Córdoba y Séneca (Paseos y recuerdos romanos)

Continuamos nuestros recorridos por Córdoba con mis nietos Gonzalo y Ángela. Tras evocar las citas de la Plaza del Jardín de los Patos, hoy nos proponemos rastrear la huella de Lucio Anneo Séneca. Aunque su carrera política y filosófica alcanzó la cumbre en la Roma imperial, su nacimiento en la Corduba del año 4 a.C. marcó una identidad que siempre reivindicó con orgullo. Perteneciente a la influyente familia de los Annaea, Séneca heredó de su padre -el famoso retórico Séneca el Viejo- una rectitud y una austeridad hispanas que contrastarían siempre con la corrupción de Roma y de la corte de Nerón.

<<Un itinerario entre la piedra y el pensamiento>>

Nuestra ruta, de unos 4 kilómetros, comienza en el Puente Romano. Sus cimientos, por donde cruzaba la Vía Augusta, representan el cordón umbilical de la ciudad con el Imperio. Subiendo hacia la zona alta, el Museo Arqueológico nos revela la ciudad subterránea: mosaicos y bustos de la Corduba patricia que Séneca conoció. En sus sótanos, el Teatro Romano (el más grande de Hispania) atestigua la magnificencia de su época.

A pocos pasos, el Pasaje de Junio Galión rinde tributo al hermano del filósofo, procónsul en Acaya, y nos conduce a la Plaza de Séneca. Este rincón, cercano a la posible residencia de los Annaea, invita a la reflexión antes de visitar el Templo Romano de la calle Claudio Marcelo, símbolo del culto imperial que Séneca conoció de primera mano.

Avanzamos hacia los Mausoleos de la Puerta de Gallegos. Estas estructuras circulares recordaban a los viajeros que la vida es transitoria, una idea nuclear en el estoicismo. Desde allí, llegamos al Jardín de los Patos, cuya plaza dedicada al filósofo alberga 32 azulejos de Talavera con sus sentencias. Pese al paso del tiempo, sus palabras siguen siendo brújulas de sabiduría.

El paseo culmina ante la icónica Estatua de Séneca en la Puerta de Almodóvar. La obra de Ruiz Olmos le presenta sereno, con la túnica y el papiro, custodiando la entrada a la Judería. Finalmente, en el Palacio de la Merced y en los Llanos del Pretorio, contemplamos su faceta de maestro ante el grupo escultórico «La educación de Nerón», recordándonos la compleja relación entre el poder y la ética.

<<El Senequismo (El carácter de un pueblo)>>

Más allá de los monumentos, Séneca sobrevive en lo que llamamos «senequismo cordobés»: “Un carácter definido por la resignación ante la adversidad, la austeridad elegante, el sentido común pegado a la tierra y esa distancia escéptica e irónica frente a la vida.

Séneca fue obligado al suicidio por Nerón, enfrentando su final con la entereza que predicó. Nos enseñó que «la vida es como una leyenda: no importa que sea larga, sino que esté bien narrada». Gonzalo y Ángela, aunque cansados, regresan a casa comprendiendo que el tiempo no se nos da corto, sino que -como dijo su paisano- a menudo somos nosotros quienes lo perdemos.

N.B. Hoy mis dos nietos han visto y comprendido un poco más a Córdoba y a Séneca, de forma, que  nuestros paseos seguirán, pues Córdoba siempre tiene una historia más que contar.

Córdoba, 23 de diciembre de 2025.

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

 Presidente de Córdoba Abierta (ACOA)

Son muy listos (los demás somos tontos)

En la calle y en cualquier sitio, en relación con los políticos corruptos en España, se oye algo, que es ofensivo para todos los ciudadanos honestos que son la mayoría, concretamente, “son muy listos”, razón por la que se puede entender, que a la vez se está aceptando que el resto de ciudadanos somos tontos.

Como entiendo, que lo dicho no puede ser verdad, me siento ofendido día a día cada vez que oigo esas palabras, porque la frase, “son muy listos”, encierra una trampa dialéctica que, a menudo, justifica lo injustificable, trasladando la culpa del político corrupto a la víctima, que somos todos los que formamos la sociedad civil.

Conviene analizar lo dicho con lógica y justicia, empezando por desmenuzar el concepto de “listo” y cómo se aplica en la sociedad española.

<<Confusión popular entre astucia y sabiduría>>

En España existe una larga tradición (la cultura de la “picaresca”), que muchas veces confunde la astucia con la inteligencia.

<-El astuto (el “listo”): Es alguien que detecta una debilidad en el sistema y la aprovecha para su beneficio personal, sin importar la ética. No requiere un gran intelecto, sino falta de escrúpulos y una posición de ventaja. Tener el poder.

<-El inteligente: “Es alguien que utiliza su capacidad para resolver problemas complejos, crear valor y mejorar su entorno”, tal como son la gran mayoría de ciudadanos españoles.

Por tanto, decir que un político corrupto es muy listo es, en realidad, un uso negativo y rácano del lenguaje, porque, por ejemplo, robar de una caja fuerte llena de dinero de la empresa confiado a tu custodia no te hace un genio financiero, pues solo te hace un abusador perverso y traidor de la confianza depositada en ti.

<< La equivalencia falsa>>

La idea de que si los políticos corruptos son listos, nosotros somos “tontos”, es una falsa equivalencia y una desventaja de origen.

El ciudadano español no es tonto por ser engañado, porque la mayoría ciudadana es la parte de buena fe en un contrato social.

<-La situación de poder: Un político corrupto maneja información, contactos y mecanismos legales que el ciudadano de a pie no ve. <-La confianza como base social: Una sociedad civilizada funciona bajo la premisa de la confianza. Si para no ser “tontos” tuviéramos que desconfiar de cada semáforo, de cada médico, de cada ley y de la justica en general, la sociedad colapsaría. <-Una analogía: “Si alguien fuerza la cerradura de nuestra casa, no se puede aceptar que el ladrón es un “genio” y nosotros unos <tontos> por tener puerta, porque la verdad es que el ladrón es un criminal que ha roto las reglas de convivencia.

<<La frase como medio de defensa>>

A veces, cuando la gente dice “son muy listos”, no lo hace desde la admiración, sino desde la resignación y la defensa.

Son tan poderosos y el sistema es tan lento, que la única explicación que encuentro es que son más listos que nosotros.

Lo expuesto, es la victoria psicológica del político corrupto, porque ha convencido a toda la sociedad de que su amoralidad (su falta de ética y de honradez) es en realidad una forma de superioridad intelectual.

Aceptar esto es socialmente peligroso porque desincentiva la exigencia de responsabilidades por la sociedad civil.

<<La verdadera inteligencia>>

Desde una perspectiva lógica, un político que corrompe las instituciones de su propio país es profundamente torpe.

<-Degrada el sistema donde viven sus hijos. <-Destruye la economía que sostiene el bienestar general. Y, <-Arriesga su libertad y su legado por un beneficio material inmediato.

La verdadera inteligencia política es la que construye países prósperos, estables y justos, de forma, que lo del político corrupto es simple saqueo.

La verdad es, que no se es tonto por indignarse ante el político corrupto, ni la mayoría social ciudadana es tonta por cumplir la ley. El cumplimiento de las normas es lo que nos hace demócratas y libres, de forma, que calificar de “listo” al político corrupto es un error semántico, que premia la conducta del político delincuente y castiga la integridad del ciudadano honesto.

El silencio o la indiferencia no son neutros, sino que actúan como un fertilizante para la corrupción.

Cuando una sociedad se resigna y deja de reaccionar, el político corrupto siente que tiene permiso social para seguir actuando, validando su idea de que es superior o más hábil, así que, no queda otra, que romper con el círculo de complicidad involuntaria, de forma, que  la conducta ciudadana debe pasar de la queja pasiva a la acción ética.

<<Desterrar el lenguaje de la admiración>>

La primera batalla es cultural y lingüística, de manera, que debemos dejar de usar términos que, aunque parezcan críticos, contienen un matiz de reconocimiento.

<-No son “listos”: Son mediocres que han fallado a su deber.

<-No es “picaresca”: Es robo y traición a la soberanía popular.

<-Conducta a seguir: “Corregir activamente a quien use esos términos en nuestro entorno”.

El lenguaje moldea la realidad, así que, si les quitamos el aura de “astutos”, les dejamos solo el traje de delincuentes.

<<Pasar a la Intolerancia Social>>

La corrupción política florece donde hay impunidad social, y, se puede comprobar como muchas veces aunque el político corrupto es castigado por la ley, sigue siendo aceptado socialmente, en su club social, en su barrio o en eventos públicos.

<-Conducta a seguir: “El aislamiento social es una herramienta poderosa”.

La ciudadanía debe mostrar su rechazo de forma pacífica pero firme. Un político corrupto no debería poder disfrutar de su “éxito” con normalidad en los espacios públicos sin sentir el peso del reproche moral de sus vecinos.

<<El voto de la exigencia>>

La sociedad civil acepta el error de votar “al menos malo” o perdonar la corrupción, porque  se dice que “los otros son peores”, y, esta es la conducta que los corruptos esperan y desean.

<-Conducta a seguir: Establecer una línea roja ética.

Si un partido no limpia sus filas de manera radical, pierde el voto.

El ciudadano debe demostrar que la honestidad es un valor no negociable, por encima de las ideologías.

*Si los políticos ven que la corrupción resta más votos de los que el dinero robado puede comprar, el sistema empezará a cambiar por pura supervivencia*.

<<La transparencia como remedio>>

El “no hacer nada” suele venir de la ignorancia y de la falta de información real, aunque  es un hecho patente que hoy en día existen herramientas ciudadanas para controlar y estar informado.

<-Conducta a seguir: Utilizar los Portales de Transparencia, apoyar a plataformas de periodistas de investigación y asociaciones civiles que denuncian la corrupción.

La conducta ciudadana debe ser la del auditor, de forma, que debemos  preguntar en qué se gasta el dinero en nuestro ayuntamiento, exigir facturas públicas, examinar las contrataciones y seguir los procesos judiciales.

<<Coherencia ética social>>

No se puede exigir un político ejemplar si en nuestra vida diaria validamos corrupciones (pagar sin IVA, saltarse normas por “amiguismo”, etc.).

La integridad de una nación es la suma de las integridades individuales.

<<Educación cívica>>

El político corrupto quiere que pensemos que “todos son iguales” para que nos rindamos silentes y cautivos, de forma, que su cinismo es su mayor aliado porque anula la participación ciudadana.

Hay que empezar a formarnos y a  formar a los más jóvenes en valores cívicos, desterrado lo inaceptable, como el dicho perverso de que el dinero público no es de nadie, porque la única verdad es, que es el fruto del esfuerzo de todos los ciudadanos trabajadores para pagar la sanidad, la educación y el resto de los servicios públicos esenciales.

N.B. No es verdad que sean muy listos y que los demás (la gran mayoría) seamos tontos.

La conducta justa de los ciudadanos honrados es la de la resistencia ética, porque no se trata de ser un héroe, sino de no ser un espectador complaciente, porque para que los malos políticos corruptos triunfen, solo hace falta que los hombres buenos no hagan nada.

Hay que practicar una ética de tolerancia cero en la conducta ciudadana del día a día para tener la autoridad moral de exigirla a nuestros políticos en la administración de lo público.

Córdoba, a 18 de diciembre de 2025.

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado ICA-Córdoba. Inspector de Trabajo y S. S.

Presiente de Córdoba Abierta -ACOA-.

La Ciudad Perdida de Almanzor (Madinat al-Zahira)

<<El Misterio Enterrado>>

Continuando nuestras aventuras arqueológicas por Córdoba junto a los nietos preguntones (Gonzalo y Ángela), hoy exploraremos uno de los mayores misterios que encierra Córdoba:

“La ciudad perdida de Almanzor, Madinat al-Zahira -la “Ciudad Resplandeciente”-, que según la leyenda fue tragada por la tierra y cuyo tesoro permanece escondido en bóvedas subterráneas colapsadas bajo el río Guadalquivir y los campos de cultivo que la rodean”.

El destino ha sido cruel y desigual: *Mientras que Madinat al-Zahra, la ciudad del Califa, permanece visible y se restaura gradualmente, constituyendo uno de los principales atractivos arqueológicos de Córdoba, *Madinat al-Zahira -la ciudad del hombre fuerte que gobernaba en realidad- se mantiene como uno de los mayores misterios sin resolver de la arqueología española. Esta opacidad histórica está íntimamente ligada a la mala fama que rodea a su constructor: “El dictador amirí Almanzor, cuya memoria fue borrada intencionadamente de la tierra”.

<<La Historia: Almanzor, “El Victorioso”>>

Es un hecho histórico bien documentado que Almanzor (Al-Mansur), cuyo nombre significa “el Victorioso”, no era el Califa, sino el Hayib <primer ministro o chamberlán> del califa Hisham II. Sin embargo, en la práctica política y militar, Almanzor era el dictador militar absoluto de al-Ándalus a finales del siglo X.

El califa Hisham II se convirtió en poco más que una sombra encerrada en los muros de Madinat al-Zahra, gobernando únicamente de nombre, mientras un ejército de servidores y cortesanos, bajo la supervisión estricta del hayib, se dedicaban a mantener su inoperancia total. No obstante, Almanzor mantuvo escrupulosamente el respeto absoluto hacia la legitimidad omeya del califa, y su obra de gobierno respetó siempre este principio fundamental.

Sin embargo, para consolidar su poder y alejarse del control de la administración omeya, Almanzor decidió construir su propia ciudad capital. Así, si los califas disponían de Madinat al-Zahra (“La Ciudad Brillante”), él se construiría Madinat al-Zahira (“La Ciudad Resplandeciente”), su propio centro de poder administrativo y militar.

<<La Ciudad>>

<-Fundación y Ubicación Estratégica.

Según las fuentes históricas andalusíes, la construcción de Madinat al-Zahira comenzó alrededor del año 978 d.C. y se ejecutó, como todo lo que Almanzor emprendía, con una rapidez extraordinaria.

Como estratega brillante, Almanzor situó su ciudad al este de Córdoba, a orillas del río Guadalquivir -en contraste directo con Madinat al-Zahra, que se ubicaba al oeste-. Esta ubicación oriental le permitía controlar el acceso a la ciudad desde los caminos que conducían a Sevilla y Toledo, proporcionándole ventajas defensivas y comerciales cruciales.

<-Una Verdadera Ciudad del Poder.

A diferencia de Madinat al-Zahra, que era fundamentalmente un complejo palatino de recreo y representación, Almanzor no construyó una ciudad-palacio, sino que trasladó allí todo el poder ejecutivo del estado: *los archivos estatales, *la tesorería califal, *la ceca (fábrica de moneda), *los cuarteles de su ejército mercenario compuesto por guerreros bereberes y esclavos, *su residencia personal, y las residencias de los altos funcionarios.

Las crónicas históricas la describen como una ciudad de jardines inmensos, palacios lujosos y un sistema de seguridad impenetrable, que durante aproximadamente treinta años fue el verdadero centro del poder político y militar de Occidente, superando en influencia real a la propia capital califal.

<<La Demolición – La Condena Histórica>>

<-El Colapso del Orden.

El misterio de su desaparición no se debe al paso inexorable del tiempo, sino a la furia y las venganzas humanas. Tras la muerte de Almanzor en el año 1002 y la de su hijo Sanchuelo en 1009, estalló la Fitna -la guerra civil- en Córdoba, desgarrando el tejido político y social.

<-La Destrucción Sistemática.

El pueblo cordobés y los opositores a la dinastía de Almanzor odiaban profundamente lo que esa ciudad representaba: “La usurpación del poder califal y la humillación del legítimo califa omeya”. En el año 1009, cuando el régimen de Almanzor colapsó, la multitud y las tropas rebeldes asaltaron Madinat al-Zahira en un acto de destrucción sin precedentes.

No se limitaron al saqueo, sino que la desmantelaron piedra a piedra. Fue un acto de condena histórica de la memoria: “Los materiales fueron robados sistemáticamente, los muros derribados, y el sitio fue arrasado hasta los cimientos para que no quedara el menor rastro de la <soberbia de Almanzor>. La ciudad fue eliminada del mapa no por la naturaleza, sino por la voluntad de sus contemporáneos”.

<<El misterio. ¿Dónde está madinat al-zahira?>>

<-La Búsqueda Arqueológica.

A pesar de los numerosos intentos con tecnología moderna <georradar, fotografía aérea, satélite y prospecciones arqueológicas>, la ubicación exacta de Madinat al-Zahira sigue siendo desconocida. Este misterio sostenido durante más de mil años atrae cada vez más a arqueólogos e historiadores que ven en su descubrimiento uno de los hallazgos más importantes de la arqueología medieval.

<-Teorías sobre la Ubicación.

Los arqueólogos e historiadores señalan varias zonas potenciales en la margen derecha del Guadalquivir, al este del casco histórico de Córdoba:

1.- El Meandro del Río Guadalquivir.

Algunos investigadores creen que una crecida catastrófica del Guadalquivir en época medieval, o posibles cambios en el curso del río, pudieron sepultar o erosionar significativamente los restos que quedaban tras el saqueo de la ciudad. Las aguas del río podrían haber arrastrado y dispersado los materiales arqueológicos.

2. Polígono Industrial de las Quemadas y Rabanales.

Se han encontrado restos dispersos en estas zonas -fragmentos de cerámica, materiales constructivos- pero nada concluyente que indique la ubicación de una ciudad palatina completa. Los hallazgos sugieren actividad medieval, pero no la capital que buscamos.

3. Parque Cruz Conde y Alrededores.

Esta zona ha sido también objeto de especulación arqueológica, aunque las prospecciones no han confirmado teorías sólidas.

4. La Teoría de la Dispersión. La Más Probable.

Quizás esta sea la interpretación más acertada y, paradójicamente, la más desalentadora para la arqueología tradicional. La destrucción fue tan sistemática, tan completa y tan vengativa que las piedras, mármoles y materiales de construcción de Madinat al-Zahira fueron probablemente dispersados y reutilizados en toda la región. Los componentes de la ciudad resplandeciente pudieron ser reaprovechados en casas antiguas de Córdoba, iglesias fernandinas posteriores, muros de fincas rurales, y otras construcciones medievales y modernas.

De ser así, la “Ciudad Resplandeciente” no fue simplemente enterrada, sino devorada de raíz, sus materiales absorbidos por la geografía urbana y rural de Córdoba, haciendo prácticamente imposible hallarla como una unidad arqueológica coherente.

<<La Opacidad de la Historia: Un Contraste Revelador>>

Madinat al-Zahira representa la opacidad más impenetrable de la historia cordobesa:

AspectoMadinat al-Zahra (Oeste)Madinat al-Zahira (Este)
ConstrucciónPalacio del Califa legítimoCiudad del dictador militar
SimbolismoLegitimidad califal, luz y culturaPoder militar absoluto y eficiencia
DestinoEn ruinas, pero visible y restaurableDemolida y desaparecida
Estatus ActualAtracción arqueológica importanteMisterio arqueológico sin resolver
Memoria HistóricaPreservada y honradaBorrada intencionadamente

Almanzor, a quien la historia ha tratado frecuentemente resaltando su faceta negativa, fue olvidado deliberadamente, desapareciendo no solo su ciudad, sino prácticamente el rastro de sus indudables proezas y méritos históricos.

<<Los “Tesoros” de la Ciudad Desaparecida>>

Aunque hoy no existen salas visitables llenas de oro y plata, las crónicas históricas contemporáneas describen una riqueza inmensa que rivalizaba, e incluso superaba en funcionalidad, con la del propio Califa.

<-Arquitectura y Riqueza Material.

El Palacio de Almanzor se describe en las fuentes como una estructura monumental construida en tiempo récord, capaz de rivalizar con los palacios más famosos del mundo medieval. El dictador trasladó allí toda la administración del estado: la Ceca (casa de la moneda) y los archivos oficiales, haciendo de Madinat al-Zahira el verdadero corazón administrativo de al-Ándalus.

Las crónicas árabes hablan de un lujo desmedido: puertas de oro y ébano, jardines extensos que se comparaban con los del Paraíso, y mármoles traídos desde toda la cuenca del Mediterráneo. El Tesoro del Estado fue concentrado allí, acumulado gracias a las numerosas y victoriosas campañas militares (aceifas) que Almanzor dirigió contra los reinos cristianos del norte de la Península.

<-Tesoro Intelectual y Militar.

La Armería y los Cuarteles albergaban las tropas de élite de Almanzor y arsenales masivos que mantenían su poder militar incuestionable. La ciudad era un bastión prácticamente inexpugnable.

Aunque Almanzor es conocido por su faceta guerrera, incluyendo su decisión de purgar ciertos libros “heréticos” de la biblioteca de su predecesor Al-Hakam II, su corte en Madinat al-Zahira también fue un foco de actividad cultural que atrajo a poetas, cronistas y eruditos que buscaban su favor y protección.

N. B. Su descubrimiento verdadero sería el hallazgo arqueológico más importante del siglo en España, comparable solo a encontrar una segunda Alhambra enterrada bajo el suelo cordobés. Las nuevas tecnologías de prospección arqueológica, el análisis de sedimentos y las crónicas históricas aún guardadas en archivos olvidados quizás, algún día, devuelvan a la luz la Ciudad Resplandeciente de Almanzor, permitiendo que la historia complete su narrativa sobre este hombre extraordinario y controvertido que, durante treinta años, fue el verdadero dueño del Occidente medieval.

Hasta entonces, Madinat al-Zahira permanece como el mayor misterio enterrado de Córdoba, esperando pacientemente a que arqueólogos del futuro desentrañen sus secretos y devuelvan a su constructor, aunque sea tardíamente, su legítimo lugar en la historia.

Córdoba, 14 de diciembre de 2025

Fdo. Enrique García Montoya.

Abogado (ICA-Córdoba). Inspector de Trabajo y Seguridad Social.

Presidente, Córdoba Abierta (ACOA).

Deterioro del Estado de Derecho II (la contaminación que se lo come todo)

En estos días los ciudadanos/as asistimos a un aquelarre continuo de corrupciones de todo tipo y color (económicas, éticas, sexuales y sociales), que no solo sorprenden por su descaro y presunción de impunidad de sus autores y cómplices, sino que, además, se ve día a día como la corrosión sistémica ha alcanzado a todos los niveles políticos (Estado, CC.AA., Corporaciones Locales, Empresas y Entes Públicos).

Es detestable que a nivel de Estado esté pasado lo que pasa a la vista de todos los españoles escandalizados, pero, parece que se olvida que cosas parecidas están ocurriendo en muchos ayuntamiento, especialmente, los sostenidos por mayorías absolutas o coaliciones basadas en intereses espurios, porque quien no conoce corrupciones multicolores, que ocurren en ayuntamientos y diputaciones, así como, en sus empresas públicas y en el variopinto mundo de sus entes dependientes pagados por el dinero de todos.  

Siempre habrá el que lo justifique, diciendo que son cosas de menor entidad, como *enchufes de parientes políticos y familiares, *subvenciones a empresas y asociaciones afines, *favores urbanísticos disfrazados de legalidad y, así, *un largo etc. de irregularidades discriminatorias para los que se sitúan fuera de las aguas turbias de las influencias políticas.

Desde la Asociación Córdoba Abierta (ACOA), denunciamos cómo la corrupción, la falta de controles y el clientelismo están socavando el Estado de Derecho, haciéndolo a través de algunos ejemplos genéricos, pero que todos podrán identificar como propios.

1.- ¿Quién no conoce algún caso de enchufismo en algún ayuntamiento?; que se materializa en ocupar una plaza de empleo público por la puerta de atrás, y, además, bendecido por un/a secretario/a nombrados con carácter accidental, pero que ya llevan años y años ocupado ese cargo municipal, de forma, que en esos ayuntamiento todo vale, y, los ciudadanos asisten temerosos al espectáculo de corrupción sistémica, callados y silentes, porque saben que si denuncian, casi nunca le pasa nada al político corrupto, pero a ellos los funden con obligaciones y trabas de todo tipo, que le harán la vida imposible, mientras los saduceos políticos justos en el uso de sus abusos presumen de rectitud legal.

2.- ¿Quién no conoce, casos innumerables de abuso en la llamada Libre Designación”?; que habiendo nacido para casos excepcionales se ha convertido en norma de la que políticos variopintos usan y abusan sin pudor.

Se utiliza día a día para nombrar a dedo a amigos, parientes o miembros del partido (“amiguismo” y “clientelismo”), desplazando los principios constitucionales de mérito y capacidad.

3.- ¿Quién no conoce en su ayuntamiento casos varios de contrataciones laborales irregulares?; pues muchos Ayuntamientos recurren a contratos temporales ilegales o “a dedo”, bordeando la prevaricación continuada para tejer redes de favores.

4.- ¿Quién no conoce los monopolios de decisiones existentes en algunos ayuntamientos?; donde  el  exceso de discrecionalidad de alcaldes y equipos de gobierno, sumado a una fiscalización interna a menudo limitada, facilita la corrupción urbanística y la “captura” de la política local por intereses privados.

5.- Seguir con los ejemplos, se me antoja ya innecesario, pero si poner de relieve que fallan los controles, ya que, sobre el papel, existen mecanismos de control como la Intervención Municipal (Secretarios e Interventores). Sin embargo, su independencia real se ve comprometida en entornos locales altamente politizados o mediante el uso de fiscalizaciones limitadas.

6.- Finalmente, reiterar y destacar que la reciente Ley 2/2023 obliga a los ayuntamientos a implantar un Sistema Interno de Información (Canal de Denuncias) para proteger a quienes destapan la corrupción.

Sin embargo, a día de hoy, estos sistemas son más formales que reales. El reto es pasar de la teoría a la práctica para erradicar ese caciquismo moderno que disfraza de legalidad el nepotismo y el favor político.

N.B.  Las irregularidades  y casos de corrupción, que se dan en los ayuntamientos son casi diarias y calcular su número es prácticamente imposible al ser muchos y que los casos crecen en número con sus empresas y entes locales, por lo que es una “verdad patente”, que la corrupción en sus distintas variantes ha calado en los Ayuntamientos, a pesar de todos los mecanismos de control que existen legalmente, siendo desgraciadamente más formal que real.

El deterioro continuo del Estado de Derecho es una realidad en los ayuntamientos y demuestra que la corrupción sistémica y grosera ha asaltado los derechos y libertades de la sociedad civil.

Córdoba, 12 de diciembre de 2025

Fdo. Enrique García Montoya

 Abogado. ICA-Córdoba Inspector de Trabajo y S.S.

Presidente de Córdoba Abierta -ACOA-.