cuyos salarios son devorados por la inflación.

<<Conclusión – (Derecho o lujo)>>

La respuesta institucional, como el plan de VIMCORSA para construir 948 viviendas, es una carrera de fondo contra un incendio que requiere soluciones inmediatas.

La aparición de una tienda de campaña en un parque es el último grito de auxilio de un ciudadano al que se le ha negado el derecho a la ciudad.

N.B.  Imagen. Tiendas de campaña, coches, caravanas y chabolas.

Mientras la vivienda siga siendo tratada como un activo de inversión y no como la base de la dignidad humana, los parques de Córdoba y de toda España seguirán siendo el último y precario refugio de una sociedad que trabaja, pero no tiene dónde dormir.

Córdoba, a 5 de mayo de 2026.

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado. ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Servicios Públicos – (Seguir pagando por una gestión ineficiente – el dilema)

Un grupo muy amplio de los lectores pregunta repetidamente, que cuando se implantará el pago por los servicios públicos y que repercusión tendrá en el sistema impositivo español.

Es más que comprensible el escepticismo ciudadano ante la propuesta, repetida en los medios, de cobrar peajes por el uso de autovías para financiar su conservación. Esta idea genera temor, ya que, si seguimos este modelo de “pago por uso” para servicios colectivos que tradicionalmente consideramos cubiertos por impuestos, es más que posible, que pronto nos cobrarán hasta por respirar – (impuesto de aire limpio y verde).

Estamos ante un cambio de paradigma total en la política económica, ya que pasaremos, sin pausa ni tregua, de un modelo financiado por Presupuestos Generales a uno de pago directo por el uso y disfrute de unos servicios públicos, que ya hemos pagado.

***Se analiza por qué ocurre esto y por qué la verdadera crisis no es de recursos, sino de gestión.

1º.- Los peajes y su debate – (Ahora hasta su implantación).

El planteamiento de cobrar por usar las carreteras no es un capricho, sino, que según nos venden los defensores de aumentar el gasto público, responde a realidades innegables, entre ellas:

1.- Déficit de conservación acumulado: El presupuesto estatal no alcanza para cubrir la construcción y el mantenimiento preventivo, acumulando miles de millones de euros de retraso en reparaciones.

2.- Presión europea: Directivas de la U.E. exigen que el coste del transporte refleje su impacto ambiental real y el desgaste que causa en la infraestructura, en base al eslogan colectivista y discriminatorio de que “quien contamina, paga”, aunque  de paso alcanza a todos los ciudadanos por igual.

3.- Pérdida de ingresos por el coche eléctrico porque con el cambio de combustible, el Estado perderá una fuente de ingresos masiva (impuestos a los hidrocarburos), y busca el peaje como el sustituto recaudatorio.

2º.- El agujero negro del Sistema Público – (Falta de transparencia y despilfarro).

La desconfianza del ciudadano no nace de la falta de solidaridad, sino de la percepción de un “agujero negro administrativo” que traga recursos sin que los beneficios lleguen al ciudadano de a pie. Esta sensación es alimentada por el despilfarro y el gasto público descontrolado en todos los niveles del Estado (Central, CC.AA., Diputaciones y Ayuntamientos).

***Los puntos críticos de esta crisis de confianza son:

<-Hipertrofia de la administración paralela, ya que, es un hecho patente, que existe una multitud de empresas públicas, fundaciones y consorcios (“entes instrumentales”) con poco control, presupuestos flexibles y sistemas de contratación dudosos. Estas duplicidades multiplican el gasto en personal directivo, infraestructuras propias y sedes sin mejorar el servicio al ciudadano.

<-Transparencia: Se publican miles de formatos de documento portátil crípticos y técnicos, pero no información “clara y comprensible” que permita saber exactamente qué cuesta cada bache de la calle. Además, los organismos de control (Tribunal de Cuentas) publican informes con años de retraso, cuando la responsabilidad política ya se ha diluido.

<-Desequilibrio fiscal y mala calidad: La presión fiscal sube (o se mantiene con inflación), pero la percepción de los servicios baja: “Listas de espera en sanidad, justicia lenta y trabas burocráticas que obligan al ciudadano a trabajar para la propia administración” – (citas previas imposibles, petición de documentos que la administración ya posee, etc.).

<-Eficiencia vs. gasto corriente: El gasto público útil (inversión a largo plazo) crece menos que el gasto corriente (sueldos de cargos de confianza, alquileres, burocracia interna), que aumenta a un ritmo mayor que el bienestar directo del ciudadano.

3.- La raíz del problema – (Impunidad y un diseño político endogámico).

La solución no es técnica, sino que es política y ética, ya que, el sistema está diseñado para proteger y sostener la mala administración, no para la eficiencia.

***Los pilares de la impunidad:

1.- Invasión política de los órganos de control: Los encargados de vigilar al gestor (tribunales de cuentas, defensores del pueblo) son nombrados por cuotas partidistas. El control se convierte en un pacto de no agresión, de forma, que se vigila el trámite (el papel firmado), pero no la eficiencia (si el gasto era necesario).

2.- La burocracia como escudo: La estructura es tan compleja que la responsabilidad se diluye. Si un gestor firma una compra inútil, se escuda en que el técnico hizo el informe, el interventor no puso pegas y el jurídico avaló la legalidad, lo que conlleva, que al final, nadie es responsable del resultado, solo del cumplimiento formal del trámite.

3.- Incentivos perversos en el presupuesto: “El sistema castiga el ahorro”. Si un gestor es eficiente y le sobra dinero al final del año, el sistema no le premia, sino todo lo contrario (al revés), le reduce el presupuesto del año siguiente, lo que genera un incentivo para el gasto innecesario cada mes de diciembre.

<<Sistema de eficiencia>>

Un cambio de modelo de “protección” a “servicio” requiere reformas que rompan la impunidad:

<-Profesionalización de la gestión (despolitización): Cargos directivos seleccionados por mérito, no por cargo de confianza, con contratos por objetivos. Si no cumplen, se van.

<-Transparencia de “dato abierto”: Bases de datos en tiempo real. Rastreabilidad total del euro, desde el impuesto hasta la factura concreta.

<-Acción popular y responsabilidad civil: Permitir que ciudadanos o asociaciones demanden directamente a los gestores por malversación o negligencia grave, obligándoles a responder con su seguro de responsabilidad civil o patrimonio.

<<Conclusión>>

Estamos revisando el Contrato Social. El modelo de “todo incluido en los impuestos” está bajo mínimos debido al envejecimiento demográfico y al coste de la tecnología. La tendencia es que lo vital (sanidad, seguridad, etc.) siga siendo prioritario en los presupuestos, y lo discrecional (Carreteras, Gestión de Residuos, etc.) se desplace hacia tasas directas.

La clave no es cuánto se paga, sino la transparencia total: “Que el ciudadano perciba que lo que paga por un peaje se traduce realmente en una carretera sin baches, y no en un agujero negro administrativo”, pero quien tiene el poder de cambiar el diseño actual es quien más se beneficia de él.

N.B. Imagen. Sin retorno tangible. La realidad de un agujero negro que se lo traga todo.

Córdoba, 29 de abril de 2026.

Fdo.  Enrique García Montoya.

 Abogado ICA-Córdoba e Inspector de Trabajo y S.S.

SOSTENIBILIDAD DEL SISTEMA SANITARIO ESPAÑOL

(Análisis de la dualidad público-privada y el impacto de la regularización masiva).

1.- Una “religión civil” en crisis.

La sanidad pública en España se percibe como el pilar fundamental del contrato social, sin embargo, en abril de 2026, el sistema se enfrenta a una paradoja: “Mientras mantiene la excelencia en intervenciones de alta complejidad, su base operativa -la atención primaria y la gestión de esperas- presenta síntomas de agotamiento estructural”. El debate ya no es solo ideológico, sino aritmético.

2.- Análisis – (Signos vitales vs. fragilidad).

Es un hecho comprobado y patente, que  el Sistema Nacional de Salud (SNS) padece una “enfermedad crónica de gestión“ caracterizada por:

<-Listas de espera: A pesar de las reformas administrativas, la demora media para cirugías no urgentes supera los 120 días, de manera, que la atención primaria sufre un embotellamiento que impide su función preventiva.

<-El factor demográfico: Aproximadamente, el 20% de la población es mayor de 65 años y consume el 70% de los recursos, además,  este gasto estructural es rígido y creciente, dejando poco margen de maniobra para imprevistos o aumentos de demanda externa.

3.- La simbiosis necesaria – (Sector Privado como “pulmón”).

La realidad actual es la de un modelo híbrido, porque la sanidad privada no es un accesorio, sino un componente sistémico cuya desaparición provocaría un colapso inmediato del sector público.

<<Dependencia Operativa>>

MecanismoDescripciónImpacto Sistémico
ConciertosDerivación de pruebas y cirugías menores.Supone el 10-12% del gasto; sin ellos, las listas de espera serían inasumibles.
Modelo MUFACECobertura para 1,5 millones de funcionarios.Su quiebra trasladaría a toda esa población a la pública de golpe, saturándola.
Seguros Privados12 millones de usuarios (1 de cada 4 españoles).Actúa como válvula de escape financiada directamente por el ciudadano.

4.- El factor de tensión – (Regularización masiva).

El escenario de una regularización que, sumada al efecto llamada y reagrupaciones, alcance una cifra aproximada a más de un millón de personas, altera profundamente la capacidad de absorción del sistema.

<<Desafíos económicos y asistenciales>>

<-Desequilibrio contribución-gasto: Si bien la regularización formaliza trabajadores, estos suelen cotizar por bases mínimas, de forma, que el coste de los servicios públicos asociados (especialmente en áreas de alto uso como pediatría y maternidad, donde la media de hijos de esta población suele ser superior a la nacional) supera la recaudación neta inmediata.

<-Un embudo logístico: No es solo un problema de dinero, sino de tiempo y espacio, ya que, las plantillas de médicos de familia (con cupos de 2.000 pacientes) no pueden absorber un aumento del 4-5% de la población de forma repentina.

<-Capital humano: Formar a un médico de familia requiere muchos años, y, no existe una bolsa de profesionales disponible para atender a más de un millón de nuevos usuarios de forma inmediata.

5.- El límite de absorción – (sanidad de dos velocidades).

La solidaridad, principio rector del sistema, tiene un límite físico, de forma, que superar la capacidad de carga del SNS conlleva riesgos sociales graves:

1.- Degradación por dilución: Al repartir recursos finitos entre más usuarios, la calidad percibida cae, lo que “iguala a la baja” el derecho a la salud.

2.- Fractura del contrato social: El contribuyente que sostiene el sistema con sus impuestos percibe que no recibe el servicio por el que paga, lo que acelera el éxodo a la sanidad privada y/o el descontento social en la base del sistema.

3.- Deslegitimación de lo público: La sanidad pública corre el riesgo de convertirse en un servicio de beneficencia para quienes no tienen otra opción, perdiendo el respaldo de las clases medias que son su motor político y financiero.

6.- Conclusión – (Hacia una catástrofe de gestión).

La intención política de universalidad choca frontalmente con la imposibilidad económica y logística de absorber una regularización masiva de personas en un sistema ya tensionado.

<-Poder vs. querer: No se trata de falta de voluntad, sino de la imposibilidad de estirar infraestructuras y personal especializado más allá de su punto de rotura.

<-Resultado previsible: Si no se aplican límites de absorción basados en criterios técnicos y de sostenibilidad, el sistema entrará en un “coma” funcional donde la cantidad de usuarios anulará la calidad de la prestación.

El futuro del modelo exige reconocer que la solidaridad depende de la fuerza del sistema, de forma, que sin una planificación seria que priorice la equidad para los actuales contribuyentes y la colaboración con el sector privado, el colapso será total.

N. B.  Imagen – Real y crítica.

(Imagen analítica de la dualidad público-privada y el impacto de la regularización masiva).

Córdoba, a 23 de abril de 2026.

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Córdoba – Ciudad escaparate o ciudad motriz – (Hacia una transformación real)

Córdoba es una ciudad de una belleza incuestionable, pero tras la fachada de sus patios floridos y su patrimonio milenario se esconde una paradoja económica dolorosa, ya que, padece lo que se llama “efecto escenografía”. Especialmente durante el “Mayo Cordobés”, la ciudad funciona como un decorado perfecto que genera ingresos inmediatos en el sector servicios, pero que oculta deficiencias estructurales crónicas.

La excesiva dependencia del turismo estacional crea una economía de “picos y valles”, estresando la infraestructura urbana durante 30 días para mantenerla en niveles de eficiencia y mediocres el resto del año. Es un hecho verdadero, que para que Córdoba sobreviva y prospere, no basta con que sea “visitable”, sino que debe ser operativa, de forma, que se necesita que deje de ser solo un escaparate y convertirse en un motor productivo.

<<La cirugía necesaria – (Ejes de reestructuración).

No podemos seguir poniendo parches, así que se propone una transformación integral basada en tres pilares fundamentales:

1.- Resiliencia climática y gestión hídrica: La infraestructura del agua no puede limitarse al suministro, sino que debe aspirar a la máxima circularidad. La implementación de sistemas de drenaje sostenible y la modernización de la red de alcantarillado son cruciales para evitar pérdidas.

*Objetivo: “Convertir a Córdoba en el referente europeo de gestión de agua en zonas de altas temperaturas”.

2.- Una infraestructura estratégica y multimodal (conectada a carreteras, ferrocarril, puertos o aeropuertos).

La ubicación de Córdoba es privilegiada, pero está infrautilizada, de forma, que no se trata solo de que los trenes de carga “pasen”, sino de que “paren”, se integren con un puerto seco (una terminal logística intermodal ubicada en el interior) y transformen mercancías.

Debemos fomentar una industria agroalimentaria de transformación tecnológica, no solo exportar materia prima.

3.- Red eléctrica inteligente y transformación digital: La eficiencia energética es nuestro talón de Aquiles, así que se propone crear comunidades energéticas locales aprovechando los tejados urbanos y polígonos industriales, además de aplicar IA a la gestión de tráfico y residuos para reducir los costes operativos municipales.

<<Un choque cultural – (Fiesta o Factoría)>>

Aquí reside el nudo gordiano, de forma, que el reto no es solo técnico, sino eminentemente pedagógico y presupuestario, ya que, existe una resistencia de quienes ven la “fiesta” como la única identidad posible, argumentando que “es cultura”, pero el coste social de no hacer nada es la transformación de la ciudad por el exceso de turismo masivo: “Una ciudad preciosa, pero vacía de jóvenes, con empleos precarios de camarero y sin futuro industrial”.

Se debe cambiar radicalmente las prioridades de la inversión pública: “Menos mantenimiento estético y más gasto en I+D+i Urbano y rehabilitación energética; menos turismo de masas y más industria Logística y biotecnología para crear empleos estables y de alta cualificación”. La tecnología no es enemiga de la tradición, sino que es su salvación, de manera, que si la reestructuración logística genera 5.000 empleos industriales, la defensa del “mayo festivo” perderá peso frente al relato de la Córdoba productiva.

<<Eliminar la dependencia del BOE – (Administración-Gestora a  Administración-Plataforma)>>

Córdoba sufre de un grave “estatismo de confort”, lo que significa que es una provincia dominada por el empleo público, lo que crea una economía de mantenimiento, no de crecimiento. El sector público es tan dominante que succiona el oxígeno económico e inhibe la iniciativa privada.

¿Para qué arriesgar capital en innovación si es más seguro y rentable opositar o licitar para el Ayuntamiento?

***Para romper este ciclo de control administrativo, la actuación política debe cambiar de rol y convertirse en catalizador:

<-Apertura de datos real: “Publicar en tiempo real flujos de gasto y datos urbanos para que startups locales detecten ineficiencias y propongan soluciones tecnológicas”.

<-Modelo de la “triple hélice”: “Forzar la colaboración entre Universidad (UCO), Empresa Privada y Administración para retener el talento que actualmente emigra”.

<-Desburocratización radical: “Crear una autopista rápida para proyectos tecnológicos o de infraestructuras básicas”.

<<Conclusión – (Inacción)>>

Si no reaccionamos, el escenario a 20 años es la irrelevancia, concretamente, envejecimiento, fuga de rentas turísticas hacia plataformas externas y pérdida de la oportunidad logística frente a otras provincias. El éxito de Córdoba en la próxima década no se debe medir en pernoctaciones, sino en el incremento del PIB industrial y la reducción del desempleo estructural a través de infraestructuras inteligentes. O la sociedad civil cordobesa empieza a exigir infraestructura productiva, o seguiremos celebrando el mayo cordobés mientras los cimientos de la ciudad se vuelven cada vez más obsoletos. Es un escenario de “todo o nada”.

N.B. Imagen. Córdoba – El reto de la transformación real.

Córdoba, 20 de abril de 2026.

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S.S.