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SOSTENIBILIDAD DEMOGRÁFICO LABORAL – Análisis del sistema de pensiones, brecha salarial, desempleo real y perspectivas de inversión en la provincia de Córdoba

1.- El Marco General y la Brecha Territorial.

El análisis de la tasa de dependencia -la relación cuantitativa entre los cotizantes a la Seguridad Social y las pensiones en vigor- constituye uno de los indicadores más fiables para evaluar la salud estructural del modelo de reparto. Mientras que la media nacional maquilla la situación gracias al dinamismo de motores económicos específicos (como Madrid, Barcelona o Baleares), el mapa autonómico y provincial desvela fracturas territoriales de profunda gravedad.

A nivel nacional, España registra una ratio de 2,1 ocupados por cada pensión en vigor(basada en un volumen aproximado de 22,2 millones de afiliados frente a 10,4 millones de prestaciones). No obstante, este promedio esconde realidades radicalmente opuestas:

Escenario de vulnerabilidad sistémica (Noroeste): Regiones como Asturias y Galicia presentan una horquilla sumamente estrecha que ronda los 1,5 ocupados por pensión. En Asturias, la relación se concreta en 430.200 afiliados frente a 303.051 pensiones; en Galicia, se contabilizan 1.178.100 afiliados ante 788.346 pensiones.

Zonas de resiliencia y dinamismo: En el extremo opuesto, comunidades como Madrid o Canarias marcan una ratio de 2,8 ocupados por pensión, sostenidas por un tejido corporativo denso y una pirámide poblacional laboralmente activa.

Diagnóstico demográfico: Esta asimetría territorial configura una verdadera bomba de relojería demográfica y fiscal, donde el equilibrio financiero de las zonas deficitarias depende de forma íntegra de la caja única del Estado y del principio de solidaridad interterritorial.

2.- El Contexto Andaluz – (Una Media Imperfecta).

A escala regional, Andalucía refleja de forma engañosa el promedio nacional. La comunidad cuenta con 3.619.811 afiliadosfrente a 1.733.000 pensiones en vigor, lo que arroja una ratio de 2,08 ocupados por prestación. Sin embargo, esta aparente estabilidad macroeconómica enmascara una fractura interna de carácter estructural:

*El bloque dinámico/turístico:Provincias como Málaga y Sevilla traccionan el crecimiento de la afiliación debido al pujante sector servicios, el ecosistema corporativo y un sólido régimen de autoempleo (Málaga lidera la región con un 19,1% de trabajadores autónomos).

*El bloque interior/agrícola:Provincias como Jaén, Granada y, de manera acusada, Córdoba sufren una doble penalización: un envejecimiento poblacional latente y un mercado laboral fuertemente estacional, de salarios medios moderados, vinculado a campañas agrícolas que deprimen de forma continuada la base de cotización.

3.- Zoom Provincial – (El Caso Crítico de Córdoba).

Al descender al análisis de la provincia de Córdoba, la horquilla se estrecha peligrosamente, situando al territorio en una posición de riesgo técnico. A pesar de haber alcanzado hitos coyunturales en su mercado laboral -con picos estacionales en primavera que rozan el máximo histórico de 317.000 afiliados-, el volumen de pasivos consolidado presiona de forma severa el balance fiscal local:

-La provincia cuenta con más de 183.500 pensiones contributivas en vigor.

Indicador en la Provincia de Córdoba (2026) Valor Absoluto / Métrica

-Afiliados a la Seguridad Social (Picos de campaña) 317.000

-Pensiones Contributivas en Vigor 183.500

-Ratio Cotizante / Pensión 1,72.

-Cuantía de la Pensión Media Mensual 1.106 €

*El diagnóstico de la ratio 1,72 es inequívoco: Córdoba se encuentra formalmente en zona de riesgo.

Cualquier índice inferior al umbral de 2 ocupados por pensión compromete la sostenibilidad autónoma de un modelo de reparto, aproximando la realidad cordobesa a los escenarios críticos de Galicia o Asturias (1,5) y alejándola de la resiliencia fiscal de Madrid (2,8).

4.- Factores de Presión Estructural e Impacto de la Despoblación.

La precarización y el estrechamiento de la base de cotizantes en Córdoba responden a tres dinámicas transversales agravadas por el fenómeno de la despoblación rural (especialmente lesivo en comarcas del norte como Los Pedroches o el Guadiato, y en determinadas zonas del sur agrícola):

A.-Dependencia Agraria, Estacionalidad y el Espejismo Estadístico.

El tejido productivo cordobés mantiene un vínculo estructural con el Sistema Especial Agrario y los servicios básicos. Esto genera una dualidad laboral aguda tras la última reforma de la contratación. Los trabajadores fijos discontinuos en periodos de inactividad no computan como parados registrados en las cifras oficiales del SEPE, sino como “demandantes de empleo con relación laboral”, figurando estadísticamente como ocupados.

**Esta distorsión normativa provoca un desfase sustancial entre el desempleo oficial y el paro real:

Paro registrado oficial: La provincia oscila formalmente entre los 46.500 y los 52.000 parados inscritos.

Fijos discontinuos inactivos (Paro oculto): Se estima un volumen estructural de entre 8.000 y 10.000 trabajadores inactivos (concentrados en campañas agrícolas cortas de 1,5 a 3 meses como el olivar, la vendimia y los cítricos, o en los picos turísticos del “Mayo Cordobés”).

Impacto real:La suma de ambos conceptos eleva la bolsa de desempleo real por encima de las 60.000 personas, lo que sitúa la tasa de paro real entre 2 y 3 puntos porcentuales por encima de las publicaciones oficiales del SEPE.

B. Éxodo Juvenil y el Efecto Deflactor del Desempleo

La falta de un tejido industrial y tecnológico denso provoca el drenaje continuado de talento joven hacia polos de mayor densidad empresarial (Madrid, Barcelona, Sevilla o Málaga). Este éxodo rural y provincial genera una reducción artificial del paro oficial: al contraerse el denominador de la ecuación (la población activa total), las tasas de desempleo registradas pueden simular una mejoría o estabilidad, cuando en realidad el territorio simplemente está perdiendo su capital humano más productivo.

C. La Brecha del Salario Medio y la Red de Seguridad Familiar.

La pensión media en Córdoba (1.106 €) figura entre las más bajas de la comunidad autónoma, reflejando las bajas bases de cotización del pasado. Si bien esto modera el gasto agregado en términos absolutos si se compara con regiones de pensiones industriales de alta cuantía, la baja remuneración de los empleos actuales impide que la recaudación por cotizaciones equilibre la balanza.

Adicionalmente, la precariedad de los salarios activos actuales (ligados frecuentemente al SMI o a jornadas parciales) convierte al pensionista en el auténtico “escudo social” y soporte financiero de las familias del interior, detrayendo recursos que debieran destinarse al consumo e inversión local.

5. Consecuencias Socioeconómicas de la Precariedad Laboral.

Aunque la naturaleza de caja única de la Seguridad Social garantiza el cobro de las prestaciones devengadas por los jubilados cordobeses, el paulatino debilitamiento de la base de cotización desencadena efectos contractivos severos sobre la economía civil del territorio:

Subvencionización estructural:Al consolidarse como una economía deficitaria e incapaz de autofinanciarse, Córdoba asume una posición de extrema vulnerabilidad política y económica ante eventuales reformas del modelo de financiación que pretendan primar la capacidad de recaudación local.

Asfixia de las haciendas locales:El envejecimiento demográfico en las comarcas incrementa de forma exponencial la demanda y el coste de servicios públicos asistenciales (ayuda a domicilio, residencias, centros de día y sanidad de proximidad), mientras los ayuntamientos ven mermados sus ingresos fiscales directos (IRPF y tasas) por la falta de empresas y activos. Ello obliga a sacrificar las partidas destinadas a infraestructuras y desarrollo cultural.

Bucle de exclusión para la inversión de valor:Los sectores de alta productividad (tecnológicos, digitales e industriales avanzados) descartan los territorios con bases laborales envejecidas o precarizadas, optando por ecosistemas con alta densidad de talento cualificado. De no revertirse, Córdoba se expone a quedar relegada de modo exclusivo a la actividad monumental/turística en la capital y a la producción agrícola primaria en la provincia, consolidando un escenario de letargo económico crónico.

6. La Respuesta Institucional: Estrategia de la Junta de Andalucía frente al Escepticismo del Terreno.

Con el objetivo de fracturar este círculo vicioso, la Junta de Andalucía ha diseñado una hoja de ruta orientada al cambio de modelo productivo, enfocada en la transición hacia la logística avanzada y la industria no estacional. Para ello, se ha asignado a la provincia un presupuesto de inversión de 523 millones de euros (678 euros por habitante, la mayor ratio por habitante de la comunidad autónoma).

Estrategia de Choque y Realidad Material:A continuación se contrastan los ejes de

planeamiento sobre el papel frente al estado de ejecución real sobre el terreno a fecha de junio de 2026.

Eje 1: Nodo de Logística Avanzada e Infraestructura Militar.

El Plan (Papel):Centralización de la estrategia en torno a la futura Base Logística del Ejército de Tierra (BLET)en Córdoba, con una aportación autonómica superior a los 100 millones de euros, complementada con el desarrollo de la tercera fase del área logística de El Higuerón. El proyecto persigue la atracción de una densa red de industria auxiliar tecnológica y de defensa, implementando en paralelo 31 nuevos ciclos de Formación Profesional (FP) en robótica y automatización.

La Realidad (Terreno):Las obras de urbanización en el sector de La Rinconada ya han dado comienzo efectivo sobre el terreno y los plazos administrativos se están cumpliendo. No obstante, el factor temporal juega en contra: la base no alcanzará su plena operatividad hasta finales de la presente década (horizonte 2028-2030), por lo que no constituye un nicho de cotización de absorción inmediata para la urgencia laboral actual.

Eje 2: Proyectos Industriales Tractores y Oasis de Empleo.

El Plan (Papel):Inyección de 9,2 millones de euros en ayudas directas para movilizar cerca de 100 millones de euros de inversión privada en corporaciones industriales estratégicas capaces de generar empleo estable de alta cotización. Destacan las partidas asignadas a Cunext Copper Industries (tecnología de cátodos de cobre para transición energética), Hiansa Panel (paneles aislantes en Villafranca de Córdoba) y Ecoenergía de Los Pedroches.

La Realidad (Terreno):Compañías como Cunext operan a pleno rendimiento y constituyen realidades materiales de alto valor de exportación y excelentes bases de cotización. Sin embargo, operan como “oasis industriales”: el volumen absoluto de empleo especializado que generan resulta insuficiente para absorber el excedente laboral de una provincia que roza los 800.000 habitantes.

Eje 3: Planes de Relevo y Transición Justa en Zonas Rurales.

El Plan (Papel):Incentivos específicos de Transición Justa para el Valle del Guadiato (orientados al desarrollo industrial sostenible de pymes en polígonos rurales) y asignación de 33,6 millones de euros para la modernización de explotaciones agrícolas e incorporación de jóvenes agricultores que frenen el despoblamiento.

La Realidad (Terreno):Es el punto de mayor fricción. Las graves deficiencias estructurales en las infraestructuras hídricas del norte provincial y los cortes de agua sufridos han golpeado severamente al sector ganadero y agroalimentario, contrarrestando la efectividad de las subvenciones. El relevo generacional en el campo encuentra serias dificultades para consolidarse debido a las duras condiciones de entorno y a una elevada carga burocrática, lo que perpetúa la pérdida de cotizantes en tiempo real.

7. Conclusión y Diagnóstico Final.

La provincia de Córdoba atraviesa un periodo crítico de descuento macroeconómico. Mientras las soluciones estructurales y los macroproyectos de diversificación avanzan al ritmo propio de la obra civil y los plazos de la administración pública, el envejecimiento demográfico, la precarización contractual y la despoblación del ámbito rural progresan a la velocidad de la realidad diaria.

Las bases de la transformación están planteadas sobre el planeamiento institucional, pero la sostenibilidad material de la hucha de pensiones local continuará sostenida con pinzas hasta que el volumen de empleos de alta cualificación y cotización formal se materialice de forma masiva sobre el tejido socioeconómico de la provincia.

N.B. Imagen. Sistema de pensiones, brecha salarial, desempleo real y perspectivas de inversión en la provincia de Córdoba.

Córdoba, a 24 de junio de 2026.

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

ANDALUCÍA – (ASIMETRÍA COMO PROBLEMA ESTRUCTURAL)(Desequilibrios territoriales, déficits estructurales y agenda de reequilibrio)

Hablar de un único “problema principal” en una comunidad autónoma tan extensa, heterogénea y compleja como Andalucía conduce inevitablemente a una simplificación estéril. Sin embargo, del análisis conjunto de sus indicadores económicos y de las demandas sociales emerge con nitidez una cuestión vertebradora: 

-“la persistencia de una asimetría estructural interna”.

Andalucía presenta en la actualidad un dinamismo económico apreciable, con tasas de crecimiento superiores a la media nacional en determinados periodos. No obstante, este avance macroeconómico convive con desequilibrios históricos que limitan la traslación efectiva del progreso a amplias capas de la población. En consecuencia, el verdadero criterio de evaluación de la acción pública no debe centrarse en magnitudes agregadas como el PIB, sino en la capacidad de reducir dichas brechas internas.

I. Retos estructurales prioritarios.

La realidad cotidiana de la ciudadanía andaluza se articula en torno a tres grandes ámbitos de tensión que requieren intervención pública sostenida:

1.- Empleo: entre la cantidad y la calidad.

Pese a la mejora relativa de las cifras de paro, Andalucía mantiene niveles de desempleo estructural significativamente superiores a la media nacional. A ello se añade un patrón productivo fuertemente condicionado por la estacionalidad (turismo y campañas agrícolas), así como por niveles salariales inferiores. El problema, por tanto, no es exclusivamente la creación de empleo, sino su estabilidad, cualificación y capacidad de generar movilidad social.

2.- Vivienda y coste de vida.

El acceso a la vivienda se ha consolidado como el principal factor de preocupación social, especialmente en áreas metropolitanas como Málaga y Sevilla. El desacoplamiento entre la evolución de los precios inmobiliarios y los salarios ha generado una barrera de entrada prácticamente insalvable para amplios sectores, en particular para la población joven, intensificando procesos de desplazamiento residencial y presión sobre la periferia urbana.

3.- Agua, energía y sector primario.

La vulnerabilidad del sistema productivo andaluz frente a la sequía y al cambio climático pone de manifiesto la necesidad de una modernización profunda de las infraestructuras hídricas y energéticas. El sector primario, pilar económico y social, requiere no solo inversiones estructurales, sino también instrumentos fiscales que mitiguen la volatilidad productiva. A ello se suma un déficit en infraestructuras energéticas que condiciona el desarrollo industrial y urbanístico.

II. La fractura territorial – (una Andalucía a dos velocidades).

La idea de una Andalucía homogénea carece de base empírica. La comunidad se configura, en realidad, como un espacio profundamente dual, donde coexisten dinámicas divergentes:

1,. Litoral dinámico frente a interior rezagado.

El eje litoral y metropolitano (especialmente Málaga-Sevilla, con nodos en Cádiz, Huelva y Almería) concentra inversión, innovación y actividad económica. En contraste, amplias zonas del interior -Jaén, Córdoba o el interior granadino- presentan una dependencia excesiva del sector primario y una insuficiente diversificación productiva, lo que favorece la fuga de talento.

2.- Desequilibrio demográfico.

Aunque Andalucía no experimenta un declive poblacional global, sí existe una distribución profundamente desigual. Las áreas costeras y urbanas sufren sobrecarga demográfica, mientras que los municipios del interior entran en dinámicas de despoblación progresiva. La pérdida de servicios esenciales (sanidad, educación, banca, etc.) actúa como factor acelerador de este proceso.

3. Brecha de renta y desigualdad urbana.

Las desigualdades territoriales se reproducen a escala intraurbana. Andalucía alberga algunos de los barrios con menor renta per cápita del país, evidenciando una fractura social persistente entre áreas dinámicas y periferias vulnerables, donde el desempleo estructural y el fracaso escolar tienden a cronificarse.

III.- Limitaciones del enfoque político actual.

La persistencia de estos desequilibrios no puede entenderse sin atender a los incentivos del propio sistema institucional:

<-La concentración del peso electoral en áreas urbanas y litorales favorece decisiones de inversión con retorno político inmediato.

<-Existe una tendencia a reforzar territorios ya dinámicos frente a intervenir en zonas estructuralmente rezagadas, donde los resultados son más inciertos y a largo plazo.

<-La planificación estratégica adolece, con frecuencia, de falta de ejecución efectiva:

“Diagnósticos rigurosos sin dotación presupuestaria suficiente, sin calendarios vinculantes y sin mecanismos de evaluación”.

IV.- Hacia una agenda de reequilibrio territorial.

Superar la asimetría andaluza exige una estrategia sostenida, coherente y evaluable, articulada, al menos, en torno a cuatro ejes:

1.- Diversificación económica del interior.

Implantar incentivos fiscales diferenciados y estables que favorezcan la implantación empresarial en zonas con declive demográfico, acompañados de la creación de suelo industrial y de infraestructuras adecuadas.

2.- Descentralización institucional.

Redistribuir organismos públicos, centros de decisión y estructuras administrativas fuera de los principales núcleos urbanos, favoreciendo la fijación de población cualificada en el territorio.

3.- Red de transporte integrada.

Priorizar un modelo de conectividad interna que permita la movilidad funcional sin necesidad de desplazamientos definitivos, mediante el refuerzo del transporte de media distancia y cercanías.

4.- Garantía de servicios públicos y políticas de vivienda.

Asegurar la igualdad efectiva en el acceso a sanidad y educación con independencia del lugar de residencia, junto con políticas de vivienda que incluyan promoción pública, mecanismos de acceso y regulación del impacto de usos turísticos.

<<Conclusión>>

La cohesión territorial no constituye un objetivo accesorio, sino un requisito esencial para la efectividad del principio de igualdad. Mientras la acción pública continúe guiándose por indicadores agregados y resultados inmediatos, los desequilibrios internos tenderán a perpetuarse.

El verdadero reto para Andalucía no es únicamente crecer, sino crecer de manera equilibrada. Ello exige una transición desde políticas reactivas o asistenciales hacia una estrategia estructural orientada a la equidad territorial y la sostenibilidad a largo plazo.

N.B. Imagen. Asimetría.

Córdoba, 15 de junio de 2026.

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado ICA-Córdoba.

Inspector de Trabajo y S.S.

Nunca acabar – Un cuento injusto – (Agua Prohibida)

Estamos donde siempre, pero peor: “sin agua, con calor y prohibido bañarse”; porque ahora ni siquiera importamos. Es un hecho más que probado, que los partidos políticos no gobiernan para los andaluces ni para los cordobeses, ya que, su nuevo deporte nacional *es no llegar a acuerdos y *amenazarnos con elecciones anticipadas, como quien blande un cuchillo en la plaza pública llenando de temor a los que por allí transitan.

<<Un muro contra la gente>>

Llega el verano de 2026 y con él regresa la misma imagen que ya no produce tristeza, sino rabia pura. La Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía ha vuelto a decretar la prohibición total del baño en el embalse de La Colada, en El Viso.

Lo que iba a ser el gran pulmón turístico y recreativo del norte de Córdoba se ha convertido en un chiste cruel y en una injusticia territorial descarada.

1.- Una imagen que duele. Agua verde. Natas tóxicas flotando como una costra. Carteles de “prohibido el baño” y al fondo, un paisaje que debería ser paraíso y hoy parece una herida abierta.

Las analíticas de inicio de temporada han detectado niveles de cianobacterias muy por encima de los límites de la OMS.

Estas “algas verde-azules” no son simples plantas, ya que, bajo ciertas condiciones liberan cianotoxinas capaces de provocar alergias graves, irritaciones, vómitos, daños hepáticos e incluso problemas neurológicos. Por eso la prohibición es absoluta: ni baño, ni deporte, ni siquiera meter los pies sin riesgo.

2.- No es mala suerte. Es una fosa séptica con nombre propio

Las cianobacterias no brotan de la nada. Necesitan comida. Y la comarca se la lleva sirviendo desde hace más de una década:

<-Eutrofización crónica: fósforo y nitratos a espuertas.

<-Purines sin control: Los Pedroches es potencia ganadera, pero los arrastres de fertilizantes y estiércol van directos a los ríos Guadarramilla y Guadamatilla.

<-Depuración insuficiente: La EDAR de Pozoblanco lleva años desbordada y su ampliación prometida para finales de 2026 llega tarde, como siempre.

Administraciones de todos los colores han fallado. Han puesto el desarrollo económico por delante del derecho más básico: “Agua limpia”.

3.- Una cronología que avergüenza.

  • 2013: Primeras alertas técnicas. Propusieron desviar el Guadarramilla. El informe se quedó en un cajón.
  • 2024: Verano negro. Prohibición total + 80.000 vecinos abastecidos con cisternas.
  • 2025: Apertura fantasma de unas semanas.
  • 2026: Otra vez prohibido. Tercer verano consecutivo robado.

Esto ya no es un incidente. Es abandono estructural.

(Nota. La Diputación de Córdoba está demostrando, que es más fácil abrir fosas  que proporcional agua limpia a los habitantes cordobeses de la Zona Norte (todo ello, bajo el silencio ominoso de la Junta de Andalucía), que ahora no pueden ni bañarse en La Colada. Es cierto, que la CHG está poniendo obstáculos de todo tipo y color para que nada avance y todo se convierta en una fosa séptica en La Colada. Aunque, también, es cierto que la depuración de las aguas de La Colada es posible y realizable con medios propios de la Junta de Andalucía y de la Diputación P. de Córdoba. Mientras es una verdad manifiesta, que se están subvencionando a fondo perdido vía I. U. y Presupuestos las Empresas Públicas (Emproacsa y Epremasa), habilitando fondos provinciales para la memoria histórica provincial y para la apertura de fosas, y, sin embargo, La Colada es un foco de suciedad en el que la Junta de Andalucía ha prohibido bañarse, mientras los abrazos perdidos con el Director General del Medio Ambiente  y con la Dirección de la CHG son fotos perdidas en una historia de injusticia.)

4.- Lo que se debería hacer YA – (y no se hace).

No vale con poner un cartel cada junio. Existen soluciones probadas:

**Frente técnico de choque:

*Boyas de ultrasonidos que revientan las burbujas de gas de las bacterias.

*Inyección de oxígeno en profundidad para romper la estratificación.

*Fijadores de fósforo (lantano) que lo secuestran en el fondo.

**Frente de infraestructuras:Ampliación inmediata de la EDAR de Pozoblanco y plantas de tratamiento de purines (biogás + compostaje) para la ganadería.

**Frente institucional: Coordinación real entre Confederación Hidrográfica del Guadiana (Gobierno Central), Junta de Andalucía y Ayuntamientos, de manera, que basta de echarse la culpa unos a otros mientras el agua se pudre.

5.- Rebelión social . (Las armas de la gente).

Cuando la política se convierte en un circo de ineficacias, la sociedad civil tiene que entrar en escena:

  1. Vía judicial: Denuncias por delito ambiental (art. 325 CP) y reclamaciones de responsabilidad patrimonial por lucro cesante (hostelería, turismo, ganaderos).
  2. Vía europea: Quejas formales a Bruselas por incumplimiento de la Directiva Marco del Agua y la Directiva de Nitratos. Que se jueguen los fondos Next Generation.
  3. Vía social: Una sola voz. Plataformas Unidas por el Agua deben crecer. Movilizaciones visibles que duelan en la imagen de “Los Pedroches”.
  4. Vía institucional: Inundar al Defensor del Pueblo Andaluz y al Defensor del Pueblo Nacional con quejas coordinadas.

<<Conclusión – El coste real de la inacción>>

Hay una regla cruel en política: “Mientras el coste electoral de no hacer nada sea cero, la inversión también será cero.”

Es un hecho evidente, que las depuradoras no dan fotos de inauguración bonitas, hacen su trabajo silente y bajo tierra. Sus beneficios tardan años. Por eso se posponen por todos los políticos.

La única forma de cambiar esta ecuación es hacer que dejar morir La Colada les cueste más votos que arreglarla.

El agua limpia no es un lujo sino un derecho fundamental. Es una línea roja electoral. Hasta que los despachos de Córdoba, Sevilla y Madrid lo entiendan, solo nos queda la presión sostenida, la fiscalización técnica y la batalla jurídica.

Porque esto ya no es solo un embalse. Es la dignidad de todo un territorio.

N. B. Imagen. Duele. Agua verde. Natas tóxicas flotando como una costra. Carteles de “prohibido el baño”. Y al fondo, un paisaje que debería ser paraíso y hoy parece una herida abierta.

Córdoba, 10 de junio de 2026

Fdo. Enrique García Montoya.

 Abogado. ICA-Córdoba Inspector de Trabajo y S.S.

TRANSPARENCIA Y REALIDAD LABORAL – (Horas reales de trabajo)

Un grupo de lectores vuelve a plantearme una duda tan recurrente como extraordinaria:

¿Por qué  nunca coinciden las altas en la Seguridad Social y las afiliaciones a la misma?

Es una excelente pregunta y un motivo de confusión generalizado en el debate público y económico, donde con demasiada frecuencia ambos términos se emplean de forma errónea como sinónimos, cuando  realmente no lo son, ya que, para entender el mercado laboral real, es imperativo separar la burocracia administrativa de la actividad productiva.

1.- La brecha conceptual – (Afiliación vs. Alta).

La diferencia básica radica en la naturaleza de cada indicador, ya que, mientras que uno responde a un registro biográfico y único, el otro refleja un estado situacional y contractual:

<-La afiliación: Es el acto administrativo por el que una persona física se integra por primera vez en el sistema de la Seguridad Social. Es un número exclusivo, invariable y de por vida (el número de la Seguridad Social). Solo ocurre una vez, independientemente de la trayectoria laboral del individuo.

<-El alta: Es una condición temporal que indica que una persona está trabajando en un momento concreto y, por consiguiente, cotizando. Se activa al inicio de una relación laboral y se extingue (baja) al finalizar la misma.

2.- Descuadre de las cifras – (factores de desajuste).

Si se analiza la foto fija de las estadísticas mensuales oficiales, la cifra de personas físicas ocupadas jamás se equiparará con el total de relaciones contractuales vigentes debido, principalmente, a las siguientes causas:

**El factor pluriempleo y pluriactividad.

Este es, sin duda, el principal motivo del descuadre estadístico en las métricas de empleo:

*Pluriempleo: Un trabajador contratado simultáneamente por dos empresas distintas dentro del Régimen General mantendrá un único número de afiliación, pero computará como dos altas diferentes.

*Pluriactividad: Un profesional que cotiza como autónomo (RETA) y simultáneamente trabaja por cuenta ajena genera dos altas en regímenes distintos, permaneciendo como un solo afiliado.

En definitiva, una sola persona (un afiliado) puede acumular múltiples altas activas de forma simultánea.

<-Situaciones de “alta asimilada” y afiliados <inactivos>.

Existen colectivos en situación <asimilada al alta> (personas en desempleo percibiendo prestación, excedencias forzosas o bajas específicas), que mantienen vinculación y cotización jurídica, pero que distorsionan el concepto de “alta ocupada” efectiva. Asimismo, el registro histórico total de afiliados en España es ingente al incluir a jubilados y personas apartadas de la vida laboral, razón por la que  los medios de comunicación suelen ceñirse únicamente a la <-afiliación en alta cotizante->.

3.- Resumen para el análisis jurídico y económico.

Para evitar confusiones interesadas o análisis sesgados en informes laborales, resulta de gran utilidad recurrir a la siguiente clasificación de conceptos:

***Qué se mide realmente.

*Afiliados (Personas). El número total de personas (individuos físicos) que se encuentran trabajando, de manera, que una persona física no equivale estrictamente a un afiliado.

*Altas (Contratos/Puestos). El número de relaciones laborales o vínculos de cotización activos.

<Un trabajador pluriempleado o en pluriactividad computa varias altas>

(Nota. Por pura fuerza matemática, el volumen de altas vigentes siempre será superior al número de personas físicas afiliadas.).

La equiparación sistemática de ambos términos a nivel oficial persigue un claro objetivo: “Proyectar la falsa sensación de que hay más ciudadanos trabajando cuando la única realidad incontestable reside en el total de horas efectivamente trabajadas y la productividad por cada una de ellas”.

4.- El problema de las <altas> frente a la realidad del empleo.

(Nota. La salud estructural de una economía no se puede diagnosticar mediante el volumen administrativo de contratos.).

***Los analistas y técnicos coinciden en que la cifra de altas oculta distorsiones graves derivadas de la actual fragmentación del mercado de trabajo:

**Intermitencia y contratos fijos-discontinuos: Un trabajador puede ser dado de alta hoy, de baja la próxima semana y de alta nuevamente un mes después. En las estadísticas de flujos mensuales esto genera un carrusel de múltiples “altas” y “bajas”, inflando la actividad administrativa sin consolidar empleos estables.

**La parcialidad: Dos contratos de 10 horas semanales computan formalmente como dos altas autónomas, pero en términos de volumen de trabajo equivalen a tan solo media jornada completa estándar (40 horas).

**División del empleo: La multiplicación de puestos a tiempo parcial propicia que el encadenamiento de subempleos compute doble o triple en las altas, desdibujando la cifra de ocupados reales.

5.- El termómetro macroeconómico – (Horas y Productividad).

Desde una óptica macroeconómica estricta, la riqueza de una nación y la viabilidad del propio sistema de bienestar no dependen del volumen absoluto de contratos firmados, sino de cuánto y cómo se produce.

A.- Los puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo (PETC).

Para corregir la ilusión óptica que producen las altas administrativas, el Instituto Nacional de Estadística (INE) y la Contabilidad Nacional emplean los “puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo” (PETC).

Esta métrica agrega el total de horas trabajadas en el país y las divide entre la jornada laboral estándar, de forma, que es la única vía analítica para discernir si el empleo está expandiéndose o si, por el contrario, simplemente se está troceando y repartiendo el mismo volumen de trabajo entre más manos.

B.- La productividad por hora trabajada.

Esta cifra constituye el verdadero talón de Aquiles de la economía española frente a la eurozona.

<-La ecuación económica es implacable: Productividad = Producto Interior Bruto (PIB) / Total de Horas Trabajadas.

**Si la cifra de altas se eleva debido a la precarización y la parcialidad, pero el volumen de horas agregadas se estanca y el PIB no se expande correlativamente, la productividad por hora se resiente. Un tejido productivo castigado por una baja productividad se ve irremediablemente abocado a competir en costes mediante salarios bajos en lugar de basarse en el valor añadido.

6.- Radiografía empírica – (El cierre del ejercicio 2025).

Los datos consolidados del año 2025 aportados por la Encuesta de Población Activa (EPA) y la Contabilidad Nacional del INE refrendan con total nitidez esta fractura entre las altas de la Seguridad Social y la sustancia real del empleo:

<- 31,7 – Horas semanales de jornada media por ocupado en 2025 (Mínimo histórico fuera de pandemia).

<-676.000 – Trabajadores fijos-discontinuos de media en 2025 (Casi el doble que años previos).

<-Mínimo histórico de tiempo efectivo: Descontando el anómalo año 2020 (marcado por confinamientos y ERTE, con 30,4 horas), las 31,7 horas semanales de media en 2025 marcan el suelo histórico de la serie de la EPA, cayendo drásticamente frente a las 34,1 horas registradas en 2015. El sistema logra un récord nominal de 22,2 millones de ocupados medios, pero cada uno trabaja menos tiempo de manera individual.

<-Crecimiento agregado vs. fragmentación: Aunque el volumen total de horas efectivas en la economía se incrementó un 2,2% interanual al cierre de 2025, la proliferación de la parcialidad y el auge del modelo fijo-discontinuo revelan que el pastel laboral se está fragmentando para maquillar la estadística de afiliación.

<-El impacto directo en la eficiencia: Los datos del INE constatan, que la productividad por puesto de trabajo equivalente a tiempo completo se hundió en tasas negativas (un -0,2% interanual en el último trimestre de 2025). Por su parte, la productividad por hora efectivamente trabajada anotó un avance marginal de apenas el 0,4% o 0,5% según el tramo.

***Conclusión técnica: La expansión económica de España (cuyo PIB avanzó un meritorio 2,8% en el conjunto de 2025) se sustenta fundamentalmente en el incremento bruto de la cantidad de personas introducidas en el sistema (el volumen nominal de empleo) y no en la eficiencia o el valor de cada hora de trabajo. Se valida el axioma: “Para calibrar la robustez económica real hay que apartar el optimismo de la afiliación mensual y monitorizar el retroceso de la jornada media y la productividad por hora”.

N. B. Imagen. Transparencia frente a la mentira oficial.

(Nota, La regularización masiva empieza a inflar los datos de afiliación a la Seguridad Social, pero con contratos de salarios precarios y bajas cotizaciones,).

Córdoba, 7 de junio de 2026.

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado. ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

El bolsillo cordobés – (el supermercado quema y la política silba)

Hay una extraña disonancia cognitiva cuando se camina por Córdoba en este mayo de 2026, ya que, si afinas el oído en la cola de una pescadería de Ciudad Jardín o en cualquier mercado de barrio, el monotema es incontestable: “La asfixia económica diaria”. El precio de la vida se ha vuelto intratable.

Sin embargo, si abres los periódicos o sintonizas las tertulias políticas, la inflación parece un fantasma de segunda fila, eclipsado sistemáticamente por las listas de espera sanitarias.

¿Por qué el dolor del bolsillo no monopoliza el debate público? ¿Qué se nos escapa entre la verdad de la calle y el despiste de las instituciones?

1.- La radiografía del coste de la vida – (Datos vs. Percepción).

Los datos oficiales del IPC en España muestran una ligera moderación, situándose justo por encima del 3,2% interanual (un tímido descenso frente al 3,4% previo), pero la macroestadística oficial es un consuelo de tontos para el cordobés medio por dos matices alarmantes:

*La inflación subyacente (clavada por encima del 2,8%): Al excluir energía y alimentos frescos, demuestra que el encarecimiento se ha quedado “pegado” al tejido estructural, de forma, que ya no es una crisis temporal, sino una es una costra permanente.

*La cesta de la compra: Aunque la luz dé un respiro estacional, los alimentos básicos en los supermercados de Córdoba (aceite, fruta, carne, etc.) acumulan subidas que superan el 10% en el último año.

No es una percepción aislada. El último barómetro del CENTRA (el CIS andaluz) lo deja claro: <- 6 de cada 10 andaluces afirman que el coste de la vida ha subido “mucho”, y la pérdida de poder adquisitivo ya es el principal problema personal para la mayoría de los cordobeses, sobrepasando la salud a nivel de calle->.

2.- La paradoja – (la Sanidad titula a nivel oficial  y la inflación parece silente).

Si llenar el carro es diario y obligatorio, y ponerse enfermo es una eventualidad, de forma que la pregunta es obligada:

¿por qué la sanidad pública devora los titulares mientras la inflación se sufre en un respetuoso silencio?

***Tres factores lo explican:

*El “efecto competencia y jurisdicción” (¿A quién le tiro la piedra?): El ciudadano es pragmático. Sabe que el precio del aceite de oliva no se decide en el Palacio de San Telmo. La inflación responde a tensiones internacionales -como el enquistado conflicto en Irán- o a Fráncfort, de manera, que castigarla en urnas locales se siente como gritarle a una nube.

La Sanidad, en cambio, tiene un dueño claro: “La Junta de Andalucía”. Si el Hospital Reina Sofía se colapsa, el cordobés o el andaluz saben perfectamente a qué ventanilla ir a reclamar.

*Lo “gestionable” frente a lo “existencial”: Ante la subida de precios, el ciudadano retiene un pequeño margen de maniobra: cambia de marcas, busca ofertas o recorta en ocio. Es una batalla diaria, pero gestionable. Sin embargo, nadie puede gestionar por su cuenta una operación de corazón si el sistema público falla. El miedo al desamparo sanitario moviliza mucho más que el encarecimiento del kilo de pescado.

*El ruido” contra el sufrimiento atomizado: La crisis sanitaria cuenta con altavoces potentes (sindicatos, Mareas Blancas) capaces de colapsar el centro de Córdoba. La inflación es un sufrimiento atomizado. No hay una “Marea Blanca de Consumidores” manifestándose los domingos en las Tendillas. Es un malestar silencioso que se mastica en la intimidad del hogar.

La inflación nos quita el dinero; la sanidad nos quita el sueño.

3.- El truco de trilero entre el discurso y el recibo).

En este escenario, la estrategia del Partido Popular se ha centrado en vender a bombo y platillo su “bajada de impuestos” como el bálsamo definitivo contra la inflación, bajo el mantra liberal de que “el dinero está mejor en el bolsillo del ciudadano”.

Sin embargo, en Córdoba capital y su provincia, esta premisa choca frontalmente con la cruda realidad de los recibos ordinarios, destapando una evidente falta de coherencia. Los estrategas juegan con una tramposa “arquitectura del despiste”: “Separar conceptualmente lo que se firma en Sevilla de lo que se paga en los ayuntamientos”.

Lo que el PP promociona (Macropolítica en el BOJA)Lo que el cordobés paga (Micropolítica en el banco)
• Bajada del tramo autonómico del IRPF.• El “basurazo” de Sadeco.
• Bonificación de Sucesiones y Donaciones.• La subida de las tarifas de Emacsa.
• Supresión del canon autonómico del agua.• El incremento de tasas de agua y basura en la Diputación (Emproacsa y Epremasa) para sostener estructuras deficitarias.
• El encarecimiento encubierto de la vivienda a través de tasas locales.

El riesgo de esta estrategia es evidente: “El bolsillo del ciudadano carece de formación académica en derecho financiero”. Al cordobés le da exactamente igual si el dinero se lo detrae la Junta mediante un impuesto o el Ayuntamiento mediante una tasa pública; el resultado neto es que le queda menos presupuesto para ir al supermercado. Prometer un alivio fiscal histórico mientras el recibo de la basura y el agua experimenta una subida técnica severa, es un tiro en la línea de flotación de la credibilidad popular.

4.- El peligro de la desafección – ( Los cordobeses no son tontos).

Los partidos suelen confiar ciegamente en la fragmentación de la culpa (achacar el agua a la sequía o la basura a la ley estatal de residuos) y en la fidelidad del voto ideológico. Esperan que el pequeño desahogo en la declaración anual de la renta tape el goteo constante y mensual de las tasas locales.

Pero subestimar el tejido social de Córdoba -históricamente observador y analítico- es un error de cálculo peligroso. La disonancia entre el relato macroeconómico y la realidad del cajero automático no suele traducirse en amnesia, sino en un silencioso resentimiento que puede manifestarse de dos formas:

<-El voto de castigo: Un trasvase de electorado hacia opciones más radicales a la derecha (como VOX) o el rearme de las fuerzas de izquierda, que ya utilizan estas subidas locales como bandera electoral.

<-La abstención por hartazgo: El peligroso crecimiento del “todos son iguales”, alimentado por la constatación de que las promesas fiscales se diluyen cuando las empresas públicas municipales necesitan recaudación.

<<Conclusión>>

Lo que hoy vivimos en Córdoba no es una alucinación estadística, es una crisis de coherencia. El modelo andaluz de bajos impuestos que vende la Junta tropieza en los ayuntamientos y en la Diputación con la necesidad puramente matemática de cuadrar las cuentas locales superlativas a costa del ciudadano.

A las puertas del verano, con un clima cordobés que disparará el consumo eléctrico para refrigeración y con la persistente volatilidad de los mercados energéticos, la presión sobre las familias va a arder. La verdad se defiende en la caja del supermercado y la mentira se disfraza en los discursos de campaña. Y el flanco más débil del gobierno local sigue estando, precisamente, en la insalvable distancia que separa el discurso del recibo.

N. B. Imagen. Asfixia económica diaria.

Córdoba, a 28 de mayo de 2026.

Fdo. Enrique García Montoya. (Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S.S.)